El cura sacrílego -Romance

El cura de San Francisco, cura del altar mayor,
se enamoró de una niña desde que la bautizó.
Mientras vivieron sus padres no la pretendía, no,
pero después que murieron, se salió a peinar al sol.

Peine de plata sacaba, porque el de oro no encontró,
peine de plata sacaba y se fue a peinar al sol.
Pasó por allí el mal cura, pasó por allí el traidor;
la ha cogido de la mano y a su casa la llevó.

La noche de Navidad, por ser la noche mayor,
con ella durmió el mal cura, con ella durmió el traidor.
A eso de la medianoche, el cura que despertó:
-Mariana, la mi Mariana. Mariana no respondió.

La ha echado mano a la frente, muerta y fría la encontró.
-Vecinos, los mis vecinos, vecinos míos, por Dios,
los que me debéis dinero, todo os lo perdono yo,
los que no me lo debéis, mucho más os daré yo,
porque saquéis de mi casa el cuerpo que aquí pareció.

Unos cargan con la pala, otros con el azadón,
el malvado de aquel cura con el cuerpo se cargó.
Caminando al cementerio, un ángel se le apareció:
-El alma de esa doncella está en infierno mayor
y la tuya p'allá irá si no cumples la obligación.

Tres penitencias te traigo, cual a cual es la mayor,
que barras todas las calles, desde Francia hasta Aragón.
-Padre mío, eso es poco, pa lo que merezco yo.
-Hijo mío, si eso es poco, mucho más te daré yo;
que hagas un cirio de cera, que te cubra el pabellón.

[-Padre mío . . . ] -Si eso es poco, mucho más te daré yo:
que te metas en un horno cuando esté al mayor ardor.
Caminando al cementerio un ángel se le apareció.
-Deténte, cura malvado, deténte, cura traidor,
que ya puedes decir misa y recibir al Señor,
que ya puedes decir misa, que ya Dios te perdonó.

VELILLA DE LA REINA audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00258_09_-_El_cura_sacr%C3%ADlego.ogg


BENLLERA Ahí arriba, muy arriba donde nunca daba el sol AUDIO BENLLERA


VILLAMUÑIO El cura de San Francisco, cura del altar mayor,
se enamoró de una niña desde que la bautizó.
Mientras vivieron sus padres no la pretendía, no,
pero después que murieron, se salió a peinar al sol.
Peine de plata sacaba, porque el de oro no encontró,
peine de plata sacaba y se fue a peinar al sol.
Pasó por allí el mal cura, pasó por allí el traidor;
la ha cogido de la mano y a su casa la llevó.
La noche de Navidad, por ser la noche mayor,
con ella durmió el mal cura, con ella durmió el traidor.
A eso de la medianoche, el cura que despertó:
-Mariana, la mi Mariana. Mariana no respondió.
La ha echado mano a la frente, muerta y fría la encontró.
-Vecinos, los mis vecinos, vecinos míos, por Dios,
los que me debéis dinero, todo os lo perdono yo,
los que no me lo debéis, mucho más os daré yo,
porque saquéis de mi casa el cuerpo que aquí pareció.
Unos cargan con la pala, otros con el azadón,
el malvado de aquel cura con el cuerpo se cargó.
Caminando al cementerio, un ángel se [le] apareció:
-El alma de esa doncella está en infierno mayor
y la tuya p'allá irá si no cumples la obligación.
Tres penitencias te traigo, cual a cual es la mayor,
que barras todas las calles, desde Francia hasta Aragón.
-Padre mío, eso es poco, pa lo que merezco yo.
-Hijo mío, si eso es poco, mucho más te daré yo;
que hagas un cirio de cera, que te cubra el pabellón.
[-Padre mío . . . ] -Si eso es poco, mucho más te daré yo:
que te metas en un horno cuando esté al mayor ardor.
Caminando al cementerio un ángel se [le] apareció.
-Deténte, cura malvado, deténte, cura traidor,
que ya puedes decir misa y recibir al Señor,
que ya puedes decir misa, que ya Dios te perdonó.

CORDIÑANES DE VALDEON File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00421 18 – El cura sacrílego.ogg – Wikimedia Commons

Romance del señorito

Oigan señoras y señores, 
tomen nota los más jóvenes,
la historia que sucedió
en una villa de nombre,
la de una bella muchacha
que a sus padres no obedece
y a servir se presta en casa
de quien mejor le parece.

... ....niña hermosa
ya ha cumplido quince años
ya no pueden con ella
los padres y los hermanos,
Los padres la riñen, ella ya les contesta
me voy a servir, ésta es la respuesta.

Ella ya ha cogido la ropa
y se ha marchado enfadada
a casa de don Pepito
que necesita criada.

.... ...
que sabe usted hacer
lavar y fregar, planchar y coser
y si le parece yo me quedaré
pienso de ganar diez reales al mes.

Ya se ha quedado la niña
en casa de don Pepito
y a la mañana siguiente
ya le gustó al señorito.

Ven acá bien mío, ven acá salero,
cuando te haga falta pídeme dinero
y la picarona no lo hechò en olvido
y en la noche ... llamó al señorito.

Y el señorito le agarró tres moneditas de plata
que cuando sale a la calle
lleva más lujo que la mar.
Todo lo que llevaba valía un tesoro,
pendientes de plata y anillo de oro
zapato charol y un gran abanico
y eso quien lo paga, todo don Pepito.

