El cura sacrílego -Romance

El cura de San Francisco, cura del altar mayor,
se enamoró de una niña desde que la bautizó.
Mientras vivieron sus padres no la pretendía, no,
pero después que murieron, se salió a peinar al sol.

Peine de plata sacaba, porque el de oro no encontró,
peine de plata sacaba y se fue a peinar al sol.
Pasó por allí el mal cura, pasó por allí el traidor;
la ha cogido de la mano y a su casa la llevó.

La noche de Navidad, por ser la noche mayor,
con ella durmió el mal cura, con ella durmió el traidor.
A eso de la medianoche, el cura que despertó:
-Mariana, la mi Mariana. Mariana no respondió.

La ha echado mano a la frente, muerta y fría la encontró.
-Vecinos, los mis vecinos, vecinos míos, por Dios,
los que me debéis dinero, todo os lo perdono yo,
los que no me lo debéis, mucho más os daré yo,
porque saquéis de mi casa el cuerpo que aquí pareció.

Unos cargan con la pala, otros con el azadón,
el malvado de aquel cura con el cuerpo se cargó.
Caminando al cementerio, un ángel se le apareció:
-El alma de esa doncella está en infierno mayor
y la tuya p'allá irá si no cumples la obligación.

Tres penitencias te traigo, cual a cual es la mayor,
que barras todas las calles, desde Francia hasta Aragón.
-Padre mío, eso es poco, pa lo que merezco yo.
-Hijo mío, si eso es poco, mucho más te daré yo;
que hagas un cirio de cera, que te cubra el pabellón.

[-Padre mío . . . ] -Si eso es poco, mucho más te daré yo:
que te metas en un horno cuando esté al mayor ardor.
Caminando al cementerio un ángel se le apareció.
-Deténte, cura malvado, deténte, cura traidor,
que ya puedes decir misa y recibir al Señor,
que ya puedes decir misa, que ya Dios te perdonó.

VELILLA DE LA REINA audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00258_09_-_El_cura_sacr%C3%ADlego.ogg


BENLLERA Ahí arriba, muy arriba donde nunca daba el sol AUDIO BENLLERA


VILLAMUÑIO El cura de San Francisco, cura del altar mayor,
se enamoró de una niña desde que la bautizó.
Mientras vivieron sus padres no la pretendía, no,
pero después que murieron, se salió a peinar al sol.
Peine de plata sacaba, porque el de oro no encontró,
peine de plata sacaba y se fue a peinar al sol.
Pasó por allí el mal cura, pasó por allí el traidor;
la ha cogido de la mano y a su casa la llevó.
La noche de Navidad, por ser la noche mayor,
con ella durmió el mal cura, con ella durmió el traidor.
A eso de la medianoche, el cura que despertó:
-Mariana, la mi Mariana. Mariana no respondió.
La ha echado mano a la frente, muerta y fría la encontró.
-Vecinos, los mis vecinos, vecinos míos, por Dios,
los que me debéis dinero, todo os lo perdono yo,
los que no me lo debéis, mucho más os daré yo,
porque saquéis de mi casa el cuerpo que aquí pareció.
Unos cargan con la pala, otros con el azadón,
el malvado de aquel cura con el cuerpo se cargó.
Caminando al cementerio, un ángel se [le] apareció:
-El alma de esa doncella está en infierno mayor
y la tuya p'allá irá si no cumples la obligación.
Tres penitencias te traigo, cual a cual es la mayor,
que barras todas las calles, desde Francia hasta Aragón.
-Padre mío, eso es poco, pa lo que merezco yo.
-Hijo mío, si eso es poco, mucho más te daré yo;
que hagas un cirio de cera, que te cubra el pabellón.
[-Padre mío . . . ] -Si eso es poco, mucho más te daré yo:
que te metas en un horno cuando esté al mayor ardor.
Caminando al cementerio un ángel se [le] apareció.
-Deténte, cura malvado, deténte, cura traidor,
que ya puedes decir misa y recibir al Señor,
que ya puedes decir misa, que ya Dios te perdonó.

CORDIÑANES DE VALDEON File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00421 18 – El cura sacrílego.ogg – Wikimedia Commons

Romance del señorito

Oigan señoras y señores, 
tomen nota los más jóvenes,
la historia que sucedió
en una villa de nombre,
la de una bella muchacha
que a sus padres no obedece
y a servir se presta en casa
de quien mejor le parece.

... ....niña hermosa
ya ha cumplido quince años
ya no pueden con ella
los padres y los hermanos,
Los padres la riñen, ella ya les contesta
me voy a servir, ésta es la respuesta.

Ella ya ha cogido la ropa
y se ha marchado enfadada
a casa de don Pepito
que necesita criada.

.... ...
que sabe usted hacer
lavar y fregar, planchar y coser
y si le parece yo me quedaré
pienso de ganar diez reales al mes.

Ya se ha quedado la niña
en casa de don Pepito
y a la mañana siguiente
ya le gustó al señorito.

Ven acá bien mío, ven acá salero,
cuando te haga falta pídeme dinero
y la picarona no lo hechò en olvido
y en la noche ... llamó al señorito.

Y el señorito le agarró tres moneditas de plata
que cuando sale a la calle
lleva más lujo que la mar.
Todo lo que llevaba valía un tesoro,
pendientes de plata y anillo de oro
zapato charol y un gran abanico
y eso quien lo paga, todo don Pepito.

Y a eso de los siete meses
ya no podía fregar
y el señorito he ha dicho
pues te tienes que marchar
y ella le repite con sal y salero
ahora a ver quien carga con este mochuelo.

Toma nota niñas, no seáis engañadas
que ahora el señorito busca una criada.

Romance de la montaña de Curueño

El convidado de piedra – ROMANCE

El día Todos los Santos
iba un joven a la iglesia,
más iba por ver las damas
que lo que había en ella.

En el medio del camino
encontró una calavera,
la ha dado con el zapato
y dice de esta manera:

—Yo te brindo, calavera,
a cenar de la mi cena
y por provisión de Dios
contestó la calavera:

—No te burles, caballero,
mi palabra doy por prenda.
—Andar luego mis criadas
y prepararme la cena.

No estaba la cena hecha
ya picaban a la puerta,
unos golpes tan terribles
que toda la casa tiembla.

—Andar luego mis criadas,
mirar quién pica a la puerta,
esos golpes tan terribles
hasta el corazón me llegan.

—Anda ve y dile a tu amo
que si del dicho se acuerda,
que soy aquel convidado
que me convidó a la cena.

—Anda ve y dile que ente,
que se siente en hora buena.
Le pusieron, muchos platos
y de ninguno comiera;
le pusieron del buen vino
y el pinta no bebiera.

—No he venido por comer
ni cenar de la tu cena,
que he venido por decirte
que es noche de estar alerta
rogando a Dios por las almas
y que las saque de penas.

A eso de la media noche,
a eso de las doce y media
irás conmigo a la iglesia.
No llegaban a la iglesia,
ya estaba la puerta abierta
en el medio de la iglesia
había una tumba abierta
con una luz muy excelsa.

'—Ven acá, perro villano,
a cenar de la m i cena;
si no fueran las reliquias
que en este templo se muestran,
te sepultaría vivo
quisieras o no quisieras

ILENIA – ROMANCE

En casa del Rey, mi padre,
un tirano pidió posada,
miS padres, como eran buenos
enseguida se la daban.

De tres hijas que tenían
pidió la más resalada,
mi padre dijo que no,
no la quería ver casada,
que la quería ver monja
en el convento Santa Clara.

El tirano, que era bueno,
buscó medio de robarla;
no la sacó por La puerta,
tampoco por. la ventana,
la sacó por un balcón
a favor de una criada.

Siete leguas van andadas ,
de las siete pa Las ocho
estas palabras hablaban:
—¿Cómo se llama la niña,
cómo se LLama la blanca?
-—en casa del Rey, mi padre,
Elenita me llamaban
y ahora por estas tierras
Elena la desgraciada.

E l tirano que esto oyó
ía cabeza le cortaba,
la tiró pa un muladar
donde la culebra canta.
Allí se hizo una ermitina
tan blanca y tan dibujada,
de los cabellos las latas,
de las cejas de los ojos
tejas para retejarla.
Pasó tiempo y vino tiempo
el tirano allí pasaba,
preguntó a unos pastorcillos
que los granados guardaban,
de quién era esa ermitica
tan blanca y tan dibujada; .
es de la santa Elenita
que a h í murió degollada.
Por ser de Santa Elenita
entramos a visitarla,
Dios te perdone, Elenita,
Dios te perdona tu alma.
—Dios te perdone la tuya
la mía está perdonada.
• —Súbete para el altar,
servirás de candelero.
tu cuerpo quedará aquí,
tú espíritu o alma, a l infierno.
A las puertas de mis padres
un pobre pidió posada,
mi padre como era dócil
posada al pobre le daba.

De tres hijas que tenía
le pidió la más galana,
mi padre como era dócil
dijo que no se la daba.

Eso de la media noche
principió a sonsacarla,
no la sacaba por puertas ;
ni tampoco por ventanas,
la saca por un balcón
a favor de una criada.

Anda leguas y leguas
en sin hablarse palabra.
—Elena» cómo no me hablas.
—Cómo te tengo de hablar
Siendo yo la desgraciada,
si las puertas de mis padres ,
para mí ya están cerradas.

Vino tiempo y pasó tiempo,
por allí el traidor pasaba,
¿de quién es esta ermitina
tan blanca y tan dibujada?

-Es la ermitina Santa Elena
que aquí murió degollada.

—Si es la ermitina Santa Elena
iremos a visitarla,

—De rodillas por el suelo
pide que le perdonara.

—Perdóname, Santa Elena, .
por ser yo tu amor primero.

—No te perdonaré yo
ni tampoco el Rey del cielo.
tú cuerpo quedará aquí,,
servirá de candelero,
y tu alma y espíritu
irá para el infierno.

Milagro de San Antonio – ROMANCE

1-
ANTONIO divino y Santo
suplícale al Dios Inmenso,
que por su gracia divina.
alumbre mi entendimiento,
para que mi lengua
refiera el milagro
que en el huerto obraste
a la edad de ocho años.

Desde niño fue nacido
con mucho temor de Dios;
de sus padres estimado
y del mundo admiración.
Fue caritativo
y perseguidor
de todo ,enemigo,
con mucho rigor.

Su padre era un caballero
cristiano, honrado y prudente,
que mantenia su casa
con el sudor de su frente.
y tenía un huerto,
donde recogía
cosechas 'y frutos
que el tiempo traía.

Por la mañana, un domingo,
Como siempre acostumbraba,
su padre sé marchó a Misa,
cosa que nunca olvidaba.

Y le dijo a Antonio:
-Ven acá, hijo amado;
escucha, que tengo
que darte un recado.

Mientras que yo vaya a Misa,
gran cuidado has de tener;
mira que los' pajaritos
todo lo echan a perder.

Entran en el huerto
comen el sembrado;
por eso te digo
que tengas cuidado.


Su padre se marchó a Misa
y a la iglesia se ausentó;
Antonio quedó cuidando
y a los .pájaros llamó:

--Venid pajaritos,
no entréis en sembrados,
que mi. padre ha. dicho
que tena cuidado.

Y, para que yo mejor pueda
cumplir bien mi obligación,
voy a cerraros a todos '
dentro de esta habitación,
y a los pajaritos
entrar los mandaba;'
y ellos, muy humildes
por la puerta entraban.

Por aquellas cercanías
ningún pájaro quedó,
porque todos accedieron
como Antonio les mandó

Y los pajaritos
alegres cantaban
San' Antonio estaba
lleno de alegría

Al ver venir a su padre,
luego les mandó callar
llegó Su padre a la puerta
y comenzó a preguntar:

-¿ Qué tal, hijo mío,
qué tal, Antoñito,
has cuidado bien
de los pajaritos?

y Antonio le contestó:
-Padre, no tenga cuidado,
que para que no hagan mal
están todos encerrados.

Su padre,' que vio
milagro tan grande,
al señor Obispo
propuso avisarle.

Y. vino el señor Obispo
con grande acompañamiento;
todos quedaron confusos
al ve'r un tan grande portento.

Abrieron ventanas,
puertas a la par,
por ver si las aves
se quieren marchar.

Antonio' les dice a todos:
-. .Señores, nadie se agravie,
qué los pájartos no marchan
mientras que yo no les mande.

Se puso a. la puerta
y les dijo así:
_. -Vaya, pajaritos,
ya podéis salir.

Salgan cigüeñas, .con orden,
águilas, grullas y garzas,
lechuzas, mochuelos ,grajos
gavilanes y avutardas.

Salgan' verderones
y las corderinas,
salgan cogujadas
y las golondrinas.

Salga el cuco y el milano
con los tordos y andarríos,
canarios y ruiseñores
con los vencejos y mirlos.

Al tiempo de alzar vuelo,
todos· juntitos se ponen,
esperando a San Antonio,
para ver lo que dispone.

Y a una palmadita
que Antoñito ha dado,
t odas ellas juntas
al cielo han volado.

Aqui se acabó la' historia
y aquí terminó el cuentito;
tened mucha devoción
a San Antonio bendito .

Divino Antonio precioso suplícale a Dios inmenso
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00304B_19_-_San_Antonio_y_los_pajaritos.ogg
Valderas, León
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00320_11_-_San_Antonio_y_los_pajaritos.ogg
Divino sol que ilumina y al mundo tu resplandor
Astorga, León
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00520_21_-_San_Antonio_y_los_pajaritos.ogg
Divino Antonio precioso suplicando a Dios inmenso
Castrofuerte, León

MUERTE DE SANTA CATALINA – ROMANCE

Catalina, Catalina,
nombre de buena cristiana,
cada vez que el Sol nacía
sU padre la castigaba,
con una vara de mimbre,
con una vara delgada,
porque deje la fe en Cristo
y persista en ser pagana.

Ella dice que no quiere
que con Cristo está esposada.
Mandó preparar su padre
una rueda con navajas,
para su hija Catalina
que va a ser martirizada.

L a rueda ya estaba hecha,
Catalina, preparada,
bajara un ángel del cielo
y de esta manera hablara:

—Arriba, joven, arriba,
que el rey del cielo te llama.
—Qué me quiere el Rey del cielo,
el Rey del cielo que manda.
—Que vayas a darle cuenta
de esta tu vida apenada.
Mejor E l sabe mi vida
que no yo que la pasara.

Catalina está en el cielo ,
y tratan de bautizarla,
le pusieron de padrinos
gente muy aventajada:
al glorioso San José
y a la gloriosa Santa Ana.

De penitencia le dieron
el ir a Roma descalza,
a la Catedral de Burgos
y a las iglesias de Francia.

Y pasando todo esto
a los cielos se tornara.

Zagaleja – ROMANCE

Una triste zagaleja
que anda por el monte sola,
al pie de una peña oscura
se ha sentado una mañana
con el rosario en la mano,
según ella acostumbraba.

Ella, que estaba rezando
vio venir una borrasca,
y en la borrasca venían
tres hermosísimas damas.

Una de verde venía,
y las dos de azul estaban.
—Buenos días, zagaleja.
—Bienvenida, madre santa.
—Pues tú niña, me conoces
que con tanto agrado me hablas.
—Sí señora, la conozco
que es usted la que me ampara.
, —Hoy te has de venir conmigo
á la celestial morada.
—Eso si que no, Señora,
dónde dejaré mis cabras?
--Déjalas en el sendero,
que ellas solas van a casa.

Y a viene l a noche oscura,
y él padre afligido estaba,
se arrodilla a un Crucifijo,
que dentro tiene en sus alas,
y le pide con fervor,
donde estarán sus cabras.

—No te aflijas n i te asustes
que en el corral encerradas,
y la zagaleja está
en la celestial morada

Romance de Bernardo de Carpio.

Prisión del Conde en el castillo de Luna en la montaña leonesa.
Bernardo del Carpió reta al Rey por conseguir la libertad de su padre.
El Rey entrega a Bernardo del Carpio el cadaver del Conde de Saldaña.

En el castillo de Luna 
tenéis a mi padre preso,
sólo a vuestros ojos malo
aunque a los de todos bueno.

Cansadas son las paredes
de guardar en tanto tiempo,
a un hombre que vieron mozo
y ya le ven cano y viejo.
Bernardo tuvo por bien
de dar lo que le demandan,
V el Rey cobrara el castillo,
por el buen conde enviara
a Luna, castillo fuerte,
donde el conde preso estaba.

Don Tibalde y Arias, godos,
al Conde muerto le hallaban.
Salió el Rey a recibirle
con Bernardo y su mesnada,
llegó hasta Conde su padre
las sus manos le besaba.
Sale de León Bernardo
puestos en punto de guerra,
a impedir a Francia el paso
que viene a usurpar el reino
a instancias de Alfonso el Casto,
como» si no hubiera en él
quien mejor puede heredarlo,
y a dos leguas de León
se paró en medio de un llano,
y levantando la voz
volvió desta suerte a hablallos:

- Escuchadme, leoneses,
los qué os preciáis de hijosdalgo,
y de ninguno se espera
hacer hecho de villano.

La casadina – Romance

Una casadina de muy lejas tierras,
con la escoba barre, con los ojos riega,
con la boca dice:¡Quién fuera soltera!
Oye, maridico, si tú bien me quieres,
a la tu madrica a buscarla fueres.

Levántate, madre, de dulce dormir,
que la luz del día ya quiere venir,
y la bella Rosa se quiere parir.
Se quiere parir cual la Virgen pura.,
y la mi madrica tiene calentura.

Oye, maridico, si tú bien me quieres,
a la mi hermanica a buscarla fueres.
Levántate, hermana, de dulce dormir,
que la luz del día ya quiere venir,
y la bella Rosa se quiere parir...

Se quiere parir cual la Virgen Santa,
y la mi hermanica no estaba en su casa.
Oye, maridico, si tú bien me quieres,
a la mi madrica a buscarla fueres.

Levántese, suegra, de dulce dormir,
que la luz del día ya quiere venir,
y la bella Rosa se quiere parir.
Prepara, mi yerno, la muía pardiña,
mientras yo preparo la mejor gallina.

Prepara, mi yerno, la muía gallarda,
mientras yo preparo la más rica parva.
Al bajar las peñas oyeron tocar.
Dinos, pastorcito, dinos la verdad ;
dinos por quién tocan en ese lugar.

Por una casada de muy lejas tierras,
que murió de parto por malas parteras,
por malas cuñadas y peores suegras.

No tengo más 'hijas, que si las tuviera,
yo no las casarapa tan lejos tierras,
pa malas cuñadas y peores suegras.

Paradela de Muces – Romance

En Paradela de Muces,
muy cerca de Ferradillo,
según declara la historia,
la Mosquita mató un hijo.
Lo enterraron en el huerto.
Por dejarlo mal tapado
se lo sacaron los perros.
Pronto subió la justicia
y don Octavio Manteca
y a la madre y a la hija
las dos las llevaron presas.
Aquí acaba la historia
de este criminal suceso,
de una madre traicionera
que por tapar sus secretos.

CANTICO DE LOS REYES

Noche de los Reyes, 
noche celebrada;
todos los hidalgos
deben de oservarla,
porque los plebeyos
vamos a cantar
que ha nacido el niÑo
en un Triste portal.
Una nueva estrella
clara y reluciente
mas que todas juntas
nació en el Oriente
y a toda la gente
fue a manifestar
que ha nacido el niño
en un triste portal.
Caminan los Reyes
con mucha alegría
y una nueva estrella
les sirve de guía.
Se fija y se para para indicar
que ha nacido el niño
en un triste portal.
Iban caminando
los Reyes gloriosos
por donde les envía
el rey envidioso
que con mala entrafia
quiso destronar
al recien nacido
en un triste portal.
Iban caminando
dos amantes finos
donde los envía
el Verbo divino
que con mafia extrafia
quiso libertar

al recién nacido
en un triste portal.
Entraron y hallaron
al gran Rey sentado
en su pobre trono,
su madre a su lado;
un triste pesebre
es su trono real
y su gran palacio
es un triste portal.
Los tres Reyes Magos
altr le adoraron
y algunos pastores
que fueron llamados
por Gabriel arcángel
que les fue a anunciar
que ha nacido el niño
en un triste portal.
Melchor oro ofrece
como Rey eterno;
Baltasar incienso
como Dios inmenso
y Gaspar la mirra
como hombre inmortal,
que ha nacido el niño
en un triste portal.
Entonces, Herodes,
viéndose burlado
y calorizado
de los Reyes Magos,
a todos los niños
mandó degollar,
al recién nacido
en un triste portal.
San José y Maria
por librar al hijo
caminan de noche
y llegan a Egipto,
de suerte que Herodes
no les pudo hallar
al recién nacido
en un triste portal.
Todos los hidalgos,
nobles y plebeyos
adoran al niño
y Dios eterno;
camino de! cielo
nos amparara
y al recién nacido
en un triste portal.
Tengan buenas noches
mis señores amos
y el ama la casa
nos saque aguinaldo
si nos le ha de dar
que la noche es corta
y hay mucho que andar.
Se acabó la copla,
se acabó el romance
dicen los que escuchan
que ha sido bastante.
Perdonen señores,
por el mal cantar,
que ha nacido el niño
en un triste portal.

HIMNO DE LEON.

Sin León no hubiera España,
que antes que Castilla leyes,
concilios, fueros y reyes,
dieron prestigio a León.

La fama cantó su hazaña
con clarines de victoria:
i León escribió la historia
de Covadonga a Colón!

Con su sangre a torrentes vertida
dio a la Patria preciado blasón
y en sus labios cobró vida
el hermoso lenguaje español.

¡Viva León!


Tierra hidalga, tierra mía;
estrofas del romancero,
desde Guzmán a Don Suero,
va tremolando el honor.

Con su sangre a torrentes vertida
dio a la Patria preciado blasón,
y en sus labios cobró vida
el hermoso lenguaje español.

i Viva León! (bis)


De piedra una plegaria
la catedral semeja
sobria y gentil refleja
el alma de León.

De historia milenaria,
de santidad osario
del arte relicario
y de la fe expresión.

Gloria a ti, pueblo sin par;
a mi labio el corazón
se asoma para gritar:
i Viva León! i Viva León!.

