Ramos de Nochebuena – Misa de Gallo

La noche de Navidad
que llamamos Nochebuena
y a anunciar el Nacimiento
venimos estas doncellas.

Permitid, Madre amorosa,
y en vuestra casa lucida,
cántico de las doncellas
que de amor vienen rendidas.

Rendidas vienen buscando
y al Redentor de la vida,
deseosas en hallarle
y a su Madre en compañía.

Licencia está permitida,
la permitió la princesa,
doncellas, vamos entrando
por esta sagrada Iglesia.

Por esta sagrada Iglesia,
con este florido Ramo,
tomemos agua bendita
de esta fuente que hay al lado.

Levántese el mayordomo,
si está por ahí al lado,
coja el Ramo a las doncellas
y póngalo usted a recado.

Y ocho manzanas traemos
en este florido Ramo,
cuatro son p’al señor cura
que dice la Misa el Gallo.

Y otras dos p’al mayordomo
porque lo ha puesto a recado,
las demás para nosotras
porque lo hemos adornado.

Las velas no son muy grandes
ni tampoco muy pequeñas,
que está la cera muy cara
y son pobres las doncellas.

Y en esta noche feliz
se regocija la fiesta,
venimos a visitar
y a la que en el cielo reina.

Hoy, día de Navidad

Hoy, día de Navidad,
dolorosa, linda y clara
canta una bella paloma
en una florida rama.

A voces que va diciendo
que todo Belén se abrasa
de rayos y resplandores,
de nacimiento y de gracia.

Los pastores, que la oían,
para Belén caminaban;
si caminan a Belén,
vámonos en su compaña.

Los ganados los dejaron
allí arriba en la montaña,
y la doncella discreta
pisando la verde rama.

Gracias a Dios que llegamos
donde la estrella guiaba,
y aquí se ha parado el tronco,
aquí floreció la rama.


Alegraros, compañeras,
que también yo me alegré
al ver el recién nacido
en el portal de Belén.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00025A_23.ogg

Auto de Navidad: Ofrecimiento de los pastores

[Ayudante:]

Desde Alcuetas al Castillo,
oigan, señores,
que es gracioso el cuentillo.

El señor alcalde
nos ha llamao y nos ha dicho:
¿Esto son villancicos
o es un Miserere Deum?
Si venimos a reírnos,
dejémonos de compuestos:

Los pastores somos pastores,
desde Cuesta Roja a Roduelos.

[Zagalín:]

Nochebuena, Nochebuena,
yo de lo demás no entiendo;
que corra y siga la broma,
y todo siga, Juan Lorenzo.

[Juan Lorenzo:]

Quise ir a preguntar
a los que estaban en concejo,
a todos les hallé roncando,
dormidos y muy serios;
al tintín del martillo
despierta el herrero,
al tintín del almirez
todos despertamos diciendo.

[Todos:]

Que dicen que ha nacido
un niño bello
de la Virgen María,
divino Verbo.


Un portalito pobre
es su aposento
donde un buey y una mula
sudor le dieron.

Un pesebre su cama,
pajas su lecho
y unos pobres pañales,
su refrigerio.

Vamos, zagales, vamos,
vamos corriendo,
y ofrezcamos al niño
nuestros efectos.

Al portal ya llegamos
con gran contento
y con grande alegría,
entremos dentro.

Postrados de rodillas
por ese suelo
con lindos corazones
le adoraremos,
y nuestros ricos dones
le ofreceremos.
Quiero seguir leyendo…

audio https://corpusdeliteraturaoral.ujaen.es/archivo/3499c-auto-de-navidad-ofrecimiento-de-los-pastores-1

Auto de Navidad: anunciación a los pastores

Oh, pastores, oh, pastores,
escuchad por un momento
esta nueva que os traigo
ahora mismo de los cielos.
Ea, marchad a Belén,
marchad deprisa y corriendo,
y al hijo de Dios hallaréis
en unas pajas envuelto.

audio https://corpusdeliteraturaoral.ujaen.es/archivo/3494c-auto-de-navidad-anunciacion-los-pastores

El inclusero (No conocí la alegría ni fiestas de navidad)

No conocí la alegría ni fiestas de navidad

AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00781_03_-_El_inclusero.ogg

