Cuando la aurora tiende su manto
y el firmamento viste de azul
no hay un lucero que brille tanto
como esos ojos que tienes tú.
Bella, Aurora, si es que duermes
en brazos de la ilusión, la ilusión,
despierta, si estás dormida, morena sí
para escuchar mi canción.
Bella niña sal al balcón,
sal al balcón (coro)
que te estoy esperando aquí,
aquí, aquí (coro)
para darte la serenata,
sólo, sólo para tí. (BIS)
