De dos luceros hermosos
noté en el cielo la falta,
esos dos luceros niña
los he visto yo en tu cara.
Eche usted, eche usted,
arenillas en un delantal,
eche usted, eche usted, eche usted,
ahí le van, le van, le van.
Anda diciendo tu madre
que yo para ti soy poco,
iremos a la alameda
y cortaremos un chopo.
Eche usted, eche usted…
Rabanal del Camino (León)
