Las cinco villas (Brincau)

Ponferrada buena villa,
Cacabelos buen lugar,
Villafranca de mi vida
yo no te puedo olvidar.

Bembibre es muy buena villa
porque tiene cerca el monte,
Cacabelos también villa
por el Barrio de San Roque.

Gran villa de Carracedo,
qué grandeza has disfrutado
al tener como patrono
al glorioso San Bernardo.

Viva El Bierzo, viva El Bierzo,
que también viva Castilla.
Tengo el amor castellano,
por eso quiero que viva,
por eso quiero que viva.

Si vas a Cacabelos


Villafranca como es villa,
corre el agua más serena
no se ahogan los mis amores
porque no habitan en ella

Porque no habitan
porque no habitan en ella
Villafranca como es villa
corre el agua mas serena.

Si vas a Cacabelos
mira que vas a hacer
o vas a trabajar, o vas para beber
o vas para beber, o vas para comer
Si vas a Cacabelos, mira que vas a hacer


Al subir y a la bajada
la cuesta de Cacabelos
al subir y a la bajada
perdí la cinta del pelo

Perdí la cinta del pelo
perdí la cinto del pelo
al subir y a la bajada
la cuesta de Cacabelos

Si vas a Cacabelos
mira que vas a hacer
o vas a trabajar, o vas para beber
o vas para beber, o vas para comer
Si vas a Cacabelos, mira que vas a hacer


AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00592_18_-_Si_vas_a_Cacabelos,_mira_qu%C3%A9_vas_a_hacer.ogg

audio AUDIO Si vas a Cacabelos mira qué vas a hacer

audio Si vas a Cacabelos mira qué vas a hacer

Muerte del príncipe don Juan

Versión de Candín

Don Juan iba a la caza, no cazó como solía;
en el medio del camino la muerte lo perseguía,
el caballo le cansó y el perro cansado iba.
Don Juan volvió para casa, más triste que no solía.
Llamaron siete doctores, de los mejores que había;
todos le eran a decir: "Ese mal de usted no es nada".
Aún falta por venir otro doctor de la Altava,
que trae el veneno en un dedo y en la lengua se lo echara.
Todos le eran a decir: "Ese mal de usted no es nada"
no siedo el más chiquitín, que de esta manera le habla:
Confésese usted, don Juan, y administre sua alma;
tienes tres hora de vida, una y media ya pasada
y esta es para despedirse de la gente de mi casa.
Yo no siento la mi muerte, aunque la vea cercana,
lo que siento es a mi esposa, que joven y encinta estaba.
A súa esposa, don Juan, hágale una buena manda.
--Yo, mientras mis padres vivan, no le puedo mandar nada,
no siendo un anillo de oro que le di de enamorada.
Si usted se lo dio de oro, yo se lo he dar de plata.
Estando en estas palabras, Berenguenia se llegara.
¿Dónde veis, bien de mi vida, dónde veis, bien de mi alma?
Vengo de San Salvador, de oír misa cantada;
descalcita de pie y pierna, del cabello esmelenada,
le rogara a Dios del cielo que te saque de esta cama.
Salirei, bien de mi vida, salirei, bien de mi alma,
salirei, bien de mi vida, el lunes por la mañana;
verásme llevar a cuatro en un tablero de tabla,
las tablas serán de pino y las sábanas de holanda;
hallarás las calles tristes y las tus puertas cerradas,
los deudores a la puerta pidiéndote las fianzas,
te las fiará mi padre, porque de eso ya quedaba.
Estando en estas palabras, Berenguenia se desmaya;
ni con agua, ni con vino pudieron resucitarla.
Sácanle el nene del vientre, parece un rollo de plata;
se lo llevan a su padre, que la bendición le echara.
La bendición de Dios, hijo, la bendición de Dios valga;
tu madre ya se murió, tu padre expirando estaba.

