En el pueblo de Velilla
si vienen los forasteros,
les tendemos amistad,
dinero no lo tenemos.

Ay, amante, amante,
si tú fueras bueno
yo me casaba contigo
pero me temo y me temo
que si tú me quieres
yo seré tu dueño.

Muchos niños le ha traído
la cigüeña a Sebastián
que cuando ve a una mujer
tiembla que parece un flan.
Ay, amante, amante…

Dices que no me quieres mucho,
con quién te lo pagaré,
que viéndote yo trotando
nada de dejo a deber.

Ay, amante, amante…

Yo sé cantar y bailar
y tocar la pandereta,
el que se case conmigo
lleva música completa.

Ay, amante, amante…

Allá va la despedida,
yo me voy a mi aposento,
el que le guste cantar
aquí le queda mi puesto.

Ay, amante, amante…