Ramo de Navidad Y VARIOS

ATO_00532_01
Valle de San Lorenzo, León532
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00532_01_-_Ramo_de_Navidad.oggSan José, Virgen y el Niño,
que estáis en ese retablo
ATO_00251_08
Velilla de la Reina, León251
File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00251 08 – Ramo de Navidad.ogg – Wikimedia CommonsEn este portal estamos
esperando al señor cura

Auto de Navidad: Disputa del cura y el pastor

audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00030_19_-_Disputa_del_cura_y_el_pastor.ogg

[Cura:]

Ya llegó san Juan
y su ilustrísima manda
ordenando a los pastores
los preceptos de montaña,
y seguimos con gran pausa
tocando algunos misterios
de nuestra ley soberana.
Pastor, dime cómo te llamas.

[Pastor:]

Señor cura, a voces cuando estoy cerca,
cuando estoy lejos, en voz baja.

[Cura:]

Calla, gran canalla,
¿qué respuestas son esas
para las que yo te preguntaba?

[Pastor:]

Vaya a la cartilla por ellos
y si no, a los calendarios,
que les hay en abundancia
y yo, para un solo nombre que tengo,
su merced me lo guarda.
Cuando tengo que responder
cuando mi Mayoral me llama
por las reses extraviadas.

[Cura:]

Una señal nos dio Cristo,
que es la señal del cristiano.

[Pastor:]

Señor cura,
las señales son muy varias.
Unas, con la oreja hundida
y otras solo espuntada,
y esto es pa distinguir
como su merced declara,
que todo buen cristiano
debe de comenzar.

[Cura:]

Pues tú, cuando sales de tu casa,
al entrar aquí en el templo,
¿qué demostraciones has?

[Pastor:]

Hago una cruz bien formada
y digo: en el nombre del Padre,
del Hijo, del Espíritu Santo,
y del amor trino
y con esas palabras me basta.

[Cura:]

¡Pues no has dicho tú poco!
Si sabes distinguir estas palabras
de la Santa Trinidad,
¿por qué trinito la llamas?

[Pastor:]

Porque soy trinitario
de la Trinidad descalza
que está allá en Valladolid
donde dejamos las cabras;
por el camino unas se nos ponen cojas,
y otras se nos ponen malas.
Allí nos dan muchas cosas,
huevos y mantecadas,
y con un par de escapularios
nos las dejan ya pagadas.

[Cura:]

Y de la Unidad, ¿qué sabes?
Supongo que me dirás lo mismo
que la pregunta pasada.

[Pastor:]

Eso no, señor cura.
Que me escuecen las nalgas
de los azotes que en la escuela
de niño me pegaban
para que aprendiera a contar
y muy bien lo practicara.
Se me quedó tan presente,
que jamás me se olvidará:
Unidad que dice mil,
decena, ciento declara.
Tras de esto, vienen las cuentas,
y esto, como el Ave María,
se lo digo de palabra.

[Cura:]

¿Hay ignorancia más simple?
Sea. Para tu interés,
te diré algunas palabras
de la santa Trinidad:
Unidad que es un Dios solo,
esencia y una sustancia,
poderoso, justo y sabio,
el que rige y el que manda
en toda la esfera celeste
de brillantes estrellas tachonadas,
y de astros lucientes,
tanto que a la vista agrada,
que hasta los mismos infiernos
su jurisdicción alcanza.

[Pastor:]

¿Y ese Dios tan piadoso
vive en el cielo?
Pues quisiera yo verle cara a cara
y ponerle las orejas
un poquito coloradas,
pero bien coloradas.
Pues, ¿no sabe usted, señor cura,
que siempre
nos ha tratado y nos trata
como quiere y ha querido?
Cuando le pedimos agua,
nos da un sol tan picante
que la tierra abre la boca
y todo lo aniquilaba;
cuando le pedimos sol,
agua con tanta abundancia
que parece que los cielos
rompieron sus cataratas
y todo llega a perderse;
he aquí la cuestión formada.

[Cura:]

Calla, no digas tantas blasfemias,
que te acusaré sin falta
a la santa Inquisición.

