BRUJERIA LEONESA

Aquel Pino

Los siete sacramentos

A daros vengo las gracias
de la merced que nos hizo,
de los siete Sacramentos
el primero es el Bautismo.

Segundo, Confirmación,
que nos dio el señor Obispo,
para confirmar la Fe
de m i Señor Jesucristo.

E l tercero, Penitencia,
del pecado cometido,
todo aquel que se confiesa
vaya bien arrepentido.

E l cuarto es Comunión,
especies de pan y vino,
bien podían los cristianos
comulgar cada domingo.

E l quinto es Extremaunción
cuando el hombre despedido
de las cosas dé este mundo,
sólo llama a Jesucristo;
pues a quién ha de llamar
viéndose en tanto peligro.

E l Sexto es el Sacerdote
alto misterio escogido,
hace bajar de los cielos
al mismo Dios Jesucristo.

E l séptimo, Matrimonio,
alto misterio escogido,
si los dos se unen bien
t e n d r á n Igual paraíso,
y si no se unen bien
t e n d r á n un infierno mismo.

Cristianos que estáis atentos
mirad bien lo que vos digo.

Romance de la montaña de Curueño

El convidado de piedra – ROMANCE

El día Todos los Santos
iba un joven a la iglesia,
más iba por ver las damas
que lo que había en ella.

En el medio del camino
encontró una calavera,
la ha dado con el zapato
y dice de esta manera:

—Yo te brindo, calavera,
a cenar de la mi cena
y por provisión de Dios
contestó la calavera:

—No te burles, caballero,
mi palabra doy por prenda.
—Andar luego mis criadas
y prepararme la cena.

No estaba la cena hecha
ya picaban a la puerta,
unos golpes tan terribles
que toda la casa tiembla.

—Andar luego mis criadas,
mirar quién pica a la puerta,
esos golpes tan terribles
hasta el corazón me llegan.

—Anda ve y dile a tu amo
que si del dicho se acuerda,
que soy aquel convidado
que me convidó a la cena.

—Anda ve y dile que ente,
que se siente en hora buena.
Le pusieron, muchos platos
y de ninguno comiera;
le pusieron del buen vino
y el pinta no bebiera.

—No he venido por comer
ni cenar de la tu cena,
que he venido por decirte
que es noche de estar alerta
rogando a Dios por las almas
y que las saque de penas.

A eso de la media noche,
a eso de las doce y media
irás conmigo a la iglesia.
No llegaban a la iglesia,
ya estaba la puerta abierta
en el medio de la iglesia
había una tumba abierta
con una luz muy excelsa.

'—Ven acá, perro villano,
a cenar de la m i cena;
si no fueran las reliquias
que en este templo se muestran,
te sepultaría vivo
quisieras o no quisieras

ILENIA – ROMANCE

En casa del Rey, mi padre,
un tirano pidió posada,
miS padres, como eran buenos
enseguida se la daban.

De tres hijas que tenían
pidió la más resalada,
mi padre dijo que no,
no la quería ver casada,
que la quería ver monja
en el convento Santa Clara.

El tirano, que era bueno,
buscó medio de robarla;
no la sacó por La puerta,
tampoco por. la ventana,
la sacó por un balcón
a favor de una criada.

Siete leguas van andadas ,
de las siete pa Las ocho
estas palabras hablaban:
—¿Cómo se llama la niña,
cómo se LLama la blanca?
-—en casa del Rey, mi padre,
Elenita me llamaban
y ahora por estas tierras
Elena la desgraciada.

