No hay tal andar como andar
a la una,
veréis el niño en la cuna,
que nació en la noche oscura
en Belén en un portal.
No hay tal andar como andar
a las dos,
veréis el hijo de Dios,
que por remedio de nos
su sangre quiso arramar.
No hay tal andar como andar
a las tres,
veréis al San, San andrés
que para antes y después
pescador en alta mar.
No hay tal andar como andar
a las ocho,
veréis al santo y pirocho
que con agua ni bizcocho
no se puede consolar.
***************
El día de Navidad
era la noche mejor,
parió la Virgen María,
nació Cristo redentor.
El portal donde nació
relumbraba más que el sol.
La escoba que lo barría
estaba llena de flor.
Dainos aguinaldo,
señora, por Dios;
por el nacimiento
del hijo de Dios;
que venimos cuatro
y cantamos dos.
********************
Viva Jesús mi amor, viva mi Salvador (Villancico)
¡Viva, viva, Jesús mi amor!
¡Viva, viva mi Salvador!
Eres en el pesebre
más valiente que el sol,
y más lindo y alegre
que el más bello árbol.
A tus niños queridos
da cordura y virtud,
y serán parecidos
a mi hermano Jesús.
¡Viva, viva, Jesús mi amor!
¡Viva, viva mi Salvador!
Que tu luz nos alumbre
con eterno resplandor,
y tu paz nos envuelva
con divino fervor.
Villancicos en Val de San Lorenzo
En Val de San Lorenzo, la Navidad no era solo una fecha en el calendario: era una fiesta vivida con alma, con costumbres que hoy parecen sacadas de un cuento. Los pastores del pueblo llevaban una borrega en un carrico hasta el retablo de San Antonio, como ofrenda simbólica. La borrega iba adornada, y al llegar al altar, la levantaban por las lanas y empezaba a berrear, como si saludara al santo.
Entonces se escuchaba:
San Antonico bendito,
que estás en ese retablo,
con los ojicos abiertos,
a ver si vos traen algo.
Vos traen una borrega,
¡vela, que viene berreando!
Uno de los momentos más esperados era la misa del gallo.
Entraba uno con una vejiga atada a un palo. Al cruzar la puerta, le daba con la vejiga, haciendo ruido para anunciar su llegada. Y entonces decía:
Apártense las señoras:
dejen el camino ancho
que traigo las patas tuertas
necesito mucho campo
después cantábamos los Villancicos:
Adiós dulce niño
Adiós dulce niño, Adiós tierno Infante, Adiós dulce amante, adiós, adiós, adiós… No sé, niño hermoso, lo que he visto en ti, que no sé qué tengo, desde que te vi. Esa tu hermosura, ese tu candor, el alma me roba, me roba el amor
Viva Jesús mi amor, viva mi Salvador (Villancico)
¡Viva, viva, Jesús mi amor!
¡Viva, viva mi Salvador!
Eres en el pesebre
más valiente que el sol,
y más lindo y alegre
que el más bello árbol.
A tus niños queridos
da cordura y virtud,
y serán parecidos
a mi hermano Jesús.
¡Viva, viva, Jesús mi amor!
¡Viva, viva mi Salvador!
Que tu luz nos alumbre
con eterno resplandor,
y tu paz nos envuelva
con divino fervor.
Zumba, zúmbale al pandero (Villancico)

La Virgen se fue a lavar
los pañuelos a una fuente
y le dijo a San José:
Cuida al Niño, no despierte.
Zumba, zúmbale al pandero…
Mas el Niño ha despertado
y ha comenzado a llorar
¡Válgame Dios y su Madre!
¿Cuándo se querrá callar?
Zumba, zúmbale al pandero…
La Virgen es panadera
y San José carpintero
y el Niño recoge astillas
para cocer el puchero.
Zumba, zúmbale al pandero …
En un portal pobre (Villancico)
En aquel albergue
entre hierba y heno,
en sin más albergue
y en sí más consuelo (bis)
¡Oh, qué humildad tienen
los padres del Niño!
Van a dar ejemplo
a los que vivimos (bis)
Estos tres monarcas
con grandes contentos
dispusieron viaje
en tiempo de invierno (bis).
