Sobre tu cunita, 
Niño, he visto arder
una farolita
como la del tren.
como la del tren
que alumbra con gas
a la media noche
y a la madrugá.
Es la estrella que a los magos 
vino anunciando el camino,
que no cesa de mirarse
en ese rostro divino.

Son negros sus ojos,
rubio es su color;
sus labios son rojos
cual teñida flor.
cual teñida flor
que al amanecer
entreabre sus hojas
por primera vez.

Es la estrella que a los magos
vino anunciando el camino,
que no cesa de mirarse
en ese rostro divino.

Sobre tu cunita...