Muerte del príncipe don Juan
Versión de Chano

Muy malo se halla don Juan, muy malo se hallaba en cama;
mandan llamar siete doctores, los más entendidos de España.
Unos le miran el pulso y otros le tentan la barba,
y, por no darle más pena, todos dicen que no es nada,
sino el doctor más viejo, que todo lo mira y calla.
Qué me dice usted, doctor, que todo me mira y calla?
Lo que te digo, don Juan, que despongas bien tu alma:
tienes tres horas de vida, hora y media ya va enviada,
hora y media que te queda, para desponer tu alma.
Bien lo oyera el rey su padre de altas torres donde estaba.
¿Qué te pasa, hijo mío, qué te pasa en esa cama?
¿Qué quiere que me pase, padre?, las cosas que Dios nos manda.
Lo único que le encargo es a mi esposa doña Juana;
de todo lo que le dejo, padre, no le quite nada,
si no fueran unos anillos de oro que le di de enamorada.
Si tú le diste unos de oro, yo le daré dos de plata.
Estando en estas razones, entró la niña a la sala.
¿De ónde venías, mi bien, regalo y bien de mi alma?
Vengo de Santo Domingo, de oír misa en Santa Clara,
de rogar a Dios del cielo que te saque de esa cama.
Ya me sacará, mi bien, regalo y bien de mi alma,
ya me sacará mi bien, el lunes por la mañana,
con los curas a la puerta diciendo que salga, salga;
tú te hallarás aburrida, te hallarás desesperada,
tus ventanas tristes, tus puertas cierradas.
No tengas pena, mi bien, regalo y bien de mi alma,
no tengas pena, mi bien, que 'a quedas bien encargada.
Le diera un fuerte accidente, la niña cayó esmayada.
Él murió a media noche, la niña por la mañana.
Los enterraron los dos
en una caja de pino, n'unas sábanas de holanda.
Aquí se acaba la estoria, aquí se acaba, se acaba,
aquí se acaba la estoria de dos amantes del alma.
Las campanas de aquella capital de tal en tal se tañían






Tristes nuevas, tristes nuevas, qué se cuenta por la España?
Que el caballero don Juan está malito en la cama;
siete doctores le asisten, de los mejores de España,
y todos son a decirle que es un mal que no era nada.
Ellos que estaban en esto, entra el doctor de las almas,
el que nos sabe juzgar las obras buenas y malas.
-lDónde vienes tú, mi esposa, dónde vienes tú, mi esclava?
-Vengo de San Salvador, de oír la misa rezada,
y a Dios le pido de veras te levantes de esa cama.
-Sí me levantaré, esposa, sí me levantaré, esclava;
y antes del amanecer, y antes de rayar el alba,
verás mi cuerpo tendido pidiéndote una mortaja;
verás el cura a la puerta, los cófrades con las hachas,
me verás echar al hombro, me verás salir de casa,
me verás tapar con tierra, tú te volverás po casa,
verás mis hijos llorando, y no adelantarás nada.
Y esto es la triste vida que un pobre labrador pasa.
caballero don Juan, está malito en la cama;
siete doctores le asisten, los mejores de lo España.
Unos dicen que se muere, otros dicen que no sana,
y otros por complacerle, le dicen que no es nada.
Villamuñío
ATO_00419_02
AUDIO Villanueva que se cuenta por España
Villanueva, Villanueva que se cuenta por España
Villanueva
TrackATO_00114_09
Record ID (ATO)114
audio EL GANSOAquí vienen los tres reyes, los tres hijos del rey Baldo
El Ganso

Don Manuel y el moro Muza

Don Manuel y el moro Muza

Versión de Chano 

--De cara miro a Sevilla, de cara miro a Granada.
¡De esa ciudad de Burgos vengan tres y vengan cuatro,
venga ese don Manuel que es gran hombre de a caballo!
Bien lo oyera don Manuel, de altas torres ha bajado.
¡Aprisa, aprisa, la ropa y aprisa, aprisa el calzado,
y aprisa, aprisa, la silla para ensillar el caballo!--
Cuando se estaba vistiendo la sangre le caía a arroyo
de las heridas viejas que aún no le habían curado.
Cuando llegó al campo
allí estaba el mal moro, que lo estaba esperando.
¿Quieres pelear a pie, a pie o a caballo?
A pie no, perro moro, a pie no, que estoy malo.
Tira el moro la su lanza,
don Manuel, como es ligero, muy pronto se desviara.
Tira don Manuel la suya, la tiró como arrabiando;
le cortara pecho y brazo y el gabardón del caballo.
Le cortara la cabeza y al buen rey se la ha llevado.
Aquí le traigo, buen rey, aquí le traigo un regalo:
la cabeza del mal moro que le venía desafiando.
Muchas gracias, Manuel,
de tres hijas que yo tengo una andará a tu mandado.