Po todas las sierras
iban dando voces
y humildes llamaban
a “tos” los pastores (bis).
Le entregan los dones
que ellos le traían;
los recibe el Niño
con mucha alegría (bis)
Salve, Virgen pura,
salve, Virgen madre,
salve, Virgen reina,
reina Virgen, salve (bis).
Mantilla no tiene
adonde envolverse,
nació en unas pajas,
nació en un pesebre (bis).
También a tres Reyes
noticia les dieron
que había nacido
el Rey de los cielos (bis).
Dispusieron viaje,
luego caminaron;
les guía una estrella
y les va alumbrando (bis).
Los pastores vienen
con mucha alegría
a adorar al Niño
y a ver a María (bis).
Como Dios es Hijo
del eterno Padre,
como así lo es
de la Virgen Madre (bis).
Salve, Virgen pura,
somos de tu casa,
por eso venimos
a darte las gracias (bis).
La adoración de los Magos (Villancico)
Una estrella peregrina,
con su clara y bella luz,
a los magos encamina
y los lleva al Rey Jesús.
De los Magos imitemos
la fe viva y el amor,
y como ellos hallaremos
al divino Salvador.
Con la estrella Dios nos llama
al establo de Belén,
y en deseo nos inflama
de buscar al Sumo Bien.
Quiso Dios premiar su celo
su ardiente caridad
con llenarlos de consuelo
e inefable suavidad.
Dios nos llama con su sangre,
no queramos resistir,
si en la más fatal desgracia
deseamos no incurrir.
Caminemos cada día
tras la estrella de la fe,
con quine la tomó por guía
engañado nunca fue
Con fervor los santos Reyes
se disponen a marchar;
y aprender van nuevas leyes
y otro modo de reinar.
Cada cual le da un tesoro
con humilde devoción:
mirra pura, incienso y oro,
engañado nunca fue.
Una estrella muy hermosa
vino anunciando el camino,
y los tres Reyes Magos
adoran al tierno Niño.
Con este himno divino
termina este cantar
y las dulces Navidades
que se terminaron ya.
Al Niño Jesús el día de año nuevo (Villancico)
Con el Padre y Numen Santo,
un Dios grande y eterno,
con el hombre, infante y tierno,
tú te quieres hermanar.
Oh Jesús, Divino Niño,
Rey del Ángel y del hombre,
gloria damos a tu nombre
con el alma y corazón.
Con el Padre y Numen Santo…
Reina sólo en nuestras almas,
con tu sangre redimidas;
nunca dejes que perdidas
te hagan pérfida traición.
Con el Padre y Numen Santo…
Guarda, Niño, la inocencia
que Satán codicia insano;
tu socorro soberano
le dé fuerzas y valor.
Con el Padre y Numen Santo…
Oh Señor, tu poderío
hizo el mundo de la nada.
pero es obra más preciada
que te quieres humanar.
Con el Padre y Numen Santo…
Humillando tu grandeza
te anonadas Cual esclavo
por llevar, amante, a cabo
del mortal la Redención.
Con el Padre y Numen Santo…
Dulce Niño, tus encantos
le arrebaten y cautiven;
tus ojuelos le derriben
a tu imperio divinal.
Con el Padre y Numen Santo…
Y tú, Madre, dulce y tierna,
da por madre al tierno Niño
y encomiéndale el cariño
de su amparo maternal.
A Belén venid, pastores (Villancico)

A Belén venid, pastores,
que la aurora brilla ya;
el amor de los amores
en un pobre lecho está.
Vamos todos a porfía,
que mostrar es de rigor
con ofrendas la alegría,
nuestra dicha y nuestro amor,
sí, nuestro amor.
¿Dónde habrá, decid, pastores
Niño más encantador?
Si en el campo ya no hay flores,
dadle el beso del amor.
Hoy renace la enramada,
todo alegre va el pastor;
en el campo la alborada
canta el triste ruiseñor.
A Belén venid, pastores.
Venid acá, pastorcitos (Villancico)

Venid acá, pastorcitos,
paso a paso acá venid;
entonemos dulces cantos,
que ya el Niño va a dormir.
Duerme, Niño, arrullado a los ecos
de mi lánguida y dulce canción,
duerme, Niño, al compás que te llevan
los latidos de mi corazón.
