| Versión de Palacios del Sil León | Versión de Camposalinas, León, |
| audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_06_-_La_mujer_de_Arnaldos.ogg | https://depts.washington.edu/hisprom/optional/balladaction.php?igrh=0509 |
| Mujer de Belarde, más triste que el día, sola se calzaba, sola se vestía, solita iba a misa y sola venía. Tenía una suegra que mal la quería. Mátala, Belarde, matala a María. Pa matarla, madre, motivos daría. Levántate María da la teta al niño, mientras que yo afilo mi dorado cuchillo. Aprieta, Belarde, con fuerza el cuchillo, que no se me manche mi nuevo justillo, que sirva pa otra que críe este niño, o si no, pa otra que case contigo, porque hombre viudo no pretende amigo. Vuélvete María, vuélvete al castillo, tus dulces palabras me tienen vencido. | Mujer de Bernardo, mujer muy querida, solita va a misa, solita venía. La pícara `e la suegra, que mal la quería: –Mátame, Bernardo, mátame a María. –No lo creo, madre, que verdad me diga, que suegras y nueras nunca hicieron vida. –La tierra me trague, si digo mentiras. –Súbete, María, al alto `el castillo, siéntate en la silla y dale el pecho al niño. –Mama tú, mi niño, mama, no me dejes gota, que aunque soy tu madre, no te he de dar otra. Tírame, Bernardo, de golpe el cuchillo, mira no me manches mi nuevo justillo, que este te ha `e valer pa la que críe el niño o para la dama que case contigo. |
Toros y cañas
Era un rico caballero, hombre de valor y fama, hombre de valor y fama.
Siete años rondó un palacio, siete años rondó una dama, siete años rondó una dama.
Sin poder alcanzar de ella cosa alguna de importancia, cosa alguna de importancia.
Y al cabo de los siete años se asomara una ventana, se asomara una ventana.
Buenos días el caballero, Dios la guarde Doña Juana, Dios la guarde Doña Juana.
Con el temor de los reyes no le puedo dar palabra, no le puedo dar palabra.
Vuelvo al día, vuelvo al día de San Pedro que hace el rey juego de barra, que hace el rey juego de barra.
Con esta palabra sola vuelve el hombre pa’ su casa, vuelve el hombre pa’ su casa.
Mandar a hacerse un vestido todo de seda bordada, todo de seda bordada.
Comprar un sombrero blanco con la cinta colorada, con la cinta colorada.
Comprar un caballo blanco con la nieve se compara, con la nieve se compara.
El arzón y silla verde, porque es verde su esperanza, porque es verde su esperanza.
Los estribos lleva de oro, las cerraduras de plata, las cerraduras de plata.
Tan allá arriba Don Pedro la gente maravillaba, la gente maravillaba.
Por delante del palacio Don Pedro se paseaba, Don Pedro se paseaba.
Lo mira el rey y la reina, sus criados y sus damas, sus criados y sus damas.
También lo miraba bien la su hermosa Doña Juana, la su hermosa Doña Juana.
Mandar al rey que le suelten el gran toro del Jarama, el gran toro del Jarama.
De las astas más agudas para que más daño le hagan, para que más daño le hagan.
Y a los primeros encuentros murió el toro del Jarama, murió el toro del Jarama.
Pida, pida al caballero, no sea usted corto de habla, no sea usted corto de habla.
Ni me pida mi Sevilla, ni me pida mi Granada, ni me pida mi granada.
Ni me pida mi corona, sin ella no valgo nada, sin ella no valgo nada.
Ni le pido su Sevilla, ni le pido su Granada, ni le pido su granada.
Ni le pido su corona, Dios le deje bien lograrla, Dios le deje bien gozarla.
Lo que sí le vengo a pedir es la hermosa Doña Juana, es la hermosa Doña Juana.
Poco pide el caballero, cree que no pide nada, cree que no pide nada.
Si me pide mil doblones, nos diera de mejor gana, nos diera de mejor gana.
Como es palabra del rey, no puede ser revocada, no puede ser revocada.
AUDIO PALACIOS DEL SIL
El conde preso
Al conde lo llevan preso, al conde Miguel del Prado,
no por muertes que haya hecho, ni por robos que ha causado,
es que ha esforzado una niña del camino de Santiago.
La niña es hija de un conde, sobrina del Padre Santo,
por ser de tan buen linaje, a muerte lo han sentenciado.
El conde tenía un primo que se llamaba Bernardo,
mientras el rey lo entretiene, más pronto mandara ahorcarlo.
Llega al palacio un noble, pregunta por don Bernardo.
Salió un paje y le contesta, está con el rey jugando.
Don Bernardo, usted aquí, su primo lo están ahorcando.