En la provincia Aragón, donde se cría el romero,

En la provincia Aragón, donde se cría el romero,
también se criaron dos, una niña y un mancebo.
Mucho se quisieron siempre, de grandes y de pequeños;
sus padres no se la daban, sus padres no se la dieron,
sus padres no se la daban porque era pobre el mancebo.
Se ha ausentado de su casa por ver si la aborrecía;
cuanto más la echa en olvido, más al alma la traía.
Siete años estuvo allá, y olvidarla no podía;
de los siete pa los ocho trató volver a Castilla.
-Arre, mi caballo arre, arre, mi caballería,
arre, mi caballo arre, que pronto será de día.
Al revolver un cantón, al revolver de una esquina,
se ha encontrado con un niño, la edad de ocho años tenía.
-Dime, niño, si tú sabes, dime de toda tu vida,
dime si se habrá casado doña Ángela de Mejía.
-Hoy se casará la blanca, hoy se casará la niña,
hoy se casará la blanca, a gusto de ella no iba.
Siete vueltas dio al palacio, sin hallar gente nacida;
todo, todo está cerrado, ventanas y porterías.
En la ventana más alta había una blanca niña,
toda vestida de negro, hasta la flor que traía.
-lPor quién trae luto, la blanca, por quién trae luto, la niña?
-Por mi ama doña Ángela, doña Ángela de Mejías.
El caballero al oírlo, desmayado se caía,
y después que volvió en sí, a preguntar a la niña:
-Dime dónde está enterrada, quiero hacerla una visita.
-Allá en el altar mayor, en una hermosa capilla,
junto a una cruz que relumbra, al pie la Virgen María.
-Abre la puerta, portero, ábreme la portería,
abre la puerta, portero, que bien pago te sería.
L’ha regalado un anillo que mucho valor tenía:
El aro sin el doblón un grande valor tenía.
La rezó siete rosarios sin levantar la rodilla,
la rezó siete rosarios por amor que la tenía.
Sacó un dorado puñal de su dorada petrina,
para quitarse la vida y echarse en su compañía.
La Virgen, de que lo vio, corrió su blanca cortina.
-Deténte, mano feroz, y no te quites la vida,
más quiero que resucite la que antes ha sido viva,
primero de que se pierda un devoto de María.
-Levántate de ahí, Juan, levanta esa losa fría.
La vio tan fresca y tan guapa como cuando estaba viva.
L’ha agarrado de la mano, se la llevó calle arriba.
L’ha pretendido el galán, el galán que la tenía,
pero la mano don Juan bien ganada la tenía.
Madres que tenéis hijas, casadlas con alegría,
que una joven de quince años de muerta se volvió viva.

http://AUDIO CORDIÑANES DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00421_16_-_La_difunta_pleiteada.ogg

La hermana cautiva – Romance

Camina don Buesos mañanita fría,
a tierra de moros a buscar la niña.
No la encontró en valles ni tampoco en villas;
la encontró lavando en una fuente fría.
-iQuítate de ahí, mora, hija de judía!
-Yo no soy mora ni hija de judía,
que soy cristianica bautizada en pila.
Mi padre era el rey, plantó aquesta oliva,
mi madre la reina bordaba y cosía,
mi hermano, don Buesos, los toros corría.
-Por estas señas que has dado, eres hermanita mía.
La ha agarrado por la mano, y la subió la calle arriba:
-Y ya se ven los palacios donde yo fui nacida.
(Al llegar a su casa, su madre la decía a ella o ella a su madre:)
La bata que la llevé nueva y la traigo rompido.

El día de los torneros pasé por la morería,
y oí cantar a una mora al pie de una fuentecilla.
-Apártate, mora blanca, apártate, mora linda,
deja beber mi caballo ese agua cristalina.
-No soy mora, caballero, que soy cristiana cautiva;
me cautivaron los moros en los riscos de Melilla.
-LTe quieres venir conmigo hacia mi caballería?
-Y los pañuelos que lavo, ¿dónde yo los dejaría?
-Los de hilo y los de seda, hacia mi caballería
y los que no valgan nada, por la corriente se irían.
- Válgame la Virgen Santa, válgame Santa María,
que por traer una novia traje a una hermanita mía.
-Ábrame, padre, la puerta, cerrojos y celosías,
que aquí te traigo el tesoro que llorabas noche y día.
Y el padre la preguntó: -Con los moritos, ¿qué hacías?
-Padre mío, los moritos a mí mucho me querían,
sólo estaba pa guardar los pavos y las gallinas.
-Padre, vamos a escribir a los moros una carta;
que yo sé muy bien las señas: Cortijo de Casablanca.
El padre que me robó le llaman el Mortifica,
la madre que me crió, la llaman la Martinica.
La carta ya se escribió, ya tienen contestación
si les devuelven la hija, les regalan un millón,
un cortijo con tres huertas y seis bueyes de labor
y se casó la cautiva con el hijo del patrón.


Para empezar a cantar estas coplas de la niña
que cautivaron los moros en los riscos de Melilla.
-Siendo yo muy pequeñita, apenas tenía cinco años,
de los brazos de mi padre los moros me arrebataron.
Me llevaron a un desierto, cierto tiempo me tuvieron,
hasta que yo fui encontrada por mi hermano, el Aguileño.
-El día de los torneos pasé por la morería,
y oí cantar a una mora al pie de una fuentecilla.
-Apártate, mora bella, apártate, mora linda,
deja beber mi caballo de la fuente cristalina.
-No soy mora, caballero, que soy cristiana cautiva,
me cautivaron los moros siendo pequeñita y niña.
-Siendo pequeñita y niña, si quieres venir conmigo,
te llevaré a los palacios adonde yo fui nacido.
Si quieres venir conmigo hacia mi patria querida.
-Y los pañuelos que lavo, ¿dónde yo los dejaría?
-Los de seda y los de hilo, hacia mi caballería,
y los que no valen nada por la corriente se irían.
-Y mi honra caballero, Ldónde yo la dejaría?
-En la punta de mi espada y en mi corazón, cautiva.
Partieron los dos amantes juntos en caballería,
y al llegar a la montaña la morita ya suspira.
-lPor qué suspiras, mi amor, por qué suspiras, mi vida?
-lCómo no he de suspirar, siendo aquí donde vivía
con mi hermano el Aguileño y mi padre en compañía?
Arre, mi caballo, arre, arre, mi caballería
que ya veo los palacios adonde yo fui nacida.
-Válgame la Virgen Santa, válgame Santa María,
pensé traer a una mora y traigo a una hermana mía.
-Ábrame, padre, las puertas, cerrojos y celosía,
que aquí le traigo el tesoro que llorabas noche y día.
L 'ha recibido su padre con la mayor alegría,
y luego la preguntaron con los moritos qué hacía.
-Padre mío, los moritos a mí mucho me querían,
sólo estaba pa cuidar los pavos y las gallinas.
El padre que me crió le llaman el Mortifica,
la madre que me crió la llaman la Martinica.
Vamos a escribirles, padre, a los moros una carta
que sé yo muy bien las señas: Cortijo de Casablanca.
40 La carta ya se escribió, ya hubo contestación,
A.mor fiel
que si se vuelve con ellos la darían un millón,
una huerta y dos cortijos con dos bueyes de labor,
y se casa la cautiva con el hijo del patrón.

Oliveros – ROMANCE

VILLAMUÑIO

-¿En qué la conoces, hijo, en qué la conoces, sol?
-En el atar del zapato, en el brochar del jubón,
en el caer de los ojos, que les cae con dolor.
-Pues llévala, tú hijo mío, a la tiendas a comprar:
sí los otros compran cintas, cinta el galón comprará.
-Ya la llevé padre mío a las tiendas a comprar:
sí los otros compran cintas, Oliveros un puñal.

-Pues llévala tú, hijo mío, a los linos a estrazar:
si Oliveros es mujer, de los linos se doldró.
-Ya la llevé, padre mío, a los linos a estrazar,
si los otros estrozan mucho, Oliveros mucho más.
-Pues llévala tú, hijo mío, a los ríos a nadar:
si Oliveros es mujer, no se querrá desnudar.
-Ya la llevé padre mío, a los ríos a nadar,
en el medio del camino, Oliveros se echó a llorar.
-lPor qué lloras, Oliveros? -¿Por qué tengo de llorar?
He recibido una carta, toda llena de pesar,
que mi padre está ya muerto, y mi madre sin respirar.
Si usted me diera licencia para irles a enterrar.
-La mi licencia Oliveros, por tuya la tienes ya.

La princesa y el segador-romance


El marqués de La Valdavía tiene una hija muy guapa,
que la quiere meter monja, y ella quiere ser casada.
Mañanita de San Juan se ha asomado a la ventana
y había tres segadores segando trigo y cebada.
Y de los tres segadores, el del medio la gustaba.
-Oiga usted, buen segador, ¿quiere segar mi cebada?
-Oiga usted, buena señora, Ldónde la tiene sembrada?
-No está en alto ni está en bajo, ni tampoco en tierra llana,
que está en un callejoncíto debajo de mis enaguas.

Oiga usted, buena señora, para mí no está sembrada,
que es pa condes y marqueses, señores de copa alta.

Marinero al agua – ROMANCE

Madrugaba Baldomino, madrugaba de mañana,
a dar agua a su caballo a las orillas del agua.
El caballo era tan fiero que le ha tirado en el agua;
voces daba Baldomino, voces daba que se ahogaba.
Se le aparece el demonio en figura de una dama:
-¿Qué me mandas, Baldomino, por que te saque del agua?
-Tres navíos trae la mar, cargaditos de oro y plata;
el mejor te mando a ti, por que me saques del agua.
-Yo no quiero tus navíos ni tu oro ni tu plata,
que quiero, cuando te mueras, que a mí me mandes el alma.
-El alma mando a mi Dios, que me la ha dado prestada
y el corazón a María, que es mi dulce abogada;
el cuerpo mando a los peces, y las tripas a las ranas.
Y con esto me despido, de irme al hondo del agua.
audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00113_33_-_Marinero_al_agua.ogg


Voces daba un marinero, voces daba que se ahogaba;
pasó por allí el demonio en figura de una dama:
-LCuánto me das, marinero, por que te saque del agua?
-Cien navíos que aquí traigo, cargadítos de oro y plata.
-Yo no quiero tus navíos, ni tu oro ni tu plata,
que quiero, cuando te mueras, a mí me mandes el alma.
-No te daré cuando muera ni mi cuerpo ni mi alma;
el cuerpo mando a los peces, las tripas mando a las ranas.
Y con esto no digo más, que me voy al fondo del agua.

La flor del agua

ROMANCE

audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00419_07_-_La_flor_del_agua.ogg
Camina la Virgen pura un viernes por la mañana,
a lavar sus pies y ma nos, también su bendita cara.
Después de haberse lavado, echó bendición a l agua.
-Dichosa sea la doncella que aquí viniese a por agua.
La oyó la hija del rey, del palacio donde estaba.
Muy deprisa se vestla, muy deprisa se calzaba,
a coger el cántaro de oro y ir a la fuente a por agua.
-¿cómo vienes, doncellita, tan pulida y tan gallarda?
-Señora, soy hija del rey, del palacio donde estaba.
-Para ser hija del rey, vienes poco acompañada.
-Poco acompañada, no, con la Virgen me encontraJa.
-(Quién te ha dicho, doncellita, que yo Virgen me llamara?
-Me lo ha dicho Dios del cielo, que a mí se me revelara.
-Tres hijos has de tener, todos ceñirán la espada,
uno ha ser rey en Galicia, y otro ha ser rey en Italia,
y el más pequeñito d'ellos, ha de ser rey en España.
Una hija has de tener, será monja en Santa Clara,
y el día que te se muera, se me ha de arrancar el alma,
y ha de subir a los cielos en silla de oro sentada.

LA HIJA DEL MINERO

Fundación Joaquín Díaz – ATO 00114 12 – La hija del minero.ogg





...en el muelle de Sevilla 

tiene una hija muy guapa

parece una maravilla.



Pero un día que esta fue

a llevarle la comida

se enamoró un caballero

y al verla tan guapa y linda



-Esa es tu hija Francisco

le dicen estas palabras

-Es mi hija don José

-tienes una hija guapa



-De buena gana Francisco

con tu hija me casara

y a ti y a tu bella hija

nunca os faltaría nada



Tiene novio Don José

y lo tiene en el servicio

honrado y trabajador

y lo quiere con delirio.



Pues le dices a tu hija

que lo que debe de hacer

es casarse con un hombre

que tenga para comer.



Decidido gran señor

a mi hija se lo diré

y sobre lo que ella diga

la contestación daré.



Si supieras hija mía

la suerte que hoy traigo a casa

te ha salido una suerte

que ha de ser afortunada.



No viste aquel caballero

que conmigo platicaba

se ha enamorado de ti

al verte tan bella y guapa.



Como le digo yo a Manuel

si la palabra le di

cuando al servicio se fue

de esperarle hasta morir



Harás lo que yo te mando

y si no te mataré

y a donde nadie te viera

tu cuerpo yo enterraré



Al ver que esto iba en serio

a su padre obedeció

Hare lo que Vd. me mande

padre de mi corazón.



Al ver que esto iba en serio

y la hora se acercaba

coge el tintero y a la pluma

y en breve escribió una carta.



Sabrás amigo Manuel

que el escribir esta carta

y después de repasarla

veras en breves palabras



Me quiere casar mi padre

con un rico millonario

ven a salvarme si puedes

y te encuentras licenciado



Llega la hora y la vistieron

y a la iglesia la llevaron

y estando la boda en lecho

Manuel al pueblo ha llegado.



Ya se fue para la iglesia

con la boda se encontró

Isabel de que lo vio

de su cuello se abrazo



Y llorando amargamente

y estas palabras le hablo:

Ya tengo yo aquí a mi amante

y amante de corazón



No llores Isabel mía

propia sangre de mis venas

ya tienes aquí a tu amante

ya tienes quien te defienda.



Nadie repita palabra

me la llevo porque es mía

y si alguno quiere algo

lo ...le juego la vida



Nadie repite palabra

y con él se la llevó

como si fuera su hija

su madre la recibió.



Donde vivían los dos

matrimonio muy felices

Don José al ver el otro

se arrancaba las narices

Hija maldiciente que amamanta al diablo

Versión de Villaquilambre

Castillo sobre castillo, en lo más alto de Uviedo
habitaban dos serranas, ¡con qué pena lo refiero!;
ellas eran hija y madre, las dos parieran a un tiempo,
la madre pariera dos y se levantó primero.
Fuera a ver a la su Ana, Ana de los sus remedios:
¿Qué haces ahí, la mi Ana, Ana de los mis remedios?
¿Qué tengo hacer, la mi madre?, de pena me estoy muriendo,
que se me murió una niña que era linda para el cielo.
Si se te murió una niña, darás mil gracias al cielo;
criarás un hermanico, que a la cantidad me ofrezco.
¡Yo primero he de criar el demonio del infierno!
¡Calla, Ana, calla, Ana, a tu boca échale un freno!
Ya lo he dicho, la mi madre, y a lo dicho me refiero,
que primero he de criar el demonio del infierno.
Estando en estas razones, vieron venir por el suelo
una culebra arrastrando que a todos metía miedo;
siete cuartas tien de largo y otras tantas tien de grueso.
Ya se subiera a la cama, se la tira al pecho izquierdo.
La gente que había allí decía: –Cortarle el pecho.
Bajó un voz dolorosa, de esta manera diciendo:
No se le corten, señores, que se le tira al derecho.
Siete años le ha de criar por la soberbia que ha hecho.
La coge en un canastillo, va po`l mundo dando ejemplo,
diba el marido con ella para darle el alimento.
Ella viniera a morir a las sagradas de Uviedo.
Cuando ella estaba en las andas, la culebra está en el suelo;
al entrar de la sepultura la culebra entró primero.
¡Madres, las que tengáis hijas por mí tomar escarmiento!


ATO_00419_34
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00419_34_-_Hija_maldiciente_que_amamanta_al_diablo.ogg
Buenos días tengas, Ana, y eso no tiene remedio
lo que te vengo a decir es …
…un hermano tuyo que te servirá de consuelo
primero
 Soto de Valdeón, León

El Hijo Malvado – ROMANCE

En cierta calle habitaba,
doña Juana Mataró
que a la muerte de su esposo
con un hijo la pobre quedó.

Pero llego cierto día
que aquel hijo malhechor
a su madre del alma querida
de esta manera la habló:

Madre del alma querida
si tu quieres ser feliz
adórame con locura
como yo te adoro a ti.

La pobre madre le dice:
hijo mío tu no ves
que soy tu madre
y me debes respetar
como aquella Virgen Pura
que esta puesta en el Altar.

Pero el criminal furioso
sobre ella se abalanzó
y con mano despiadada
siete puñaladas dio.

Cayendo la pobre muerta
a los pies del criminal
en aquel momento
su delito quería multar.

Dando la noche oscura
en su manto la envolvió
y llevándola a una viña
allí al cielo a la pobre enterró

Pero a los días siguientes
quiso el divino señor
que por allá atravesaran
los perros de un cazador.

El cazador asustado
a Tudela se marchó
y todo cuanto habia visto
al señor pues le contó

Cuando llego la justicia
aquel sitio tan …traidos
los perros lo habían comido
quedaba pena y dolor

A voces piden la muerte
de aquel hijo tan traidor
que lo arrastren con caballos
por toda la población
Que lo arrastren con caballos
por toda la población
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00519_24_-_El_Hijo_Malvado.ogg

Celinos y la adúltera

Mientras el conde va a misa, la condesa mala está.
¿Tú que tienes, la condesa, de hora y media para acá?
Que me encuentro ocupadita de hora y media para acá.
Si te encuentras ocupadita, algo te se antojará:
¿si te se antojan perdices o pescados de la mar?
Ni se me antojan perdices ni pescados de la mar,
que se me antoja un ciervito que en el monte oí bramar.
Si te se antoja un ciervito, yo te lo iré a buscar.
Si lo vas a buscar, conde, armas no has de llevar;
llevas el bastón na mano, como aquel que va a pasear.
¡Vos es el diablo, condesa, no me vayan a matar!
Dejara las armas viejas, nuevas las fue a estrenar.
Siete vueltas dio al monte, el ciervito allí no está;
de las siete pa las ocho, con Celinos fue a dar.
¿Qué buscas por aquí, el conde, por mis montes a cazar?
Que antojos de la condesa por aquí me hacen andar.
Tú tienes la mujer guapa, yo te la he de gozar;
los tus hijos, el buen conde, a mí padre me han llamar.
Lo que Dios quiera, Celinos, lo que Dios quiera será,
que Dios ayuda a los hombres na mayor necesidad.
Desenvainan las espadas, se pusieron a pelear;
del primer espadillazo Celinos en tierra cae.
Le cortara la cabeza, a la condesa la fue a dar.
Toma el ciervo, la condesa, que me mandaste a buscar.
Malajo para ti, el conde, no era digno de matar.
Hízole a ella lo mismo; púsolos de par en par.
Besáivos y abrazáivos, ahora que tenéis lugar.

Gertrudis, la niña perdida

En el valle de la Almena
se celebra una función
de una ermita que le llaman
de la esperanza de Dios.

Que Don Fernando ….
con la esposa de su amor
lleva la niña Gertrudis
y su hijo Ramon.

La niña tiene tres años
y es mas hermosa que un sol
De que salieron de misa
después de la procesión
paso a correr la gente
huyendo sin detención
y corrió Ramon entonces
pero la Gertrudis no.

Donde has dejado la niña
su padre le preguntó
La niña se me ha perdido
cuando la gente corrió
Creí que me atropellaban
y por eso me vine yo.
… …


AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00251_04_-_Gertrudis,_la_ni%C3%B1a_perdida.oggEspañol: Nueva versión de don Bueso

Casamiento y muerte enfrentados

Entro mi caballo en Cádiz
entró pasito a pasito
y toda la gente decía
que caballo tan bonito

El Sábado por la tarde
por tu calle me pasé
hablé con tus amiguitas
porque contigo no puedo.

Yo les pregunté por ti
y ellas me respondieron
estabas a buscar agua
con el cantarillo nuevo

y cuando te vi venir
baje ala del sombrero
porque no diga la gente
que por tus amores muero.

A otro día era domingo
Fue la iglesia el delantero
como costumbre de mozo
me quede en el cementerio.

Subiese la iglesia arriba
…..paseo
tomasteis agua bendita
con los dos dedos del medio

Primera amonestación
que en la iglesia se leyó
Primera puñaladita
que mi corazón hirió

Segunda amonestación
ya perdí la esperanzas
estar en tu compañía
hermosa paloma blanca

Cuando el cura te pregunte
que si quieres a fulano
las campanas de la torre
por mi estarán repicando.

Cuando a ti te estén poniendo
el pañuelo de manila
a mi me estarán poniendo
cuatro velas encendidas.

Cuando a ti te estén poniendo
las arras en el pañuelo
a mi me estarán sacando
de la cama para el suelo.

Y si pasas por cementerio
y te preguntan por mi
les respondes que aquel hombre
de amores murió por ti.

AUDIO Entró mi caballo en Cádiz entró pasito a pasito https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00781_12_-_Casamiento_y_muerte_enfrentados.ogg

Santa Catalina -Romance

En Madrid hay una niña que Catalina se llama.
Todos los días de fiesta su papá la castigaba,
porque no quería hacer lo que su padre le manda.
La mandó hacer una rueda de cuchillos y navajas.
La rueda ya estaba hecha, Catalina arrodillada.
-Levántate Catalina, que el rey del cielo te llama.
-¿Qué me quiere el rey del cielo, que tan deprisa me llama?
-Que te subas a la gloria, que ya la tienes ganada.


AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00258_08_-_Santa_Catalina.ogg

El lindo Don Juan

En la ciudad de Madrid    residía un caballero
con su mujer y sus hijos,    más preciosos que el sol mesmo.
Tentóle un día Judas    salir de su casa al juego;
y a la vuelta de una esquina,    una mujer al encuentro:
¿Dónde vas, lindo don Juan,    con tus lindos pensamientos?,
que tu mujer y tus hijos    te están armando un unterio.
No lo creo yo, señora,    que mi mujer haga eso.
Créelo, lindo don Juan,    llévalo en el pensamiento;
para darte de beber,    tiene un vaso de veneno.
Marchó de allí don Juan,    muy furioso y muy soberbio;
halló las puertas cerradas,    de un credo las echó al suelo.
Salió la doña María,    le echó los brazos al cuello.
Ven aquí, perra traidora,    que yo matarte pretendo.
Don Juan, si me has de matar,    busca un confesor primero.
¿Cómo lo he de buscar yo,    si eso no tiene remedio?.
Los curas no están en casa,    los frailes están durmiendo,
las monjas de Santa Clara    no se ven por el convento.
Ahora deja despedirme    de estos mis hijos primero.
Hijos, tu padre me mata,    yo la culpa no la tengo.
Una niña de cinco años    le daba buenos consejos:
Madre, si mueres con culpa,    vas a arder a los infiernos;
madre, si mueres sin ella,    irás derechita al cielo.
Y la madre, que ha tomado    de su niña estos consejos,
comenzó a sacar basquiñas,    casacas de terciopelo,
los uncos de sus orejas,    los anillos de sus dedos
y una vuelta de corales    los esparció por el suelo.
Mira aquí, lindo don Juan,    todo mi cuerpo te entrego;
no te entregaré yo el alma,    que esa es del Manso Cordero.
Le pegó tres puñaladas,    de la menor quedó en suelo.
Y acordóse que tenía    tres infantines pequeños:
los ató y los degolló    como corderines tiernos.
Otro día por la mañana,    vecinos andan diciendo
que las puertas de don Juan    todavía no se han abierto;
o todos estaban malos    o todos estaban muertos.
Entran por una ventana    a registrar aposentos,
y en la sala principal    estaban los cuerpos muertos,
y era la doña María    con sus hijines pequeños.
Dispusieron de enterrarlos,    el mayor cuerpo el primero,
y a la puerta de la iglesia    la difunta iba diciendo:
¿Dónde vas, lindo don Juan,    dónde vas que no te veo?.
Esta muerte te perdono    por lo mucho que te quiero;
no se la perdono yo    a aquel que me armó el ulterio.
¿Quién vuelve por los mis hijos?.    Vuelve su querido abuelo.
¿Qué hacéis aquí los mis hijos,    qué hacéis aquí los mis nietos?.
Abuelo, estamos aquí,    n`esta sala de tablero;
y aquí vino una señora    con un infantín pequeño;
y nos lavó las heridas    con sus cristalines dedos,
y nos dijo que mi madre    estaba en el santo cielo
y nos dijo que mi padre    iba a arder en los infiernos.
¡Válgame la Magdalena,    válgame el señor San Pedro!.
AUDIO ATO_00463A_22https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_22_-_El_lindo_Don_Juan.ogg

El conde preso

Al conde lo llevan preso, al conde Miguel del Prado,
no por muertes que haya hecho, ni por robos que ha causado,
es que ha esforzado una niña del camino de Santiago.
La niña es hija de un conde, sobrina del Padre Santo,
por ser de tan buen linaje, a muerte lo han sentenciado.
El conde tenía un primo que se llamaba Bernardo,
mientras el rey lo entretiene, más pronto mandara ahorcarlo.
Llega al palacio un noble, pregunta por don Bernardo.
Salió un paje y le contesta, está con el rey jugando.
Don Bernardo, usted aquí, su primo lo están ahorcando.
Cogiera el naipe en la mano y al rey se lo había tirado.
Despacio, despacio, Bernardo, que la corona me has dado,
ni me importa por el rey ni por todo su reinado,
yo soy un joven soltero, libre y desembarazado.
Nueve pasos de escalón y un brinco los hace asaltados,
sin poner pie en el estribo, se montan en su caballo.
Las calles por donde pasa, la gente queda temblando,
cuando llegara a la plaza ya le estaban predicando.
Diera un hachazo al verdugo, la cabeza le ha cortado,
diera un puntapié a la orca, le hiciera dos mil pedazos.
Toma, primo mío, mi espada, juégala como hombre honrado,
que ninguno de mi sangre no quiero comer ahorcado,
y no morirá la orca al condenar….

AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_05_-_El_conde_preso.ogg?uselang=es

La difunta pleiteada

ROMANCE

Salio (ay. Pedrosa del Rey, ant. Riaño, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España)

Doña Ángela a la ventana, don Juan por allí venía;
palabras de casamiento uno a el otro se decían.
La gente de don Juan quiere y la de ella no quería,
que se la tienen mandada a un mercader de Sevilla,
caballero, gente noble, que venía de las Indias.
Y don Juan, de que lo supo, a Barcelona camina.
Estuvo dos y tres meses por ver si la olvidaría.
Viendo que no la olvidaba mandó a un paje que tenía
que le ensillara el caballo y fuera en su compañía.
Todo lo encontró cerrado, ventanas y celosías.
Se ha asomado a una ventana que calaba a la cocina,
vio pasearse a una doncella toda de luto vestida.
¿Por quién tan de luto, dama? ¿por quién tan de luto, niña?
De luto por mi señora, doña Ángela de García.
¿En qué iglesia está enterrada o en qué iglesia está metida?
Arriba, arriba, el caballero, en la de Santa Lucía,
que está el sacristán cantando, cantando el Avemaría.
Abre, sacristán, las puertas, bien pagadas te serían,
te daré un anillo de oro que en mi dedo traía,
anillo de tal valor cien doblones te valdría.
Estuvo toda la tarde y otro día todo el día.
Salga, salga, caballero, que ya es hora que saldría.
No tengo de salir hoy ni mañana en todo el día
hasta levantar la losa de esta doncella tan linda.
Con la punta de la espada levantó la losa arriba.
La viera tan colorada como si estuviera viva.
¡Virgen del divino grato, Madre y abogada mía!
un rosario te he de rezar, dos también te rezaría
si vuelves el alma al cuerpo de esta doncella tan linda.
¿Quién me mata, quién me sana, quién me da tanta fatiga?
¿Quién me saca de la Gloria, pues en ella estoy metida?
Las campanas del país ellas solas se tiñían,
que ha resucitado un cuerpo muerto de cuarenta días.
El mercader, que lo supo, el pleito se lo ponía.
Cuando las cartas enviaban el correo ya venía.
Bajara una voz del cielo que estas palabras decía:
Dadle la niña a don Juan, que la tiene merecida,
bien merecida la tiene, merecida la tenía.

La difunta pleiteada – Sotillo de Cea

https://archivoreinoleon.es/registros/la-difunta-pleiteada-sotillo-de-cea/?comarca_registros=ribera-del-cea
En Barcelona de abajo y en Barcelona de arriba,
se ha enamorado don Juan de Angelina de Sevilla,
los pícaros de sus padres la contraria les hacían.
Ya se va a marchar don Juan por ver si la niña olvida
y al cabo de nueve años y a Barcelona volvía,
y en el medio del camino ………………………….
se encontró con un muchacho de quince años para arriba:
—Dime, dime, muchachito dime por Dios y tu vida,
dime si se habrá casado Angelina de Sevilla.
—Casar, se casa mañana, que ya ha dado el sí la niña,
con el galán que se casa y a gusto de ella no iba.
—Prisa, prisa mi caballo prisa que ya viene el día.
Cuando se estaban casando don Juan por allí camina,
la niña que le sintió volvió la cara y decía:
—Permita Dios no me goce traidor, ni tan solo un día.
Ya salieron de la boda todos tan contentos iban,
todos comen, todos beben, y Angelina no comía,
la sacan a pasear por ver si la niña olvida
y en el medio del camino muerta se cayó tendida.
Ya la llevan a enterrar ……………………..
frente al altar mayor junto a Santa Catalina.
—Voy a rezarla un rosario por la fe que la tenía.
La rezó siete rosarios sin levantar la rodilla,
de los siete pa los ocho llegó la Virgen María.
—Detente, don Juan, detente que yo te la daré viva,
coge tu puñal dorado y alza la losa p’arriba.
La ha cogido entre sus brazos la sube la calle arriba,
don Fernando que la ve por esposa la quería
y ellos que estaban en esto llegó la Virgen María:
—Llévatela tú don Juan que para ti la di vida,
……………………. que a ti te pertenecía.



audio PRIORO-_La_difunta_pleiteada.ogg?uselang=es

AUDIO CEGOÑAL_-_La_difunta_pleiteada.ogg

Don Bueso

ROMANCE

Camina don Bueso por la mañanita
a tierra de moros a buscar la niña.
No la encontró en valles ni tampoco en villas:
la encontró lavando en una fuente fria.
-iQuítate de ahí, mora, hija de judía!
-Reviente el caballo, y en él quien venía,
que yo no soy mora ni hija de judía,
que soy cristianita bautizada en pila,
que me bauticé por Pascua florida.
Mi padre es el rey, y plantó aquí esta oliva,
mi madre la reina bordaba y cosía,
mi hermano, don Bueso, los toros corría.
-Por esas señas que has dado, eres hermanita mía.
Ya la cogió en el caballo, ya ha dado un grito la niña:
-Ya se ven los palacios donde yo he sido nacida.
-Ábreme la puerta, madre y ábrela con alegría,
que la traigo nuera y la llegó hija.
-Siete años hace que pan no comía,
tan sólo unas berras de una fuente fría.

AUDIO PALACIOS DEL SIL

AUDIO TEJERINA_-_Don_Bueso.ogg?uselang=es

AUDIO ARGOVEJO

AUDIO PRIORO

AUDIO VELILLA DE LA REINA

AUDIO LUCILLO

AUDIO CACABELOS

AUDIO PONFERRADA

AUDIO BENLLERA

AUDIO SOTO DE VALDEON_-_Don_Bueso.ogg

AUDIO QUINTANILLA DE SOMOZA https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00809_28_-_Don_Bueso.ogg

Una fatal ocasión – Romance


Una fatal ocasión – Caldevilla y Soto de Valdeón

Romance | Audio https://archivoreinoleon.es/registros/una-fatal-ocasion-caldevilla-y-soto-de-valdeon/?categorias_registros=tradicion-oral
Por aquellos prados verdes por aquellas praderías,
bajaba la Miolinesa mi Dios qué bien parecía.
Con el vuelo de las sayas todas las flores cogía
mirara a un lado y a otro por ver si alguien la veía,
solo la vio un caballero traidor que la perseguía.
—¿Dónde va la Miolinesa dónde va la prenda mía?
—Voy a la boda de un primo que casarse pretendía.
—Casarémonos los dos iremos en compañía.
—Yo casarme no, por cierto, ni tal intención tenía,
yo bien quisiera ser monja religiosa carmelina.
Echan los dos a correr por aquellas praderías,
hasta llegar a aquel bosque y el más espeso que había,
allí se dieron tres vueltas, pero ella no se caía,
de las tres para las cuatro puñaladas allí había,
de las cuatro pa las cinco ya viene la policía.
—¿Quién mató a este caballero? Mi Dios, ¿quién le mataría?
Responde la Miolinesa sin miedo ni cobardía:
—Yo misma le he matado con las armas que él traía,
él me robaba el amor yo le he quitado la vida.
Y aquí se acaba la historia de una mujer atrevida
y aquí se acaba la historia de la hermosa Carmelina.



Una fatal ocasión – Sahelices del Payuelo

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Por aquellos altos montes una serrana venía,
trae saya sobre saya bazquiña sobre bazquiña.
Con el pie pisa la saya y entre la hierba caía,
se ha recatado pa tras por ver si alguno venía,
vio venir a un caballero de los que la pretendían.
Mucho corría el traidor pero más corría la niña
y la ha venido a alcanzar allá arriba en la montisca,
donde cae la nieve a copos que los montes se cubrían.
—Dame tu cuerpo la linda dame tu cuerpo la bella.
—Mi cuerpo no te le doy primero pierdo la vida.
Vueltas uno, vueltas otro, un puñal se le caía,
la niña como no es tonta para sí lo recogía.
Por un lado, se le mete, por el otro la salía,
con las ansias de la muerte el caballero decía:
—No te alabes por tu tierra ni tampoco por la mía,
que has matado a un caballero con las armas que él traía.
—No me alabo por tu tierra ni tampoco por la mía,
una vez que te maté mil veces me pesaría.
Con la punta de la espada la sepultura le hacía,
con lágrimas de sus ojos le echaba el agua bendita.
¡Válgame Nuestra Señora válgame Santa María!
¡Válgame Nuestra Señora válgame Santa María!

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Una fatal ocasión – Romance | Audio VALDEON  https://archivoreinoleon.es/registros/una-fatal-ocasion-sahelices-del-payuelo/?categorias_registros=tradicion-oral


Una fatal ocasión – Alija del Infantado-

Una fatal ocasión –Alija del Infantado Romance | Audio  https://archivoreinoleon.es/registros/una-fatal-ocasion-alija-del-infantado/?categorias_registros=tradicion-oral

Por los prados de Valverde       una romera camina,
con los pies pisa la hierba       con los zancajos la trilla,
con el vuelo de la saya       para un lado la desvía.
La niña mira pa’tras       solo por ver quién venía,
vio venir un caballero       que era el que la pretendía,
la niña de que esto vio       de andar dejaba y corría,
pero el pícaro el mancebo       a la cara le salía.
Siete rodeones van dando       de todos se defendía,
de los siete pa los ocho       un puñal se le caía,
la niña como no es tonta       para sí le recogía.
Se lo mete por un lado       por el otro le salía,
con las ansias de la muerte       estas palabras decía:
—Y preséntate en tu tierra       y preséntate en la mía,
que matastes un galán       con el arma que él traía.


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Se paseaba una niña, con el pie siega las rosas
Palacios del Sil

La muerte ocultada

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	Don Bosco se fue de caza / a cazar como solía
los perros llevan cansados / la caza no parecía.
Se volvió donde su madre / con más pena que alegría
en el medio del camino / mal de muerte le venía
- Lo que le digo mi madre / respóndame madre mía
no se lo digo a mi esposa / hasta pasar año y día
- A usté le digo mi suegra / respóndame suegra mía
a dónde está mi don Bosco / que él a verme no venía
- Tú don Bosco no está aquí / fue a una santa romería
y me dijo que no vuelve / hasta pasar año y día
- Pues hoy se cumple el año / mañana se cumple el día
de los vestidos que tengo / ¿cuál yo mejor me pondría?
- Ponte tu vestido negro 7 que muy bien que te estaría
Ay, malhaya la mi suegra / consejo que me daría
estar mi don Bosco vivo / y yo de luto vestida
Pues ponte el que tu quieras / que a mi igual que me daría
Vestida iba de seda / calzada de plata fina
Cuando iban a la iglesia / la gente mucho la mira
La viuda de don Bosco / oh qué linda viudina
- A usté le digo mi suegra / respóndame suegra mía
mucho me mira la gente / y mirarme no solía
- Es que como eres tan guapa / seguro les gustarías.
Cuando entraron a la iglesia / una mala seña había
- A usté le digo mi suegra / respóndame suegra mía
¿de quién son aquellas velas / que arden en nuestra capilla?
- Las velas son de don Bosco / que en la caza se moría
- Pues quién le dioa él la muerte / que me quite a mi la vida
Y al otro día temprano / el entierro la viudina.

Celos y honra – (En la ciudad de Madrid junto a los caños del agua)

Romance

En la ciudad de Madrid       junto a los caños del agua,
vivían dos jovencitos siendo juntos camaradas,
juntos comen, juntos duermen juntos tienen su morada
y los dos se enamoraron de una muy bizarra dama.
Ella es hija de un trapero y por nombre tiene Juana,
no tiene padre ni madre que un hermano la acompaña,
que no la deja ir a misa mientras no vaya con guardia.
Un día se fue a la comedia como iban las otras damas,
se sentó junto a don Diego no pensando que allí estaba.
la dice: —Hola Juanilla, hola, muy querida Juana,
dime si te hace falta algo de dineros o alhajas,
que yo a ti te lo daría si tú en amor me lo pagas.
—Yo se lo estimo a don Diego yo se lo estimo en el alma,
que mientras mi hermano viva no tengo falta de nada,
después que mi hermano muera todo junto lo heredara.
La niña puesta en descuido sacara la mano blanca
y en ella una sortija de plata sobredorada.
—Esa sortija, Juanilla otras manos pasearan,
que se la vi yo a don Jorge siendo juntos camaradas.
Mucho lo niega la niña más no lo niega su cara,
que se la puso su rostro como una rosa encarnada.
Salieron de la comedia cada cual para su casa,
don Diego a la calle arriba calle abajo va la dama,
en el medio del camino con un niño se encontrara.
—¿Dónde está tu tío niño? —Mi tío cenando estaba.
—Pues dile que cene a prisa que don Diego le aguardaba,
por lo que pueda ocurrir que se prevenga de armas.
Se fueron pa un arenal dejaron caer las capas
y al ver los dos corazones la luna mira y se para,
al ver los dos corazones al ver como se maltratan.
Cansados de pelear don Diego apagó las ansias,
don Jorge a la calle arriba para casa de la dama.
Cogió una piedra del suelo del tenor de una avellana,
de tan fuerte que tiró rompió la puerta y portada,
la dama que no dormía que en espera de él estaba:
—¿Quién será ese atrevido ese que entra y no llama?.
—Don Jorge, flor de los hombres el que os quiere y os ama.
—¿De qué trae usted, don Jorge, esa capa tan manchada?
—De matar a aquel traidor que en la comedia te hablaba.
—¡Qué mal ha hecho usted, don Jorge, en matar tan linda cara!—
—Lo mismo he de hacer contigo si los cielos me acompañan.
Al ruido y al alboroto despertó el hermano Juana.
—Ven acá perra traidora ven acá perrita hazaña,
no me habías dicho tú a mí que no habías de ser casada,
que querías meterte monja del convento Santa Clara.
Primero mató a don Jorge y después mató a su hermana
y en una noche murieron don Diego, don Jorge y Juana,
esto sucedió en Madrid a las tres de la mañana.

https://archivoreinoleon.es/registros/celos-y-honra-prioro/

Amores contrariados

Romance

En Santo Domingo entré       
no me dejaron pasar,
cogí la carabina
y al monte me fui a cazar.
Caza no encontré ninguna,
ninguna pude encontrar,
solo una blanca paloma
en su lindo palomar.
Traté de casar con ella
si era de su voluntad,
Los padres que lo supieron
la tratan de retirar.
la subieron a un castillo
donde no podía hablar.
Ella mira, yo la miro
y no deja de llorar,
¡No llores blanca paloma
no tienes por qué llorar!
que aunque tus padres no quieran
contigo me he de casar,
contigo me he de casar
contigo me casaré,
en teniendo la licencia
del teniente coronel.
El teniente coronel
no me la ha querido dar,
pero traigo la licencia
del capitán general.

Prioro https://archivoreinoleon.es/registros/amores-contrariados-prioro/

La criada calumniada – Portilla de la Reina

https://archivoreinoleon.es/registros/la-criada-calumniada-portilla-de-la-reina/

Un caballero en Madrid       tenía una leal criada
y ella era tan bonita que de ella se enamoraba.
Diole lugar una noche para marcharse de casa
y a otro día a la mañana la su mujer se levanta.
—Levántate, Leolfredo, que se marchó la criada,
que se ha marchado de noche y nos ha llevado plata.
—Si se ha marchado de noche usted me ha sido la causa,
aquí tiene toda su ropa yo suyo no traigo nada.
Ensilla el caballo y marcha por esas tierras muy largas
y al pasar un arroyuelo la niña ya iba cansada.
—Levántate, morenita, levántate, resalada,
que te has marchado de noche y nos has llevado plata.
—Si me he marchado de noche usted me ha sido la causa,
aquí está toda mi ropa yo suyo no tengo nada.
—Si quieres ser mis amores serás señora y amada,
y si no aquí has de morir a los golpes de mi espada.
—Más quiero morir aquí a los golpes de su espada,
que no ser los sus amores, ni ser señora y amada,
ni quiero que por mí sea la su mujer mal casada,
ni tampoco sus familias por mí cojan mala fama.
—Bendita sea tu pureza, bendita sea tu alabanza,
te tengo de meter monja con otras en santa Clara.

La fuga de la malcasada. Una casada afligida – Lario

AUDIO https://archivoreinoleon.es/registros/la-fuga-de-la-malcasada-una-casada-afligida-lario/

Una casadina bella       con un oficio notable,
estaba empañando un niño con rostro sereno y grave.
Las palabras que decía ablandaban a una madre:
—Más quisiera, hijo mío que yo no fuera tu madre,
ya que desde tierna edad se me murieron mis padres,
quedé en poder de una tía y al tiempo de llamar madre,
tanto me quiso en extremo que tuvo prócuro darme,
un mozo galán y guapo alto y de lindo linaje,
como no era de mi agrado no pude afición tomarle.
Toma marido este niño y arróllale porque calle
y si ves que tardo un poco marido tú no te enfades,
que es afán de las mujeres el tener que hacer bastante.
—Vete a la cama, mujer que no quiero que trabajes,
que para eso tengo hacienda pa sostenerte bastante.
—La hacienda también se acaba no habiendo quien la trabaje.
Se metiera pa su cuarto y empezara a remirarse,
pusiera rico coleto rico pantalón velarte,
un sombrero de tres vientos y un espadín elegante
y ya cuando estaba en esto llamó a la puerta otro amante,
la cogiera de a caballo y caminan para Alicante.
—Adiós casa donde nací donde murieron mis padres,
donde yo perdí la honra donde mi desgracia nace.
Madres las que tengáis hijas no las caséis al delaire,
yo por no casarme a gusto ella el amor lo que hace,
marcharme con otro hombre dejando a mi hijo y su padre.

Conde Niño – Amor más poderoso que la muerte.


Caminaba el Conde Niño
m a ñ a n i t a de San Juan,

a dar agua a su caballo
a la orillita del mar.
Mientras el caballo bebe
él cantaba este cantar:
-- Camisa, la mi camisa,
quién te pudiera lavar;
lavarete y tenderete,
aquí en este peñascal.

Si quien lavarte tuviera
para de prenda mudar,
yo aquí mismo te tendiera
a la orillita del mar.

