Madrugaba Baldomino, madrugaba de mañana,
a dar agua a su caballo a las orillas del agua.
El caballo era tan fiero que le ha tirado en el agua;
voces daba Baldomino, voces daba que se ahogaba.
Se le aparece el demonio en figura de una dama:
-¿Qué me mandas, Baldomino, por que te saque del agua?
-Tres navíos trae la mar, cargaditos de oro y plata;
el mejor te mando a ti, por que me saques del agua.
-Yo no quiero tus navíos ni tu oro ni tu plata,
que quiero, cuando te mueras, que a mí me mandes el alma.
-El alma mando a mi Dios, que me la ha dado prestada
y el corazón a María, que es mi dulce abogada;
el cuerpo mando a los peces, y las tripas a las ranas.
Y con esto me despido, de irme al hondo del agua.
audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00113_33_-_Marinero_al_agua.ogg
Voces daba un marinero, voces daba que se ahogaba;
pasó por allí el demonio en figura de una dama:
-LCuánto me das, marinero, por que te saque del agua?
-Cien navíos que aquí traigo, cargadítos de oro y plata.
-Yo no quiero tus navíos, ni tu oro ni tu plata,
que quiero, cuando te mueras, a mí me mandes el alma.
-No te daré cuando muera ni mi cuerpo ni mi alma;
el cuerpo mando a los peces, las tripas mando a las ranas.
Y con esto no digo más, que me voy al fondo del agua.
