El cura de San Francisco, cura del altar mayor,
se enamoró de una niña desde que la bautizó.
Mientras vivieron sus padres no la pretendía, no,
pero después que murieron, se salió a peinar al sol.
Peine de plata sacaba, porque el de oro no encontró,
peine de plata sacaba y se fue a peinar al sol.
Pasó por allí el mal cura, pasó por allí el traidor;
la ha cogido de la mano y a su casa la llevó.
La noche de Navidad, por ser la noche mayor,
con ella durmió el mal cura, con ella durmió el traidor.
A eso de la medianoche, el cura que despertó:
-Mariana, la mi Mariana. Mariana no respondió.
La ha echado mano a la frente, muerta y fría la encontró.
-Vecinos, los mis vecinos, vecinos míos, por Dios,
los que me debéis dinero, todo os lo perdono yo,
los que no me lo debéis, mucho más os daré yo,
porque saquéis de mi casa el cuerpo que aquí pareció.
Unos cargan con la pala, otros con el azadón,
el malvado de aquel cura con el cuerpo se cargó.
Caminando al cementerio, un ángel se le apareció:
-El alma de esa doncella está en infierno mayor
y la tuya p'allá irá si no cumples la obligación.
Tres penitencias te traigo, cual a cual es la mayor,
que barras todas las calles, desde Francia hasta Aragón.
-Padre mío, eso es poco, pa lo que merezco yo.
-Hijo mío, si eso es poco, mucho más te daré yo;
que hagas un cirio de cera, que te cubra el pabellón.
[-Padre mío . . . ] -Si eso es poco, mucho más te daré yo:
que te metas en un horno cuando esté al mayor ardor.
Caminando al cementerio un ángel se le apareció.
-Deténte, cura malvado, deténte, cura traidor,
que ya puedes decir misa y recibir al Señor,
que ya puedes decir misa, que ya Dios te perdonó.
VELILLA DE LA REINA audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00258_09_-_El_cura_sacr%C3%ADlego.ogg
BENLLERA Ahí arriba, muy arriba donde nunca daba el sol AUDIO BENLLERA
VILLAMUÑIO El cura de San Francisco, cura del altar mayor,
se enamoró de una niña desde que la bautizó.
Mientras vivieron sus padres no la pretendía, no,
pero después que murieron, se salió a peinar al sol.
Peine de plata sacaba, porque el de oro no encontró,
peine de plata sacaba y se fue a peinar al sol.
Pasó por allí el mal cura, pasó por allí el traidor;
la ha cogido de la mano y a su casa la llevó.
La noche de Navidad, por ser la noche mayor,
con ella durmió el mal cura, con ella durmió el traidor.
A eso de la medianoche, el cura que despertó:
-Mariana, la mi Mariana. Mariana no respondió.
La ha echado mano a la frente, muerta y fría la encontró.
-Vecinos, los mis vecinos, vecinos míos, por Dios,
los que me debéis dinero, todo os lo perdono yo,
los que no me lo debéis, mucho más os daré yo,
porque saquéis de mi casa el cuerpo que aquí pareció.
Unos cargan con la pala, otros con el azadón,
el malvado de aquel cura con el cuerpo se cargó.
Caminando al cementerio, un ángel se [le] apareció:
-El alma de esa doncella está en infierno mayor
y la tuya p'allá irá si no cumples la obligación.
Tres penitencias te traigo, cual a cual es la mayor,
que barras todas las calles, desde Francia hasta Aragón.
-Padre mío, eso es poco, pa lo que merezco yo.
-Hijo mío, si eso es poco, mucho más te daré yo;
que hagas un cirio de cera, que te cubra el pabellón.
[-Padre mío . . . ] -Si eso es poco, mucho más te daré yo:
que te metas en un horno cuando esté al mayor ardor.
Caminando al cementerio un ángel se [le] apareció.
-Deténte, cura malvado, deténte, cura traidor,
que ya puedes decir misa y recibir al Señor,
que ya puedes decir misa, que ya Dios te perdonó.
CORDIÑANES DE VALDEON File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00421 18 – El cura sacrílego.ogg – Wikimedia Commons