Oyólo la princesita,
que no cesa de llorar, ,
Conde Niño, Conde Niño,
contigo me he de casar.

Ella se Volvió paloma
él se volvió gavilán,
ella se volvió una ermita,
él se volvió ara de altar.

Ella se volvió una fuente
de agua medicinal,
donde ciegos y tullidos
todos se van a curar
Madrugaba el Conde Linos       
mañanita de San Juan,
a dar agua a sus caballos
a las orillas del mar,
mientras los caballos
beben él decía este cantar:
—Camisa la mi camisa
¿quién te pudiera lavar?
Lavarete, torcerete
colgarete en el rosal.

Lo oyó la señora reina
del palacio donde está.
—Mira hija como cantan
las sirenas en la mar.
—No son las sirenas,
madre no son las sirenas tal,
que es el señor Conde Linos
que por mis amores va.
—Si por tus amores viene
yo le mandaré matar.
—Si le manda matar, madre
a mí me mande enterrar.
Él murió al anochecer
ella a los gallos cantar,
ese otro día domingo
juntos les van a enterrar.
A ella como hija del rey
la entierran junto al altar
y a él como Conde Linos
un poquito más atrás.
Ella se volvió un olivo
él se volvió un olivar,
cuando la reina iba allí
prendía su briar,
la reina como es celosa
luego les mandó cortar.
Ella se volvía paloma
y él se volvió palomar,
cuando la reina comía
al plato iban a picar,
la reina como es celosa
luego les mandó matar,
y el hombre que los tiraba
no tiró más que a espantar.
Ella se volvió una garza
y él se volvió un gavilán,
la garza como es ligera
de un vuelo pasó la mar
y el gavilán como es torpe
de dos le vino a pasar.
Ella se volvió una ermita
él se volvió un rico altar
y en la ermita había
una fuente perenal,
donde cojos y tullidos
van todos allí a curar.
Lo supo la señora reina
y con un ojo fue a dar.
—Por Dios te pido, ermitaño
por Dios y la Trinidad,
me dejes lavar este ojo
en tu fuente perenal.
—Quiten la señora reina
quiten la reina p’allá,
cuando fuimos enamorados
luego nos mandó matar,
cuando fuimos arbolitos
luego nos mandó cortar,
cuando fuimos pajarcitos
luego nos mandó tirar
y el hombre que nos tiraba
no tiró más que a espantar
y ahora que somos santos
nos viene usted a visitar.
Por la leche que mamé
de su pecho virginal,
le dejo lavar ese ojo
del otro no verá tal.
—Válgame nuestra señora
válgame el santo San Juan.

Sahelices del Payuelo
San Esteban de Nogales
León
Reproductor de audio https://cele.unileon.es/?page_id=1219

Estaba don Fernandito la mañana de San Juan
dando beber al caballo a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe se puso a echar un cantar.
-Mira, hija, cómo canta la serenita del mar
-No es la serenita, madre, ni tampoco lo será,
que es el rey don Fernandito que a mí me viene a buscar.
-Si te viene a buscar, hija, le mandaremos matar.
-Si le mandan matar, madre, mándeme a mí degollar.
A él como hijo de rey lo entierran en un altar,
a ella como hija de reina, cuatro metros más allá.
De él salió un manantial de ella salió un rosal
donde se curan los dedos de otros males que Dios da
Cordiñales
ATO_00420_13 https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00420_13_-_Conde_Ni%C3%B1o.ogg
Estando don Fernandito AY AY
a las orillas del mar a las orillas del mar
mientras su caballo bebe ay ay
Fernandito echa un cantar
La reina le estaba oyendo ay ay
desde su palacio real
Mira hija como canta ay ay
la sirenita del mar
No es la sirenita madre ay ay
ni tampoco lo será
que es el conde Fernandito ay ay
que me viene a mi a buscar.
Y que viene a buscar hija ay ay
le mandaremos matar
Si le mandas matar madre ay ay
mándame a vivir en el ..
Aquel día por la mañana ay ay
ya le llevan a enterrar
el coche … con…..
le entierran en un altar
Ella carita de reina ay ay
dos deditos mas allá
y en el medio de los dos
una fuente terrenal
donde se curan los dedos
y …….
La reina de que lo supo
dos deditos fué a curar
y oyó lo que decían
aquí no te has de curar
ATO_00160B_09
PRIORO audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00160B_09_-_Conde_Ni%C3%B1o.ogg?uselang=es


VILLAMUÑIO

Madrugaba el conde Olinos mañanita de San Juan
a dar agua a su caballo a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe, se oye un hermoso cantar,

las aves que iban volando se paraban a escuchar.
-Bebe, mi caballo, bebe, Dios te librara del mar,
de los vientos de la tierra y de la furia del mar.
Desde las torres más altas la reina le oyó cantar:
-Mira, hija, cómo canta la sirenita del mar.
-No es la sirenita, madre, que ésa tiene otro cantar,
es la voz del conde Olinos, que por mí penando está.
-Si es la voz del conde Olinos, yo le mandaré matar,
que para casar contigo le falta la sangre real.
-No le mande matar, madre, no le mande usted matar,
que si mata al conde Olinos, a mí la muerte me da.
-Guardias, mandaba la reina, al conde Olinos buscar,
que le saquen a lanzadas y echen su cuerpo a la mar.
Él murió a la medianoche y ella a los gallos cantar.


VAL DE SAN LORENZO ATO_00109_31
Madrugara el conde Alino mañanita de San Juan
File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00109 31 – Conde Niño.ogg – Wikimedia Commons

La mala suegra

http://La mala suegra – Valdepolo

Se paseaba Carmela       por su cuarto muy elegante,
y asomose a la ventana por ver si viene su amante
y al ver que no venía empezó a criticar:
—Su madre es una tuna y él hijo de un criminal.
Su suegra que la escuchaba como solía escucharla.
—Coge la ropa Carmela y vete en casa tus padres.
Viene Pedro por la noche: —Mi Carmela ¿dónde está?
—Tu Carmela hijo mío nos ha querido matar,
a mí me ha llamado tuna y a ti hijo de un criminal,
no tienes sangre en las venas si no la vas a matar.
Coge Pedro su caballo y a Carmela va a buscar,
tran tran llaman a la puerta: —Ay Dios mío, ¿quién será?
—Soy tu marido Carmela que te he venido a buscar,
abre la puerta Carmela que te he venido a buscar.
Coge Pedro su caballo y a Carmela monta atrás,
andan leguas y más leguas y Carmela sin hablar.
—¿Cómo no me hablas Carmela como solías hablarme?
—¿Cómo quieres que te hable si sé que vas a matarme?
—Confiésate mi Carmela si te quieres confesar,
que allá arriba en aquel alto allí te voy a matar.
—No me mates en los montes que alguno me comerá,
mátame al pie de una iglesia que alguno me enterrará.

La mala suegra (Prioro) audio PRIORO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00160B_07_-_La_mala_suegra.ogg


LA MALA SUEGRA – Benllera

Narbolita se pasea por su palacio real
le dan dolores de parto que le hacen rodillar.
- ¡Oh, quién viera las mis tierras! ¡Oh, quién viera mi lugar!
¡Oh, quién viera los regalos que mi madre me suel’ dar!
- Marcha Narbolita, marcha, marcha si quieres marchar
que el tu don Boiso, si viene yo te lo saldré a esperar.
Narbola sal’ por la puerta don Boiso entra por ruciar
- ¿Dónde está mi espejo, madre de’ onde me suelgo mirar?
- ¿Por cuál preguntas, mi hijo, por de vidrio o por cristal?
- Ni pregunto po’l de vidrio ni po’l de fino cristal,
pregunto por la mi esposa que no me salió a esperar.
- La tu esposita, Narbola a esa calle abajo va,
si no la matas, don Boiso, conmigo no vives más
que a mí me han llamado puta y a ti hijo de un rufián.
- Eso no lo creo, madre, eso sí que no es verdad
que las suegras y las nueras siempre se llevaron mal,
ni gozarás cien caballos que a la orilla el río están
- Aparégeme un caballo que tenga polido andar,
por aquella vega abajo parecía un gavilán.
Siete vueltas dio al palacio y nada pudo encontrar
de las siete pa’ las ocho una criada vio asomar.
- Por Dios te pido, criado, por Dios o por caridad,
si la mi esposa, Narbola, por aquí ha pasado ya.
- La tu esposita Narbola otra infanta tiene ya.
- ¡Que ni el infante se logre ni Narbola tenga más!
Todas se irán a vestirla todas se irán a llorar
- Mujer de hora y media parida ¿pa`onde vas a caminar?
- Que vela y viene don Boiso y me llevará a matar.
Al subir en una cuesta y al pasar un acebal
Allí cayó Nabolita y el niño comenzó a hablar:
- Las campanas de los cielos todas serán a tocar
por l’ ánima de mi madre que en el cielo está ya.
Las campanas del infierno todas serán a tocar
por l’ ánima de mi padre que en los infiernos está.
- ¡Ay, pobrecita de mí que voy pa’ una oscuridad!
La cristiandad de este mundo no me la han podido dar.

La mala suegra SOTO DE VALDEON Carmela se paseaba por una sala brillante https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00419_22_-_La_mala_suegra.ogg



AUDIO Cordiñanes de Valdeón https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00421_01_-_La_mala_suegra.ogg


Presagios del labrador – Villamandos

http://Presagios del labrador – Villamandos

El veintiuno de marzo       
comienza la primavera,
ya abotonan las encinas
y florecen las riberas.
Había un pastorito
guardando las sus ovejas,
fue un corazón y le dice:
—Vete pa casa y no vuelvas,
tienes la mujer solita
te está haciendo mil ofensas.
Deja las estrechas sendas
coge los anchos caminos,
deja el caballo que corre
coge la mula que vuela
y a la entrada del lugar
tu casita es la primera.
La puerta estaba cerrada
la que siempre estaba abierta,
preguntó y a las vecinas
que dónde está la su Manuela.
Unas dicen que está dentro
otras dicen que está fuera
y otras dicen que la han visto
con un galán a la puerta.
Con el puñal que llevaba
un buraco hizo a la puerta,
primero metió los pies
luego metió la cabeza
y el caballo que no pudo
se lo ha dejado a la reja,
le ha dado paja y cebada
para que se entretuviera.
Iremos a la cocina
por ver lo que había en ella
estaba el niño y la niña
jugando y a las rayuelas.
—Dime tú, corazoncito,
dime, dónde está tu madre?
—Señor, no sé decirle a usted,
si fue a en casa de su madre.
Iremos a la habitación
por ver lo que había en ella,
lo primero que se ve
un zapato y una media.
—Este zapato no es mío
ni tampoco esta media,
que las mías eran de lana
y estas son de rica seda.
Un poquito más alante
un candelero con vela.
—Esta es señal de difuntos
que nos alumbran con vela.
Subiremos a la alcoba
lo primero que se ve,
estaba el galán y la dama
durmiendo y a pierna suelta.
Coge el galán por la mano
tres puñaladas le dio,
tres puñaladas le dio
tres puñaladas le diera.
—Y ahora vamos a la dama
que el galán seguro queda
y si no queda seguro
le cerraremos la puerta.
Dímelo tú, perra ingrata,
dímelo tú, ingrata perra,
¿qué mal te he hecho yo
pa que me hagas mil ofensas?
Si lo hacías por comer
vino había en mi bodega
y si no te bonda eso
la de mi padre está llena.
Si lo hacías por beber
vino había en mi bodega
y si no te bonda eso
la de mi padre está llena.
Si lo hacías por marido
verme escrito una esquela,
que te encontrabas enferma,
aunque nunca lo estuvieras.
Y coge el niño en tus brazos,
dale la leche postrera.
—Malos demonios te lleven,
que yo la leche le diera.
—Ya hace la confesión
si no quiés morir sin ella.
Y al decir yo pecador
el corazón le atraviesa.
Y aquí termina el relato
sacado por un pastor,
que lleva las pieles puestas
que las compró en Villalón.
Y aquí termina el relato
sacado por un pelele,
que lleva las pieles puestas
que las compró en Algadefe.

El seductor de su hermana. Tamar

audio Sahelices del Payuelo http://El seductor de su hermana. Tamar – Sahelices del Payuelo

Un rey tenía una hija       que Altamara se llamaba,
le piden duques y condes y a ninguno se la daban.
Se dio en enamorar de ella un hijo que tenía en casa,
por gozar de su hermosura cayó malito en la cama,
el padre de que lo supo fue pal cuarto donde estaba:
—¿Qué enfermedad tienes hijo si es una enfermedad mala?
De los manjares del mundo dime cuál se te antojara.
—Son calenturas mi padre que no es enfermedad mala,
de los manjares del mundo no se me antoja nada,
solo se me antoja padre es una polla guisada,
que me la guise Altamara y Altamara me la traiga.
Por la sala de Altamor sube la linda Altamara,
en una mano lleva el plato y en la otra la jarra de agua,
para dárselo a su hermano que está malito en la cama.
—¿Qué tienes hermano mío que se me entristece el alma?
—La enfermedad que yo tengo entre tus ojos estaba.
La agarró por los cabellos pa la cama la arrastraba,
hizo de ella lo que quiso hasta escupirla en la cara.
—Anda de aquí hermana mía anda de aquí mi hermana,
que a los condes no quisistes y a los duques despreciabas
y ahora has venido a ser de tu hermano maltratada.
Por la sala de Altamor baja la linda Altamara,
con el cabello tendido la color la trae mudada.
Al bajar por la escalera con su padre se encontrara:
—¿Qué tienes Altamarita que parece que estás mala?
—Que el pícaro de mi hermano que está malito en la cama,
hizo de mí lo que quiso hasta escupirme en la cara.
El padre de que oyó esto se fue al cuarto de las armas,
cogió el cuchillo en sus manos para el cuarto se marchaba,
le ha cortado la cabeza y se la ha dado a Altamara.
—Aquí tienes Altamarita tu ira y tu venganza.
—Venganza quería padre venganza, pero no tanta,
que si él a mí me perdona yo a él le perdonara.
¡Válgame Nuestra Señora Nuestra Señora me valga!

El prisionero


PRIORO

Mes de mayo, mes de mayo, vítor vitanda
mes de mayo, mes de amor, vitanda vítor
cuando la mies está verde y el trigo en su blanca flor
y yo la pobre de mí metida en esta prisión,
que no sé cuándo amanece ni cuando se oculta el sol,
a no ser un pajarillo que me anuncia el arremol,
me lo mató un caballero, caballero de Aragón,
si le mató por la pluma, se la hubiera dado yo,
si le mató por la carne, no tenía un cuarterón,
si lo mató por envidia, Dios le dé su galardón,
Dios le dé las siete hijas, entre ellas ningún varón.

VILLAMUÑIO

Mes de mayo, mes de mayo, tiempo de la gran calor,
cuando el pan andaba en cierna y el árbol [en] la verde flor,
los mozos andan en gala, las mocitas en jubón,
el triste de mí, cuitado, solito en esta prisión,
no veo cuándo amanece ni cuándo rayaba el sol.
Sólo por los pajarcillos, que cantan en el arbor.
Una era la calandria y otro era el ruiseñor.
No se posa en prado verde, ni en árbol que tenga flor,
que se posa en las aradas, a la sombra de un terrón.
Pasó por allí un cazador, de un tiro me la mató;
y si era por la carne, no pesaba un cuarterón;
y si era por la pluma, de oro se la daba yo:
y si era por envidia, no se lo perdone Dios.

https://archivoreinoleon.es/registros/el-prisionero-prioro/.


Palacios del Sil

Mes de mayo, mes de mayo, vitor, vitanda, mes de la mucha calor, vitanda, vitor

audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_03_-_El_prisionero.ogg?uselang=es


ATO_00113_09
Record ID (ATO)113
File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00113 09 – El prisionero.ogg – Wikimedia CommonsMes de mayo, mes de mayo, el mes de las muchas flores

El rondador desesperado + Casamiento y muerte enfrentados + No me entierren en sagrado – Solanilla

https://archivoreinoleon.es/registros/el-rondador-desesperado-casamiento-y-muerte-enfrentados-no-me-entierren-en-sagrado-solanilla/

Tengo de ir a Cornata       a Nuestra Señora del Ebro,
a buscar una mocita de esas del barrio bajero.
Practiqué con las vecinas ya que con ella no puedo
y el domingo a la mañana subí a misa el primero,
como costumbre de mozos me quedé en el cementerio
y ya la vi que subía con mucho garbo y jaleo.
Fue a tomar agua bendita con los dos dedos del medio
y se ha subido a hincar delante del sacramento.
Estando con atención en la misa y el usebio
terminó de decir misa salí de misa el primero,
como costumbre de mozos me quedé en el cementerio
y ya la vi que salía con otro mozo del pueblo.
Me han dicho que si te casas así lo publica el pueblo,
el día que tú te cases dos cosas se harán a un tiempo,
el día que tú te cases tu casamiento y mi intierro.
Primera amonestación que en la iglesia lea el cura,
será para echarme a mí antes a la sepultura.
Segunda amonestación que en la iglesia se leyere,
será una espada sangrienta que a mi corazón le hiere.
Tercera amonestación ya perdí las esperanzas,
de refugiarme en tus brazos prenda querida del alma.
De que te pregunte el cura que si quieres a fulano,
el sacristán en la torre a muerto estará tocando.
En esos prenillos pies te pondrán ricos zapatos,
y a mí me los atarán con dos cuartitas de lazo.
En esas prenillas manos te pondrán ricos anillos,
y a mí me los atarán con dos cuartas de hiladillo.
Y en un papel dejo escrito no me entierren en sagrado,
que me entierren en un prado donde pazcan los ganados.
¡Cuántas veces pasarás por donde estoy enterrado!
y dirás para entre sí aquí murió un desgraciado,
no murió de mal de pena ni tampoco disgustado,
que murió de mal de amores un mal muy desesperado.
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El rondador desesperado + Casamiento y muerte enfrentados – (Retuerto)

audio https://archivoreinoleon.es/registros/el-rondador-desesperado-casamiento-y-muerte-enfrentados-retuerto/

El sábado por la tarde por tu puerta me paseo,
converso con las vecinas porque contigo no puedo,
pregunto que dónde estás me contestan al momento:
—A la fuente fue por agua con dos cantarillos nuevos.
El domingo se va a misa con mucho sal y salero,
así que la vi venir media vuelta di al sombrero.
Ya la viera entrar en misa con mucho sal y salero
y tomar agua bendita con los dos dedos del medio.
Ya la viera arrodillarse delante del sacramento.
—Atento a la misa, mozo. —Paloma blanca, no puedo,
solo con verte y mirarte yo con eso me consuelo.
Fuera a casa de mis padres que me vistieran de nuevo,
buen zapato buena media buen bolsillo de dinero,
si con esto no me caso asienta plaza me vuelvo.
—Asienta plaza, galán, asienta plaza mancebo,
si tú te mueres por mí yo por ti no me muero.
Cuando a ti te estén echando la banda para los dos,
a mí me estarán midiendo con diez varas de cordón.
Cuando a ti te estén poniendo el anillito en el dedo,
a mí me estarán bajando de la cama para el suelo.
Irás a misa de boda pasarás por el sepulcro
y no serás pa decir Dios perdone a este difunto.
Sin que sus padres lo sepan ni su novio la dejara,
se fue a despedirse de él cuando ya estaba en la caja.
Tanta pena le causó que allí muerta se ha quedado,
muerta se quedó la niña en los brazos de su amante
y a los dos los enterraron en aquella misma tarde.


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El sábado por la tarde por tu puerta me paseo,
converso con las vecinas porque contigo no puedo,
pregunto que dónde estás me responden al momento:
—A la fuente fue por agua con dos cantaritos nuevos.
A otro día era domingo yo fui a misa el delantero,
por ver si veía venir aquel tan gallardo cuerpo.
Así que le vi venir media vuelta di al sombrero,
porque no diga la gente que por tus amores muero.
Ya se terminó la misa salgo yo el delantero,
fuera a casa de mis padres que me vistieran de nuevo,
buen zapato buena media buen bolsillo de dinero,
si con esto no me caso a sentar plaza me vuelvo.
—Asienta plaza, galán, asienta plaza mancebo.


Romance de la mujer bonita

– Quien quiera mujer bonita
vaya a mi pueblo a buscarla,
que yo la traje de allí
tuerta, fea y “derrangada”,
de un ojo veía muy poco,
del otro no veía nada.

