Por tu puerta voy llegando,
resalada, prenda mía
por tu puerta voy llegando

A tu puerta hemos llegado
cuatrocientas en cuadrilla
si quieres que nos sentemos
saca cuatrocientas sillas.
.
Para empezar a cantar,
tu padre me dio licencia
para cantar esta historia
y el cielo me de clemencia.

Empezare por el pelo,
por ser la prenda más alta,
humillareme a tus pies
hasta rendirme a tus plantas.

Si es tu frente plata dar más,
tu narices es un cañón,
tus ojos los que disparan
flechas a mi corazón

Tu garganta cristalina
y el mirarlas es un primor,
que se ve bajar el agua
mirando con atención.

Son tus pechos bella dama
dos perineles de nieve,
donde cobra su tributo
y el donante cuando viene.

Tienes una cinturita
y estrechita con extremo,
no siento que diga salga
y tan solo un movimiento.

Son tus piernas bella dama
dos velas de cera echa
y un pintor que las pintara
no las pinta tan bien hechas.

La despedida te doy,
la que da los labradores,
con el pañuelo en la mano
y adiós ramito de flores.

ATO_00115_31 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00115 31 – El retrato.ogg – Wikimedia Commons