[Pastor:]

Fúndala bien fundada,
que Dios necesita
ser veinte años pastor
y viera lo que pasara
y no nos tocaría los tiempos
como les tiene de maña.
Si nos diera un buen invierno,
la primavera temprana,
el verano, no muy fogoso,
con algunos golpecillos de agua,
bastante húmedo el otoño
y la tierra bien atemperada,
que con estas condiciones
sacaríamos buen ganado
y la cría fuera larga.
¿Tengo más que creer en Dios?

[Cura:]

Sí crees, pero te falta
confesar su encarnación,
su vida tan afrentosa,
su resurrección gallarda
y su ascensión al cielo empíreo.

[Pastor:]

Ten, ten, que si tanta falta,
seguramente alguna raposa,
que me está dando la gana
de arrearte un garrotazo
por detrás de las espaldas,
pues ya me siento cansado
con preguntas dilatadas.
Si la Virgen concibiera
y anduviera nueve meses,
no hace fuerza que quedase
toda su pureza virginal.
Y esa es maravilla tanta
que a mi madre, siendo doncella,
hizo una cierta albardada
y que Dios en este mundo
tuviera vida tan pesada,
toda cubierta de pena,
pues a Dios, ¿quién le obligaba,
teniendo tanto poder
a cargar con tantas cargas?

[Cura:]

Su propio amor que nos tiene,
que viéndonos a los hombres
esclavos del pecado
a redimirnos se allana,
que de su muerte, nuestras trampas
y nuestras culpas fueron causa.

[Pastor:]

Poco a poco, señor cura,
¿cómo es eso de mis trampas?
¿Pues para qué vendí yo mis cabras
y una yegua que tenía
que la llamaba la “Ruana”?
Pues qué diablos, las deudas,
pastores de esta comarca,
si Dios pagara por mí
ni yo tampoco lo apreciara,
pues mientras yo tenga bienes,
que por mí nadie pagara.

[Cura:]

Hombre, que me no entiendes,
que son culpas del alma
que esas todos las tenemos.

[Pastor:]

Pues el alma que lo creó
lo sabía y lo callaba.
¿No siendo yo de mi pueblo
voy a pagar la farda?
Cada quien pague lo suyo,
que yo a Dios no debo nada,
y si me hallara yo alcalde
le presentaría ante mi vara
al principal y las costas,
al pecador le cargara.

[Cura:]

Calla, calla, no pienses
que tú has de ser menos
de esos que cantas,
porque ya te tiene Dios
preparado un día,
que así se llama,
“diesila, diesila”,
que solo al oírte parlan.
Y a la voz de una que llaman
la gran trompeta de Dios, dirán…

Para empezar a Cantar-Ramo de Navidad

audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Para_empezar_a_Cantar.ogg?uselang=es

Abre, sacristán, las puertas – Ramo de Nochebuena

Abre, sacristán, las puertas,
que venimos de camino;
aquí estamos las doncellas
a ver al recién nacido.

Las puertas ya están abiertas,
entrad, doncellas, al templo
a adorar al niño Dios
y al divino sacramento.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00025A_22_-_Ramo_de_Nochebuena_de_Noceda.ogg

El castillo de la Virgen (En el cielo hay un castillo) (Villancico)

En el cielo hay un castillo,
tan alta la maravilla;
no lo hizo el carpintero
ni hombre de carpintería,
que lo hizo el Rey del cielo
para la Virgen María.

San José pica la piedra
y san Juan la componía,
Jesucristo era el Maestro,
el que la obra regía.

Ventanas tiene de oro,
almenas de plata fina,
por la una entraba el sol,
por la otra entraba el día,
por la almenica más alta
entra la Virgen María
con el su Hijo en los brazos,
dando el pecho que él quería.
– ¿Por qué lloráis, la mi Madre,
por qué lloráis, Madre mía?
– Lloro por los pecadores,
pues hay más en cada día.
– Si lloras por pecadores,
“dejailos” en cuenta mía,
que los que ellos fueran buenos
yo el cielo les daría,
y los que ellos fueran malos
al infierno mandaría .
... ... ... ... ...
... ... ... ... ...
En el cielo hay un castillo,
tan alta la maravilla;
no lo hizo el carpintero
ni hombre de carpintería,
que lo hizo el Rey del cielo
para la Virgen María.
Ventanas tiene de oro,
almenas de plata fina,
por la una entraba el sol,
por la otra entraba el día,
por la almenica más alta
entra la Virgen María
con el su Niño en los brazos,
dando el pecho que él quería.
– ¿Por qué lloráis, la mi Madre,
por qué lloráis, Madre mía?
– Lloro por los pecadores.
– Déjelos en cuenta mía,
que los que ellos fueran buenos
yo el cielo les daría,
y los que ellos fueran malos
yo el infierno les daría

