Amanece un nuevo día,
ya salen los labradores,
llena el alma de alegría
y el pecho lleno de amores.

Por el oriente el sol
radiante vida asoma;
abre el cáliz la flor
y difunde su aroma.


Despierta la parda alondra
levantándose del suelo,
elevando sus plegarias
y sus trinos hasta el cielo.

Ya se oye rechinar
la rueda del arado,
y al labriego animar
con voces al ganado.

Un surco tras otro surco
los arados van trazando,
y el labrador incansable
alegre sigue cantando.

¡Oh, vida feliz la del labrador!
es vida de fe, es vida de amor,
es vida de paz, vida de candor,
¡oh, vida feliz la del labrador!

Se acerca la noche oscura,
ya aparejan a sus pares,
y regresan a su aldea
repitiendo estos cantares.

¡Oh, vida feliz la del labrador!
es vida de fe, es vida de amor,
es vida de paz, vida de candor,
¡oh, vida feliz la del labrador!

Su cuerpo salud rebosa,
sencillez respira su alma.
Entregado a sus tareas
pasa los días en calma.

¡Oh, vida feliz la del labrador!
es vida de fe, es vida de amor,
es vida de paz, vida de candor,
¡oh, vida feliz la del labrador!

AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00519_37_-_Por_el_oriente_sol_radiante_vida_asoma.ogg


Copla de labradores, melodía de «que déjame subir al carro»