Y a eso de los siete meses
ya no podía fregar
y el señorito he ha dicho
pues te tienes que marchar
y ella le repite con sal y salero
ahora a ver quien carga con este mochuelo.

Toma nota niñas, no seáis engañadas
que ahora el señorito busca una criada.

Romance de la montaña de Curueño

El convidado de piedra – ROMANCE

El día Todos los Santos
iba un joven a la iglesia,
más iba por ver las damas
que lo que había en ella.

En el medio del camino
encontró una calavera,
la ha dado con el zapato
y dice de esta manera:

—Yo te brindo, calavera,
a cenar de la mi cena
y por provisión de Dios
contestó la calavera:

—No te burles, caballero,
mi palabra doy por prenda.
—Andar luego mis criadas
y prepararme la cena.

No estaba la cena hecha
ya picaban a la puerta,
unos golpes tan terribles
que toda la casa tiembla.

—Andar luego mis criadas,
mirar quién pica a la puerta,
esos golpes tan terribles
hasta el corazón me llegan.

—Anda ve y dile a tu amo
que si del dicho se acuerda,
que soy aquel convidado
que me convidó a la cena.

—Anda ve y dile que ente,
que se siente en hora buena.
Le pusieron, muchos platos
y de ninguno comiera;
le pusieron del buen vino
y el pinta no bebiera.

—No he venido por comer
ni cenar de la tu cena,
que he venido por decirte
que es noche de estar alerta
rogando a Dios por las almas
y que las saque de penas.

A eso de la media noche,
a eso de las doce y media
irás conmigo a la iglesia.
No llegaban a la iglesia,
ya estaba la puerta abierta
en el medio de la iglesia
había una tumba abierta
con una luz muy excelsa.

'—Ven acá, perro villano,
a cenar de la m i cena;
si no fueran las reliquias
que en este templo se muestran,
te sepultaría vivo
quisieras o no quisieras

ILENIA – ROMANCE

En casa del Rey, mi padre,
un tirano pidió posada,
miS padres, como eran buenos
enseguida se la daban.

De tres hijas que tenían
pidió la más resalada,
mi padre dijo que no,
no la quería ver casada,
que la quería ver monja
en el convento Santa Clara.

El tirano, que era bueno,
buscó medio de robarla;
no la sacó por La puerta,
tampoco por. la ventana,
la sacó por un balcón
a favor de una criada.

Siete leguas van andadas ,
de las siete pa Las ocho
estas palabras hablaban:
—¿Cómo se llama la niña,
cómo se LLama la blanca?
-—en casa del Rey, mi padre,
Elenita me llamaban
y ahora por estas tierras
Elena la desgraciada.

E l tirano que esto oyó
ía cabeza le cortaba,
la tiró pa un muladar
donde la culebra canta.
Allí se hizo una ermitina
tan blanca y tan dibujada,
de los cabellos las latas,
de las cejas de los ojos
tejas para retejarla.
Pasó tiempo y vino tiempo
el tirano allí pasaba,
preguntó a unos pastorcillos
que los granados guardaban,
de quién era esa ermitica
tan blanca y tan dibujada; .
es de la santa Elenita
que a h í murió degollada.
Por ser de Santa Elenita
entramos a visitarla,
Dios te perdone, Elenita,
Dios te perdona tu alma.
—Dios te perdone la tuya
la mía está perdonada.
• —Súbete para el altar,
servirás de candelero.
tu cuerpo quedará aquí,
tú espíritu o alma, a l infierno.
A las puertas de mis padres
un pobre pidió posada,
mi padre como era dócil
posada al pobre le daba.

De tres hijas que tenía
le pidió la más galana,
mi padre como era dócil
dijo que no se la daba.

Eso de la media noche
principió a sonsacarla,
no la sacaba por puertas ;
ni tampoco por ventanas,
la saca por un balcón
a favor de una criada.

Anda leguas y leguas
en sin hablarse palabra.
—Elena» cómo no me hablas.
—Cómo te tengo de hablar
Siendo yo la desgraciada,
si las puertas de mis padres ,
para mí ya están cerradas.

Vino tiempo y pasó tiempo,
por allí el traidor pasaba,
¿de quién es esta ermitina
tan blanca y tan dibujada?

-Es la ermitina Santa Elena
que aquí murió degollada.

—Si es la ermitina Santa Elena
iremos a visitarla,

—De rodillas por el suelo
pide que le perdonara.

—Perdóname, Santa Elena, .
por ser yo tu amor primero.

—No te perdonaré yo
ni tampoco el Rey del cielo.
tú cuerpo quedará aquí,,
servirá de candelero,
y tu alma y espíritu
irá para el infierno.

Milagro de San Antonio – ROMANCE

1-
ANTONIO divino y Santo
suplícale al Dios Inmenso,
que por su gracia divina.
alumbre mi entendimiento,
para que mi lengua
refiera el milagro
que en el huerto obraste
a la edad de ocho años.

Desde niño fue nacido
con mucho temor de Dios;
de sus padres estimado
y del mundo admiración.
Fue caritativo
y perseguidor
de todo ,enemigo,
con mucho rigor.