La llevara un día a misa
por ser día de la octava;
en el medio de la misa
tiró un pedo que espantaba,
que apagó los siete cirios
y una lámpara de plata,
le quitó el bonete al cura
y el “badallo” a la campana,
y a un cojo que había allí
la pierna le quebrantara,
con un pedo que ha tirado
la cochina, la marrana.
– ¿De dónde es esa cochina,
de dónde es esa marrana?
– Ay, señor, es mi mujer,
que viene de “Piñaranda”,
que está rota como un cribo,
se va como una ceranda

File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00415 16 – Satírica.ogg – Wikimedia Commons

BLANCANIÑA

Estaba la Catalina
sentadita en su balcón,
bordando medias de oro,
zapatitos de charol;
ha pasado un caballero,
de ella se enamoró.
– Durmiera contigo, luna,
durmiera contigo, sol,
aunque fuera una noche
y si quiere también dos.
– Suba, suba, caballero,
que cama le daré yo;
mi marido está de caza
por los montes de León,
y para que más no vuelva
le echaré una maldición:
que se caiga del caballo
y se parta el corazón.
Al decir estas palabras
el su marido llegó:
– Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta, sol.
– Se me han perdido las llaves
de mi lindo cenador.
– Si las teníais de plata,
de oro las traigo yo.
¿De quién es aquel caballo
que en la cuadra relinchó?
– Tuyo es, marido mío,
que mi padre te lo dio.
– Dios se lo pague a tu padre,
caballos tenía yo;
cuando yo no los tenía,
él no me los daba, no.
¿De quién es aquella capa
que colgada veo yo?
– Tuya es, marido mío,
que mi padre te la dio.
– Dios se lo pague a tu padre,
que capas tenía yo;
cuando yo no las tenía,
él no me las daba, no.
¿Quién es aquel caballero
que en la cama veo yo?
– Mátame, marido mío,
que la culpa tengo yo.
Le dio cuatro puñaladas
y a la quinta la mató

MUERTE DE SANTA ELENA

A las puertas de mi padre
un traidor pidió posada;
mi padre como era noble
al momento se la daba.
De tres hijas que tenía
le pidió la más galana,
pero él le dice que no,
que no quería casarla;
que la quiere meter monja
’n el convento Santa Clara.
No la sacara por puertas
ni tampoco por ventanas,
sacóla por un balcón
en favor de una criada.
Anduvieron siete leguas
los dos sin hablar palabra;
de las siete pa’ las ocho
el traidor le preguntaba:
– ¿Cómo te llamas, la niña?
¿Cómo te llamas, la blanca?
– En casa del rey, mi padre,
Elenita me llamaban,
y ahora, por estas tierras,
Elena la desgraciada.
– Por la palabra que has dicho,
la cabeza te cortara.
La tiró pa’ entre un zarzal
donde cristianos no andan,
ni el sol ni la luna entran
ni los pajaritos cantan.
Tras de tiempos vienen tiempos,
y el traidor por allí pasa;
le pregunta a unos pastores
que sus ovejas guardaban:
– ¿De quién es aquella ermita
tan blanca y tan dibujada?
– Es de Elenita, Elenita,
Elena la desgraciada.
– Sólo por ser de Elenita
iremos a visitarla.
¡Dios te perdone, Elenita,
Dios te perdone tu alma!
– Dios te perdone, traidor,
la mía está perdonada.
Tus huesos van a la mar,
tu alma pa’ el infierno vaya

PALACIOS DEL SIL ATO_00463A_09
En casa del rey mi padre un traidor pidió posada
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_09_-_Muerte_de_Santa_Elena.ogg?uselang=es
ASTORGA ATO_00320_05
En casa del rey mi padre, un traidor pidió posada
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00320_05_-_Muerte_de_Santa_Elena.ogg
LUCILLO ATO_00115_26
Estaba Elena bordando, bordando su corbata,
con dedal de oro y aguja de plata.
Pasó por allí un caballero pidiendo posada:
– Si mi madre quiere, yo de buena gana.
-Pase, pase, caballero, que mi madre le llama.
Pasó el caballero y de buena gana.
A las doce de la noche, ella se levantó,
de tres hijas que tenía a Elena llevó.
En un alto muy alto, allí /a preguntó:
-lCómo te llamas niña, cómo te llamas? Dímelo.
-En mi casa me llamo Elena, y aquí desgraciada.
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00115_26_-_La_muerte_de_Santa_Elena.ogg
ASTORGA ATO_00320_04
Estaban tres hermanas bordeando corbatas
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00320_04_-_Muerte_de_Santa_Elena.ogg

EL GANSO ATO_00114_03
… del rey mi padre y un traidor pidió posada
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00114_03_-_La_muerte_de_Santa_Elena.ogg
VAL DE SAN ROMAN – ATO_00110_12
… de mis padres un traidor pidió posada
ttps://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00110_12_-_Muerte_de_Santa_Elena.ogg

Los pueblos maragatos

Yo me llamo Juan Andrés
de la nación egiptana,
que vivo en un lugarcito
que Santa Clara se llama.

Vayamos a San Andrés,
que allí tengo moza y cama;
en Puerta de Rey los trastes
y en Rectivía la fama.

En Bonillos buen castrón,
en Brimeda buena vaca,
Carneros, pozos de vino,
Sopeña, pozos de agua.

En San Román venden leche,
en San Justo la “aguayalda”,
en Nistal estripan peces,
bárbaros los de Celada.

En Cuevas, truchas y tencas,
en Piedralba las “guayalbas”,
’n Otiruelo cardadores,
Morales lleva la fama.

También vayamos al Val,
que goza de muchas famas,
por sus mayas y danzantes
y cobertores de lana.

Vayamos a Valdespino,
que allí las Nieves se hallan,
el día cinco de agosto
“rufonas” las maragatas.

En Valdearriba san Marcos,
que cuernos gasta con fama,
que se los puso san Pedro
cuando por el mundo andaba.

Vamos a Santa Catalina,
que allí san Blas se encontraba,
el día tres de febrero
echó la brasa en el agua.

Castrillo los Polvazares
tien’ las calles empedradas,
era pueblo de arriería,
que gozó de mucha fama.

En Murias de Abajo está
patrona, que es santa Águeda,
patrona de los enfermos,
que en el hospital se hallan.

Valdeviejas, “el Verísimo”
se guarda con mucha fama
el día uno de octubre,
nombrado por la comarca.

Vayamos a Rectivía,
que allí san Pedro se halla;
me dispensen los señores
si he tenido alguna falta

https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/los-romances-de-carolina-y-antonia-geijo-y-de-dolores-fernandez-en-val-de-san-lorenzo-leon/html/b85ce934-5c7e-11e1-b1fb-00163ebf5e63.html

GERINELDO

– Gerineldo, Gerineldo,
paje del rey tan querido,
si fueras rico en la tienda
como eres galán pulido,
señora fuese llamada
la que se case contigo.
– Yo, como criado vuestro,
os queréis burlar conmigo.
– No me burlo, Gerineldo,
que de veras te lo digo.
Quien quiera dormir con la infanta
ha de romper el castillo
entre las once y las doce,
cuando el rey esté dormido.
Gasta zapatos de seda
para que no fuese sentido;
cada escalón que subía,
Gerineldo da un suspiro.
Ya se acuestan en la cama
como mujer y marido;
estando el rey en sus sueños
un pensamiento le ha ido:
– O me duermen con la infantina
o me roban el castillo.
Cuando se fue a la cama
los encuentra como mujer y marido,
– Yo no mato a Gerineldo,
que lo crié desde niño,
y si mato a la infantina
queda mi reino perdido.
Pongo en el medio mi espada,
que sientan el acero frío.
Cuando la sintió Gerineldo
le recordó a la infantina:
– Que la espada de tu padre
con nosotros ha dormido.
Ya se marcha Gerineldo
pisando rosas y lirios,
y estando el rey en altas torres
le dice: – ¿Dónde vas tú, Gerineldo,
tan triste y descolorido?
– La fragancia de las flores,
el color me lo ha comido.
– Mientes, mientes, Gerineldo,
que con la infanta has dormido,
y antes de veinticuatro horas
seréis mujer y marido.
– Tengo la palabra dada
a la Virgen de la Peña,
mujer que fuese mi dama
de no casarme con ella.
Arriba el telón

http://estudioscabreireses.es/gerineldo

OTRA VERSION HORNIJA-gerineldo

OTRA VERSION HORNIJA-gerineldo

VERSION VELILLA DE LA REINA_-_Gerineldo.ogg

VERSION CORDIÑANES DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00421_11_-_Gerineldo.ogg

===================

Gerineldo, Gerineldo,
paje del rey tan querido,
si fueras rico de hacienda
como galán pulido,
dichosa fuera la dama
que se casara contigo.
- Yo como criado vuestro,
¿os queréis burlar conmigo?
-No me burlo Gerineldo
que de veras te lo digo,
El que ha de dormir con la infanta
ha de romper el castillo.
Calza zapatos de seda
para que no fuese sentido,
cada escalón que subía
Gerineldo da un suspiro.
Ya se acuestan en la cama
como mujer y marido;
estando el rey en sus sueños
un pensamiento le ha ido.
-O me duermen con la infantina
o me roban el castillo. -
-No te mato Gerineldo
que te crié desde niño,
y si mato a la infantina
queda mi reino perdido,
pongo la espada por medio
que sientan acero frio.
-Recuerda tú, la infantina
que la espada del rey, tu padre,
con nosotros ha dormido.
Ya se baja Gerineldo
pisando rosas y lirios,
estando el rey en altas torres
un pensamiento le dijo:
-l Adónde vas Gerineldo
tan triste y descolorido?
-La fragancia de las flores
el color me lo ha comido.
-Mientes, mientes, Gerineldo
que con la infanta has dormido
y antes de veinticuatro horas
seréis mujer y marido,
- Tengo la palabra dada
a la Virgen de la Peña,
mujer que fuese mi dama
de no casarme con ella.



Camino de Santiago con grande halago,
mi peregrina la encontré yo,
al mirar su belleza,
con gran destreza
mi peregrina se hizo al amor.
Fue tanta la alegría
que al alma mía
la compañía de su amor dio,
que en la oscura maraña
de una montaña _
mi peregrina se me perdió.
En los prados y flores
de mis amores
a los pastores les pregunté
quién -vio una morenita
peregrinita, que el alma irrita
con su desdén. -
Por recibir el celo
halla consuelo
todas sus señas daré también
todas sus señas daré también (se repite).
Iba la peregrina
con su esclavina
con su carrera y su bordón
lleva zapato blanco
media de seda
sombrero fino que es un primor.
Lleva rubio el cabello
tan largo y bello
que el alma en ello seme enredó,
en su frente espaciosa
larga y hermosa
donde Cupido guerra formó.
En la tupida ceja
de oro madeja
su amor y el mío se aprisionó;
sus ojos y pestañas
son dos montañas
donde los negros hacen mansión.
Su nariz afilada
no fue sonada
y aunque al mirarla fama cobró,
es un cañón de plata
que a todos mata
sin que ninguno sienta dolor.
Su boca tan pequeña
y tan risueña
naturaleza pudo formar,
al decir punto en boca
mas me provoca
por no agraviarme, quise callar.
De su fina garganta
la mejor planta
que los jardines sembró la flor,
su pecho es de• • . . . . • . . . . • • . .
donde yo vivo preso y herido, 
muerto de amor.
Para pintar su talle
bueno es que calle
pues su cintura será un borrón;
al entrar en el templo,
la encontré dentro
mi peregrina pidió perdón.

La esposa de Don Garcia

´N esos montes de allí arriba
caminaba don García
en busca de la su esposa:
tres días va que no la vía.
– Voy en casa de mi madre,
por ver lo que me decía:
¿Habéis visto, la mi madre,
habéis visto, madre mía?
¿Habéis visto la mi esposa,
la mi esposa, prenda mía?
– Por aquí pasó ayer tarde,
más vale que no la vía,
calzada iba de oro,
vestida de plata fina,
vihuela de oro en sus manos
y muy bien que la tañía,
y en el reclamo decía:
“Muera, muera don García”.
– Voy en casa de mi suegra,
por ver lo que me decía,
que las suegras pa’ las nueras
nunca muy bien se querían:
¿Habéis visto, la mi suegra,
habéis visto, suegra mía?
¿Habéis visto la mi esposa,
la mi esposa, vuestra hija?
– Por aquí pasó ayer tarde,
más vale que no la vía,
[trescientos perros moros
llevaba en su compañía,]
calzada iba de oro,
vestida de plata fina,
vihuela de oro en sus manos
y muy bien que la tañía,
y en el reclamo decía:
“Viva, viva don García”.
Estando en estas razones
ha marchado don García;
se montara ’n el caballo,
dejó d’ andar y corría;
también s’ había acordado
de tocar una bocina:

veinte leguas en contorno
la había oído la niña.
– Descanso pido, señores,
que yo me encuentro rendida.
Pusiéronse a merendar
al pie de una fuente fría.
– ´Scanciador que escancias vino,
´scanciador de cada día,
¿le puedes guardar un vaso
pa’l que toca la bocina?
– Si es tu primo o es tu hermano,
dos o tres le guardaría.
– Ni es mi primo ni es mi hermano;
marido, no lo tenía.
Estando en estas razones,
ha llegado don García.
– Buenas tardes, los señores.
– Bienvenido el caballero.
¿En ancas de su caballo
nos puedes pasar la niña?
– Mi caballo no consiente
mujeres de honra perdida.
– Tan honradica la hallemos,
tan honradica venía;
tan honradica la hallemos
’n esos montes de allí arriba;
la llevamos por esposa
para el rey de Turquesía.
– Pasen, pasen los señores,
que yo pasaré la niña.
La montara ’n el caballo,
dejó de andar y corría.
Uno de los moros perros
de esta manera decía:
– Danos, danos el vestido,
ya que no nos das la niña.
– Ni vos pued’ dar el vestido,
ni vos puedo dar la niña;
y si pasáis más alante,
vos tengo quitar la vida

AUDIO VIFORCOS https://archivoreinoleon.es/registros/la-esposa-de-don-garcia-viforcos/?comarca_registros=viforcos

CORDIÑALES – ATO_00420_19
Yendo a caza, yendo a cazar el infante Don García
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00420_19_-_La_esposa_de_Don_Garc%C3%ADa.ogg
Val de San Lorenzo, León, Spain
Allá arriba caminaba Don García
File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00112 08 – La esposa de don García.ogg – Wikimedia Commons

Cordiñanes de Valdeón, León, España
Yendo a caza, yendo a cazar el infante Don García
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00420_19_-_La_esposa_de_Don_Garc%C3%ADa.ogg

El traidor marquillos

El traidor era Marquitos,
todos le llaman traidor,
por dormir con su señora
ha matado a su señor.

– ¡Abre puertas, Catalina,
ábrelas, mi lindo amor!
– No te las abriré, Marcos,
no está en casa mi señor.

– Tu señor quedaba preso
’n esa ciudad de Aragón;
vengo en busca de dinero
pa’ deshacer la prisión.

Catalina, como diestra,
sus puertas trancó mejor;
Marquitos, como valiente,
al suelo se las tiró.

Siete vueltas dio al palacio,
con Catalina no halló;
de las siete pa’ las ocho
a Catalina encontró,
la viera estar llorando
debajo de un escalón.

– ¿Por qué lloras, Catalina,
por qué lloras, lindo amor?
– Lloro por el mi marido,
que me lo matasteis vos.
– Y si lloras, Catalina,
también vos mataré a vos.

Siete camisas que tengo,
yo te daré la mejor;
siete vestidos que tengo,
yo te daré el mejor.

Le mandara hacer la cena,
ya se la hizo y cenó;
le mandara hacer la cama
y con ella se acostó.

S’otro día a la mañana
Catalina madrugó:
– Subiráste ’n aquel alto,
’n aquel alto corredor,
y verás a tus criados
si trabajaban o no,
y verás a la paloma
cómo llama al perdigón,
y verás a la truchita
cómo llamaba al salmón.

Catalina, como diestra,
a la mar honda lo tiró;
Marquitos, como valiente,
de los remos se agarró;
Catalina, como diestra,
ya los remos le cortó.

A eso de los nueve meses
ya Catalina parió;
pensó de traer hij’hembra
y trajo un hijo varón;
llamara curas y frailes,
un gran bautizo le hizo.

S’otro día a la mañana
subió al alto corredor,
allí cogiera a su niño,
a la mar honda lo tiró.

– Allí vayas tú, mi hijo,
vayas con mi bendición;
no quiero que quede casta
d’ aquel gran falso traidor

El Niño perdido (Romance para navidad)

A tu puerta llora un niño
más hermoso que el sol bello.
Tiritando está de frío,
porque el pobre viene en cueros.

Entra, mi niño, entra,
te calentarás,
porque en este pueblo
ya no hay caridad.

Entra el niño y se calienta
y después de calentado
le pregunta la patrona
de qué patria es tú reinado.

El Niño responde:
Yo soy de Belén,
mi padre es del cielo,
lo soy yo también.

Hazle la cena a este niño,
guísasela de contado,
para que se quede en casa
como niño regalado.

Vaya, que es el niño
chiquito y gracioso,
que hasta el hablar tiene
de ser cariñoso.

Según estaban cenando,
las lágrimas se le caen.
¿Por qué lloras, niño hermoso
viendo la cena que hay?

Mi madre de pena
no podrá comer,
y aunque comer pueda
no tendrá de qué.

¿Tanto quieres a tu madre?
Sí, señora, sí la quiero.
Tres días que no la he visto
tres mil años se me han hecho.

Si usté me dijera
dónde ella parara
de rodillas fuera
hasta que la hallara.

Hazle la cama a ese niño
en la alcoba y con primor.
No me haga cama, señora,
que mi cama es un rincón.

Mi cama es el suelo
desde que nací,
y hasta que en cruz muera
ha de ser así.

Antes de romper el alba
el niño se despidió.
Quede usté con Dios, patrona,
señora, quede con Dios.

Que me voy al templo,
que aquella es mi casa,
y allí han de ir todos
a darme las gracias.

La patrona al despedirle
compasiva le decía
le dejara una señal
por si acaso le veía.

La frente marcada,
los ojos castaños,
los labios morados,
que ese es mi color.

Fue en casa un rico a pedir,
le azuzaron los alanos.
Los perros eran humildes
y le hacían mil halagos.

Y el niño les dice
con mucho desdén:
Aunque pequeñito,
yo os lo pagaré.

El niño ha entrado en el templo
con los sabios de la Ley,
entra y discute con ellos;
todos se admiran de él.

¿De dónde ha venido
su sabiduría?
Este es un prodigio
que Dios nos envía.

Su madre le anda buscando
por las calles y las plazas:
¿Dónde está el Sol de los soles,
el que nos alumbra
con sus resplandores?

La virgen y San José
para el templo se encaminan,
y entrando en él encontraron
aquella estrella divina.

Niño perdidito,
dadnos el consuelo
de verte y hallarte
todos en el Cielo.

Entra niño, entra y te calentarás
porque en este pueblo ya no hay caridad,
ni nunca la ha habido, ni nunca la habrá.
Entra el Niño y se calienta y después de calentado,
le pregunta la patrona de qué pueblo y qué reinado.
El Niño le dice: -Yo soy de Belén,
tengo padre y madre y hermanos también,
mi padre es del cielo y mi madre también...


ALAN LOMAX: https://archive.culturalequity.org/field-work/spain-1952-1953/val-de-san-lorenzo-1152/entra-nino-entra-madre-la-puerta-hay-un-nino

Quilós, León, Spain
Madre, a la puerta hay un niño, más bonito que el sol bello,
y este niño tiene frío, porque el pobre viene en cueros.
—Abridle que pase, y se calentará,
porque este mundo ya no hay caridad,
que nunca la hubo ni nunca la habrá—.
Entra el niño y se calienta, y después de calentado,
le preguntó la patrona: —¿De qué pueblo y qué reinado?
El niño contesta: —Soy de Belén,
mi madre del cielo, mi padre también.
—Hazle la cama a este niño y hácesela de colchón,
que este niño quede en casa como niño de un señor—.
Y el niño contesta: —En el suelo, señora,
que tengo un rey padre que en el cielo adoran,
y una reina madre que es nuestra señora.

Quilós, León, Spain ATO_00025B_23 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00025B 23 – El Niño perdido.ogg – Wikimedia Commons

Oencia, León, Spain
A esta puerta pica un niño más hermoso que el sol bello TO _00073_29 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00073 29 – El Niño perdido.ogg – Wikimedia Commons
Los Bayos, León
ATO_00781_21 EL NIÑO PERDIDO: San José y Nuestra Señora caminaban para Egipto https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00781_21_-_El_Ni%C3%B1o_perdido.ogg
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VAL DE SAN LORENZO
Entra niño entra y te calentaras
porque en este pueblo ya no hay caridad
ni nunca la habido ni nunca la habrá.

Entra el niño se calienta
y después de calentado
le pregunta la patrona
de que pueblo y que reinado
El niño le dice:
yo soy de Belén
tengo padre y madre
y hermanos también
Mi padre es del cielo
y mi madre también

audio Entra, niño, entra (Madre, a la puerta hay un niño)
.

- SANTA OLAJA DE LA VARGA (LEON)

San José y María caminan pa Egipto
Y pasaron pro un templo y allí dejaron al Niño.
- Su madre decía: irá con su padre.
- su padre decía: Irá con su madre.

¡Que suspiros no daría, al verse solo y tan tarde¡
Arrimado esta a una puerta y no le responde nadie.
- Si yo bien supiera e quién fuese este Niño,
abriera la puerta, con mucho cariño.

- Madre, en la puerta hay un Niño con la túnica morada;
tiritando está de frio, pidiendo por Dios posada.
-Mándale, hijo, que entre, se calentará
porque en este pueblo ya no hay caridad,
ni nunca la ha habido, ni nunca la abra.

Entra el niño y se calienta y después de calentado,
le pregunta la patrona, de que patria o qué reinado
- El niño contesta; Yo soy de Belén,
mi padre del cielo, y mi madre, tambien.

- Pon cama para este niño, pónsela con mucho agrado;
si ha de estar en nuestra casa, como hijo regalado.
- El niño contesta: Eso no, señora,:
tengo yo una madre, que el cielo la adora.

- ¿Tanto quieres tú a tu madre?
- Si señora, sí la quiero:
tres días que no la he visto,
tres mil años se me ha hecho.
- Y si no la encuentras, vuelve pa mi casa,
que algún día iremos
a darte las gracias.

Madre, a la puerta hay un niño
más bonito que el sol bello,
y él dice que tiene frío,
porque el pobre viene en cueros.

–Que entre adentro y se calentará,
porque en este pueblo
ya no hay caridá,
ni nunca la ha habido
ni nunca la habrá.
Entra el niño para adentro
y después de calentado
le pregunta la patrona:

–¿De qué tierra es tú reinado?
El niño contesta:
–Yo soy de Belén,
mi madre es del cielo,
mi padre también.

–Madre, haga la cama al niño;
hágasela con primor.
–No la haga usted, señora,
que mi cama es un rincón.
Desde que nací
hasta que en cruz muera
ha de ser así.

La madre buscaba al niño
por praderas y por prados
y a todos los que encontraba
les estaba preguntando.

–¿Habéis visto al niño,
el sol de los soles,
el que nos alumbra
con sus resplandores?

La madre encontró al niño
y le dijo: ¡Hijo mío!
¿Dónde has pasado esta noche?
¿Cómo no has muerto de frío?

El niño responde
mirándole atento:
–¡Si viera usted, madre,
qué cama me han puesto!

