Versión de Villaquilambre

Castillo sobre castillo, en lo más alto de Uviedo
habitaban dos serranas, ¡con qué pena lo refiero!;
ellas eran hija y madre, las dos parieran a un tiempo,
la madre pariera dos y se levantó primero.
Fuera a ver a la su Ana, Ana de los sus remedios:
¿Qué haces ahí, la mi Ana, Ana de los mis remedios?
¿Qué tengo hacer, la mi madre?, de pena me estoy muriendo,
que se me murió una niña que era linda para el cielo.
Si se te murió una niña, darás mil gracias al cielo;
criarás un hermanico, que a la cantidad me ofrezco.
¡Yo primero he de criar el demonio del infierno!
¡Calla, Ana, calla, Ana, a tu boca échale un freno!
Ya lo he dicho, la mi madre, y a lo dicho me refiero,
que primero he de criar el demonio del infierno.
Estando en estas razones, vieron venir por el suelo
una culebra arrastrando que a todos metía miedo;
siete cuartas tien de largo y otras tantas tien de grueso.
Ya se subiera a la cama, se la tira al pecho izquierdo.
La gente que había allí decía: –Cortarle el pecho.
Bajó un voz dolorosa, de esta manera diciendo:
No se le corten, señores, que se le tira al derecho.
Siete años le ha de criar por la soberbia que ha hecho.
La coge en un canastillo, va po`l mundo dando ejemplo,
diba el marido con ella para darle el alimento.
Ella viniera a morir a las sagradas de Uviedo.
Cuando ella estaba en las andas, la culebra está en el suelo;
al entrar de la sepultura la culebra entró primero.
¡Madres, las que tengáis hijas por mí tomar escarmiento!


ATO_00419_34
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00419_34_-_Hija_maldiciente_que_amamanta_al_diablo.ogg
Buenos días tengas, Ana, y eso no tiene remedio
lo que te vengo a decir es …
…un hermano tuyo que te servirá de consuelo
primero
 Soto de Valdeón, León