Su padre era un caballero
cristiano, honrado y prudente,
que mantenia su casa
con el sudor de su frente.
y tenía un huerto,
donde recogía
cosechas 'y frutos
que el tiempo traía.

Por la mañana, un domingo,
Como siempre acostumbraba,
su padre sé marchó a Misa,
cosa que nunca olvidaba.

Y le dijo a Antonio:
-Ven acá, hijo amado;
escucha, que tengo
que darte un recado.

Mientras que yo vaya a Misa,
gran cuidado has de tener;
mira que los' pajaritos
todo lo echan a perder.

Entran en el huerto
comen el sembrado;
por eso te digo
que tengas cuidado.


Su padre se marchó a Misa
y a la iglesia se ausentó;
Antonio quedó cuidando
y a los .pájaros llamó:

--Venid pajaritos,
no entréis en sembrados,
que mi. padre ha. dicho
que tena cuidado.

Y, para que yo mejor pueda
cumplir bien mi obligación,
voy a cerraros a todos '
dentro de esta habitación,
y a los pajaritos
entrar los mandaba;'
y ellos, muy humildes
por la puerta entraban.

Por aquellas cercanías
ningún pájaro quedó,
porque todos accedieron
como Antonio les mandó

Y los pajaritos
alegres cantaban
San' Antonio estaba
lleno de alegría

Al ver venir a su padre,
luego les mandó callar
llegó Su padre a la puerta
y comenzó a preguntar:

-¿ Qué tal, hijo mío,
qué tal, Antoñito,
has cuidado bien
de los pajaritos?

y Antonio le contestó:
-Padre, no tenga cuidado,
que para que no hagan mal
están todos encerrados.

Su padre,' que vio
milagro tan grande,
al señor Obispo
propuso avisarle.

Y. vino el señor Obispo
con grande acompañamiento;
todos quedaron confusos
al ve'r un tan grande portento.

Abrieron ventanas,
puertas a la par,
por ver si las aves
se quieren marchar.

Antonio' les dice a todos:
-. .Señores, nadie se agravie,
qué los pájartos no marchan
mientras que yo no les mande.

Se puso a. la puerta
y les dijo así:
_. -Vaya, pajaritos,
ya podéis salir.

Salgan cigüeñas, .con orden,
águilas, grullas y garzas,
lechuzas, mochuelos ,grajos
gavilanes y avutardas.

Salgan' verderones
y las corderinas,
salgan cogujadas
y las golondrinas.

Salga el cuco y el milano
con los tordos y andarríos,
canarios y ruiseñores
con los vencejos y mirlos.

Al tiempo de alzar vuelo,
todos· juntitos se ponen,
esperando a San Antonio,
para ver lo que dispone.

Y a una palmadita
que Antoñito ha dado,
t odas ellas juntas
al cielo han volado.

Aqui se acabó la' historia
y aquí terminó el cuentito;
tened mucha devoción
a San Antonio bendito .

Divino Antonio precioso suplícale a Dios inmenso
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00304B_19_-_San_Antonio_y_los_pajaritos.ogg
Valderas, León
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00320_11_-_San_Antonio_y_los_pajaritos.ogg
Divino sol que ilumina y al mundo tu resplandor
Astorga, León
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00520_21_-_San_Antonio_y_los_pajaritos.ogg
Divino Antonio precioso suplicando a Dios inmenso
Castrofuerte, León

MUERTE DE SANTA CATALINA – ROMANCE

Catalina, Catalina,
nombre de buena cristiana,
cada vez que el Sol nacía
sU padre la castigaba,
con una vara de mimbre,
con una vara delgada,
porque deje la fe en Cristo
y persista en ser pagana.

Ella dice que no quiere
que con Cristo está esposada.
Mandó preparar su padre
una rueda con navajas,
para su hija Catalina
que va a ser martirizada.

L a rueda ya estaba hecha,
Catalina, preparada,
bajara un ángel del cielo
y de esta manera hablara:

—Arriba, joven, arriba,
que el rey del cielo te llama.
—Qué me quiere el Rey del cielo,
el Rey del cielo que manda.
—Que vayas a darle cuenta
de esta tu vida apenada.
Mejor E l sabe mi vida
que no yo que la pasara.

Catalina está en el cielo ,
y tratan de bautizarla,
le pusieron de padrinos
gente muy aventajada:
al glorioso San José
y a la gloriosa Santa Ana.

De penitencia le dieron
el ir a Roma descalza,
a la Catedral de Burgos
y a las iglesias de Francia.

Y pasando todo esto
a los cielos se tornara.

Zagaleja – ROMANCE

Una triste zagaleja
que anda por el monte sola,
al pie de una peña oscura
se ha sentado una mañana
con el rosario en la mano,
según ella acostumbraba.

Ella, que estaba rezando
vio venir una borrasca,
y en la borrasca venían
tres hermosísimas damas.

Una de verde venía,
y las dos de azul estaban.
—Buenos días, zagaleja.
—Bienvenida, madre santa.
—Pues tú niña, me conoces
que con tanto agrado me hablas.
—Sí señora, la conozco
que es usted la que me ampara.
, —Hoy te has de venir conmigo
á la celestial morada.
—Eso si que no, Señora,
dónde dejaré mis cabras?
--Déjalas en el sendero,
que ellas solas van a casa.