Si te falta una cuna mullida
en el pobre portal de Belén,
yo haré, Niño, que seas mecido
de mis brazos al suave vaivén.
Ven, Niño, a mi corazón (Villancico)

José y María buscan albergue para el Mesías que va a nacer. Tiende la noche su negro velo y a Dios no quiere reconocer. Ven, Niño, a mi corazón, que, aunque pobre, es tu morada; que, si no encuentras mesón, yo quiero darte posada. La Virgen llama de puerta en puerta y le responden que no hay lugar. Viene a los suyos; el hombre ingrato a Dios no quiere reconocer.
Todo será alegría (Villancico)
En el portal de Belén
hay alegría y contento,
que ha nacido el Niño Dios
entre unas pajas envuelto.
Todo será alegría, todo será placer,
cantando mil alabanzas
al Niño de San José,
al Niño de Dios y Rey.
En el portal de Belén
hay una fuente que mana,
donde se lava la Virgen
las manos por la mañana.
Todo será alegría, todo será placer,
cantando mil alabanzas
al Niño de San José,
al Niño de Dios y Rey.
En el portal de Belén
hay una carpintería;
por debajo de los bancos
hay más ángeles que astillas.
Todo será alegría, todo será placer,
cantando mil alabanzas
al Niño de San José,
al Niño de Dios y Rey.
Los pañales del Niño Jesús (Villancico)

Los pañales del niño Jesus
Animosa prepara la Virgen
los pañales del Niño Jesús,
que en su falda graciosa parecen
blanca nube en el éter azul.
Cose tanto, que el hilo le falta;
¡oh, bendito, mi bien, seas tú!
Hoy pensaba acabar los pañales
y tendré que dejarlos aún.
Los ángeles escuchaban su queja
y bajando entre espléndido tul,
le presentan un fúlgido brillo
que han formado con velas de luz.
Y la Virgen sonríe y concluye
los pañales del Niño Jesús,
que en su falda blanca graciosa parecen
nube en el éter azul.
Animosa prepara la Virgen
los pañales del Niño Jesús,
que en su falda graciosa parecen
blanca nube en el éter azul.
Cose tanto, que el hilo le falta;
¡oh, bendito, mi bien, seas tú!
Hoy pensaba acabar los pañales
y tendré que dejarlos aún.
Los ángeles escuchaban su queja
y bajando entre espléndido tul,
le presentan un fúlgido brillo
que han formado con velas de luz.
Y la Virgen sonríe y concluye
los pañales del Niño Jesús,
que en su falda blanca graciosa parecen
nube en el éter azul.
Duerme sin pena (Villancico)

Duerme, fillu del alma,
duerme, querido,
que tu madre descansa
cun te aflixidu.
Duerme sin pena.
que aquí, junto a tu cuna,
tu madre vela.
Con tomillo y romero
y manzanille y manzanille
a tu…tu madre
este camiñe, está camiñe.
Duerme sin pena,
que aquí, junto a tu cuna,
tu madre vela.
Vamos a Belén (Villancico)
Vamos a Belén,
que yo quiero ver
a la madre Virgen
y el Niño Manuel,
y quiero adorarle
y besarle el pie,
y también decirle
que muero por él.
Doncella tierna,
Gloria de Israel,
dame, dame el Niño,
que lo quiero ver.
Entre paja y heno
estuvo al nacer
el Rey de los cielos
para nuestro bien.
Su boca destilla
raudales de bien,
mecido en los brazos
del casto José.
Los santos pastores,
a nueva al saber.
Corren presurosos
al infante ver.
Le ofrecen, humildes,
su corazón fiel,
sus mansos corderos,
su choza a la vez.
Vamos a Belén,
que yo quiero ver
a la Madre Virgen
y al Niño Manuel.
Señora del cielo (Villancico)
Señora del cielo,
permite esta noche
que a tus pies cantemos
sencillas canciones.
Haz que nuestros labios
alegres te colmen
de mil parabienes
y mil bendiciones.
Llevando a tu lado
tu santo consorte.
A Belén llegasteis,
ciudad de los nobles.
Los hombres que os veían
humildes y pobres,
desprecian, ingratos
la gloria del orbe.
