Con el sombrero a lo tuno
Me pareces un ladrón,
No digo de los caminos,
Pero de mi corazón.

Dicen que tus manos pican,
Para mí son amorosas:
También pican los rosales
Y de ellos salen las rosas

Amor mío y dueño de otra
Yo soy de las olvidadas.
Ahora ya estarán contentas
Las que estaban enojadas.

Algún día ignoraba
Lo que ahora veo:
¡Las vueltas que da el mundo!
¡Válgame el cielo!

Si tú quieres que te quiera
Has de enladrillar el Soto
Y después de enladrillado
Seré tuya o seré de otro.

Tienes el pelo rizoso,
No te cabe en el sombrero,
Péinalo más a menudo
Serás mozo macareno.

Con el corazón dañado
Te pones hablar conmigo.
Y yo con mi sencillez
Lo que me pasa te digo.

La luna está entre nublados;
Ella se descubrirá
Aunque tengas amor firme
No le digas la verdad.

Piedrecilla de tu calle,
Serrana, quisiera ser
Para que tú me pisaras
Y yo besara tus pies.

Por hondo que sea un pozo
Una larga soga alcanza:
De las cosas imposibles
No pierdas las esperanzas.