Muerte del maestre de Santiago

Versión de Villar de Acero

Día de todos los Reyes, primera fiesta del año,
todas damas y doncellas al rey piden aguinaldo,
a no ser doña María, que a la puerta se ha quedado.
-¿Qué pides, doña María, qué pides por aguinaldo?
-Yo lo que pido, buen rey, que me ha de ser otorgado,
si ‘o pedía la cabeza del maestro de Santiago.
-Las cabezas de hombres buenos no se dan por aguinaldo.
-¡Aprisa, aprisa, mis criados, y aprisa van degollarlo!
-Le han cortado la cabeza y a María la entregaron.
María, c’aquella rabia, a los perros la ha tirado.
Los perros, con ser perros, la llevaron al sagrado;
con las patas, sepultura, con la boca, la enterraron.
ATO_00025A_28 AUDIO HORNIJA, https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00025A_28_-_La_muerte_del_maestre_de_Santiago.ogg
Hoy es el día de los Reyes, un día muy señalado,
y entre damas y doncellas, el rey pedía aguinaldo:
—No pido oro ni plata, ni tampoco el aguinaldo,
solo pido la cabeza del mayestro Santiago.
—Se nos dan o no nos dan, eiquí no nos deteñan,
que te’mos muito cantar, de por vida baila della,
de por vida baila dél, juntamente con él van.
ATO_00114_10 AUDIO EL GANSO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00114_10_-_La_muerte_del_Maestre_de_Santiago.ogg
… fiesta del año

El moro que reta a Valencia

Versión de Guímara

Allí viene un perro moro a todos desafiando,
ya tiene los dientes romos de morder a los cristianos.
–¡Oh Valencia, oh Valencia !
primero fuiste de moros que de cristianos ganada,
y mañana a esta hora serás de moros tomada.
Ese rey el gran vesir . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
le he de cortar la cabeza, le he de tirar por la barba,
y su hija doña Antonia ha de ser mi enamorada,
y su mujer doña Juana tiene que hacerme la cama.

–Bien lo oyera el rey gran vesir de altas torres donde estaba.
–Antoñita de mi vida, Antoñita de mi alma,
ese moro que ahí viene deténmelo de palabra,
las palabras sean pocas, pero de amores cercanas.
–¡Ay padre de la mi vida, ay padre de la mi alma!,
yo de eso nada sabía, yo de eso no sé nada.–
–¿Quién es ese caballero que pasaba y no me hablaba?
Si no fuera por un poco, me arrojo de esta ventana:
–Arrójese, la señora, yo la cogeré en mi capa.
–¿Qué traía, el caballero, pa regalar a la dama?
–Yo traigo un anillo de oro en la punta de mi lanza;
mujer que tenga este anillo nunca morirá encintada,
hombre que tenga esta espada nunca morirá en campaña.
–Siete años había, siete, que por ti no me peinaba.
–Otros tantos hay, señora, que por ti no quito barba.
¿Me lo dice de mentira o lo armas de maraña?


El moro que reta a Valencia
Versión de Chano

--De cara miro a Valencia, de cara miro a Granada,
de cara miro a Valencia, ¡oh, Valencia valenciana!,
primero fuistes de moros que de cristianos ganada;
antes de mañana a estas horas, de moros seréis tornada.
Ese rey don Cibre lo he de arrastrar por la barba;
su hija María Antonia ha de ser mi enamorada;
su mujer doña Jemena es la que hace la cama.
-Antoñica de mi vida y Antoñica de mi alma,
ese moro que ahí viene detenéimelo en palabras;
las palabras sean pocas, pero de amores cercana.
--Dígame usted, (padre,) algo de amores que 'o de amores no sé nada.
--¿Quién es ese caballero que pasaba y no me habla?
Hay siete años para ocho que 'o por él no me peinaba.
--Otros tantos hay, señora, que 'o por usted no quité barba.
--¿Y qué traía el galán pa regalar a la dama?
--Un anillo en la punta de su lanza,
que hombre que lo tuviera nunca morirá en campaña
y mujer que lo tuviera nunca morirá encintada.
Mucho estruendo hay, señora, en que su palacio andaba.
--Los caballos del rey mi padre, que relinchan por la cebada.
--Mucho estruendo hay, señora, en que su palacio andaba.
--Las armas del rey mi padre, que un chico las meneaba.
--Mucho estruendo hay, señora, en que su palacio andaba.
--Anda, moro, y vete y no me digas que soy falsa,
que el traidor del rey mi padre ensillaba y encabalga.
--Tanto le doy que ensille como que encabalga,
si él no tiene caballería que alcanz' a mi yegua baya,
28 si no fuera un potrozuelo moro que se perdió por esta montaña.
--Ese potrozuelo moro mi padre le da cebada.--
Deja los caminos anchos y se va por las aradas.
Pega voces al barquero que le prepare la lancha.
El barquero, como amigo, muy pronto la preparara.
Donde Baya saca el pie, Babieca mete la pata.
--¡Oh, qué malo es el hijo que a su madre maltrataba!
--¡Oh, qué mala es la madre que a su hijo no le aguarda!
--No tengo miedo a la muerte, aunque la veo cercana,
ni tengo pena por mi esposa, anque me queda embarazada,
no siento más por mi yegua baya, que me queda entre cristianas.