Un par de chorizos, un par de lacones,
es la mejor cosa que estiman los hombres.
Un par de lacones nos querían dar;
atiendan, señores, a este cantar

La adúltera. Albaniña

Estando una señorita sentadita en su balcón

Romance | Audio CASARES DE ARBAS  https://archivoreinoleon.es/registros/la-adultera-albanina-casares-de-arbas/?categorias_registros=tradicion-oral

Estando una señorita sentadita en su balcón 
pasó por allí un caballero:       —Con usted durmiera yo .
—Suba, suba caballero       dormirá una noche o dos.
—Tengo miedo a su marido       que me dispare un cañón.
—Mi marido no está en casa       está pa’l frente de Aragón
y si quiere que no vuelva       le echaré una maldición,
que se caiga del caballo       y se parta el corazón.
Estando en estas razones       él a la puerta llamó:
—Ábreme la puerta niña       ábreme la puerta amor,
que te traigo un conejito       de los frentes de Aragón.
—Maldita sea el conejo       y también quien lo compró.
—¿De quién es ese caballo       que en mi cuadra relinchó?
—Tuyo, tuyo maridito       que te lo he comprado yo,
para que te pasearas       por los frentes de Aragón.
—¿De quién es esa livita       que en mi percha veo yo?
—Tuya, tuya maridito       que te la he comprado yo.
—¿De quién es esa cabeza       que en mi cama veo yo?
—Es el niño la vecina       que en mis brazos se durmió.
—No es el niño la vecina,       que tien más barba que yo.
Y lo coge por los pies       por el balcón lo tiró.
Y aquí termina la historia       de una zorra y un león.


Romance | Audio https://archivoreinoleon.es/registros/la-adultera-albanina-fasgar/?categorias_registros=tradicion-oral

Estando la Carulina sentadita en su balcón,
pasó por allí un soldado de buena o mala intención.
—Buenas tardes, Carulina, con usted durmiera yo.
—Suba, suba el caballero dormirá una noche u dos.
Y estando en estas razones el marido allí llegó:
—Ábreme la puerta, luna y ábreme la puerta sol,
que te traigo un conejito de los montes de Aragón.
Y al subir la escalera el color se le mudó.
—¿Qué te pasa, Carulina que el color se te mudó?
Has tenido calentura o has dormido con varón.
Ni he tenido calentura, ni he dormido con varón,
es que he perdido las llaves las llaves de tu cajón.
—Si las perdiste de plata de oro las traigo yo.
—¿De quién es aquella capa que en mi percha se colgó?
—Tuya, tuya Juan Alberto mi padre a ti te la dio.
—¿De quién es aquella yegua que en mi cuadra relinchó?
—Tuya, tuya Juan Alberto mi padre a ti te la dio.


AUDIO Cordiñanes de Valdeón https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00421_19_-_La_ad%C3%BAltera.ogg


AUDIO CALDEVILLA DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00420_10_-_La_ad%C3%BAltera.ogg

La rueda de la fortuna + Presagios del labrador

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La adúltera infanticida (En provincia de León dentro de la calle nueva)

CUBILLAS DE ARBAS-Romance | Audio https://archivoreinoleon.es/registros/la-adultera-infanticida-cubillas-de-arbas/?categorias_registros=tradicion-oral

En provincia de León dentro de la calle nueva,
habitaba un comerciante que trataba paño y seda.
Estos tenían un hijo que a los siete años no llega,
todo lo que pasa en casa a su padre se lo cuenta:
—Padre mío, padre mío, en casa un alférez entra,
que abraza y besa a mi madre como si mujer de él fuera.
A otro día por desgracia tiene que andar siete leguas,
la tuna de la mujer de matar al niño intenta.
Vivo le saca los ojos, vivo le saca la lengua,
vivo le escarna los huesos y se los echa a la perra.
La perra como cristiana, más cristiana que era ella,
con las patas hizo un hoyo con el hocico lo entierra,
con lágrimas de sus ojos agua bendita les echa.
—¿Adónde está nuestro hijo que no me sale a la espera?
Otros días al camino hoy ni siquiera a la puerta.
—A tu hijo, mi marido, le di pan y fue a la escuela,
para que fuera contento le compré cartilla nueva.
—Mientes, mientes mi mujer mientes y eres embustera,
por la escuela pasé yo y a mi hijo allí no lo viera.
—A tu hijo mi marido está en casa de su abuela,
que hemos tenido noticias que ella se encontraba buena.
Vamos a cenar marido que te tengo una gran cena,
de pollos y de conejos y una cabecita fresca.
Toma el cuchillo de oro parte pan para la mesa,
toma el cuchillo de plata para que abras la cabeza.
Y al abrir la cabeza una voz del cielo vino:
—Padre mío, padre mío no abras esa cabeza,
que salió de tus entrañas y quiero que a ellas no vuelva.
Ya mandaron a buscar a los demonios por ella
y tantos son a venir que no caben por las puertas.
Unos van por las ventanas otros por la chimenea,
unos dicen que en tajadas y otros dicen que entera,
otros dicen que en tajadas para todos tocar de ella.


CORDIÑANES DE VALDEON -Romance | Audio Por los campos de Dongel, lindando con Cartagena


La venganza del honor – Santa María de la Isla

Romance | – Santa María de la Isla – Audio https://archivoreinoleon.es/registros/la-venganza-del-honor-santa-maria-de-la-isla/?categorias_registros=tradicion-oral

En Burgos hay una niña que se llamaba Isabel,
que no la daban sus padres ni por ningún interés,
ni por oro ni por plata ni por ningún interés,
ni por dinero que cuenten tres contadores al mes.
Una noche la jugaron a la flor del treinta y tres
y por suerte le ha tocado a un mozo chulo aragonés.
Para sacarla de casa mató a sus hermanos tres,
a sus padres los prendiera para sacar a Isabel.
En el medio del camino ya suspirara Isabel:
—¿Por quién suspiras mi vida, por quién suspiras mi bien?
Si suspiras por tus padres prisioneros los dejé,
suspiras por tus hermanos muertos los dejé a los tres.
—No suspiro por mis padres ni por mis hermanos tres,
dame tu puñal dorado luego te lo volveré.
—No me dices para cuando ni tampoco para qué.
—Voy a cortar una pera que vengo muerta de sed.
Él se lo da de al derechas ella lo cogió al revés,
le cortara la cabeza y se la pone a los pies.
—Tú prendiste a mis padres ahora yo los soltaré,
mataste a mis hermanos yo a ti también te maté.




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La venganza del honor – En Madrid hay una niña

audio http://audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:En_Madrid_hay_una_ni%C3%B1a.ogg

Rico Franco- La venganza del honor.

Romance | Audio Fresnedelo https://archivoreinoleon.es/registros/la-venganza-del-honor-rico-franco-fresnedelo/?categorias_registros=tradicion-oral

En Madrid hay un palacio       y en el palacio un hotel
y en el hotel una niña       que le llaman Isabel,
que no la daban sus padres       ni por todo el interés,
ni por dinero que cuenten       tres contadores al mes.
Una tarde la rifaron       a la flor del treinta y tres,
otra tarde la rifaron       a la flor del treinta y seis
y por suerte le ha tucado       a un mocito aragonés.
Para sacarla de casa       mató a sus hermanos tres:
—Y a su padre y a su madre       prisioneros los dejé.
Una tarde de paseo       suspiraba la Isabel:
—¿Por quién suspiras mi vida,       por quién suspiras mi bien?
Si suspiras por tus padres       prisioneros los dejé,
suspiras por tus hermanos       todos tres te los maté.
—No suspiro por mis padres       ni por mis hermanos tres,
dame ese cuchillo de oro       luego te lo volveré.
—No me dices para cuándo       ni tampoco para qui’és.
—Es pa partir una pera       que’o me muero con la sed.
Él se lo daba al derechas       y ella lo cogió al revés
y entre idas y venidas       la cabeza fue a los pies.
—Tú mataste a mis hermanos       yo a ti también te maté,
prendistes a mis padres       con esto yo los soltaré.


audio LUCILLO

AUDIO SOTO DE VALDEON

AUDIO PONTEDO

AUDIO QUINTANILLA DE SOMOZA


Benllera – RICO FRANCO

Allá arriba muy arriba, en el alto el Uliber
habitaba una doncella la llaman doña Isabel.
que no la daban sus padres ni a condes, ni a duques ni a reyes
ni por dinero que cuenten tres contadores al mes.

Una noche la jugaron a la flor del treinta y tres
le ha tocado a un caballero mozo rico aragonés.
Para sacarla de casa mató a sus hermano tres
a sus padres, prisioneros presos los dejó también.

Llevó anuladas siete leguas y un suspiro dio Isabel.
- Por qué suspira la dama por qué suspira el clavel
Si suspiras por la tierra a ella no has de volver,
si suspiras por tus padres no los volverás a ver.
- No suspiro por mis padres ni tampoco por volver.
Dame tu puñal dorado me voy muriendo de sed
- Dime para qué lo quieres cómo, cuándo y para qué
- Para partir una pera me voy muriendo de sed.
Él se lo dio de al derecho ella lo cogió al revés,
le dio siete puñaladas que luego murió a las tres.
- Cómo te irás alabando hermosa doña Isabel
que mataste a un caballero con las armas que trae él.
- Yo no me voy alabando que no es honra para mí
lo que vuelvo es a buscar a mis padres que perdí.


VILLAMUÑIO
Allá arriba, muy arriba, en el alto el Uliver,
habitaba una doncella, la llaman doña Isabel,
que no la daban sus padres ni condes, duques ni al rey,
ni por dinero que cuentan tres portadores al mes.
Una noche la jugaron a la flor del treinta y tres,
/'ha t.ocado a un caballero alto mozo aragonés.
Para sacarla de casa mata a sus hermanos tres,
y a sus padres, prisioneros, presos los dejó también.
Lleva andadas siete leguas y un suspiro dio Isabel.
l o -LPor qué suspira la dama, por qué suspira el clavel?
Si suspiras por tus padres, no los volverás a ver,
si suspiras por la tierra, a ella no has de volver.
-No suspiro por mis padres, ni tampoco por volver:
dame tu puñal dorado, pronto te lo volveré.
Él se lo dio de al derecho, y ella lo cogió al revés,
le dio siete puñaladas que luego murió a las tres.
-Cómo te irás alabando, hermosa doña Isabel,
que mataste a un caballero con las armas que trae él.
-Yo no me voy alabando que no es honra para mí.

Pastora probada por su hermano – Aira da Pedra-Villafranca

 

Romance | Audio https://archivoreinoleon.es/registros/pastora-probada-por-su-hermano-aira-da-pedra/?categorias_registros=tradicion-oral

—Ai Rufina hermosa tu que faes eiquí.
—Tou cuidando o gando non mo veis eiquí.
—Déixate de gando e vente conmigo,
soa nesa serra córreche peligro.-
—Eu contigo, neno, nin fui nin eirenhe,
dirá o meu amo de qué me acupeinhe.
—Si di o teu amo de qué te acupache,
veu un trombo de auga di que te aveirache.
—Eu mentir non minto que mentir non seie,
voume pra onde o gado que o perdereinhe.
—E se tu o perdes eu iréin buscalo,
válgache Dios, Urbano, cómo veis humano,
vestidín de seda pra buscarche o gado.
—Mangas e manguitos teño de poñere,
pra buscarche o gado e darche pracere.
……………………….. non che fixen dano.
—Si ti es mi ermaue eu túa irmá sonhe,
de canto che dixen pídoche perdónhe.
—Se pides perdónhe estache perdoado,
dame a túa man e monta na cabalo.
Dicen os do pueblo recolléi o gado
que ehí ven a Rufina co sou namorado.

https://archivoreinoleon.es/registros/pastora-probada-por-su-hermano-aira-da-pedra/?categorias_registros=tradicion-oral—Ai Rufina hermosa tu que faes eiquí.
—Tou cuidando o gando non mo veis eiquí.
—Déixate de gando e vente conmigo,
soa nesa serra córreche peligro.-
—Eu contigo, neno, nin fui nin eirenhe,
dirá o meu amo de qué me acupeinhe.
—Si di o teu amo de qué te acupache,
veu un trombo de auga di que te aveirache.
—Eu mentir non minto que mentir non seie,
voume pra onde o gado que o perdereinhe.
—E se tu o perdes eu iréin buscalo,
válgache Dios, Urbano, cómo veis humano,
vestidín de seda pra buscarche o gado.
—Mangas e manguitos teño de poñere,
pra buscarche o gado e darche pracere.
……………………….. non che fixen dano.
—Si ti es mi ermaue eu túa irmá sonhe,
de canto che dixen pídoche perdónhe.
—Se pides perdónhe estache perdoado,
dame a túa man e monta na cabalo.
Dicen os do pueblo recolléi o gado
que ehí ven a Rufina co sou namorado.

Monja por fuerza

—Una tarde de verano       
me sacaron de paseo,
al revolver una esquina      
había un convento abierto,
salieron cuatro monjitas      
todas vestidas de negro,
con las hachas encendidas      
como si fuera un entierro.
Me agarraron de la mano       
me metieron para dentro,
me sientan en una silla      
allí me cortan el pelo,
pendientes de mis orejas      
anillitos de mis dedos,
lo que más sentía yo      
era mi hermoso pelo.
—Si subo a la torre      
a tocar las campanas,
me dicen las mojas       
que soy holgazana.
Si pongo las medias       
de color de lila,
me dicen las monjas      
que eso no se estila.
Así, así, que si sigo así      
me voy a morir
Dos y dos son cuatro,      
cuatro y dos son seis
seis y dos son ocho      
y ocho dieciséis
ocho veinticuatro      
y ocho treinta y dos
ánimas benditas       
me arrodillo yo.

.Romance | Villimer -Audio https://archivoreinoleon.es/registros/la-monja-por-fuerza-villimer/?categorias_registros=tradicion-oral

La serrana matadora. La serrana de la Vera


 Caboalles de Arriba

 
Audio Romance :
 
 
—Un domingo yendo de caza       encontrome y encontrela,
me encontré con la serrana       que habita en Sierra Morena
y me cogió de la mano       y a la su cueva me lleva.
Cuanto más adentro me entra       más me aprieta la muñeca,
a la entrada de la cueva       una mala seña viera.
Me atreví y le pregunté:       Serrana ¿aquello qué era?
—Estas son pellejas de oso       y pellejas de rapiega
y estas son cabezas de hombres,       que hombres maté en la mi cueva,
lo mismo he de hacer contigo       cuando mi voluntad sea.
—La serrana aviva el fuego,       da una vuelta por la cueva,
de palomas y pichones       trajo la manigua llena,
las palomas para mí       los pichones para ella.
Estando en estas palabras       ella en la cama se endiestra:
—Esta cama, paisanito,       no es a estilo de tu tierra,
que estas son pellejas de oso       y pellejas de rapliega.
—Estando en estas palabras       ella dormida se queda,
eché mano del caballo       del bolsillo la moneda,
cuando la serrana espierta       ya anduviera legua y media.
Cogió la honda en la mano       y empezó a tirarme piedras,
las tira de jara en jara       las tira de sierra en sierra,
la primera que tiró       me derribó la montera.
—Vuelva, vuelva, usted villano,       vuelva a buscar la montera.
—La montera es de mal paño,       como si fuera de seda,
Dios me ayude a comprar otra       aunque no sea como ella.
—Lo que le encargo, galán,       que no sea descubierta.
—Descubierta no serás       hasta la venta primera.
Ir a prender la serrana       que habita en Sierra Morena.
Siete pares de justicia       se juntan para prenderla,
cogió la honda en la mano       y a todos les dio faterna,
solo un chico de quince años       que del cabello se endiestra,
con un cuchillito de oro       el corazón le atraviesa.
La cabeza pesa una arroba       cada pierna arroba y media
y toda por junto pesa       catorce arrobas y media,
la pusieron de presencia       en las puertas de la iglesia.
 
 
 

– Santa Cruz del Sil

La serrana matadora. La serrana de la Vera

AUDIO https://archivoreinoleon.es/registros/la-serrana-matadora-la-serrana-de-la-vera-santa-cruz-del-sil/?categorias_registros=tradicion-oral

—Un domingo yendo a misa       encontreme y encontrela,
me encontré con la serrana que vive en Sierra Morena.
Me ha cogido de la mano me ha llevado hasta su cueva,
cuanto más alante iba más me aprieta la muñeca.
Voite a preguntar, serrana, que el que pregunta no yerra:
¿De quién son esas cabezas que cuelgan en esa cueva?
—Son de hombres que maté yo aquí dentro de mi cueva,
como he de hacer contigo cuando mi voluntad quiera.
—Eso no lo harás serrana a poderes que yo pueda.
De pichones y perdices preparó una gran cena,
las perdices para mí los pichones para ella,
ella bebe vino blanco y a mí el tinto me diera,
ella cogió un violín a mí me dio una vihuela,
con intención de adormecerme se durmió primero ella.
Cuando ella despertó anduviera legua y media.
—Vuélvete de ahí, serranillo, vuélvete para mi cueva.
—Eso no lo haré, serrana, a poderes que yo pueda.
—Ay pobrecita de mí, que de esta soy descubierta,
que mi padre fue un rey moro y mi madre fue una yegua.

ALCUETAS

La serrana de la Vera (Alcuetas) https://corpusdeliteraturaoral.ujaen.es/archivo/1350r-la-serrana-de-la-vera

En Garganta de la Honda, legua y media de Plasencia,
habitaba una serrana alta, rubia y sandunguera,
con vara y media de espalda, cuarta y media de muñeca,
con una trenza de pelo que a los zancajos la llega.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00014_08_-_La_serrana_de_la_Vera.ogg


VILLAMUÑIO

Por aquellos altos montes, por aquellas altas sierras,
se pasea una serrana, una serrana se pasea,
matadora de los hombres y robadora de haciendas.

Pasó por allí un pastorín, la dice de esta manera:
-Buenos días, pastorín. -Bienvenida seas, va llena29.
-Si quieres tirar un tiro, yo te daré mi escopeta.
-Señora no he deprendido, ni quiera Dios que deprenda.
L’ha agarrado de la mano, le llevó para la cueva.
Y a eso del medio camino, atrevíme y preguntéla:
1 o -me qué son estos montones, son de cantos o de peñas?
-Son cabezas de cristianos que yo he matado en mi cueva.
Y lo mismo he de hacer contigo, cuando mi voluntad sea.
Sacó la yesca infernal para que la lumbre ardiera,
y mientras la lumbre ardió la serrana salió fuera;
1 5 de perdices y conejos, trajo la petrina llena.
Los conejos para ti, las perdices para ella.
Jarras van y jarras vienen, la serrana emborrachéla.
Con el calor de la lumbre, dormidita se cayera.
Y até el zapato a la trincha, para que no me sintiera;
20 cuando, de allí al poco rato, la serrana salió fuera.
Se ha asomado a una ventana, que tenía una vidriera,
con el ramal en la mano, para tirarle una piedra;
con el aire que llevaba, le derribó la montera.
-Vuelve, vuelve, pastorín, vuelve por /a tu montera,
25 que si la tuya es de paño, yo te la daré de seda.
-Ni aunque me la des de plata, ni de oro que más valiera
ni aunque fuera de diamantes, no volvería por ella.
-Vuelve, vuelve, pastorín, vuelve por una encomienda,
que se la des a mi hermana, que está dentro en tu ribera.
30 -Anda vete tú a llevarla, anda vete tú con ella.
Baja justicia del cielo, si no la hay en la tierra.
Cada vez que le veía, bufa como una culebra:
si le hubiera hecho gigotes, no sería descubierta.
A ese otro día de mañana, la cueva ya estaba llena
35 de jueces y de alguaciles que venían a prenderla.
[La atan a cuatro caballos, y van tirando de ella,]3°
Unos dicen: -Vaya en cachos, y otros dicen: -En cazuelas.
Por las calles de Altamara, van relinchando con ella. (VILLAMUÑIO)


El caballero infortunado

De Villafranca a Bembibre
caminaba un caballero
todo vestido de blanco
montando un caballo negro.

En llegando a unas linares
cuatro ladrones salieron,
unos eran de Sahagún,
otros montañas del Bierzo.

-¿A dónde caminas, mozo
tan arrogante y contento?
-A Bembibre voy, señores,
que voy me a hacer casamiento.

Hablan de la niña blanca,
de los Infantes del Bierzo,
de los Reyes de león
y de aquel buen caballero.

Al llegar a un mesón
sacaron vino y bebieron,
ellos beben un cuartillo,
a él le dan cuartillo y medio.

En medio de la bebida
muy buenos brindis le dieron.
Sujetáronle entre todos
y quitáronle el dinero.

Lo llevaron de las manos
por detrás del monasterio,
diéronle cuantas pudieron
y tendiéronle en el suelo.

Desotro día lo encuentran
los monjes de Carracedo.
¿Por qué encuerdan las campanas?
Por aquel buen caballero.

Pastora peregrina

Apenas nace la aurora
ya viene clareando el día,
vi bajar una pastora
por aquella serranía.

Por aquella serranía,
toda cubierta de nieve,
vi venir una pastora,
toda cubierta de pieles,
que por descansar se sienta
debajo de los laureles.

Ella trae unos papeles
con la historia de su vida,
que según los va leyendo
se va quedando dormida.

Pobrecita la pastora,
la pastora peregrina,
toda cubierta de flores
se fue quedando dormida.

Toda cubierta de flores
quedó tendida en los campos.
Que dios la tenga en su gloria
por haber sufrido tanto.

DANZA DE LA RONZAINA

En casa de los mis padres
un traidor pidió posada,
mis padres como eran nobles
al momento se la daban.
De tres hijas que tenía,
le pidió la más galana.
La galana no la doy,
que no debe ser casada,
que se quiere meter monja
del convento Santa Clara.

A eso de la media noche
el traidor se la robaba.
No la sacó por la puerta,
ni tampoco por ventana;
la saca por el balcón
a favor de una criada.
En las ancas del caballo
afligida la llevaba,
anduvieron siete leguas
sin hablar una palabra.
Cuando pasan a las ocho
el traidor le preguntaba:

-¿Cómo se llama la niña?
¿cómo se llama la blanca?
-En casa del Rey, mi padre,
Elenita me llamaban,
y ahora por estos montes
Elena, la desgraciada.
Hizo lo que quiso de ella
y hasta escupirle en la cara.
Y como nadie le viera
el traidor la degollaba.

