Una casadina de muy lejas tierras,
con la escoba barre, con los ojos riega,
con la boca dice:¡Quién fuera soltera!
Oye, maridico, si tú bien me quieres,
a la tu madrica a buscarla fueres.
Levántate, madre, de dulce dormir,
que la luz del día ya quiere venir,
y la bella Rosa se quiere parir.
Se quiere parir cual la Virgen pura.,
y la mi madrica tiene calentura.
Oye, maridico, si tú bien me quieres,
a la mi hermanica a buscarla fueres.
Levántate, hermana, de dulce dormir,
que la luz del día ya quiere venir,
y la bella Rosa se quiere parir...
Se quiere parir cual la Virgen Santa,
y la mi hermanica no estaba en su casa.
Oye, maridico, si tú bien me quieres,
a la mi madrica a buscarla fueres.
Levántese, suegra, de dulce dormir,
que la luz del día ya quiere venir,
y la bella Rosa se quiere parir.
Prepara, mi yerno, la muía pardiña,
mientras yo preparo la mejor gallina.
Prepara, mi yerno, la muía gallarda,
mientras yo preparo la más rica parva.
Al bajar las peñas oyeron tocar.
Dinos, pastorcito, dinos la verdad ;
dinos por quién tocan en ese lugar.
Por una casada de muy lejas tierras,
que murió de parto por malas parteras,
por malas cuñadas y peores suegras.
No tengo más 'hijas, que si las tuviera,
yo no las casarapa tan lejos tierras,
pa malas cuñadas y peores suegras.