Cogiera el naipe en la mano y al rey se lo había tirado.
Despacio, despacio, Bernardo, que la corona me has dado,
ni me importa por el rey ni por todo su reinado,
yo soy un joven soltero, libre y desembarazado.
Nueve pasos de escalón y un brinco los hace asaltados,
sin poner pie en el estribo, se montan en su caballo.
Las calles por donde pasa, la gente queda temblando,
cuando llegara a la plaza ya le estaban predicando.
Diera un hachazo al verdugo, la cabeza le ha cortado,
diera un puntapié a la orca, le hiciera dos mil pedazos.
Toma, primo mío, mi espada, juégala como hombre honrado,
que ninguno de mi sangre no quiero comer ahorcado,
y no morirá la orca al condenar….
Don Bueso
ROMANCE
Camina don Bueso por la mañanita
a tierra de moros a buscar la niña.
No la encontró en valles ni tampoco en villas:
la encontró lavando en una fuente fria.
-iQuítate de ahí, mora, hija de judía!
-Reviente el caballo, y en él quien venía,
que yo no soy mora ni hija de judía,
que soy cristianita bautizada en pila,
que me bauticé por Pascua florida.
Mi padre es el rey, y plantó aquí esta oliva,
mi madre la reina bordaba y cosía,
mi hermano, don Bueso, los toros corría.
-Por esas señas que has dado, eres hermanita mía.
Ya la cogió en el caballo, ya ha dado un grito la niña:
-Ya se ven los palacios donde yo he sido nacida.
-Ábreme la puerta, madre y ábrela con alegría,
que la traigo nuera y la llegó hija.
-Siete años hace que pan no comía,
tan sólo unas berras de una fuente fría.
AUDIO PALACIOS DEL SIL
AUDIO TEJERINA_-_Don_Bueso.ogg?uselang=es
AUDIO ARGOVEJO
AUDIO PRIORO
AUDIO VELILLA DE LA REINA
AUDIO LUCILLO
AUDIO CACABELOS
AUDIO PONFERRADA
AUDIO BENLLERA
AUDIO SOTO DE VALDEON_-_Don_Bueso.ogg
AUDIO QUINTANILLA DE SOMOZA https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00809_28_-_Don_Bueso.ogg
La nodriza del infante
| ATO_00463A_07 https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_07_-_La_nodriza_del_infante.ogg |
| Palacios del Sil, León, España |
| Un día por la mañana, que viva el amor, Teresina madrugaba, que viva la gala a empañar hijos del rey, que viva el amor A la sombra de una retama, que viva la gala Con el calor de la lumbre que viva el amor, el sueño la atormentara, que viva la gala cuando despertó Teresa que viva el amor, despierta sobresaltada que viva la gala hallara al niño carbón que viva el amor, los pañales de cernada. que viva la gala Voces daba Teresina que viva el amor, voces daba la cuitada, que viva la gala bien la oyera el rey su padre que viva el amor, de altas torres donde estaba. que viva la gala -¿Qué tienes tú Teresina, que viva el amor, qué tienes hija del alma? que viva la gala -Tengo que se me quemó que viva el amor, la mi mantilla de Holanda. que viva la gala -Si se quemó la de Holanda que viva el amor, te la compraré de grana encarnada; que viva la gala dame el niño, Teresina, que viva el amor, que le quiero ver la cara. que viva la gala -El niño estaba durmiendo, que viva el amor, lástima que despertara. que viva la gala -Dame el niño, Teresina, que viva el amor, que le quiero ver la cara. que viva la gala Estando en estas palabras que viva el amor, al suelo cae desmayada. que viva la gala A otro día de mañana, que viva el amor, Teresina ya finaba que viva la gala dejó en su mano derecha que viva el amor, una carta muy cerrada que viva la gala «que den el cuerpo a la tierra que viva el amor, que mi alma bien estaba». que viva la gala |
| Madrugaba Teresita un lunes muy de mañana |
| Valle de San Lorenzo, León, España |
| ATO_00109_33 https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00109_33_-_La_nodriza_del_infante.ogg |
| Pero tráeme a ver la niña que la quiero ver la cara |
| Val de San Lorenzo, León, Spain |
| ATO_00111_10 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00111 10 – La nodriza del infante.ogg – Wikimedia Commons |
La muerte ocultada
Don Bosco se fue de caza / a cazar como solía
los perros llevan cansados / la caza no parecía.
Se volvió donde su madre / con más pena que alegría
en el medio del camino / mal de muerte le venía
- Lo que le digo mi madre / respóndame madre mía
no se lo digo a mi esposa / hasta pasar año y día
- A usté le digo mi suegra / respóndame suegra mía
a dónde está mi don Bosco / que él a verme no venía
- Tú don Bosco no está aquí / fue a una santa romería
y me dijo que no vuelve / hasta pasar año y día
- Pues hoy se cumple el año / mañana se cumple el día
de los vestidos que tengo / ¿cuál yo mejor me pondría?