Le cortara la cabeza
y a un pedregal la tiraba,
lleno de zarzas y espinos
donde culebras cantaban.

Allí nació una ermita
muy blanquita y dibujada,
la llamaron Santa Elena,
la que murió degollada.

Al cabo de algún tiempo
el traidor fue de pasada,
les pregunta a los pastores
los que al ganado guardan.

-¿De quién es aquella ermita
tan bonita y tan blanca?
-Es la de Santa Elena,
porque allí fue degollada.

-Perdóname, Santa Elena,
que yo fui tu carcelero.
Perdóname, Santa Elena,
que yo seré tu romero.

-Si quieres que te perdone
y también el Rey del Cielo
arrímate a ese altar,
servirás de candelero.

Aun muy bien no lo había dicho,
ya el candil estaba ardiendo,
por la boca echaba llamas,
por los ojos echaba fuego.
Su figura quedó allí
para que sirva de ejemplo,
y el alma de aquel traidor
caminó para el Infierno.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00110_12_-_Muerte_de_Santa_Elena.ogg

El pordiosero (Maravedí)

I:
Bajara Nuestro Señor
vestido de carne humana
a pedir una limosna
por esta tierra mundana.

Llama a la puerta de un hombre
por ver qué limosna daba,
y el bueno del labrador
pronto llamó a la criada.

¿Quién es ese peregrino, la ilumineira
que tu puerta va a pedir, maravedí?
Es el Hijo del Dios vivo, la ilumineira,
que nos viene a redimir, maravedí.

II:
Daile una limosna al pobre
y pónele mesa franca;
el pan se cubrió de flores,
los platos, fuentes de plata,
los vasos holanda de oro
que los mismos platos realza.

El bueno del labrador
amargamente lloraba.
Pero, ¿qué es esto, Dios mío?
al ver tal riqueza en casa.

¿Quién es ese peregrino, la ilumineira
que tu puerta va a pedir, maravedí?
Es el Hijo del Dios vivo, la ilumineira,
que nos viene a redimir, maravedí.


La serrana

🌄 LA SERRANA

Era Domingo de Ramos,
encountrome y encuntrela,
encountreime a la Serrana
en las grutas de la sierra.

Atrevime, pregunteile
pour aquello que allí cuelga.
Son cabezas de outros hombres
y peleisus de rapiela,
lo que vou de hacer countigo
cuando mi nouvedad seas,
cuanto mais pa dentrou me intra
más me aprieta lais moñecas.

Ella se puso la llumbre,
ella perpara la cena,
para ella los pichones
y para min las rapielas.

Bebe, serranillo, bebe
vino por la calavera,
que mañana será otro
el que por la tuya beba.

cuando quedose dormida
legua y media yo anduviera.
Cogió la fondia en la mano,
salió a tirame una piedra.

La primera que tiró
me derribó la montera.
Vuelve, serranillo, vuelve,
que te queda la montera.

La montera ya no es mía,
la montera ahí te queda;
que yo voy a comprar otra
que nueva tenga la seda.

Por dios pídote, serrano,
que non sea descubierta;
descubierta nou serás
hasta las primeras ventas.

Peguei parte al monicipio
y acordaron de prendela,
todos a tropel corrieron
mas ninguno se le acerca.

El más diestro tirador
le tiró con una flecha,
mas cuando quedó herida
bramaba como una fiera.

Entonces, despavorida,
corría como una cierva,
en sintiéndose perdida
desde arriba se despeña.

— Romance tradicional leonés

POR EL CAMINO DE SANTIAGO

Mayo largo, Mayo pardo,
días son de buena calor,
cuando sale doña Blanca
para el su florido balcón.

Vio venir un peregrino
arrimadito al su bordón
de los que para Santiago
van de peregrinación.

Peregrino que venides
por los montes de León,
¿vísteis cazar por los altos
al alcaide cazador,
al más diestro cazador?

LA PASTORA

El que quiera laurel
que se vaya a Los Barrios por él.
El que quiera cantar
que se venga conmigo a rondar.

Dicen que la pastora ya no va al río
porque el novio que tiene salió al camino.
No sé qué le habrá dicho, que anda llorosa,
si será porque lleva la saya rota.
La saya rota, niña, la saya rota,
y anda coloradina como una rosa.

Dicen que la pastora ya no va al río,
que va a los renazales de otro vallino.
No va por los caminos ni por veredas
que va por medios montes que no la vean.
Que no la vean, niña, que no la vean,
los ojos de aquel mozo de la ribera.

Coloradina, a que no sales
por la ribera que te dé el aire;
que te dé el aire, que te dé el viento,
coloradina como un pimiento. (bis)

Tengo de ser para ti,
ramillete de flores;
tengo de ser para ti
si me prestas amore. (bis)

Y el que quiera laurel,
que se vaya a Los Barrios por él.


VERSION DE LA CABRERA https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/52/La_Pastora.ogg

CASADA EN LEJANAS TIERRAS

Versión de CARBONERA 

Una casadina de muy lejos tierra
que murió de parto por malas parteras,
por malas cuñadas y peores suegras.
Una casadina de muy lejos tierra
con la escoba barre, con los ojos riega,
con la boca dice: “¡Quién fuera soltera!”.

Levanta, marido
, del dulce dormir,
que la blanca niña quería parir.
Levanta, marido, si bien me queréis,
y a la tu madrica me la llamaréis,
que aunque está algo lejos luego volveréis.
Ya puedes parir con la Virgen santa,
que la mi madrica no la enconré en casa.
Levanta, marido, si bien me queréis,
y a la tu hermanica me la llamaréis,
que aunque está algo lejos luego volveréis.

Levanta, hermanica, del dulce dormir,
que la blanca niña quería parir.
Si ella pariese un niño varón,
aunque reventara por el corazón.

Ya puedes parir con la Virgen santa,
que a la mi hermanica no la encontré en casa.

Pues vete, marido del dulce dormir,
y a la mi madrica me la llamaréis,
que aunque está algo lejos luego volveréis.

Levanta, hermanica, del dulce dormir,
que la blanca niña quería parir.

Vuélvete, mi yerno, vuélvete a la puerta,
que estoy envolviendo las ricas envueltas.

Anda, pavera, y vete a los pavos,
cógete el más gordo, aunque esté criando
.—
Ya viene la madre por altos y riscos
donde cantan los gallos y alzan los picos.

Había un pastorcico que guarda ovejas.
Dime, pastorcico que guardas ovejas,
dime, ¿por quién tocan campanas tan bellas?


Por una casadina de muy lejos tierra
que murió de parto por malas parteras,
por malas cuñadas y peores suegras.—
Ya acaban los curas de decir la misa,
no acaba su madre de llorar su hija.
Ya acaban los mozos de apagar las velas,
y no acaba su madre de llorar su prenda.
—¡Ay, mi hija del alma, que muerte llevó,
cómo no la ha visto la que la parió
Versión de VALDETEJA 

Una casadina de tierras ajenas
con la escoba barre,
con los ojos riega,
con la boca dice:

“¡Quién fuera a mi tierra!”

Levántate, marido, si bien me queréis,
que a tu madrica me la llamaréis.

Levántese, madre, del dulce dormir,
que la Blanca Niña quisiera parir.

Si la Blanca pare un hijo varón,
yo le reventase por el corazón.

Pare, mi querida, con la Virgen santa,
que la mi madrica no la encontré en casa.

Levántate, marido, si bien me queréis,
y a la tu hermanica me la llamaréis.

Levánteate, hermana, del dulce dormir,
que la Blanca Niña quisiera parir.
Si la Blanca pare un hijo varón,
yo le reventase por el corazón.

Pare, mi querida, con la Virgen santa,
que la mi hermanita no la encontré en casa.

Levántate, marido, si bien me queréis,
y a la mi madrica me la llamaréis,
porque aunque está lejos luego volveréis.
Despierta, mi suegra, del dulce dormir,
que la Blanca Niña quisiera parir.

Vuelve tú, mi yerno, vuelve tú a mi puerta,
que estoy amañando la rica senvuelta.

Levántate, pavera, y vete a los pavos,
escoge el mejor y el más cuidado.

Venga, la mi suegra, venga en hora buena,
que ha quedado sola y esperar no pueda.—

Ya iba su madre por altos y cerriscos,
ya cantan los gallos, levantan los picos,
ya halla un pastor que guardaba ovejas.
¿Por quién tocan campanas, campanas tan bellas?

Por una casada de tierras ajenas
que murió de parto por malas parteras,
por malas cuñadas y peores suegras.—
Ya acababa el cura de decir la misa,
no acaba su madre de llorar su hija;
y la mayordoma de barrer la iglesia,
no acaba su madre de llorar su prenda.

Puntuación: 1 de 5.

Dónde vas, Alfonso XII?

Muerte del príncipe don Juan

Versión de Candín

Don Juan iba a la caza, no cazó como solía;
en el medio del camino la muerte lo perseguía,
el caballo le cansó y el perro cansado iba.
Don Juan volvió para casa, más triste que no solía.
Llamaron siete doctores, de los mejores que había;
todos le eran a decir: "Ese mal de usted no es nada".
Aún falta por venir otro doctor de la Altava,
que trae el veneno en un dedo y en la lengua se lo echara.
Todos le eran a decir: "Ese mal de usted no es nada"
no siedo el más chiquitín, que de esta manera le habla:
Confésese usted, don Juan, y administre sua alma;
tienes tres hora de vida, una y media ya pasada
y esta es para despedirse de la gente de mi casa.
Yo no siento la mi muerte, aunque la vea cercana,
lo que siento es a mi esposa, que joven y encinta estaba.
A súa esposa, don Juan, hágale una buena manda.
--Yo, mientras mis padres vivan, no le puedo mandar nada,
no siendo un anillo de oro que le di de enamorada.
Si usted se lo dio de oro, yo se lo he dar de plata.
Estando en estas palabras, Berenguenia se llegara.
¿Dónde veis, bien de mi vida, dónde veis, bien de mi alma?
Vengo de San Salvador, de oír misa cantada;
descalcita de pie y pierna, del cabello esmelenada,
le rogara a Dios del cielo que te saque de esta cama.
Salirei, bien de mi vida, salirei, bien de mi alma,
salirei, bien de mi vida, el lunes por la mañana;
verásme llevar a cuatro en un tablero de tabla,
las tablas serán de pino y las sábanas de holanda;
hallarás las calles tristes y las tus puertas cerradas,
los deudores a la puerta pidiéndote las fianzas,
te las fiará mi padre, porque de eso ya quedaba.
Estando en estas palabras, Berenguenia se desmaya;
ni con agua, ni con vino pudieron resucitarla.
Sácanle el nene del vientre, parece un rollo de plata;
se lo llevan a su padre, que la bendición le echara.
La bendición de Dios, hijo, la bendición de Dios valga;
tu madre ya se murió, tu padre expirando estaba.

Muerte del príncipe don Juan
Versión de Chano

Muy malo se halla don Juan, muy malo se hallaba en cama;
mandan llamar siete doctores, los más entendidos de España.
Unos le miran el pulso y otros le tentan la barba,
y, por no darle más pena, todos dicen que no es nada,
sino el doctor más viejo, que todo lo mira y calla.
Qué me dice usted, doctor, que todo me mira y calla?
Lo que te digo, don Juan, que despongas bien tu alma:
tienes tres horas de vida, hora y media ya va enviada,
hora y media que te queda, para desponer tu alma.
Bien lo oyera el rey su padre de altas torres donde estaba.
¿Qué te pasa, hijo mío, qué te pasa en esa cama?
¿Qué quiere que me pase, padre?, las cosas que Dios nos manda.
Lo único que le encargo es a mi esposa doña Juana;
de todo lo que le dejo, padre, no le quite nada,
si no fueran unos anillos de oro que le di de enamorada.
Si tú le diste unos de oro, yo le daré dos de plata.
Estando en estas razones, entró la niña a la sala.
¿De ónde venías, mi bien, regalo y bien de mi alma?
Vengo de Santo Domingo, de oír misa en Santa Clara,
de rogar a Dios del cielo que te saque de esa cama.
Ya me sacará, mi bien, regalo y bien de mi alma,
ya me sacará mi bien, el lunes por la mañana,
con los curas a la puerta diciendo que salga, salga;
tú te hallarás aburrida, te hallarás desesperada,
tus ventanas tristes, tus puertas cierradas.
No tengas pena, mi bien, regalo y bien de mi alma,
no tengas pena, mi bien, que 'a quedas bien encargada.
Le diera un fuerte accidente, la niña cayó esmayada.
Él murió a media noche, la niña por la mañana.
Los enterraron los dos
en una caja de pino, n'unas sábanas de holanda.
Aquí se acaba la estoria, aquí se acaba, se acaba,
aquí se acaba la estoria de dos amantes del alma.
Las campanas de aquella capital de tal en tal se tañían






Tristes nuevas, tristes nuevas, qué se cuenta por la España?
Que el caballero don Juan está malito en la cama;
siete doctores le asisten, de los mejores de España,
y todos son a decirle que es un mal que no era nada.
Ellos que estaban en esto, entra el doctor de las almas,
el que nos sabe juzgar las obras buenas y malas.
-lDónde vienes tú, mi esposa, dónde vienes tú, mi esclava?
-Vengo de San Salvador, de oír la misa rezada,
y a Dios le pido de veras te levantes de esa cama.
-Sí me levantaré, esposa, sí me levantaré, esclava;
y antes del amanecer, y antes de rayar el alba,
verás mi cuerpo tendido pidiéndote una mortaja;
verás el cura a la puerta, los cófrades con las hachas,
me verás echar al hombro, me verás salir de casa,
me verás tapar con tierra, tú te volverás po casa,
verás mis hijos llorando, y no adelantarás nada.
Y esto es la triste vida que un pobre labrador pasa.
caballero don Juan, está malito en la cama;
siete doctores le asisten, los mejores de lo España.
Unos dicen que se muere, otros dicen que no sana,
y otros por complacerle, le dicen que no es nada.
Villamuñío
ATO_00419_02
AUDIO Villanueva que se cuenta por España
Villanueva, Villanueva que se cuenta por España
Villanueva
TrackATO_00114_09
Record ID (ATO)114
audio EL GANSOAquí vienen los tres reyes, los tres hijos del rey Baldo
El Ganso

Don Manuel y el moro Muza

Don Manuel y el moro Muza

Versión de Chano 

--De cara miro a Sevilla, de cara miro a Granada.
¡De esa ciudad de Burgos vengan tres y vengan cuatro,
venga ese don Manuel que es gran hombre de a caballo!
Bien lo oyera don Manuel, de altas torres ha bajado.
¡Aprisa, aprisa, la ropa y aprisa, aprisa el calzado,
y aprisa, aprisa, la silla para ensillar el caballo!--
Cuando se estaba vistiendo la sangre le caía a arroyo
de las heridas viejas que aún no le habían curado.
Cuando llegó al campo
allí estaba el mal moro, que lo estaba esperando.
¿Quieres pelear a pie, a pie o a caballo?
A pie no, perro moro, a pie no, que estoy malo.
Tira el moro la su lanza,
don Manuel, como es ligero, muy pronto se desviara.
Tira don Manuel la suya, la tiró como arrabiando;
le cortara pecho y brazo y el gabardón del caballo.
Le cortara la cabeza y al buen rey se la ha llevado.
Aquí le traigo, buen rey, aquí le traigo un regalo:
la cabeza del mal moro que le venía desafiando.
Muchas gracias, Manuel,
de tres hijas que yo tengo una andará a tu mandado.

Predicción de la muerte del rey don Pedro

Versión de Viadangos de Arbas 

Por los campos de Montiel
a caza va el rey don Pedro,
con su venado en la mano
y una trailla de perros.

(Y luego se encuentra con un pastorcillo y le dice:)

Morirás a puñaladas,
morirás, el rey don Pedro,
que mataste sin piedad
los mejores de tu reino;
mataste a tu propio hermano,
a Dios darás cuenta de ello.

ROMANCE

Muerte del maestre de Santiago

Versión de Villar de Acero

Día de todos los Reyes, primera fiesta del año,
todas damas y doncellas al rey piden aguinaldo,
a no ser doña María, que a la puerta se ha quedado.
-¿Qué pides, doña María, qué pides por aguinaldo?
-Yo lo que pido, buen rey, que me ha de ser otorgado,
si ‘o pedía la cabeza del maestro de Santiago.
-Las cabezas de hombres buenos no se dan por aguinaldo.
-¡Aprisa, aprisa, mis criados, y aprisa van degollarlo!
-Le han cortado la cabeza y a María la entregaron.
María, c’aquella rabia, a los perros la ha tirado.
Los perros, con ser perros, la llevaron al sagrado;
con las patas, sepultura, con la boca, la enterraron.
ATO_00025A_28 AUDIO HORNIJA, https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00025A_28_-_La_muerte_del_maestre_de_Santiago.ogg
Hoy es el día de los Reyes, un día muy señalado,
y entre damas y doncellas, el rey pedía aguinaldo:
—No pido oro ni plata, ni tampoco el aguinaldo,
solo pido la cabeza del mayestro Santiago.
—Se nos dan o no nos dan, eiquí no nos deteñan,
que te’mos muito cantar, de por vida baila della,
de por vida baila dél, juntamente con él van.
ATO_00114_10 AUDIO EL GANSO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00114_10_-_La_muerte_del_Maestre_de_Santiago.ogg
… fiesta del año

El moro que reta a Valencia

Versión de Guímara

Allí viene un perro moro a todos desafiando,
ya tiene los dientes romos de morder a los cristianos.
–¡Oh Valencia, oh Valencia !
primero fuiste de moros que de cristianos ganada,
y mañana a esta hora serás de moros tomada.
Ese rey el gran vesir . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
le he de cortar la cabeza, le he de tirar por la barba,
y su hija doña Antonia ha de ser mi enamorada,
y su mujer doña Juana tiene que hacerme la cama.

–Bien lo oyera el rey gran vesir de altas torres donde estaba.
–Antoñita de mi vida, Antoñita de mi alma,
ese moro que ahí viene deténmelo de palabra,
las palabras sean pocas, pero de amores cercanas.
–¡Ay padre de la mi vida, ay padre de la mi alma!,
yo de eso nada sabía, yo de eso no sé nada.–
–¿Quién es ese caballero que pasaba y no me hablaba?
Si no fuera por un poco, me arrojo de esta ventana:
–Arrójese, la señora, yo la cogeré en mi capa.
–¿Qué traía, el caballero, pa regalar a la dama?
–Yo traigo un anillo de oro en la punta de mi lanza;
mujer que tenga este anillo nunca morirá encintada,
hombre que tenga esta espada nunca morirá en campaña.
–Siete años había, siete, que por ti no me peinaba.
–Otros tantos hay, señora, que por ti no quito barba.
¿Me lo dice de mentira o lo armas de maraña?


El moro que reta a Valencia
Versión de Chano

--De cara miro a Valencia, de cara miro a Granada,
de cara miro a Valencia, ¡oh, Valencia valenciana!,
primero fuistes de moros que de cristianos ganada;
antes de mañana a estas horas, de moros seréis tornada.
Ese rey don Cibre lo he de arrastrar por la barba;
su hija María Antonia ha de ser mi enamorada;
su mujer doña Jemena es la que hace la cama.
-Antoñica de mi vida y Antoñica de mi alma,
ese moro que ahí viene detenéimelo en palabras;
las palabras sean pocas, pero de amores cercana.
--Dígame usted, (padre,) algo de amores que 'o de amores no sé nada.
--¿Quién es ese caballero que pasaba y no me habla?
Hay siete años para ocho que 'o por él no me peinaba.
--Otros tantos hay, señora, que 'o por usted no quité barba.
--¿Y qué traía el galán pa regalar a la dama?
--Un anillo en la punta de su lanza,
que hombre que lo tuviera nunca morirá en campaña
y mujer que lo tuviera nunca morirá encintada.
Mucho estruendo hay, señora, en que su palacio andaba.
--Los caballos del rey mi padre, que relinchan por la cebada.
--Mucho estruendo hay, señora, en que su palacio andaba.
--Las armas del rey mi padre, que un chico las meneaba.
--Mucho estruendo hay, señora, en que su palacio andaba.
--Anda, moro, y vete y no me digas que soy falsa,
que el traidor del rey mi padre ensillaba y encabalga.
--Tanto le doy que ensille como que encabalga,
si él no tiene caballería que alcanz' a mi yegua baya,
28 si no fuera un potrozuelo moro que se perdió por esta montaña.
--Ese potrozuelo moro mi padre le da cebada.--
Deja los caminos anchos y se va por las aradas.
Pega voces al barquero que le prepare la lancha.
El barquero, como amigo, muy pronto la preparara.
Donde Baya saca el pie, Babieca mete la pata.
--¡Oh, qué malo es el hijo que a su madre maltrataba!
--¡Oh, qué mala es la madre que a su hijo no le aguarda!
--No tengo miedo a la muerte, aunque la veo cercana,
ni tengo pena por mi esposa, anque me queda embarazada,
no siento más por mi yegua baya, que me queda entre cristianas.

El moro que reta a Valencia 
Versión de Trascastro

--¡Oh Valencia, oh Valencia, oh Valencia valenciana!,
antes fuestes de moros que de cristianos ganada,
y mañana, a estas horas, de moros serás cercada.
Y a ese señor rey Guil le he de arrastrar por la barba,
y su esposa doña Inés nos tendrá que hacer la cama.
--Vete, vete, Antoñica,detéme ese caballero, detémelo con palabras,
--¿Quién es ese caballero, que pasaba y no me hablaba?
10 Van siete años para ocho, que por él no me peinaba.
--Otros tantos van, señora, no quito pelo ni barba.
¿Qué es ese ruido, señora, que por su palacio anda?
--Son los pajes del rey mi padre que están echando cebada.
Y ese caballero que ahí va, ¿no lleva nada para dar a esta dama?
--Sí, llevo un anillo en la punta de mi espada;
el hombre que lo tuviera nunca morirá en campaña,
y la mujer que lo tuviera nunca morirá encintada.
¿Qué es ese ruido, señora, que por su palacio anda?
--Anda, marcha, perro moro, . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
que . . . . . . . . . . . . mi padre ya encinchara y engalvara.
--Déjalo que encinche, encinche, déjalo que engalve, engalve,
que a mi yegua no hay n'el mundo caballo que la alcance;
nada más que un potrezuelo que lo perdí en la campaña.
--Ese potrezuelo, moro, mi padre le da cebada.
--Donde la yegua quita el pie, el potro pone la pata.
El moro da voces al barquero que le prepare la barca.
Y el barquero, como amigo, la tenía preparada.
--¡Oh mala ye(n)a sus hijos que a su madre maltrataban!
--¡Oh mala ye(n)a sus madres que a sus hijos abandonaran!

