Del tronco de los laureles
salió mi madre berciana,
y yo como soy su hijo
salí de la misma rama.

Apártate, laurel verde,
deja que aclare la luna,
que yo como soy pastora
no tengo aquella ninguna.

Noche Buena, Noche Buena,
noche mala para mí,
tengo el marido borracho
y anda a palos tras de mí.

Noche Buena, Noche Buena,
la noche de ser feliz,
unos cantan, otros bailan,
sola yo he de sufrir.

Los pastores vienen,
los pastores van,
los pastores marchan
por el rebollar.
Por el rebollar,
por el rebollar,
los pastores vienen,
los pastores van.