El castillo de la Virgen (En el cielo hay un castillo) (Villancico)
En el cielo hay un castillo, tan alta la maravilla; no lo hizo el carpintero ni hombre de carpintería, que lo hizo el Rey del cielo para la Virgen María.
San José pica la piedra y san Juan la componía, Jesucristo era el Maestro, el que la obra regía.
Ventanas tiene de oro, almenas de plata fina, por la una entraba el sol, por la otra entraba el día, por la almenica más alta entra la Virgen María con el su Hijo en los brazos, dando el pecho que él quería. – ¿Por qué lloráis, la mi Madre, por qué lloráis, Madre mía? – Lloro por los pecadores, pues hay más en cada día. – Si lloras por pecadores, “dejailos” en cuenta mía, que los que ellos fueran buenos yo el cielo les daría, y los que ellos fueran malos al infierno mandaría . ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... En el cielo hay un castillo, tan alta la maravilla; no lo hizo el carpintero ni hombre de carpintería, que lo hizo el Rey del cielo para la Virgen María. Ventanas tiene de oro, almenas de plata fina, por la una entraba el sol, por la otra entraba el día, por la almenica más alta entra la Virgen María con el su Niño en los brazos, dando el pecho que él quería. – ¿Por qué lloráis, la mi Madre, por qué lloráis, Madre mía? – Lloro por los pecadores. – Déjelos en cuenta mía, que los que ellos fueran buenos yo el cielo les daría, y los que ellos fueran malos yo el infierno les daría