- Ponte tu vestido negro 7 que muy bien que te estaría
Ay, malhaya la mi suegra / consejo que me daría
estar mi don Bosco vivo / y yo de luto vestida
Pues ponte el que tu quieras / que a mi igual que me daría
Vestida iba de seda / calzada de plata fina
Cuando iban a la iglesia / la gente mucho la mira
La viuda de don Bosco / oh qué linda viudina
- A usté le digo mi suegra / respóndame suegra mía
mucho me mira la gente / y mirarme no solía
- Es que como eres tan guapa / seguro les gustarías.
Cuando entraron a la iglesia / una mala seña había
- A usté le digo mi suegra / respóndame suegra mía
¿de quién son aquellas velas / que arden en nuestra capilla?
- Las velas son de don Bosco / que en la caza se moría
- Pues quién le dioa él la muerte / que me quite a mi la vida
Y al otro día temprano / el entierro la viudina.
DELGADINA El seductor de su hija
| El seductor de su hija. Delgadina – Lario Un rey tenía tres hijas las tres como una granada, la más pequeñina de ellas Delgadina se llamaba. —Delgadina, Delgadina tú has de ser mi enamorada. —No lo querrá Dios del cielo ni la Virgen Soberana, que yo sería la mujer del padre que me engendrara. El padre lleno de ira de esta manera le hablara: —Se lo diré yo a tu madre y verás te castigara. «entró donde estaba la reina y dijo:» —Has de saber mi esposa lo que tenéis en tu casa, que tu hija Delgadina quiere ser mi enamorada. La reina con gran descoque en un cuarto la encerraba y le daba de comer tocino y vaca salada y le daba de beber del agua de una pescada. Delgadina con la sed se asomara a una ventana, viera a sus tres hermanitos jugando con oro y plata. —Por Dios os lo pido infantes que hermanos no os llamara, por uno de vuestros pajes me enviéis una jarra de agua. —No la beberás, endina, no la beberás, malvada, que la reina antes que muera quiere ser nuestra madrastra. Delgadina con la sed se asomara a otra ventana, viera a su madre la reina bordando paños de Holanda. —Por Dios te lo pido, reina que madre no te llamara, por uno de vuestros pajes me enviéis una jarra de agua. —No la beberás, endina, no la beberás, malvada, que hace siete años y va pa ocho que me tienes malcasada. Delgadina con la sed se asomara a otra ventana, viera a su padre el mal rey por los campos de Granada. Delgadina no tiene sed Delgadina no quiere agua, a los pies de Delgadina nace una fuente muy clara y a la cabecera tiene a la Virgen Soberana y la cama de su padre de demonios rodeada. audio LARIO/el-seductor-de-su-hija-delgadina-lario/ |
| Tres hijas tenía el rey, todas tres como la plata; la más pequeñina de ellas Delgadina se llamaba. Un día al salir pa’ misa su padre la reparaba: – Delgadina, Delgadina, tú has de ser mi enamorada. – No lo quiera el Rey del Cielo ni la Virgen soberana, que hijas con padres se casen saliendo de sus entrañas. ¡Alto, alto, mis criados! A Delgadina encerrarla en un cuarto muy oscuro en donde no vea nada. La agarran por los cabellos, para un cuarto la arrastraran, y le daban de comer pescado y agua salada. Y al cabo de siete años el cuarto se hizo ventanas; pasan días, vengan días, se ha asomado a una ventana, donde estaban sus hermanas bordando paños de plata. – Hermanas, porque lo sois salidas de unas entrañas, por favor de Dios os pido que me deis un vaso de agua. – Yo bien te lo diera, hermana, pero si padre lo sabe, la cabeza nos cortara. Se quitó la Delgadina muy triste y desconsolada; pasen días, vengan días, se ha asomado a otra ventana, en donde estaba su madre peinando a las sus hermanas. – Madre, porque lo es usted, que salí de sus entrañas, por favor de Dios os pido que me dé usté’ un vaso de agua. – Quítate de ahí, Delgadina, quítate de ahí, perra mala, que si tuviera un puñal desde aquí te atravesara. Se quitó la Delgadina muy triste y desconsolada; pasen días, vengan días, se ha asomado a otra ventana, donde estaban los criados jugando al juego de barra. – Criados, porque lo sois, somos de la misma casa, por favor de Dios os pido que me deis un vaso de agua. […] Se quitó la Delgadina muy triste y desconsolada; pasen