De Belén no lejos
hay un portal donde
encierran ganados
los tristes pastores.
Y en suma pobreza,
a la media noche
pariste aquel Niño,
Eterno Dios y hombre.
Los ángeles todos
cantaban acordes
-gloria a Dios en el cielo
y paz a los hombres.
Pieles de cordero
que abrigan, le ofrecen,
y miel u manteca
y frutas y flores.
¡Oh Virgen hermosa,
Madre de Dios hombre,
Oh reina de cielo,
Oh, sol de los soles!
Haz que repitamos
sin cesar tu nombre;
haz que la pureza
siempre nos adorne.
Aquí te ofrecemos,
Señora, estos dones,
para tu grandeza
demasiado pobres.
Para el señor cura
las pascuas mejores;
que muchos años,
felices, las goce.
Adiós, Virgen pura,
con esa tu mano,
dad la bendición
al género humano.
El oro, el incienso (Villancico)
El oro, el incienso
Y la mirra son los dones que se ofrecen
Al Divino Dios.
Gloria, gloria, gloria es
Viva el Niño, María y José
Santos, santos son los tres
Viva el Niño, María y José.
Mañana de Navidad
Al tiempo que alboreaba.
Gran fiesta hacen los pastores
Por Belén y su comarca.
Un tan hermoso doncel
Hoy ha nacido en el suelo
Que la luna y sol del cielo
No lucen delante de Él.
Es un niño en quien se halla
Hermosura tan sin par
Los ángeles de la mirada
Nunca se pueden hartar.
Graciosos, luidos y bellos
Los ojos del Niño son
Y tienen no sé qué en ellos
Que me roba el corazón.
Los tres Reyes del Oriente
Guiados por una estrella
Ya van a adorar al Niño
Que nació en la Nochebuena.
Los jóvenes de este pueblo
Con humildad te pedimos
Derrames tu bendición
Sobre el pueblo de Ardoncino.
Estrellas son luces (Villancico)
No sé si será el amor
ni sé si serán mis ojos.
cada vez que miro al Niño
me parece más hermoso.
Ángeles del cielo
venid a adorar
al rey de los cielos
que ha nacido ya.
Estrellas del cielo
que hoy en él se ven
forman blanco velo
al niño Enmanuel.
Guiados por una estrella
desde el Oriente a Belén
por desiertos solitarios
buscando al divino bien.
Venid, pastorcitos
venid a adorar
al rey de los cielos
que ha nacido ya.
Estrellas son luces
que se desprenden
bajan a la cuna
donde el niño duerme
No preguntan por posada
ni tampoco por comida
que preguntan por un rey
que en Belén nacido había.
Venid, reyes magos
venid a adorar
al rey de los cielos
que ha nacido ya.
Estrellas son luces
que se desprenden
bajan a la cuna
del niño Enmanuel
Mírale, pastorcito (Villancico)
Mírale,
mírale, pastorcito,
mírale.
Recibe, Niño hermoso,
la mi zamarra
para que te refugies
entre la lana.
¡Ay, que eres lindo,
ay, que eres bello,
tan de mi gusto,
tan de mi afecto!
Mírale...
Recibe, niño hermoso
el mi caldero
para que hagas las migas,
manso cordero.
¡Ay, que eres lindo...
Recibe, niño hermoso
de esta pastora
un poquito de queso
que traigo ahora.
¡Ay, que eres lindo...
Yo te ofrezco, mi niño
este chorizo
que lo ha hecho mi abuela
y está muy rico.
¡Ay, que eres lindo...
Una manzana bella,
Niño, aquí tienes,
que por una manzana
sé yo que vienes.
¡Ay, que eres lindo...
Recibe, niño hermoso,
de esta zagala
un poco de manteca
de la más blanca.
¡Ay, que eres lindo...
Venid, pastorcillos (Villancico)
Venid, pastorcillos,
veréis en Belén
la rosa más bella
que hay en Nazaret;
cantemos, bailemos
y toque también
la flauta, pandero,
tambor y rabel.
¡Ay, qué chiquitito!
dice el pastor Blas:
¡por Dios! si se crece
será buen zagal.
Venid, pastorcillos...