E l tirano que esto oyó
ía cabeza le cortaba,
la tiró pa un muladar
donde la culebra canta.
Allí se hizo una ermitina
tan blanca y tan dibujada,
de los cabellos las latas,
de las cejas de los ojos
tejas para retejarla.
Pasó tiempo y vino tiempo
el tirano allí pasaba,
preguntó a unos pastorcillos
que los granados guardaban,
de quién era esa ermitica
tan blanca y tan dibujada; .
es de la santa Elenita
que a h í murió degollada.
Por ser de Santa Elenita
entramos a visitarla,
Dios te perdone, Elenita,
Dios te perdona tu alma.
—Dios te perdone la tuya
la mía está perdonada.
• —Súbete para el altar,
servirás de candelero.
tu cuerpo quedará aquí,
tú espíritu o alma, a l infierno.
A las puertas de mis padres
un pobre pidió posada,
mi padre como era dócil
posada al pobre le daba.

De tres hijas que tenía
le pidió la más galana,
mi padre como era dócil
dijo que no se la daba.

Eso de la media noche
principió a sonsacarla,
no la sacaba por puertas ;
ni tampoco por ventanas,
la saca por un balcón
a favor de una criada.

Anda leguas y leguas
en sin hablarse palabra.
—Elena» cómo no me hablas.
—Cómo te tengo de hablar
Siendo yo la desgraciada,
si las puertas de mis padres ,
para mí ya están cerradas.

Vino tiempo y pasó tiempo,
por allí el traidor pasaba,
¿de quién es esta ermitina
tan blanca y tan dibujada?

-Es la ermitina Santa Elena
que aquí murió degollada.

—Si es la ermitina Santa Elena
iremos a visitarla,

—De rodillas por el suelo
pide que le perdonara.

—Perdóname, Santa Elena, .
por ser yo tu amor primero.

—No te perdonaré yo
ni tampoco el Rey del cielo.
tú cuerpo quedará aquí,,
servirá de candelero,
y tu alma y espíritu
irá para el infierno.

Las cien doncellas

La muerde del Rey Aurelio,
marcó una línea trazada,
sube por la Vía Ona
y atraviesa la collada.

Al pasar de la collada
el Rey astur, Aurelio,
pareció en la "marana"
que villanos la tendieron.
Que villanos la tendieron
del septentrión al Ceya
y por aquella calzada
llevaban las cien doncellas.

Iban las cien doncellas
que llorando se marchaban
a las tierras agarenas.
A tierra agarena
a mezquitas cordobesas.
A la gleba montañesa
con el fuego que vos lleve,
a rescatar un tributo
que tan sin honra nos tiene.

Tocó el cuerno a la guerra,
las hogueras se encendieron,
mueran, mueran los traidores
y las niñas se volvieron.
- Prioro

Milagro de San Antonio – ROMANCE

1-
ANTONIO divino y Santo
suplícale al Dios Inmenso,
que por su gracia divina.
alumbre mi entendimiento,
para que mi lengua
refiera el milagro
que en el huerto obraste
a la edad de ocho años.

Desde niño fue nacido
con mucho temor de Dios;
de sus padres estimado
y del mundo admiración.
Fue caritativo
y perseguidor
de todo ,enemigo,
con mucho rigor.

Su padre era un caballero
cristiano, honrado y prudente,
que mantenia su casa
con el sudor de su frente.
y tenía un huerto,
donde recogía
cosechas 'y frutos
que el tiempo traía.

Por la mañana, un domingo,
Como siempre acostumbraba,
su padre sé marchó a Misa,
cosa que nunca olvidaba.

Y le dijo a Antonio:
-Ven acá, hijo amado;
escucha, que tengo
que darte un recado.

Mientras que yo vaya a Misa,
gran cuidado has de tener;
mira que los' pajaritos
todo lo echan a perder.

Entran en el huerto
comen el sembrado;
por eso te digo
que tengas cuidado.


Su padre se marchó a Misa
y a la iglesia se ausentó;
Antonio quedó cuidando
y a los .pájaros llamó:

--Venid pajaritos,
no entréis en sembrados,
que mi. padre ha. dicho
que tena cuidado.

Y, para que yo mejor pueda
cumplir bien mi obligación,
voy a cerraros a todos '
dentro de esta habitación,
y a los pajaritos
entrar los mandaba;'
y ellos, muy humildes
por la puerta entraban.

