La adoración de los Magos (Villancico)

Una estrella peregrina,
con su clara y bella luz,
a los magos encamina
y los lleva al Rey Jesús.

De los Magos imitemos
la fe viva y el amor,
y como ellos hallaremos
al divino Salvador.

Con la estrella Dios nos llama
al establo de Belén,
y en deseo nos inflama
de buscar al Sumo Bien.

Quiso Dios premiar su celo
su ardiente caridad
con llenarlos de consuelo
e inefable suavidad.

Dios nos llama con su sangre,
no queramos resistir,
si en la más fatal desgracia
deseamos no incurrir.

Caminemos cada día
tras la estrella de la fe,
con quine la tomó por guía
engañado nunca fue

Con fervor los santos Reyes
se disponen a marchar;
y aprender van nuevas leyes
y otro modo de reinar.

Cada cual le da un tesoro
con humilde devoción:
mirra pura, incienso y oro,
engañado nunca fue.

Una estrella muy hermosa
vino anunciando el camino,
y los tres Reyes Magos
adoran al tierno Niño.

Con este himno divino
termina este cantar
y las dulces Navidades
que se terminaron ya.

Al Niño Jesús el día de año nuevo (Villancico)

Con el Padre y Numen Santo,
un Dios grande y eterno,
con el hombre, infante y tierno,
tú te quieres hermanar.

Oh Jesús, Divino Niño,
Rey del Ángel y del hombre,
gloria damos a tu nombre
con el alma y corazón.
Con el Padre y Numen Santo…

Reina sólo en nuestras almas,
con tu sangre redimidas;
nunca dejes que perdidas
te hagan pérfida traición.

Con el Padre y Numen Santo…

Guarda, Niño, la inocencia
que Satán codicia insano;
tu socorro soberano
le dé fuerzas y valor.

Con el Padre y Numen Santo…

Oh Señor, tu poderío
hizo el mundo de la nada.
pero es obra más preciada
que te quieres humanar.

Con el Padre y Numen Santo…

Humillando tu grandeza
te anonadas Cual esclavo
por llevar, amante, a cabo
del mortal la Redención.

Con el Padre y Numen Santo…

Dulce Niño, tus encantos
le arrebaten y cautiven;
tus ojuelos le derriben
a tu imperio divinal.

Con el Padre y Numen Santo…

Y tú, Madre, dulce y tierna,
da por madre al tierno Niño
y encomiéndale el cariño
de su amparo maternal.

Buenos dias, señor cura – Cantares de boda

Buenos días, señor cura, 
también los señores novios,
que con el cuerpo de Cristo
se desayunaron todos.

Cuando del altar bajaste,
dime, niña, ¿ que rezaste?
Rezaste el Ave María,
el Credo y también la Salve.

Cuando del altar bajaste,
cubierta de velo negro,
blanca flor, me pareciste
la mujer de un caballero

Casada, que te casaste
con los libros de San Juan:
nadie te descasará.
no siendo el Rey Celestial.

Casada que te casaste
con los libros de San Pedro:
nadie te descasará
no siendo el Rey de los cielos.

Salga, salga la madrina
a darle agua a la afijada,
que ésta es la primera vez
que se la da de casada.

Salga, salga la casada
a darle agua a la madrina:
de casada, la primera,
de soltera, despedida.

Salga, salga la casada
pise la piedra dorada,,
que ésta es la primera vez
que la pisa de casada.

Mírenla que linda sale,
caballeros y señores,
mírenla qué linda sale
con todas sus bendiciones.

Esta calle esta enramada
con ramas de perejil,
que la enramó el señor novio
cuando la vino a pedir

Esta calle esta enramada
con hojitas de laurel,
que la enramó el señor novio
cuando la iba a pretender

Ya llegamos a la mata
donde salió la perdiz,
Tira un tiro, cazador,
que la llevas para ti,
donde salí.

Salga, salga la su madre
por ese portal barrido
a recoger a su hija
que viene con su marido.