Toquen las zambombas,
suenen los panderos,
vayamos ligeros
todos a Belén.
Venid, pastorcillos...
Al Niño divino
le están adorando;
vayamos volando
nosotros también.
Venid, pastorcillos.
Sobre tu cunita (Villancico)
Sobre tu cunita,
Niño, he visto arder
una farolita
como la del tren.
como la del tren
que alumbra con gas
a la media noche
y a la madrugá.
Es la estrella que a los magos
vino anunciando el camino,
que no cesa de mirarse
en ese rostro divino.
Son negros sus ojos,
rubio es su color;
sus labios son rojos
cual teñida flor.
cual teñida flor
que al amanecer
entreabre sus hojas
por primera vez.
Es la estrella que a los magos
vino anunciando el camino,
que no cesa de mirarse
en ese rostro divino.
Sobre tu cunita...
Con sencillos presentes (Villancico)
Con sencillos presentes
ya vienen a adorar
pastores y zagalas
al niño del portal.
Ya dejan el rebaño
y alborozados van,
mientras repite el eco
su místico cantar.
Vamos, pastores, vamos
camino de Belén
para adorar al Niño
que es nuestro dulce bien.
Llegamos jubilosos,
venimos a ofrecer
nuestros pobres presentes
al niño Emmanuel.
Ya se escuchan los cantos
y el son arrullador
para dormir al Niño
que entre pajas nació.
El Niño Dios sonríe
sus ojos ya cerró
y del cielo una estrella
el portal alumbró.

Zumba, zum (Villancico)
Zumba, zúmbale al pandero
al pandero y al rabel,
toca, toca la zambomba
dale, dale al almirez.
Esta noche nace un niño
blanco, rubio y colorado,
que ha de ser el pastorcito
para cuidar el ganado.
Zumba, zúmbale al pandero...
Esta noche cuando venga
le he de tener preparado
de perdices y conejos
el más sabroso guisado.
Zumba, zúmbale al pandero...
Los pastores en Belén
todos van a cortar leña
para calentar al Niño
que ha nacido en Nochebuena
Zumba, zúmbale al pandero...
La Virgen se fue a lavar
los pañuelos a una fuente
y le dijo a san José:
cuida al niño, no despierte.
Zumba, zúmbale al pandero...
Mas el niño ha despertado
y ha comenzado a llorar
¡válgame Dios y su madre
cuándo se querrá callar!
Zumba, zúmbale al pandero...
Todos le llevan al niño
yo no tengo qué llevarle.
le llevo mi corazón
que le sirva de pañales.
Zumba, zúmbale al pandero...
*************
Zumba, zúmbale al pandero
Zumba, zúmbale al pandero,
al pandero y al rabel.
Toca, toca la zambomba.
Dale, dale almírez.
[1] Esta noche nace un niño,
blanco, rubio y colorado,
que ha de ser el pastorcito,
para cuidar el ganado.
Estribillo:
Zumba, zúmbale al pandero,…
[2] Todos le llevan al niño,
yo no tengo qué llevarle,
le llevaré una zambomba,
que se la toque su madre.
Estribillo:
Zumba, zúmbale al pandero,…
[3] La virgen se fue a lavar
los pañales a una fuente
y le dijo a San José:
«cuida al niño no despierte».
Estribillo:
Zumba, zúmbale al pandero,…
[4] El niño se ha despertado
y ha comenzado a llorar
¡Válgame dios y su madre!
¿Cuándo se querrá llamar?
Estribillo:
Zumba, zúmbale al pandero,…
[5] La virgen es panadera
y San José carpintero,
y el niño recoge astillas
para cocer el puchero.
Estribillo:
Zumba, zúmbale al pandero,…
Toquen hierros y flautas (Villancico)
Patrono san Nicolás,
jardín de las maravillas,
presta tu favor y amparo
a estas pobres pastorcillas.
Toquen, toquen
los hierros y flautas,
vamos todos
al campo florido
a ver al Niño hermoso
que en el portal ha nacido.
Somos pobres pastorcillas
y venimos a adorar
al Niño rey de los cielos
que ha nacido en un portal.
Toquen, toquen
los hierros y flautas,
vamos todos
al campo florido
a ver al Niño hermoso
que en el portal ha nacido.