Por aquellas cercanías
ningún pájaro quedó,
porque todos accedieron
como Antonio les mandó

Y los pajaritos
alegres cantaban
San' Antonio estaba
lleno de alegría

Al ver venir a su padre,
luego les mandó callar
llegó Su padre a la puerta
y comenzó a preguntar:

-¿ Qué tal, hijo mío,
qué tal, Antoñito,
has cuidado bien
de los pajaritos?

y Antonio le contestó:
-Padre, no tenga cuidado,
que para que no hagan mal
están todos encerrados.

Su padre,' que vio
milagro tan grande,
al señor Obispo
propuso avisarle.

Y. vino el señor Obispo
con grande acompañamiento;
todos quedaron confusos
al ve'r un tan grande portento.

Abrieron ventanas,
puertas a la par,
por ver si las aves
se quieren marchar.

Antonio' les dice a todos:
-. .Señores, nadie se agravie,
qué los pájartos no marchan
mientras que yo no les mande.

Se puso a. la puerta
y les dijo así:
_. -Vaya, pajaritos,
ya podéis salir.

Salgan cigüeñas, .con orden,
águilas, grullas y garzas,
lechuzas, mochuelos ,grajos
gavilanes y avutardas.

Salgan' verderones
y las corderinas,
salgan cogujadas
y las golondrinas.

Salga el cuco y el milano
con los tordos y andarríos,
canarios y ruiseñores
con los vencejos y mirlos.

Al tiempo de alzar vuelo,
todos· juntitos se ponen,
esperando a San Antonio,
para ver lo que dispone.

Y a una palmadita
que Antoñito ha dado,
t odas ellas juntas
al cielo han volado.

Aqui se acabó la' historia
y aquí terminó el cuentito;
tened mucha devoción
a San Antonio bendito .

Divino Antonio precioso suplícale a Dios inmenso
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00304B_19_-_San_Antonio_y_los_pajaritos.ogg
Valderas, León
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00320_11_-_San_Antonio_y_los_pajaritos.ogg
Divino sol que ilumina y al mundo tu resplandor
Astorga, León
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00520_21_-_San_Antonio_y_los_pajaritos.ogg
Divino Antonio precioso suplicando a Dios inmenso
Castrofuerte, León

MUERTE DE SANTA CATALINA – ROMANCE

Catalina, Catalina,
nombre de buena cristiana,
cada vez que el Sol nacía
sU padre la castigaba,
con una vara de mimbre,
con una vara delgada,
porque deje la fe en Cristo
y persista en ser pagana.

Ella dice que no quiere
que con Cristo está esposada.
Mandó preparar su padre
una rueda con navajas,
para su hija Catalina
que va a ser martirizada.

L a rueda ya estaba hecha,
Catalina, preparada,
bajara un ángel del cielo
y de esta manera hablara:

—Arriba, joven, arriba,
que el rey del cielo te llama.
—Qué me quiere el Rey del cielo,
el Rey del cielo que manda.
—Que vayas a darle cuenta
de esta tu vida apenada.
Mejor E l sabe mi vida
que no yo que la pasara.

Catalina está en el cielo ,
y tratan de bautizarla,
le pusieron de padrinos
gente muy aventajada:
al glorioso San José
y a la gloriosa Santa Ana.

De penitencia le dieron
el ir a Roma descalza,
a la Catedral de Burgos
y a las iglesias de Francia.

Y pasando todo esto
a los cielos se tornara.

Zagaleja – ROMANCE

Una triste zagaleja
que anda por el monte sola,
al pie de una peña oscura
se ha sentado una mañana
con el rosario en la mano,
según ella acostumbraba.

Ella, que estaba rezando
vio venir una borrasca,
y en la borrasca venían
tres hermosísimas damas.

