Tengo la palabra dada
a un chico de la ribera,
y la tengo de cumplir
como él viva y yo no muera.
De la alameda al corredor,
salte mi dama, salte al balcón.
Cómo quieres que te quiera
si me estás amenazando;
si de ti nada temiera
ya me irías enamorando.
De la alameda al corredor,
salte mi dama, salte al balcón.
