La perdiz está en el monte,
canta que se vuelve loca
porque tiene la nariz
por encima de la boca.

Mis mis, ven acá,
ven acá, mis mis.
Mis mis, ven acá,
tráeme la perdiz.

Del vuelo de una saya me enamoré yo,
de la que la llevaba, de la saya no.
De la saya no, de la saya no,
del vuelo de una saya me enamoré yo.