Una de verde venía,
y las dos de azul estaban.
—Buenos días, zagaleja.
—Bienvenida, madre santa.
—Pues tú niña, me conoces
que con tanto agrado me hablas.
—Sí señora, la conozco
que es usted la que me ampara.
, —Hoy te has de venir conmigo
á la celestial morada.
—Eso si que no, Señora,
dónde dejaré mis cabras?
--Déjalas en el sendero,
que ellas solas van a casa.

Y a viene l a noche oscura,
y él padre afligido estaba,
se arrodilla a un Crucifijo,
que dentro tiene en sus alas,
y le pide con fervor,
donde estarán sus cabras.

—No te aflijas n i te asustes
que en el corral encerradas,
y la zagaleja está
en la celestial morada

Para subir el mayo

Subir mocines él mayo
con valor y bizarría,
porque en este nuestro pueblo
nunca hubo cobardía

Puntuación: 1 de 5.

No lo dejéis de cobardes
que aquel que mejor lo arrostre,
gana lo que -tiene arriba
y que es para salir de pobre

Puntuación: 4 de 5.

No lo dejéis por la ropa
si rompéis los pantalones,
ya habrá de que os bajéis
quien dé para otros mejores.

Puntuación: 5 de 5.

Aquel que más suba el mayo
ha de tener, gran ventaja,
cuando vaya a buscar novia
no ha de llevar calabazas.

Puntuación: 5 de 5.

Subirlo, mozos del pueblo,
que vos hemos de ayudar,
aunque no con nuestras fuerzas,
con la buena voluntad

Puntuación: 4 de 5.

Este es el mayo, señora,
este es el mayo,
vestido de flor de escoba,
que si de pie, que si sentado,
que si del palo alto ha bajado.
Eche, señora, eche castañas;
usté a tirarlas y yo a apañarlas.

Ferradillo (León).

Puntuación: 3.5 de 5.

Aquél que más suba el mayo 
ha de tener gran ventaja, 
cuando vaya a buscar novia 
no ha de llevar calabazas. 

Puntuación: 3.5 de 5.

Arriba, mozos, arriba, 
arriba con ese mayo, 
no lo dejéis en el suelo, 
que están las mozas mirando.

Puntuación: 3.5 de 5.

Arriba, mozos, arriba,
arriba con ese mayo,
que con garbo y con salero,
pronto quedará pinado.

Arriba, mozos, arriba,
mozos de poco salero,
si no fuera por las mozas,
el mayo estaba en el suelo.

El mayo ya está pinado,
que no se vaya a caer,
cuando pase el cantamisa
con gozo lo podrá ver.

El mayo ya está pinado,
ya va volviendo la copa,
echad, mozos, un buen trago
dadnos también a nosotras.

Este es el mayo, señores, 
el mayo muy bien plantado, 
que lo plantaron los mozos 
de las Colinas del Campo. 


Pobrecillos de los mozos, 
cuánto tendréis que llorar, 
llega el día de la Misa 
y el mayo está sin pinar.

Subid, mocines, el mayo 
con valor y bizarría, 
porque en este nuestro pueblo 
nunca hubo cobardía. 

Tenéis fama de patanes, 
y ahora está bien demostrado, 
no podéis pinar el mayo 
si no ayuda algún casado. 

Todo el pueblo aquí reunido 
está viendo con tristeza 
que no se pina este mayo 
hasta acabar la Cuaresma. 

Somos de Villabaltere

Somos de Villabaltere,
no lo podemos negare,
tenemos la cara blanca (niña del alma)
como las de la ciudade.

Ahora, ahora, la traigo yo.
La carta de mi morena
que ayer tarde la escribió,
con la pluma en la mano
llorando quedó.

Sahelices del Río

Sahelices del Rio

Viva Sahelices del Río
y su iglesia tan famosa,
y la torre de Barriales
que en l a provincia no hay otra.

Viva Sahelices del Río
y su iglesia tan famosa
y la torre de barreales
que en su provincia no hay otra.

Romance de Bernardo de Carpio.