El moro que reta a Valencia 
Versión de Cabornera


Velo, velo viene el moro, ya viene por la calzada,
viene tirando a los bolos, viene jugando a la barra.
--¡Oh Valencia valenciana, del mal fuego seas quemada,
primero has sido de moros que de cristianos ganada!
--Hija de mi alma, asómate a esa ventana
y ese moro que ahí viene entreténmelo en palabras,
mientras ensillo a Babieca y aguzo la azagaya.
--Bien venido seas, morico. --Bien hallada, la cristiana.
--Siete años diba, morico, que mi pelo no peinaba.
--Otros tantos, la señora, que mi barba no quitaba.
--Si no fuera por matarme, me arrojaba 'esta ventana.
--Arrójese, la señora, que la pararé en mi capa.
--Marcháte, moro, marcháte, no te digas que soy falsa,
que está ensillando Babieca y aguzaba la azagaya.
--No me da más que la agucen, que la dejen de aguzar,
que un caballo que yo tengo ninguno le ha de alcanzar,
no siendo un hijo suyo que por estas tierras no sabe andar.



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La condesa de Castilla traidora

 Versión de Villanueva de la Tercia 
.
Muy malo estaba don Sancho, muy malo en la cama enfermo;
los dotores vienen a verlo, y eran ángeles del cielo:
--Hoy vas a morir, don Sancho, con un vaso de veneno;
te lo va a traer tu madre, que te lo está componiendo.
--Estando en estas razones, la madre llegó con ello:
--Toma este vaso de agua, te lo traigo compuesto.
--Bébalo usted, mi madre, que no tengo gana de ello;
en caso que no lo beba, llévelo usted al aliento.
--Mas apenas lo llegó, cayó difunta n'el suelo.
--Mandaré cartas a España de esta manera diciendo:
"Donde quiera que hay mujeres, beban ellas primero".
¡Válgame el señor San Juan, válgame el señor San Pedro!

Penitencia del rey don Rodrigo-El robo del sacramento ROMANCERO

-Me acuso de haber matado a mi hermano;
la mitad la comí yo, la mitad la eché al caballo.
-Padre mío, no se asuste, que aún no es el mayor pecado:
He entrado en una iglesia, robé un cáliz consagrado;
he dado tres puñaladas a Jesús sacramentado . . .
Bajó una voz del cielo, estas palabras decía:
«Que le den la penitencia que tenía merecida».
-Métase usted en la boca una velita encendida.
-Padre mío, eso es muy poco pa lo que yo merecía.
-Métase en una cueva donde hay siete culebras,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .siete cabezas tenía,
con las siete le picaban, con las siete le mordían. (Villamuñio)



¡Oh! Virgen de los Remedios, cómo no tienes cuidado
Fundación Joaquín Díaz – ATO 00420 27 – El robo del sacramento + la penitencia del rey don Rodrigo.ogg


Penitencia del rey don Rodrigo.-Robo del Sacramento
Versión de Las Médulas

--Dímelo, buen ermitaño, por Dios y Santa María,
si hombre que con mujer peca, si Dios lo perdonaría.
--Non siendo primera hermana, Dios se lo perdonaría.
--Ésa fue, buen ermitaño, ésa fue desgracia mía.
--Si te quieres hacer vela, yo pávilo te pondría.
--Yo non me quiero hacer vela, que luego me quemaría.
--Si te quiés meter n'un horno, yo leña le metería.
--Yo en un horno, non, señor, que luego me quemaría.
--Si te quiés meter n'un arca con una serpiente viva,
con siete picos picaba, con siete bocas comía.
--Yo en el arca, sí, señor, que eso es lo qu'ió merecía.
--El bueno del confesor a verlo iba cada día:
--¿Cómo te va, penitente, penitente aventajado?
--Vaime mal, que la culebra a mis carnes no ha llegado.
--¿Cómo te va, penitente, penitente aventajado?
--Vaime bien, que la culebra a comerme ha comenzado;
ha comenzado a comerme por onde más he pecado.

Penitencia del rey don Rodrigo 
Versión de Pereda de Ancares

Ahí arriba en aquel alto, n'aquella sierra montina,
donde cae la nieve a copos y el agua serena y fría
habitaba un armitaño que vida santa facía.
Pasó por allí un penitente, si confesarlo podía:
si el andar con las mujeres perdón de Dios tendría.
--Perdón de Dios sí lo tienes, no siendo hermanas o primas.
--¡Ay triste de mí, cuitado, eso es lo que yo tenía;
estropié a una hermana e hice parir una prima!
--Váyase usté, el penitente, confesarlo no podía.
--Bajó una voz del cielo que estas palabras decía:
--Déle usted la penitencia según él la merecía:
el meterlo en una cueva con una serpiente viva.
--El armitaño era bueno, tres veces lo ve al día.
De la cintura pa abajo ya comido lo tenía,
de la cintura pa arriba muy luego lo comería.
¡Válganos Nuestra Señora y la sagrada María!

Penitencia del rey don Rodrigo-Robo del Sacramento
Versión de Guímara

Cuando me parió mi madre, me parió en alta montina,
donde cae la nieve a copos, agua menudita y fría,
donde canta la culebra, la serpiente respondía.
Allí había un ermitaño que él hacía santa vida:
--Confiéseme, el ermitaño, confiéseme, por su vida.
Diga, diga, el ermitaño, dígamelo, por su vida:
el que tiene que ver con mujeres, si tiene el alma perdida.
--Él perdida no la tiene, si no es con hermana o prima.
--¡Ay de mí, triste y cuetado,
de la prima tengo un niño y de la hermana una niña!;
confiéseme, el ermitaño, confiéseme, por su vida,
y déme la penitencia a sigún la merecía.
--Confesar, confesaréte, pero yo no te ausolvía.
--Estando en estas razones, bajara una voz de arriba:
--Confiéselo, el ermitaño, confiéselo, por su vida,
y déle la penitencia a sigún la merecía
.--Le metió en un calabozo con una serpiente viva;
la serpiente es muy feroz, siete cabezas tenía,
y la más pequeña de ellas era el que más le comía.
L'ermitaño, compasivo, tres veces lo ve al día:
una va por la mañana, otra iba al mediodía,
otra va a la media noche, cuando la gente dormía:
--¿Cómo te va, el penitente, con tan buena compañía?
--A mí me va bien, señor, mejor que yo merecía,
que de medio cuerpo abajo ya comido me tenía
y de medio cuerpo arriba luego me principiaría;
si me quiere ver la muerte, traiga una vela encendida.
--Aprisa llegó el ermitaño, el penitente ya morira.
Las campanas de aquel pueblo de par en par se tañían
por el alma del penitente, que para el cielo camina.
¡Válgame Nuestra Señora, válgame Santa María!

Penitencia del rey don Rodrigo 
Versión de Villasecino

--Por Dios te pido, ermitaño, por Dios y Santa María,
que me confieses a este hombre que llevo en mi compañía.
--Confesar, confesárele, absorverlo no podría,
que mató a siete doncellas y una hermana que tenía.
Yo le doy tres penitencias, la que él más cumplir qüería:
¿Quieres meterte en el horno?, la leña yo la pondría;
si quieres hacerte pábilo, la cera yo la pondría;
¿quieres meterle en la tumba con una serpiente viva?
--Yo me meteré en la tumba con mi buena compañía.--
Si es serpiente o no es serpiente, siete cabezas tenía;
con todas siete picaba, con todas siete mordía.
El bueno del ermitaño tres veces lo visita al día:
una vez por la mañana, otra vez al mediodía,
otra a la medianoche cuando la sierpe dormía.
--¿Cómo te va, penitente, con tu buena compañía?
--A mí me va bien, señor, que yo así lo merecía:
de la cintura pa abajo sólo lo huesos tenía;
ahora me va a las entrañas, que era lo que más sentía.
--Al otro día por la mañana las campanitas tocaban a alegría,
que el alma del penitente para los cielos camina.

Penitencia del rey don Rodrigo 
Versión de Láncara, Murias de Paredes, comc. Luna,

Don Rodrigo estaba malo, cama de rosas tenía,
la Muerte a la cabecera, ¿qué será o qué sería?
--Es la Muerte, don Rodrigo, que a buscarte venía.
--Esa Muerte me ha dejar año y medio más de vida.
--No te deja, don Rodrigo, hora y media no cumplida.
--Al cumplirse la media hora, el confesor pa allá diba.
--Ahí quedas, penitente, con una serpiente viva.
--¿Cómo te va, penitente, con tan mala compañía?
--La compañía buena era, mejor que la merecía.
El que quiera ver mi muerte traiga una vela encendida.
¡Válgame Nuestra Señora, válgame Santa María!

Penitencia del rey don Rodrigo-El Enamorado y la Muerte 
Versión de Cabornera

Estando yo en la mi cama, despierto, que no dormía,
miré para atrás y vi la Muerte en mi compañía:
--Preguntarte quiero, Muerte, yo preguntarte quería,
los que andan amancebados ¿tienen el alma perdida?
--El alma perdida, no, si no es con hermana o prima.
--¡Ay de mí, pobre cuitado, pequé con hermana y prima!--
Confiésalo a un confesor por ver lo que le decía.
Y el confesor le contesta que absolverlo no podía.
Bajó una voz dolorosa, que de los cielos venía:
--Déle el castigo, señor, según él lo merecía;
mételo en un calabozo con una serpiente viva.--
La serpiente era tan grande que siete bocas tenía,
con todas siete picaba, con todas siete mordía.
El bueno del carcelero tres veces va a verlo al día:
una iba a la mañana y otra iba al mediodía,
y otra iba por la noche cuando la gente dormía.
--¿Qué tal te va, penitente, qué tal te va, por tu vida?
-A mí, bien, gracias a Dios, según yo lo merecía:
ya me llega a las entrañas, que era lo que más sentía.

Penitencia del rey don Rodrigo-Robo del Sacramento 
Versión de Nocedo de Gordón

Por unas vegas abajo, por unas vegas arriba,
se pasea un ermitaño que hacía su santa vida:
--Por Dios te pido, armitaño, por Dios y Santa María,
que me cuentes la verdad y me niegues la mentira:
si el que duerme con mujeres tiene el alma perdida.--
El armitaño le responde: --En no siendo hermana o prima.
--Esa fue la mi desgracia y ésa fue la mi desdicha,
que dormí con una hermana y también con una prima
--Oyó una voz dolorosa que de los cielos venía:
--Confiésale, el armitaño,
y dale la penitencia según él la merecía:
Mételo en un calabozo con una serpiente viva.
--La serpiente era tan brava que siete bocas tenía,
14 por todas siete picaba, por todas siete mordía.
El bueno del armitaño esta devoción tenía,
que lo iba a vesitar tres veces todos los días:
una diba a la mañana, otra iba al mediodía
y otra ya iba a la noche mientras la gente dormía.
--¿Cómo te va, el penitente, con tu mala compañía?
--De la cintura pa abajo una miaja no tenía;
si me quieres ver morir, trae una vela encendida,
que ahora me va al corazón, que era lo que más sentía.
--Y al decir "Señor, pequé" el corazón le partía.

Madre, Francisco no viene

Teresina tenía un novio que Francisco se llamaba,
y tenía por costumbre visitarla entre semana.
Llegó el lunes, martes, jueves, y Francisco no llegaba.
-Madre, Francisco no viene, madre, Francisco ya tarda.
-No te apures tú, hija mía, no te apures tú por nada,
que estamos en sementera y anda la gente apurada.
Se subió por la escalera, ha asomado a la ventana,
y a lo lejos vio venir una yegua muy lozana;
no corría como yegua, que era un ave que volaba.
-Noticias traigo a Teresa, noticias traigo muy malas,
noticias traigo a Teresa, y no me atrevo a contarlas;
que su amado Francisco malito se halla en la cama;
unos dicen que se muere, otros dicen que no sana
y yo digo que no llega ni a las dos de la mañana.
[-Madre, sáqueme la ropa, la de luto y no de gala,
que voy a ver a Francisco, que está malito en la cama.
Al llegar al medio el camino, ya tocaban las campanas,
y al llegar an’cá Francisco, y entre cuatro le sacaban.
Allí se despidió de él, allí con toda su alma:
-Tú te vas y a mí me dejas tan triste y desconsolada.

AUDIO

La mujer engañada (Romance)


Me casaron mis padres chiquitina y bonita
con un muchachito que yo no quería;
a la medianoche, el gitano se iba,
con capa terciada y espada tendida.
Yo le vi subir por la calle arriba,
y le vi entrar en casa la querida.
-Yo a ti te daré sayas y mantillas,
y a la otra mujer, palos y mala vida.
Y a la medianoche: -Ábreme, María,
que vengo cansado de ganar la vida.
-No vienes cansado de ganar la vida
que vienes cansado d'en casa la querida.

Me casó mi madre chiquitina y bonita
con un muchachito que yo no quería;
a la medianoche, el pícaro se iba;
le seguí los pasos, a ver dónde iba.
Yo le vi entrar en casa la querida.
Me marché a mi casa triste y afligida,
me puse al balcón por ver si venía.
Yo le vi venir por la calle arriba;
venía diciendo: -Ábreme María,
que vengo cansado de ganar la vida.

Mandaba el Rey pregonar -CASTROTIERRA Romance

Mandaba el rey pregonar, mandaba echar un pregón
mandaba el rey pregonar, de cada casa un varón
como le dará Don Marcos, si no le tiene o no
malditas sean las hijas y entre ellas ningún varón
lo ha oído la pequeña, lo ha oído la mayor
lo ha oído la de en medio, que se está peinando al sol
no maldizca usted a mi madre, no la eche tal maldición
que si no ha criado a un hijo, es porque Dios no se lo dio
que si Dios se lo hubiera dado, lo habría criado como a nos
cómpreme caballo y arma y a la guerra iré por vos
la ha montado en el caballo, se la olvida lo mejor
a la puerta del rey padre, como me he de llamar yo
Oliveros hija mía, hija del conde mayor
y con el hijo del rey, poquita conversación
juntos comen y beben, se divierten en el colchón
ay los ojos de Oliveros, son de hembra y no de varón
¿en qué lo conoces hijo?, ¿en qué lo conozco yo?
en levantar los zapatos y en abrochar el juzgón (la ropa)
y en el bajar de los ojos, que los baja con dolor
convídale tú hijo mío, a las tiendas a comprar
que si ella fuese hembra, a los corales se irá
ya la convidé yo padre, a las tiendas a comprar
si los demás compran cintas, Oliveros un puñal
convídala tú hijo mío en el caballo a montar
ya la convidé yo padre en el caballo a montar
mientras los demás se montan, ella siete vueltas da
convídala tú hijo mío a los ríos a nadar
a la orilla del río, Oliveros se echó a llorar
¿por qué lloras Oliveros?, ¿por qué tengo que llorar?
porque mi madre se ha muerto, mi padre esperando está
si tú quisieras buen rey, permiso para ir allá
mi permiso ya lo tienes, cumplidito tienes ya
quédese con Dios buen rey y su coronita real
siete años le he servido, doncella y de Portugal
otros siete le sirviera, si no fuese a desnudar
quédese con Dios buen rey y su coronita real
aguárdate Oliveros, aguárdate a casar
que de tres hijos que tengo, a escoger te tengo dar
quédese el casamiento buen rey y su coronita real
siete años le he servido, doncella y de Portugal
otros siete le sirviera, si no fuese a desnudar
quédese con Dios buen rey y su coronita real

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Camino de Bembibre/El arriero de Bembibre/EL MOZO ARRIERO Y LOS SIETE LADRONES



Por las sierras (calles)de Bembibre
caminaba(se paseaba) un arriero,
buen zapato, buena media,
buen bolsillo, con dinero.
Siete machos arreaba,
ocho con el delantero,
nueve se puede decir
con el de la silla y freno.
Al revolver de una esquina
siete mancebos (quintos) salieron.
¿A dónde camina el mozo,
a dónde va el (mozo)arriero?
Camino para la Mancha
con un recado que llevo.
— A la Mancha vamos todos
como buenos compañeros,
de siete mozos que vamos
ninguno lleva dinero.
-Por dinero no reparen (no afligirse)
ni yo n i mis compañeros
que llevo yo más doblones
que estrellas hay en el cielo.
Ellos, como eran ladrones
miraren y se rieron.
en las ventas de León
piden vino y sale luego,
el primen vaso que sale
es para el mozo arriero.
Que lo beba el Rey de España
que yo vino no lo quiero.
De siete ladrones que iban
siete sables descubrieron,
el mozo descubre el suyo
que corta m á s que un acero.
De los siete, mató cinco
y los heridos se fueron.
L a tabernera da voces
para que la auxilie el pueblo
no suspira por las muertes
sino el vino que bebieron;
llega el señor Alcalde
y los vecinos del pueblo.
Si mató siete ladrones
hubiera matado ciento.


Ha acudido la justicia
para prender al arriero,
le sentenciaron a muerte
para, el sábado primero.
Escribió una carta al Rey
contándole los sucesos.
A l primer renglón que lee
el Rey se quedó riendo,
ío mismo que mató cinco
hubiera matado ciento.
Le ha dado la libertad
aquel mocito arriero,
siete reales diarios
por lo que viva en su reino,
y cinco a la cantinera
por el vino que bebieron

Puntuación: 5 de 5.

ARGOVEJO audio ARGOVEJO-Por los campos de Aragón se pasea un mozo arriero

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PRIORO Caminito de la Mancha, caminaba un mozo arriero -audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00160A_03_-_El_mozo_arriero_y_los_bandoleros.ogg

Puntuación: 2 de 5.

Caminito de Bembibre caminaba un arriero,
buen zapato, buena media y bolsillo de dinero.
Siete caballos llevaba, ocho con el delantero,
nueve se pueden contar con el de la silla y freno.
Al trasponer una esquina, siete quintos le salieron:
– ¿A dónde van tantos mozos? ¿A dónde va el arriero?
– Yo voy para La Mancha con un encargo que llevo.
– A La Mancha vamos todos, a La Mancha y sin dinero.
– Por dinero no lo hagáis, adelante compañeros,
que tengo yo más doblones que estrellas tiene el cielo,
que arenas tiene la mar, que hormigas un hormiguero.
Al llegar a la taberna, piden vino al tabernero,
y el primer vaso colmado se lo dan al arriero.
– Yo no quiero de ese vino que le habéis puesto veneno,
que lo tome el rey de España aunque reviente yo luego.
Siete soldados que iban, siete sables descubrieron,
y él descubrió el suyo, que era de un brillante acero.
De los siete mató a cinco, y dos salieron huyendo.
El tabernero da voces para que lleguen al pueblo.
Acude el señor alcalde a prender al arriero,
y lo sentencian a muerte para el sábado primero.
Le escribió una carta al rey apuntando los sucesos,
y cada renglón que leía lo iba contradiciendo:
– Así como mató cinco, hubiera matado ciento;
paguen dineros al mozo, es lo que existe en el reino,
y también a la taberna por el vino que bebieron

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CALDEVILLA DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00420_21_-_El_arriero_y_los_bandoleros.ogg

Puntuación: 3 de 5.

NOCEDA DEL BIERZO audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00025A_18_-_El_mozo_arriero_y_los_bandoleros.ogg
Por la sierra de Bembibre se pasea un arriero:
buen zapato y buenas medias, buen bolsillo de dinero.
A la salida del monte, siete quintos le salieron:
—¿Dónde camina, buen mozo, a dónde va el arriero?
—Camino para la Mancha con un recado que llevo.
—A la Mancha iremos todos como buenos compañeros;
de todos los que aquí vamos, ninguno lleva dinero.
—Por dinero no se ocupen, dinero llevo bastante,
que tengo yo más doblones que perlas tiene un diamante.

Puntuación: 1 de 5.

El Arriero de Bembibre (Hornija)
Por la Sierra de Bembibre caminaba un arriero
buen zapato, buena media buen bolsillo con dinero.
Siete machos arreaba ocho con el delantero
nueve se puede decir con el de la silla y freno.
Al revolver una esquina siete mancebos salieron
¿A donde camina el mozo? ¿A donde va el arriero?
Camino para la Mancha con un recado que llevo
A la Mancha iremos todos como buenos compañeros
de siete mozos que vamos ninguno lleva dinero
Por dinero no se apuren adelante compañeros
que llevo yo más doblones qu’estrellas hay en el cielo
Ellos como eran ladrones miraron y se rieron
Al llegar a una venta una pintica pidieron
El primer vaso que salga salga por el arriero
por los Reyes de León y los Infantes del Bierzo
Que lo beba el Rey d’España que yo el vino no lo bebo
De siete ladrones que iban siete sables descubrieron
el mozo descubrió el suyo que corta más que un acero
De los siete mato cinco y los heridos se fueron
La tabernera da voces para que los siga el pueblo
no lo siente por los muertos sino el vino que bebieron
Ha venido la justicia para prender al arriero
lo sentenciaron a muerte para el sábado primero
Escribió una carta al Rey contándole los sucesos
Al primer renglón que lee el Rey se quedó riendo
Lo mismo que mató cinco hubiera matado ciento
Le ha dado la libertad al buen mocito arriero
y siete reales diarios por lo que viva en su reino
Y cinco a la tabernera por el vino que bebieron
por el vino que bebieron
Otra Version de Hornija
https://corpusdeliteraturaoral.ujaen.es/archivo/2079r-el-mozo-arriero-y-los-siete-ladrones

Fundacion Joaquin Diaz https://funjdiaz.net/mp3/canciones/1984recitales014.mp3

Fundacion Joaquin Diaz ttps://funjdiaz.net/mp3/canciones/1972romances001.mp3