| Por tu puerta voy llegando, resalada, prenda mía por tu puerta voy llegando … A tu puerta hemos llegado cuatrocientas en cuadrilla si quieres que nos sentemos saca cuatrocientas sillas. . Para empezar a cantar, tu padre me dio licencia para cantar esta historia y el cielo me de clemencia. Empezare por el pelo, por ser la prenda más alta, humillareme a tus pies hasta rendirme a tus plantas. Si es tu frente plata dar más, tu narices es un cañón, tus ojos los que disparan flechas a mi corazón Tu garganta cristalina y el mirarlas es un primor, que se ve bajar el agua mirando con atención. Son tus pechos bella dama dos perineles de nieve, donde cobra su tributo y el donante cuando viene. Tienes una cinturita y estrechita con extremo, no siento que diga salga y tan solo un movimiento. Son tus piernas bella dama dos velas de cera echa y un pintor que las pintara no las pinta tan bien hechas. La despedida te doy, la que da los labradores, con el pañuelo en la mano y adiós ramito de flores. ATO_00115_31 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00115 31 – El retrato.ogg – Wikimedia Commons |