Y a viene l a noche oscura,
y él padre afligido estaba,
se arrodilla a un Crucifijo,
que dentro tiene en sus alas,
y le pide con fervor,
donde estarán sus cabras.

—No te aflijas n i te asustes
que en el corral encerradas,
y la zagaleja está
en la celestial morada

Romance de Bernardo de Carpio.

Prisión del Conde en el castillo de Luna en la montaña leonesa.
Bernardo del Carpió reta al Rey por conseguir la libertad de su padre.
El Rey entrega a Bernardo del Carpio el cadaver del Conde de Saldaña.

En el castillo de Luna 
tenéis a mi padre preso,
sólo a vuestros ojos malo
aunque a los de todos bueno.

Cansadas son las paredes
de guardar en tanto tiempo,
a un hombre que vieron mozo
y ya le ven cano y viejo.
Bernardo tuvo por bien
de dar lo que le demandan,
V el Rey cobrara el castillo,
por el buen conde enviara
a Luna, castillo fuerte,
donde el conde preso estaba.

Don Tibalde y Arias, godos,
al Conde muerto le hallaban.
Salió el Rey a recibirle
con Bernardo y su mesnada,
llegó hasta Conde su padre
las sus manos le besaba.
Sale de León Bernardo
puestos en punto de guerra,
a impedir a Francia el paso
que viene a usurpar el reino
a instancias de Alfonso el Casto,
como» si no hubiera en él
quien mejor puede heredarlo,
y a dos leguas de León
se paró en medio de un llano,
y levantando la voz
volvió desta suerte a hablallos:

- Escuchadme, leoneses,
los qué os preciáis de hijosdalgo,
y de ninguno se espera
hacer hecho de villano.

La casadina – Romance

Una casadina de muy lejas tierras,
con la escoba barre, con los ojos riega,
con la boca dice:¡Quién fuera soltera!
Oye, maridico, si tú bien me quieres,
a la tu madrica a buscarla fueres.

Levántate, madre, de dulce dormir,
que la luz del día ya quiere venir,
y la bella Rosa se quiere parir.
Se quiere parir cual la Virgen pura.,
y la mi madrica tiene calentura.

Oye, maridico, si tú bien me quieres,
a la mi hermanica a buscarla fueres.
Levántate, hermana, de dulce dormir,
que la luz del día ya quiere venir,
y la bella Rosa se quiere parir...

Se quiere parir cual la Virgen Santa,
y la mi hermanica no estaba en su casa.
Oye, maridico, si tú bien me quieres,
a la mi madrica a buscarla fueres.

Levántese, suegra, de dulce dormir,
que la luz del día ya quiere venir,
y la bella Rosa se quiere parir.
Prepara, mi yerno, la muía pardiña,
mientras yo preparo la mejor gallina.

Prepara, mi yerno, la muía gallarda,
mientras yo preparo la más rica parva.
Al bajar las peñas oyeron tocar.
Dinos, pastorcito, dinos la verdad ;
dinos por quién tocan en ese lugar.

Por una casada de muy lejas tierras,
que murió de parto por malas parteras,
por malas cuñadas y peores suegras.

No tengo más 'hijas, que si las tuviera,
yo no las casarapa tan lejos tierras,
pa malas cuñadas y peores suegras.

Paradela de Muces – Romance

En Paradela de Muces,
muy cerca de Ferradillo,
según declara la historia,
la Mosquita mató un hijo.
Lo enterraron en el huerto.
Por dejarlo mal tapado
se lo sacaron los perros.
Pronto subió la justicia
y don Octavio Manteca
y a la madre y a la hija
las dos las llevaron presas.
Aquí acaba la historia
de este criminal suceso,
de una madre traicionera
que por tapar sus secretos.

CANTICO DE LOS REYES

Noche de los Reyes, 
noche celebrada;
todos los hidalgos
deben de oservarla,
porque los plebeyos
vamos a cantar
que ha nacido el niÑo
en un Triste portal.
Una nueva estrella
clara y reluciente
mas que todas juntas
nació en el Oriente
y a toda la gente
fue a manifestar
que ha nacido el niño
en un triste portal.
Caminan los Reyes
con mucha alegría
y una nueva estrella
les sirve de guía.
Se fija y se para para indicar
que ha nacido el niño
en un triste portal.
Iban caminando
los Reyes gloriosos
por donde les envía
el rey envidioso
que con mala entrafia
quiso destronar
al recien nacido
en un triste portal.
Iban caminando
dos amantes finos
donde los envía
el Verbo divino
que con mafia extrafia
quiso libertar

al recién nacido
en un triste portal.
Entraron y hallaron
al gran Rey sentado
en su pobre trono,
su madre a su lado;
un triste pesebre
es su trono real
y su gran palacio
es un triste portal.
Los tres Reyes Magos
altr le adoraron
y algunos pastores
que fueron llamados
por Gabriel arcángel
que les fue a anunciar
que ha nacido el niño
en un triste portal.
Melchor oro ofrece
como Rey eterno;
Baltasar incienso
como Dios inmenso
y Gaspar la mirra
como hombre inmortal,
que ha nacido el niño
en un triste portal.
Entonces, Herodes,
viéndose burlado
y calorizado
de los Reyes Magos,
a todos los niños
mandó degollar,
al recién nacido
en un triste portal.
San José y Maria
por librar al hijo
caminan de noche
y llegan a Egipto,
de suerte que Herodes
no les pudo hallar
al recién nacido
en un triste portal.
Todos los hidalgos,
nobles y plebeyos
adoran al niño
y Dios eterno;
camino de! cielo
nos amparara
y al recién nacido
en un triste portal.
Tengan buenas noches
mis señores amos
y el ama la casa
nos saque aguinaldo
si nos le ha de dar
que la noche es corta
y hay mucho que andar.
Se acabó la copla,
se acabó el romance
dicen los que escuchan
que ha sido bastante.
Perdonen señores,
por el mal cantar,
que ha nacido el niño
en un triste portal.

