Cuando pasa el arriero
de Astorga para Monforte
mucho me gusta mirarlo
por su donaire y buen porte.
Arrierito, arriero,
déjame llevar la rienda,
que al otro lado del puerto
me espera la mia morena.
Arriero que llevas
trigo a Monforte,
pásame de a caballo,
te pago el porte.
Déjame subir al alto,
que del alto bien se ve,
para ver los mis amores
si se paran con ningüén.
Si supiera que ella daba
un pasito por mi ver,
yo daría mano y palabra
de no amar a otra mujer.
Arriero que llevas…
