Dicen que el agua devierte,
quita penas, da alegría,
fume arimare a una fuente
por ver si las penas mías
las llevaba la corriente.
Arimando, arimando,
fume arimando,
las penas con el agua
se van marchando.
La morena fue a la fuente,
es muy tarde y no se ve.
O se rompió el cantarillo
o se paró con alguien,
o se rompió el cantarillo
o se paró con ningüen.
Arimeime, arimeime,
fume arimando,
así las penas, niña,
fueron marchando.