El moro que reta a Valencia 
Versión de Trascastro

--¡Oh Valencia, oh Valencia, oh Valencia valenciana!,
antes fuestes de moros que de cristianos ganada,
y mañana, a estas horas, de moros serás cercada.
Y a ese señor rey Guil le he de arrastrar por la barba,
y su esposa doña Inés nos tendrá que hacer la cama.
--Vete, vete, Antoñica,detéme ese caballero, detémelo con palabras,
--¿Quién es ese caballero, que pasaba y no me hablaba?
10 Van siete años para ocho, que por él no me peinaba.
--Otros tantos van, señora, no quito pelo ni barba.
¿Qué es ese ruido, señora, que por su palacio anda?
--Son los pajes del rey mi padre que están echando cebada.
Y ese caballero que ahí va, ¿no lleva nada para dar a esta dama?
--Sí, llevo un anillo en la punta de mi espada;
el hombre que lo tuviera nunca morirá en campaña,
y la mujer que lo tuviera nunca morirá encintada.
¿Qué es ese ruido, señora, que por su palacio anda?
--Anda, marcha, perro moro, . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
que . . . . . . . . . . . . mi padre ya encinchara y engalvara.
--Déjalo que encinche, encinche, déjalo que engalve, engalve,
que a mi yegua no hay n'el mundo caballo que la alcance;
nada más que un potrezuelo que lo perdí en la campaña.
--Ese potrezuelo, moro, mi padre le da cebada.
--Donde la yegua quita el pie, el potro pone la pata.
El moro da voces al barquero que le prepare la barca.
Y el barquero, como amigo, la tenía preparada.
--¡Oh mala ye(n)a sus hijos que a su madre maltrataban!
--¡Oh mala ye(n)a sus madres que a sus hijos abandonaran!

El moro que reta a Valencia 
Versión de Cabornera


Velo, velo viene el moro, ya viene por la calzada,
viene tirando a los bolos, viene jugando a la barra.
--¡Oh Valencia valenciana, del mal fuego seas quemada,
primero has sido de moros que de cristianos ganada!
--Hija de mi alma, asómate a esa ventana
y ese moro que ahí viene entreténmelo en palabras,
mientras ensillo a Babieca y aguzo la azagaya.
--Bien venido seas, morico. --Bien hallada, la cristiana.
--Siete años diba, morico, que mi pelo no peinaba.
--Otros tantos, la señora, que mi barba no quitaba.
--Si no fuera por matarme, me arrojaba 'esta ventana.
--Arrójese, la señora, que la pararé en mi capa.
--Marcháte, moro, marcháte, no te digas que soy falsa,
que está ensillando Babieca y aguzaba la azagaya.
--No me da más que la agucen, que la dejen de aguzar,
que un caballo que yo tengo ninguno le ha de alcanzar,
no siendo un hijo suyo que por estas tierras no sabe andar.



mayo 2026
L M X J V S D
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Cancionero secreto de Villafranca del Bierzo

La perdiz está en el monte,
canta que se vuelve loca,
porque tiene la nariz
por encima de la boca.
Villafranca del Bierzo (León)
Las mocitas de mi pueblo
son guapas y bailan bien,
pero tienen un defecto:
que no callan lo que ven.
Villafranca del Bierzo (León)
Me han dicho que vendes huevos
y los vendes a dos reales,
más baratos los doy yo
si te atreves a comprarles.
Villafranca del Bierzo (León)
Anda diciendo tu madre
que yo para ti soy poco,
que te lleve a la alameda
y te case con un chopo.
Villafranca del Bierzo

Si quieres saber quién soy
y de qué pelaje vengo,
levántate la falda
y verás cómo la tengo.

