Para qué me das pañuelos
que han venido de La Habana,
si me los vas a dar hoy
y me los quitas mañana.
Para qué me ha dado Dios
tanto amor para quererte,
si ahora para olvidarte
paso las penas de muerte.
Para qué me das pañuelos
que han venido de La Habana,
si me los vas a dar hoy
y me los quitas mañana.
Para qué me ha dado Dios
tanto amor para quererte,
si ahora para olvidarte
paso las penas de muerte.