| Al entrar en tu jardín ha caído una nevada, de rosas y de claveles, pero yo no me mojaba. Por entrar, por entrar por salir, por entrar a regar tu jardín Al entrar en tu jardín me quité las zapatillas por no pisarte las flores que tienes en las orillas. AY, POR ENTRAR… Por entrar en tu jardín ha caído una nevada de rosas y de claveles, pero yo no me mojaba. AY, POR ENTRAR… Por entrar en tu jardín me prendieron con cadenas; si me llevan a la cárcel, ¿qué será de mí, morena? AY, POR ENTRAR… Por entrar en tu jardín ha caído una nevada de rosas y de claveles de tu cara resalada. AY, POR ENTRAR… |
