Caminaba el Conde Niño
m a ñ a n i t a de San Juan,

a dar agua a su caballo
a la orillita del mar.
Mientras el caballo bebe
él cantaba este cantar:
-- Camisa, la mi camisa,
quién te pudiera lavar;
lavarete y tenderete,
aquí en este peñascal.

Si quien lavarte tuviera
para de prenda mudar,
yo aquí mismo te tendiera
a la orillita del mar.

Oyólo la princesita,
que no cesa de llorar, ,
Conde Niño, Conde Niño,
contigo me he de casar.

Ella se Volvió paloma
él se volvió gavilán,
ella se volvió una ermita,
él se volvió ara de altar.

Ella se volvió una fuente
de agua medicinal,
donde ciegos y tullidos
todos se van a curar
Madrugaba el Conde Linos       
mañanita de San Juan,
a dar agua a sus caballos
a las orillas del mar,
mientras los caballos
beben él decía este cantar:
—Camisa la mi camisa
¿quién te pudiera lavar?
Lavarete, torcerete
colgarete en el rosal.

Lo oyó la señora reina
del palacio donde está.
—Mira hija como cantan
las sirenas en la mar.
—No son las sirenas,
madre no son las sirenas tal,
que es el señor Conde Linos
que por mis amores va.
—Si por tus amores viene
yo le mandaré matar.
—Si le manda matar, madre
a mí me mande enterrar.
Él murió al anochecer
ella a los gallos cantar,
ese otro día domingo
juntos les van a enterrar.
A ella como hija del rey
la entierran junto al altar
y a él como Conde Linos
un poquito más atrás.
Ella se volvió un olivo
él se volvió un olivar,
cuando la reina iba allí
prendía su briar,
la reina como es celosa
luego les mandó cortar.
Ella se volvía paloma
y él se volvió palomar,
cuando la reina comía
al plato iban a picar,
la reina como es celosa
luego les mandó matar,
y el hombre que los tiraba
no tiró más que a espantar.
Ella se volvió una garza
y él se volvió un gavilán,
la garza como es ligera
de un vuelo pasó la mar
y el gavilán como es torpe
de dos le vino a pasar.
Ella se volvió una ermita
él se volvió un rico altar
y en la ermita había
una fuente perenal,
donde cojos y tullidos
van todos allí a curar.
Lo supo la señora reina
y con un ojo fue a dar.
—Por Dios te pido, ermitaño
por Dios y la Trinidad,
me dejes lavar este ojo
en tu fuente perenal.
—Quiten la señora reina
quiten la reina p’allá,
cuando fuimos enamorados
luego nos mandó matar,
cuando fuimos arbolitos
luego nos mandó cortar,
cuando fuimos pajarcitos
luego nos mandó tirar
y el hombre que nos tiraba
no tiró más que a espantar
y ahora que somos santos
nos viene usted a visitar.
Por la leche que mamé
de su pecho virginal,
le dejo lavar ese ojo
del otro no verá tal.
—Válgame nuestra señora
válgame el santo San Juan.

Sahelices del Payuelo
San Esteban de Nogales
León
Reproductor de audio https://cele.unileon.es/?page_id=1219

Estaba don Fernandito la mañana de San Juan
dando beber al caballo a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe se puso a echar un cantar.
-Mira, hija, cómo canta la serenita del mar
-No es la serenita, madre, ni tampoco lo será,
que es el rey don Fernandito que a mí me viene a buscar.
-Si te viene a buscar, hija, le mandaremos matar.
-Si le mandan matar, madre, mándeme a mí degollar.
A él como hijo de rey lo entierran en un altar,
a ella como hija de reina, cuatro metros más allá.
De él salió un manantial de ella salió un rosal
donde se curan los dedos de otros males que Dios da
Cordiñales
ATO_00420_13 https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00420_13_-_Conde_Ni%C3%B1o.ogg
Estando don Fernandito AY AY
a las orillas del mar a las orillas del mar
mientras su caballo bebe ay ay
Fernandito echa un cantar
La reina le estaba oyendo ay ay
desde su palacio real
Mira hija como canta ay ay
la sirenita del mar
No es la sirenita madre ay ay
ni tampoco lo será
que es el conde Fernandito ay ay
que me viene a mi a buscar.
Y que viene a buscar hija ay ay
le mandaremos matar
Si le mandas matar madre ay ay
mándame a vivir en el ..
Aquel día por la mañana ay ay
ya le llevan a enterrar
el coche … con…..
le entierran en un altar
Ella carita de reina ay ay
dos deditos mas allá
y en el medio de los dos
una fuente terrenal
donde se curan los dedos
y …….
La reina de que lo supo
dos deditos fué a curar
y oyó lo que decían
aquí no te has de curar
ATO_00160B_09
PRIORO audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00160B_09_-_Conde_Ni%C3%B1o.ogg?uselang=es


VILLAMUÑIO

Madrugaba el conde Olinos mañanita de San Juan
a dar agua a su caballo a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe, se oye un hermoso cantar,

las aves que iban volando se paraban a escuchar.
-Bebe, mi caballo, bebe, Dios te librara del mar,
de los vientos de la tierra y de la furia del mar.
Desde las torres más altas la reina le oyó cantar:
-Mira, hija, cómo canta la sirenita del mar.
-No es la sirenita, madre, que ésa tiene otro cantar,
es la voz del conde Olinos, que por mí penando está.
-Si es la voz del conde Olinos, yo le mandaré matar,
que para casar contigo le falta la sangre real.
-No le mande matar, madre, no le mande usted matar,
que si mata al conde Olinos, a mí la muerte me da.
-Guardias, mandaba la reina, al conde Olinos buscar,
que le saquen a lanzadas y echen su cuerpo a la mar.
Él murió a la medianoche y ella a los gallos cantar.


VAL DE SAN LORENZO ATO_00109_31
Madrugara el conde Alino mañanita de San Juan
File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00109 31 – Conde Niño.ogg – Wikimedia Commons

Un comentario sobre “Conde Niño – Amor más poderoso que la muerte.

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