días, vengan días, se ha asomado a otra ventana, donde estaba su padre en silla de oro sentado. – Padre, porque lo es usted, que salí de sus entrañas, por favor de Dios os pido que me dé usté’ un vaso de agua. – Sí que te lo alcanzaré si has de ser mi enamorada. – Padre mío, lo seré aunque sea de mala gana. – ¡Alto, alto, mis criados! A Delgadina darle agua. Unos van con jarros de oro y otros con jarros de plata; mas por mucho que corrieron, Delgadina muerta estaba. A los pies de Delgadina, una fuente que manaba por un lado echaba vino, por el otro echaba agua. El primero que llegase la vida tiene ganada, y el último que llegase la vida tiene jugada. En la cama de sus hermanas una serpiente estirada, en la cama de los criados una culebra enroscada, en la cama de sus padres todo el infierno se hallaba, la cama de Delgadina toda de gloria rodeada |
| AUDIO PRIORO |
| AUDIO PALACIOS DEL SIL_-_Delgadina.ogg |
| AUDIO ARGOVEJO_-_Delgadina.ogg |
| AUDIO CORDIÑANES DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00421_02_-_Delgadina.ogg |
| AUDIO VAL DE SAN LORENZO Fundación Joaquín Díaz – ATO 00115 21 – Delgadina.ogg |
| AUDIO PALACIOS DEL SIL Fundación Joaquín Díaz – ATO 00463A 01 – Delgadina.ogg |
| Un rey tenía tres hijas, y las tres como tres damas; la más pequeñita d’ellas Delgadina se llamaba. La dijo su padre un día: -Y has de ser mi enamorada. -No lo quiera Dios del cielo ni la Virgen soberana, ser yo mujer de mi padre, madrastra de mis herma nas. -Y altos, altos, los mis pajes, y a Delgadina encerrarla. No me la deis de comer no siendo cosa salada ni tampoco de beber, no siendo agua de retama. Y a ese otro día a la mañana, se ha asomado a la ventana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Alcanzó a ver a su hermana: -Y hermana de los mis ojos, hermana de mis entrañas, por Dios te pido un favor, que me des un vaso de agua. -Si mi padre lo supiera, el pescuezo me cortara. (Y) ese otro día a la mañana se ha asomado a la ventana. Alcanzó a ver a su padre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . -Ay, padre de los mis ojos, ay, padre de mis entrañas, por Dios le pido un favor, que me dé usted un vaso de agua. -Hija, sí te le daré, (pero) has de ser mi enamorada. Y a ese otro día a la mañana, Delgadina muerta estaba, y a los pies de Delgadina y había una fuente muy clara, . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . de ángeles arrodeada |
Cancionero secreto de Palacios del Sil (León)


Al matrimonio y al baño
hay que entrarlos de repente,
porque quien mucho lo piensa
tiene frío y no se mete.
PALACIOS DEL SIL (León)
Anoche me salió un novio
lo puse en la chimenea,
y mi hermana, la más chica,
con un palo lo menea.
PALACIOS DEL SIL (León)
Dicen que sabes, sabes,
que sabes muy bien coser,
y me has hecho unos calzones
con la bragueta al revés.
PALACIOS DEL SIL (León)
El amor de las mujeres
es como un día nublado,
que tiene más pareceres
que leyes un abogado.
PALACIOS DEL SIL (León)
Esa mujer está loca
quiere que la quiera yo,
¡que la quiera su marido
que tiene la obligación!
PALACIOS DEL SIL (León)
La noche que me casé
aprendí a titiritero,
si no me coge la novia
caigo de la cama al suelo.
PALACIOS DEL SIL (León)
Mi suegra se fue a los toros
se le cayó el abanico,
y se tuvo que abanicar
con el rabo de un borrico.
PALACIOS DEL SIL (León)
Por encima de tus medias
veo abierto un caramelo,
y yo, como soy goloso,
si no lo chupo me muero.
PALACIOS DEL SIL (León)
Quien te comió la lechuga
que te ponga la ensalada,
no es justo que ponga yo
lechuga tan deshojada.
PALACIOS DEL SIL (León)
¡Quien tuviera la dicha
de Adán y Eva,
porque nunca tuvieron
suegro ni suegra!
PALACIOS DEL SIL (León)
Suspiraba una viuda,
con dulces suspiros tiernos,
más por cariño del vivo,
que por lástima del muerto.
PALACIOS DEL SIL (León)
Una viuda se sentó
al lado de un castañal,
y entre castañas decía:
¡quién la viera retoñar!
PALACIOS DEL SIL (León)
Una vez que fui minero
yo en tu mina trabajé,
otro trabajó primero
pues yo abierta la encontré.
PALACIOS DEL SIL (León)
