Hay magosto, hay magosto. Donde hay mozos y mozas hay magosto.
Ya sacan las mozas de la faldriquera nueces, avellanas, manzanas y peras, de las regazadas castañas pa asar que la magostada vamos a empezar.
No las quiero, no las quiero, castañas del tu magosto. No las quiero, no las quiero, que me saben a chamosco. Que las castañas hay que pagar, después las tengo de ir a apañar.
La mujer de venga vino se murió en una taberna, y por eso todos dicen: venga vino, vino venga.
Echa vino, tabernera, echa vino y no eches agua, vale más que cante el cuco a que no cante la rana.
A beber, a beber y a apurar a beber hasta emborrachar. A majar, a majar y a pegar a majar con el majo pegar.
Venga vino del mejor, que se acaba la reunión. Para las guapas un mordisquito, y para las feas un mordiscón, un mordisquito para las guapas, para las feas un mordiscón.
Tengo de hacer mi labor. Al otro lado del río tengo de hacer mi labor con una yunta de cabras y un perro de labrador, al otro lado del río tengo de hacer mi labor.
Siembra, siembra, sembrador, tú que bebes el vino, que yo como soy pastora bebo agua en cualquier vaillo, agua en cualquier vaillo.
Y ahora que estoy en el alto y ahora que en el alto estoy me da el aire de mi tierra y para ella me voy, y para ella me voy.
Siembra, siembra, sembrador, tú que bebes el vino, que yo, como soy pastora, bebo el agua del río, agua en cualquier vaíllo.
Del otro lado del río tengo de hacer mi labor, del otro lado del rio tengo de hacer mi labor, con una yunta de cabras y un perro labrador. Del otro lado del río tengo de hacer mi labor,
Levantaivos, rapacinas, que ya empieza a alborear. Mañanita de San Juan, cuando la zorra madruga, con vino y pan también se desayuna. Díjole el raposo, díjole a su madre. Eche usted jamón hasta que se acabe, verá como después brinco por la calle. Arriba, rapacinas que ya empieza a alborear. Coger la hierbabuena mañanita de San Juan. Levantaivos, levantaivos, que el día pronto va a venir, lavaivos y peinaivos y poneivos el mandil, dir a hacer la chanfaina y a trujir lo perejil. Levantaivos, rapacinas, levantaivos de dormir, la noche va pasando y el día pronto va a venir, la noche va pasando y el día pronto va a venir. Mañanita de San Juan, cuando la zorra madruga… Arriba, rapacinas… Levantaivos, levantaivos… Levantaivos, rapacinas… FINAL: Mañanitas de San Juan son muy dulces de dormir. Levantaivos, rapacinas a trujir lo perejil. Mañanita de San Juan, mañana de gran valor, cuando el pan anda en la grana y el lino en la blanca flor, cuando el pan anda en la grana y el lino en la blanca flor.
Un piñeiru y un piñeiru, un piñeiriñu de lana, tengo de hacer un piñeiru con la lana que ella carda, con la lana que ella carda tengo de hacer un piñeiru.
Caminito del molino, cuántos paseos me debes, cuántas veces he pisado la sombra de tus laureles. La sombra de tus laureles, la sombra de tus laureles, caminito del molino, cuántos paseos me debes. Una mañana de primavera me dijo el novio de esta manera: ¿Qué llevas en esa quilma? ¿Qué llevas en esa quilma, queridísima Isabel? Arroba y media de harina, arroba y media de harina que he venido de moler.
Si sopiera que estabas n’el río sola, diera un vuelo y volara, chavalina nueva, por ti, paloma. Si sopiera que estabas, chavalina nueva, n’el río sola. Una vieja y un viejo van al molino, con el aire que llevan, chavalina nueva, muelen el trigo. Muelen el trigo, niña, muelen el trigo, una vieja y un viejo, chavalina nueva, van al molino. No me llames gallega, que soy Berciana, cuatro leguas arriba de Ponferrada. De Ponferrada, que soy berciana.
¡Ay! Mi madre mandome un día a la fuente del olvido a que lavara la jarra con la flor del romerillo. Yo lavela con arena y le marchó un cantralillo. ¡Ay!
Dicen que el agua devierte, quita penas, da alegría, fume arimare a una fuente por ver si las penas mías las llevaba la corriente. Arimando, arimando, fume arimando, las penas con el agua se van marchando. La morena fue a la fuente, es muy tarde y no se ve. O se rompió el cantarillo o se paró con alguien, o se rompió el cantarillo o se paró con ningüen. Arimeime, arimeime, fume arimando, así las penas, niña, fueron marchando.
Viva El Bierzo, viva El Bierzo, cuándo volveré yo a verte? La casa de mi morena con los negrillos enfrente. La casa de mi morena con los negrillos enfrente adiós, Bierzo de mi alma, ¿cuándo yo volveré a verte? Banhaya la cantarida, banhaya, banhaya quien la cantó, bien cantada o mal cantada, banhaya, banhaya quien me ayudó. Cuando camino p’Astorga miro p’atrás y sospiro. Adiós, Bierzo de mi alma, ¿qué tendrás que no te olvido?
A la orilla del río, croc croc croc, cantaba un sapo, dengue dengue dengue, cantaba un sapo, lidón lidón lidón lidón. En su cantar decía, croc croc croc, ¡Ay que te atrapo!, dengue dengue dengue, ¡Ay que te atrapo!, lidón lidón lidón lidón.
Mocito de la fachenda, ¿onde la trades fondada? En el fondo del chaleco, junto a la faja morada. ¿Pa qué le tiraste al cuatro si se te cocha la bola? Mocito de la fachenda, para mí no me acomoda. Veo dos robles, dos robles veo. Al otro lado del valle veo dos robles, donde me están aguardando los mis amores, veo dos robles.