Desde chiquitita me fui al convento,
con mucha alegría, y me fui contenta;
pero la alegría pronto se acabó.
Maldigo a mi padre, que no me casó…
con aquel moreno que quería yo.
La madre abadesa me compraba anises,
y a mí me los daba cuando estaba triste;
yo no quiero anises, no los quiero, no.
Maldigo a mi padre, que no me casó…
con aquel moreno que quería yo.
Voy a la cocina, por ver qué hay que hacer;
veo muchos platos, nada que comer,
cuánta hambre, sí, la que paso yo.
Maldigo a mi padre, que no me casó…
con aquel moreno que quería yo.
La madre abadesa me lleva al jardín
y la mejor rosa era para mí.
Yo no quiero rosas, no las quiero, no.
Maldigo a mi padre, que no me casó…
con aquel moreno que quería yo.
He subido al coro, la misa a cantar;
veo a mis amores por allí pasar.
Casadita, sí, pero monja no.
Maldigo a mi padre, que no me casó…
con aquel moreno que quería yo.