—Una tarde de verano       
me sacaron de paseo,
al revolver una esquina      
había un convento abierto,
salieron cuatro monjitas      
todas vestidas de negro,
con las hachas encendidas      
como si fuera un entierro.
Me agarraron de la mano       
me metieron para dentro,
me sientan en una silla      
allí me cortan el pelo,
pendientes de mis orejas      
anillitos de mis dedos,
lo que más sentía yo      
era mi hermoso pelo.
—Si subo a la torre      
a tocar las campanas,
me dicen las mojas       
que soy holgazana.
Si pongo las medias       
de color de lila,
me dicen las monjas      
que eso no se estila.
Así, así, que si sigo así      
me voy a morir
Dos y dos son cuatro,      
cuatro y dos son seis
seis y dos son ocho      
y ocho dieciséis
ocho veinticuatro      
y ocho treinta y dos
ánimas benditas       
me arrodillo yo.

.Romance | Villimer -Audio https://archivoreinoleon.es/registros/la-monja-por-fuerza-villimer/?categorias_registros=tradicion-oral