HIMNO DE LEON.

Sin León no hubiera España,
que antes que Castilla leyes,
concilios, fueros y reyes,
dieron prestigio a León.

La fama cantó su hazaña
con clarines de victoria:
i León escribió la historia
de Covadonga a Colón!

Con su sangre a torrentes vertida
dio a la Patria preciado blasón
y en sus labios cobró vida
el hermoso lenguaje español.

¡Viva León!


Tierra hidalga, tierra mía;
estrofas del romancero,
desde Guzmán a Don Suero,
va tremolando el honor.

Con su sangre a torrentes vertida
dio a la Patria preciado blasón,
y en sus labios cobró vida
el hermoso lenguaje español.

i Viva León! (bis)


De piedra una plegaria
la catedral semeja
sobria y gentil refleja
el alma de León.

De historia milenaria,
de santidad osario
del arte relicario
y de la fe expresión.

Gloria a ti, pueblo sin par;
a mi labio el corazón
se asoma para gritar:
i Viva León! i Viva León!.

En la provincia Aragón, donde se cría el romero,

En la provincia Aragón, donde se cría el romero,
también se criaron dos, una niña y un mancebo.
Mucho se quisieron siempre, de grandes y de pequeños;
sus padres no se la daban, sus padres no se la dieron,
sus padres no se la daban porque era pobre el mancebo.
Se ha ausentado de su casa por ver si la aborrecía;
cuanto más la echa en olvido, más al alma la traía.
Siete años estuvo allá, y olvidarla no podía;
de los siete pa los ocho trató volver a Castilla.
-Arre, mi caballo arre, arre, mi caballería,
arre, mi caballo arre, que pronto será de día.
Al revolver un cantón, al revolver de una esquina,
se ha encontrado con un niño, la edad de ocho años tenía.
-Dime, niño, si tú sabes, dime de toda tu vida,
dime si se habrá casado doña Ángela de Mejía.
-Hoy se casará la blanca, hoy se casará la niña,
hoy se casará la blanca, a gusto de ella no iba.
Siete vueltas dio al palacio, sin hallar gente nacida;
todo, todo está cerrado, ventanas y porterías.
En la ventana más alta había una blanca niña,
toda vestida de negro, hasta la flor que traía.
-lPor quién trae luto, la blanca, por quién trae luto, la niña?
-Por mi ama doña Ángela, doña Ángela de Mejías.
El caballero al oírlo, desmayado se caía,
y después que volvió en sí, a preguntar a la niña:
-Dime dónde está enterrada, quiero hacerla una visita.
-Allá en el altar mayor, en una hermosa capilla,
junto a una cruz que relumbra, al pie la Virgen María.
-Abre la puerta, portero, ábreme la portería,
abre la puerta, portero, que bien pago te sería.
L’ha regalado un anillo que mucho valor tenía:
El aro sin el doblón un grande valor tenía.
La rezó siete rosarios sin levantar la rodilla,
la rezó siete rosarios por amor que la tenía.
Sacó un dorado puñal de su dorada petrina,
para quitarse la vida y echarse en su compañía.
La Virgen, de que lo vio, corrió su blanca cortina.
-Deténte, mano feroz, y no te quites la vida,
más quiero que resucite la que antes ha sido viva,
primero de que se pierda un devoto de María.
-Levántate de ahí, Juan, levanta esa losa fría.
La vio tan fresca y tan guapa como cuando estaba viva.
L’ha agarrado de la mano, se la llevó calle arriba.
L’ha pretendido el galán, el galán que la tenía,
pero la mano don Juan bien ganada la tenía.
Madres que tenéis hijas, casadlas con alegría,
que una joven de quince años de muerta se volvió viva.

http://AUDIO CORDIÑANES DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00421_16_-_La_difunta_pleiteada.ogg

La hermana cautiva – Romance

Camina don Buesos mañanita fría,
a tierra de moros a buscar la niña.
No la encontró en valles ni tampoco en villas;
la encontró lavando en una fuente fría.
-iQuítate de ahí, mora, hija de judía!
-Yo no soy mora ni hija de judía,
que soy cristianica bautizada en pila.
Mi padre era el rey, plantó aquesta oliva,
mi madre la reina bordaba y cosía,
mi hermano, don Buesos, los toros corría.
-Por estas señas que has dado, eres hermanita mía.
La ha agarrado por la mano, y la subió la calle arriba:
-Y ya se ven los palacios donde yo fui nacida.
(Al llegar a su casa, su madre la decía a ella o ella a su madre:)
La bata que la llevé nueva y la traigo rompido.

