– Quien quiera mujer bonita
vaya a mi pueblo a buscarla,
que yo la traje de allí
tuerta, fea y “derrangada”,
de un ojo veía muy poco,
del otro no veía nada.
La llevara un día a misa
por ser día de la octava;
en el medio de la misa
tiró un pedo que espantaba,
que apagó los siete cirios
y una lámpara de plata,
le quitó el bonete al cura
y el “badallo” a la campana,
y a un cojo que había allí
la pierna le quebrantara,
con un pedo que ha tirado
la cochina, la marrana.
– ¿De dónde es esa cochina,
de dónde es esa marrana?
– Ay, señor, es mi mujer,
que viene de “Piñaranda”,
que está rota como un cribo,
se va como una ceranda
File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00415 16 – Satírica.ogg – Wikimedia Commons
