Con sencillos presentes 
ya vienen a adorar
pastores y zagalas
al niño del portal.
Ya dejan el rebaño 
y alborozados van,
mientras repite el eco
su místico cantar.

Vamos, pastores, vamos
camino de Belén
para adorar al Niño
que es nuestro dulce bien.

Llegamos jubilosos,
venimos a ofrecer
nuestros pobres presentes
al niño Emmanuel.

Ya se escuchan los cantos
y el son arrullador
para dormir al Niño
que entre pajas nació.

El Niño Dios sonríe
sus ojos ya cerró
y del cielo una estrella
el portal alumbró.