El día de los torneros pasé por la morería,
y oí cantar a una mora al pie de una fuentecilla.
-Apártate, mora blanca, apártate, mora linda,
deja beber mi caballo ese agua cristalina.
-No soy mora, caballero, que soy cristiana cautiva;
me cautivaron los moros en los riscos de Melilla.
-LTe quieres venir conmigo hacia mi caballería?
-Y los pañuelos que lavo, ¿dónde yo los dejaría?
-Los de hilo y los de seda, hacia mi caballería
y los que no valgan nada, por la corriente se irían.
- Válgame la Virgen Santa, válgame Santa María,
que por traer una novia traje a una hermanita mía.
-Ábrame, padre, la puerta, cerrojos y celosías,
que aquí te traigo el tesoro que llorabas noche y día.
Y el padre la preguntó: -Con los moritos, ¿qué hacías?
-Padre mío, los moritos a mí mucho me querían,
sólo estaba pa guardar los pavos y las gallinas.
-Padre, vamos a escribir a los moros una carta;
que yo sé muy bien las señas: Cortijo de Casablanca.
El padre que me robó le llaman el Mortifica,
la madre que me crió, la llaman la Martinica.
La carta ya se escribió, ya tienen contestación
si les devuelven la hija, les regalan un millón,
un cortijo con tres huertas y seis bueyes de labor
y se casó la cautiva con el hijo del patrón.


Para empezar a cantar estas coplas de la niña
que cautivaron los moros en los riscos de Melilla.
-Siendo yo muy pequeñita, apenas tenía cinco años,
de los brazos de mi padre los moros me arrebataron.
Me llevaron a un desierto, cierto tiempo me tuvieron,
hasta que yo fui encontrada por mi hermano, el Aguileño.
-El día de los torneos pasé por la morería,
y oí cantar a una mora al pie de una fuentecilla.
-Apártate, mora bella, apártate, mora linda,
deja beber mi caballo de la fuente cristalina.
-No soy mora, caballero, que soy cristiana cautiva,
me cautivaron los moros siendo pequeñita y niña.
-Siendo pequeñita y niña, si quieres venir conmigo,
te llevaré a los palacios adonde yo fui nacido.
Si quieres venir conmigo hacia mi patria querida.
-Y los pañuelos que lavo, ¿dónde yo los dejaría?
-Los de seda y los de hilo, hacia mi caballería,
y los que no valen nada por la corriente se irían.
-Y mi honra caballero, Ldónde yo la dejaría?
-En la punta de mi espada y en mi corazón, cautiva.
Partieron los dos amantes juntos en caballería,
y al llegar a la montaña la morita ya suspira.
-lPor qué suspiras, mi amor, por qué suspiras, mi vida?
-lCómo no he de suspirar, siendo aquí donde vivía
con mi hermano el Aguileño y mi padre en compañía?
Arre, mi caballo, arre, arre, mi caballería
que ya veo los palacios adonde yo fui nacida.
-Válgame la Virgen Santa, válgame Santa María,
pensé traer a una mora y traigo a una hermana mía.
-Ábrame, padre, las puertas, cerrojos y celosía,
que aquí le traigo el tesoro que llorabas noche y día.
L 'ha recibido su padre con la mayor alegría,
y luego la preguntaron con los moritos qué hacía.
-Padre mío, los moritos a mí mucho me querían,
sólo estaba pa cuidar los pavos y las gallinas.
El padre que me crió le llaman el Mortifica,
la madre que me crió la llaman la Martinica.
Vamos a escribirles, padre, a los moros una carta
que sé yo muy bien las señas: Cortijo de Casablanca.
40 La carta ya se escribió, ya hubo contestación,
A.mor fiel
que si se vuelve con ellos la darían un millón,
una huerta y dos cortijos con dos bueyes de labor,
y se casa la cautiva con el hijo del patrón.

Oliveros – ROMANCE

VILLAMUÑIO

-¿En qué la conoces, hijo, en qué la conoces, sol?
-En el atar del zapato, en el brochar del jubón,
en el caer de los ojos, que les cae con dolor.
-Pues llévala, tú hijo mío, a la tiendas a comprar:
sí los otros compran cintas, cinta el galón comprará.
-Ya la llevé padre mío a las tiendas a comprar:
sí los otros compran cintas, Oliveros un puñal.

-Pues llévala tú, hijo mío, a los linos a estrazar:
si Oliveros es mujer, de los linos se doldró.
-Ya la llevé, padre mío, a los linos a estrazar,
si los otros estrozan mucho, Oliveros mucho más.
-Pues llévala tú, hijo mío, a los ríos a nadar:
si Oliveros es mujer, no se querrá desnudar.
-Ya la llevé padre mío, a los ríos a nadar,
en el medio del camino, Oliveros se echó a llorar.
-lPor qué lloras, Oliveros? -¿Por qué tengo de llorar?
He recibido una carta, toda llena de pesar,
que mi padre está ya muerto, y mi madre sin respirar.
Si usted me diera licencia para irles a enterrar.
-La mi licencia Oliveros, por tuya la tienes ya.

La princesa y el segador-romance


El marqués de La Valdavía tiene una hija muy guapa,
que la quiere meter monja, y ella quiere ser casada.
Mañanita de San Juan se ha asomado a la ventana
y había tres segadores segando trigo y cebada.
Y de los tres segadores, el del medio la gustaba.
-Oiga usted, buen segador, ¿quiere segar mi cebada?
-Oiga usted, buena señora, Ldónde la tiene sembrada?
-No está en alto ni está en bajo, ni tampoco en tierra llana,
que está en un callejoncíto debajo de mis enaguas.