Val de San Lorenzo-

ATO_00419_19
audio Arriba y en aquel alto una capilla se hacía
Arriba y en aquel alto una capilla se hacía
Soto de Valdeón
ATO_00421_10
AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00421_10_-_El_castillo_de_la_Virgen.ogg
Arriba en aquel alto hay una capellanía
Cordiñanes de Valdeón, León

El Niño perdido (Romance para navidad)

A tu puerta llora un niño
más hermoso que el sol bello.
Tiritando está de frío,
porque el pobre viene en cueros.

Entra, mi niño, entra,
te calentarás,
porque en este pueblo
ya no hay caridad.

Entra el niño y se calienta
y después de calentado
le pregunta la patrona
de qué patria es tú reinado.

El Niño responde:
Yo soy de Belén,
mi padre es del cielo,
lo soy yo también.

Hazle la cena a este niño,
guísasela de contado,
para que se quede en casa
como niño regalado.

Vaya, que es el niño
chiquito y gracioso,
que hasta el hablar tiene
de ser cariñoso.

Según estaban cenando,
las lágrimas se le caen.
¿Por qué lloras, niño hermoso
viendo la cena que hay?

Mi madre de pena
no podrá comer,
y aunque comer pueda
no tendrá de qué.

¿Tanto quieres a tu madre?
Sí, señora, sí la quiero.
Tres días que no la he visto
tres mil años se me han hecho.

Si usté me dijera
dónde ella parara
de rodillas fuera
hasta que la hallara.

Hazle la cama a ese niño
en la alcoba y con primor.
No me haga cama, señora,
que mi cama es un rincón.

Mi cama es el suelo
desde que nací,
y hasta que en cruz muera
ha de ser así.

Antes de romper el alba
el niño se despidió.
Quede usté con Dios, patrona,
señora, quede con Dios.

Que me voy al templo,
que aquella es mi casa,
y allí han de ir todos
a darme las gracias.

La patrona al despedirle
compasiva le decía
le dejara una señal
por si acaso le veía.

La frente marcada,
los ojos castaños,
los labios morados,
que ese es mi color.

Fue en casa un rico a pedir,
le azuzaron los alanos.
Los perros eran humildes
y le hacían mil halagos.

Y el niño les dice
con mucho desdén:
Aunque pequeñito,
yo os lo pagaré.

El niño ha entrado en el templo
con los sabios de la Ley,
entra y discute con ellos;
todos se admiran de él.

¿De dónde ha venido
su sabiduría?
Este es un prodigio
que Dios nos envía.

Su madre le anda buscando
por las calles y las plazas:
¿Dónde está el Sol de los soles,
el que nos alumbra
con sus resplandores?

La virgen y San José
para el templo se encaminan,
y entrando en él encontraron
aquella estrella divina.

Niño perdidito,
dadnos el consuelo
de verte y hallarte
todos en el Cielo.

Entra niño, entra y te calentarás
porque en este pueblo ya no hay caridad,
ni nunca la ha habido, ni nunca la habrá.
Entra el Niño y se calienta y después de calentado,
le pregunta la patrona de qué pueblo y qué reinado.
El Niño le dice: -Yo soy de Belén,
tengo padre y madre y hermanos también,
mi padre es del cielo y mi madre también...


