
Cordoncillo en tu justillo,
cordoncillo en tu jubón
piquitos en tus enaguas
y en tu pecho guarnición.
Por aquella cuesta arriba
subía una labradora,
delgadita de cintura que
a todo el mundo enamora.
Si supiera que eras firme
como el sol en el verano
te entregaría las llaves
de mi pecho soberano.
Por aquella….