Oiga usted, buena señora, para mí no está sembrada,
que es pa condes y marqueses, señores de copa alta.

Marinero al agua – ROMANCE

Madrugaba Baldomino, madrugaba de mañana,
a dar agua a su caballo a las orillas del agua.
El caballo era tan fiero que le ha tirado en el agua;
voces daba Baldomino, voces daba que se ahogaba.
Se le aparece el demonio en figura de una dama:
-¿Qué me mandas, Baldomino, por que te saque del agua?
-Tres navíos trae la mar, cargaditos de oro y plata;
el mejor te mando a ti, por que me saques del agua.
-Yo no quiero tus navíos ni tu oro ni tu plata,
que quiero, cuando te mueras, que a mí me mandes el alma.
-El alma mando a mi Dios, que me la ha dado prestada
y el corazón a María, que es mi dulce abogada;
el cuerpo mando a los peces, y las tripas a las ranas.
Y con esto me despido, de irme al hondo del agua.
audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00113_33_-_Marinero_al_agua.ogg


Voces daba un marinero, voces daba que se ahogaba;
pasó por allí el demonio en figura de una dama:
-LCuánto me das, marinero, por que te saque del agua?
-Cien navíos que aquí traigo, cargadítos de oro y plata.
-Yo no quiero tus navíos, ni tu oro ni tu plata,
que quiero, cuando te mueras, a mí me mandes el alma.
-No te daré cuando muera ni mi cuerpo ni mi alma;
el cuerpo mando a los peces, las tripas mando a las ranas.
Y con esto no digo más, que me voy al fondo del agua.

La flor del agua

ROMANCE

audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00419_07_-_La_flor_del_agua.ogg
Camina la Virgen pura un viernes por la mañana,
a lavar sus pies y ma nos, también su bendita cara.
Después de haberse lavado, echó bendición a l agua.
-Dichosa sea la doncella que aquí viniese a por agua.
La oyó la hija del rey, del palacio donde estaba.
Muy deprisa se vestla, muy deprisa se calzaba,
a coger el cántaro de oro y ir a la fuente a por agua.
-¿cómo vienes, doncellita, tan pulida y tan gallarda?
-Señora, soy hija del rey, del palacio donde estaba.
-Para ser hija del rey, vienes poco acompañada.
-Poco acompañada, no, con la Virgen me encontraJa.
-(Quién te ha dicho, doncellita, que yo Virgen me llamara?
-Me lo ha dicho Dios del cielo, que a mí se me revelara.
-Tres hijos has de tener, todos ceñirán la espada,
uno ha ser rey en Galicia, y otro ha ser rey en Italia,
y el más pequeñito d'ellos, ha de ser rey en España.
Una hija has de tener, será monja en Santa Clara,
y el día que te se muera, se me ha de arrancar el alma,
y ha de subir a los cielos en silla de oro sentada.

LA HIJA DEL MINERO

Fundación Joaquín Díaz – ATO 00114 12 – La hija del minero.ogg





...en el muelle de Sevilla 

tiene una hija muy guapa

parece una maravilla.



Pero un día que esta fue

a llevarle la comida

se enamoró un caballero

y al verla tan guapa y linda



-Esa es tu hija Francisco

le dicen estas palabras

-Es mi hija don José

-tienes una hija guapa



-De buena gana Francisco

con tu hija me casara

y a ti y a tu bella hija

nunca os faltaría nada



Tiene novio Don José

y lo tiene en el servicio

honrado y trabajador

y lo quiere con delirio.



Pues le dices a tu hija

que lo que debe de hacer

es casarse con un hombre

que tenga para comer.



Decidido gran señor

a mi hija se lo diré

y sobre lo que ella diga

la contestación daré.



Si supieras hija mía

la suerte que hoy traigo a casa

te ha salido una suerte

que ha de ser afortunada.



No viste aquel caballero

que conmigo platicaba

se ha enamorado de ti

al verte tan bella y guapa.



Como le digo yo a Manuel

si la palabra le di

cuando al servicio se fue

de esperarle hasta morir



Harás lo que yo te mando

y si no te mataré

y a donde nadie te viera

tu cuerpo yo enterraré



Al ver que esto iba en serio

a su padre obedeció

Hare lo que Vd. me mande

padre de mi corazón.



Al ver que esto iba en serio

y la hora se acercaba

coge el tintero y a la pluma

y en breve escribió una carta.



Sabrás amigo Manuel

que el escribir esta carta

y después de repasarla

veras en breves palabras



Me quiere casar mi padre

con un rico millonario

ven a salvarme si puedes

y te encuentras licenciado



Llega la hora y la vistieron

y a la iglesia la llevaron

y estando la boda en lecho

Manuel al pueblo ha llegado.



Ya se fue para la iglesia

con la boda se encontró

Isabel de que lo vio

de su cuello se abrazo



Y llorando amargamente

y estas palabras le hablo:

Ya tengo yo aquí a mi amante

y amante de corazón



No llores Isabel mía

propia sangre de mis venas

ya tienes aquí a tu amante

ya tienes quien te defienda.