Villafranca del Bierzo (León)

Siempre que hago la cama,
maldigo la suerte mía,
¿cama para qué te hago,
si no tengo compañía?

Villafranca del Bierzo (León)

Si quieres que yo te quiera,
criada del escribano,
déjame echar una firma
y échale la culpa al amo.

Villafranca del Bierzo (León)

Ojalá te pille el tren
con dos horas de retraso,
con la máquina de culo
y el maquinista borracho.

Villafranca del Bierzo (León)

Pescadera, pescadera,
te voy a dar un consejo,
con las manos del pescado
no te toques el plumero.

Villafranca del Bierzo (León)

Porque me digas que no,
muchacha, yo no me enojo,
que un conejo como el tuyo
en cualquier monte lo cojo.

Villafranca del Bierzo (León)

Cuando paso por tu puerta
llevo las medias caídas
porque no diga tu madre
que te engañé con las ligas.

Villafranca del Bierzo (León)

Con respecto al matrimonio
no te rompas la cabeza:
el que se empeña se casa,
el que se casa se empeña.

Villafranca del Bierzo (León)

Debajo del delantal
hay un lagarto,
como saque la cabeza
cojo y lo mato.

Villafranca del Bierzo (León)
Me casé con un viejo
por una medias,
cada vez que reñimos
me quedo en piernas.

Villafranca del Bierzo (León)

Y una vez que te quise
y tu madre lo supo,
como ella era así,
todo lo descompuso.

Villafranca del Bierzo (León)

Me casé con un viejo
por una medias,
cada vez que reñimos
me quedo en piernas.

Villafranca del Bierzo (León)

No seas tiesto de olla
ni tapadera de puchero,
no quiero decirlo fuerte
por si alguna me está oyendo.

Villafranca del Bierzo (León)

Tú me diste calabazas,
me las comí con tocino,
mejor quiero calabazas
que no casarme contigo.

Villafranca del Bierzo (León)

Todo el mundo me lo dice
y yo digo que es verdad,
que estando un hombre ausente
otro ocupa su lugar.

Villafranca del Bierzo (León)

Una vieja se comió
kilo y medio de mondongo,
y toda la noche estuvo
con el orinal al hombro.

Villafranca del Bierzo (León)

Una vez que te quise
fue por el pelo,
y ahora que estas pelona
ya no te quiero.

Villafranca del Bierzo (León)


Una vieja y un viejo
vivían juntos,
porque tenían miedo
de los difuntos.

Villafranca del Bierzo (León)

Una vieja fue a la iglesia
con intención de rezar,
y a eso de la media misa
se le ocurrió estornudar.

Villafranca del Bierzo (León)

Yo quisiera ser muy blanco,
para ser turrón de azúcar,
para estar toda la noche
chupa que chupa, que chupa.

Villafranca del Bierzo (León)
A la orilla del río
cantaba un sapo,
y la rana decía:
¡ay que te atrapo!



He visto mujeres tontas
y hombres de mucho talento,
y vi que hicieron los sabios
lo que las tontas quisieron.
Villafranca del Bierzo (León)
Carretero, carretero,
no vengas de noche a verme,
que como estoy sola en casa
luego murmura la gente.
Villafranca del Bierzo (León)

Dando chupadas a un pito,
y sentada en sitial nuevo,
una moza susurraba:
¡todo lo demás es cuento!
Villafranca del Bierzo (León)
Compañero del alma
canta conmigo,
que yo solo no puedo,
que me fatigo.
Villafranca del Bierzo (León)

La mujer que va a castañas
y no se pone en cuclillas,
quiere esconder lo que lleva
por encima la rodillas.
Villafranca del Bierzo

¿No es verdad ángel de amor
que en esta apartada orilla,
si es que tu padre nos pilla
nos pega un palo a los dos?
Villafranca del Bierzo (León)

Las mocitas de este pueblo
todas puestas en hilera,
parecen ramos de flores
en tiempo de primavera.
Villafranca del Bierzo (León)

A la orilla del río
cantaba un sapo,
y la rana decía:
     ¡ris que te capo!
Villafranca del Bierzo (León)
Debajo del delantal
hay un lagarto,
como saque la cabeza
cojo y lo mato.

Villafranca del Bierzo (León)