ALAN LOMAX: https://archive.culturalequity.org/field-work/spain-1952-1953/val-de-san-lorenzo-1152/entra-nino-entra-madre-la-puerta-hay-un-nino

Quilós, León, Spain
Madre, a la puerta hay un niño, más bonito que el sol bello,
y este niño tiene frío, porque el pobre viene en cueros.
—Abridle que pase, y se calentará,
porque este mundo ya no hay caridad,
que nunca la hubo ni nunca la habrá—.
Entra el niño y se calienta, y después de calentado,
le preguntó la patrona: —¿De qué pueblo y qué reinado?
El niño contesta: —Soy de Belén,
mi madre del cielo, mi padre también.
—Hazle la cama a este niño y hácesela de colchón,
que este niño quede en casa como niño de un señor—.
Y el niño contesta: —En el suelo, señora,
que tengo un rey padre que en el cielo adoran,
y una reina madre que es nuestra señora.

Quilós, León, Spain ATO_00025B_23 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00025B 23 – El Niño perdido.ogg – Wikimedia Commons

Oencia, León, Spain
A esta puerta pica un niño más hermoso que el sol bello TO _00073_29 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00073 29 – El Niño perdido.ogg – Wikimedia Commons
Los Bayos, León
ATO_00781_21 EL NIÑO PERDIDO: San José y Nuestra Señora caminaban para Egipto https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00781_21_-_El_Ni%C3%B1o_perdido.ogg
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VAL DE SAN LORENZO
Entra niño entra y te calentaras
porque en este pueblo ya no hay caridad
ni nunca la habido ni nunca la habrá.

Entra el niño se calienta
y después de calentado
le pregunta la patrona
de que pueblo y que reinado
El niño le dice:
yo soy de Belén
tengo padre y madre
y hermanos también
Mi padre es del cielo
y mi madre también

audio Entra, niño, entra (Madre, a la puerta hay un niño)
.

- SANTA OLAJA DE LA VARGA (LEON)

San José y María caminan pa Egipto
Y pasaron pro un templo y allí dejaron al Niño.
- Su madre decía: irá con su padre.
- su padre decía: Irá con su madre.

¡Que suspiros no daría, al verse solo y tan tarde¡
Arrimado esta a una puerta y no le responde nadie.
- Si yo bien supiera e quién fuese este Niño,
abriera la puerta, con mucho cariño.

- Madre, en la puerta hay un Niño con la túnica morada;
tiritando está de frio, pidiendo por Dios posada.
-Mándale, hijo, que entre, se calentará
porque en este pueblo ya no hay caridad,
ni nunca la ha habido, ni nunca la abra.

Entra el niño y se calienta y después de calentado,
le pregunta la patrona, de que patria o qué reinado
- El niño contesta; Yo soy de Belén,
mi padre del cielo, y mi madre, tambien.

- Pon cama para este niño, pónsela con mucho agrado;
si ha de estar en nuestra casa, como hijo regalado.
- El niño contesta: Eso no, señora,:
tengo yo una madre, que el cielo la adora.

- ¿Tanto quieres tú a tu madre?
- Si señora, sí la quiero:
tres días que no la he visto,
tres mil años se me ha hecho.
- Y si no la encuentras, vuelve pa mi casa,
que algún día iremos
a darte las gracias.

Madre, a la puerta hay un niño
más bonito que el sol bello,
y él dice que tiene frío,
porque el pobre viene en cueros.

–Que entre adentro y se calentará,
porque en este pueblo
ya no hay caridá,
ni nunca la ha habido
ni nunca la habrá.
Entra el niño para adentro
y después de calentado
le pregunta la patrona:

–¿De qué tierra es tú reinado?
El niño contesta:
–Yo soy de Belén,
mi madre es del cielo,
mi padre también.

–Madre, haga la cama al niño;
hágasela con primor.
–No la haga usted, señora,
que mi cama es un rincón.
Desde que nací
hasta que en cruz muera
ha de ser así.

La madre buscaba al niño
por praderas y por prados
y a todos los que encontraba
les estaba preguntando.

–¿Habéis visto al niño,
el sol de los soles,
el que nos alumbra
con sus resplandores?

La madre encontró al niño
y le dijo: ¡Hijo mío!
¿Dónde has pasado esta noche?
¿Cómo no has muerto de frío?

El niño responde
mirándole atento:
–¡Si viera usted, madre,
qué cama me han puesto!

Un par de chorizos, un par de lacones,
es la mejor cosa que estiman los hombres.
Un par de lacones nos querían dar;
atiendan, señores, a este cantar