Nadie repita palabra

me la llevo porque es mía

y si alguno quiere algo

lo ...le juego la vida



Nadie repite palabra

y con él se la llevó

como si fuera su hija

su madre la recibió.



Donde vivían los dos

matrimonio muy felices

Don José al ver el otro

se arrancaba las narices

Hija maldiciente que amamanta al diablo

Versión de Villaquilambre

Castillo sobre castillo, en lo más alto de Uviedo
habitaban dos serranas, ¡con qué pena lo refiero!;
ellas eran hija y madre, las dos parieran a un tiempo,
la madre pariera dos y se levantó primero.
Fuera a ver a la su Ana, Ana de los sus remedios:
¿Qué haces ahí, la mi Ana, Ana de los mis remedios?
¿Qué tengo hacer, la mi madre?, de pena me estoy muriendo,
que se me murió una niña que era linda para el cielo.
Si se te murió una niña, darás mil gracias al cielo;
criarás un hermanico, que a la cantidad me ofrezco.
¡Yo primero he de criar el demonio del infierno!
¡Calla, Ana, calla, Ana, a tu boca échale un freno!
Ya lo he dicho, la mi madre, y a lo dicho me refiero,
que primero he de criar el demonio del infierno.
Estando en estas razones, vieron venir por el suelo
una culebra arrastrando que a todos metía miedo;
siete cuartas tien de largo y otras tantas tien de grueso.
Ya se subiera a la cama, se la tira al pecho izquierdo.
La gente que había allí decía: –Cortarle el pecho.
Bajó un voz dolorosa, de esta manera diciendo:
No se le corten, señores, que se le tira al derecho.
Siete años le ha de criar por la soberbia que ha hecho.
La coge en un canastillo, va po`l mundo dando ejemplo,
diba el marido con ella para darle el alimento.
Ella viniera a morir a las sagradas de Uviedo.
Cuando ella estaba en las andas, la culebra está en el suelo;
al entrar de la sepultura la culebra entró primero.
¡Madres, las que tengáis hijas por mí tomar escarmiento!


ATO_00419_34
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00419_34_-_Hija_maldiciente_que_amamanta_al_diablo.ogg
Buenos días tengas, Ana, y eso no tiene remedio
lo que te vengo a decir es …
…un hermano tuyo que te servirá de consuelo
primero
 Soto de Valdeón, León

El Hijo Malvado – ROMANCE

En cierta calle habitaba,
doña Juana Mataró
que a la muerte de su esposo
con un hijo la pobre quedó.

Pero llego cierto día
que aquel hijo malhechor
a su madre del alma querida
de esta manera la habló:

Madre del alma querida
si tu quieres ser feliz
adórame con locura
como yo te adoro a ti.

La pobre madre le dice:
hijo mío tu no ves
que soy tu madre
y me debes respetar
como aquella Virgen Pura
que esta puesta en el Altar.

Pero el criminal furioso
sobre ella se abalanzó
y con mano despiadada
siete puñaladas dio.

Cayendo la pobre muerta
a los pies del criminal
en aquel momento
su delito quería multar.

Dando la noche oscura
en su manto la envolvió
y llevándola a una viña
allí al cielo a la pobre enterró

Pero a los días siguientes
quiso el divino señor
que por allá atravesaran
los perros de un cazador.

El cazador asustado
a Tudela se marchó
y todo cuanto habia visto
al señor pues le contó

Cuando llego la justicia
aquel sitio tan …traidos
los perros lo habían comido
quedaba pena y dolor

A voces piden la muerte
de aquel hijo tan traidor
que lo arrastren con caballos
por toda la población
Que lo arrastren con caballos
por toda la población
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00519_24_-_El_Hijo_Malvado.ogg

Celinos y la adúltera

Mientras el conde va a misa, la condesa mala está.
¿Tú que tienes, la condesa, de hora y media para acá?
Que me encuentro ocupadita de hora y media para acá.
Si te encuentras ocupadita, algo te se antojará:
¿si te se antojan perdices o pescados de la mar?
Ni se me antojan perdices ni pescados de la mar,
que se me antoja un ciervito que en el monte oí bramar.
Si te se antoja un ciervito, yo te lo iré a buscar.
Si lo vas a buscar, conde, armas no has de llevar;
llevas el bastón na mano, como aquel que va a pasear.
¡Vos es el diablo, condesa, no me vayan a matar!
Dejara las armas viejas, nuevas las fue a estrenar.
Siete vueltas dio al monte, el ciervito allí no está;
de las siete pa las ocho, con Celinos fue a dar.
¿Qué buscas por aquí, el conde, por mis montes a cazar?
Que antojos de la condesa por aquí me hacen andar.
Tú tienes la mujer guapa, yo te la he de gozar;
los tus hijos, el buen conde, a mí padre me han llamar.
Lo que Dios quiera, Celinos, lo que Dios quiera será,
que Dios ayuda a los hombres na mayor necesidad.
Desenvainan las espadas, se pusieron a pelear;
del primer espadillazo Celinos en tierra cae.
Le cortara la cabeza, a la condesa la fue a dar.
Toma el ciervo, la condesa, que me mandaste a buscar.
Malajo para ti, el conde, no era digno de matar.
Hízole a ella lo mismo; púsolos de par en par.
Besáivos y abrazáivos, ahora que tenéis lugar.