Venid, pastorcillos,
veréis en Belén
la rosa más bella
que hay en Nazaret;
cantemos, bailemos
y toque también
la flauta, pandero,
tambor y rabel.
¡Ay, qué chiquitito!
dice el pastor Blas:
¡por Dios! si se crece
será buen zagal.
Venid, pastorcillos...
Toquen las zambombas,
suenen los panderos,
vayamos ligeros
todos a Belén.
Venid, pastorcillos...
Al Niño divino
le están adorando;
vayamos volando
nosotros también.
Venid, pastorcillos.