Prisión del Conde en el castillo de Luna en la montaña leonesa.
Bernardo del Carpió reta al Rey por conseguir la libertad de su padre.
El Rey entrega a Bernardo del Carpio el cadaver del Conde de Saldaña.

En el castillo de Luna 
tenéis a mi padre preso,
sólo a vuestros ojos malo
aunque a los de todos bueno.

Cansadas son las paredes
de guardar en tanto tiempo,
a un hombre que vieron mozo
y ya le ven cano y viejo.
Bernardo tuvo por bien
de dar lo que le demandan,
V el Rey cobrara el castillo,
por el buen conde enviara
a Luna, castillo fuerte,
donde el conde preso estaba.

Don Tibalde y Arias, godos,
al Conde muerto le hallaban.
Salió el Rey a recibirle
con Bernardo y su mesnada,
llegó hasta Conde su padre
las sus manos le besaba.
Sale de León Bernardo
puestos en punto de guerra,
a impedir a Francia el paso
que viene a usurpar el reino
a instancias de Alfonso el Casto,
como» si no hubiera en él
quien mejor puede heredarlo,
y a dos leguas de León
se paró en medio de un llano,
y levantando la voz
volvió desta suerte a hablallos:

- Escuchadme, leoneses,
los qué os preciáis de hijosdalgo,
y de ninguno se espera
hacer hecho de villano.

Jota de Castrocalbon

Anda diciendo tu madre
que tienes un olivar,
el olivar que tú tienes
es que te quieres casar.

QUE CUANDO LLUEVE TU MADRE LLORA
PORQUE LOS MOZOS LA DEJAN SOLA.
LA DEJAN SOLA, SOLA EN EL BAILE,
QUE CUANDO LLUEVE LLORA TU MADRE.

Anda diciendo tu madre
que tienes cinco mil reales,
mételos en el bolsillo
que tú bien poquito vales.

QUE CUANDO LLUEVE, QUE CUANDO TRUENA
TIENE TU MADRE QUE HACER LA CENA.
QUE HACER LA CENA, QUE HACER LA CAMA,
QUE CUANDO LLUEVE NUNCA TE LLAMA.

Anda diciendo tu madre
que yo para ti soy poco.
Iremos a la alameda
y le cortaremos un chopo.

QUE CUANDO LLUEVE TU MADRE LLORA…

Anda diciendo tu madre
que no me quiere por nuera.
¿Quién te va a querer a ti,
tronco de mala madera?

QUE CUANDO LLUEVE, QUE CUANDO TRUENA…

Allá va la despedida,
la que dio Cristo a su abuela:
los que bailan se divierten
y los que tocan se amuelan.

QUE CUANDO LLUEVE TU MADRE LLORA…

Allá va la despedida,
y con ésta, fuera, fuera,
que no me crió mi madre
para ser tamboritera.

QUE CUANDO LLUEVE, QUE CUANDO TRUENA…

Maria, Maria  (al pasar el arroyo Santa Clara)

Al pasar el arroyo de Santa Clara
se me cayó el anillo, mamita mía,
dentro del agua.
Por sacar el anillo saqué un tesoro,
una Virgen de plata, mamita mía,
y un Cristo de oro.

MARÍA, MARÍA, MARÍA DEL ALMA.
CON EL CANASTILLO DE LAS AVELLANAS,
CON EL CANASTILLO TE VAS A LA PLAZA.

Al pasar por el puente del Barrio Bajo
no resbala una niña, mamita mía,
porque no hay charco.
Un mozo se ha cruzado en mi camino;
sin nunca ver el agua, mamita mía,
me llevó el río.

MARÍA, MARÍA, MARÍA DEL ALMA…

Del resbalón que he dado no me arrepiento,
que fue con un buen mozo, mamita mía,
mucho le quiero.
Prometido me tiene, al venir cumplido,
si mis padres consiente, mamita mía,
ser mi marido.

MARÍA, MARÍA, MARÍA DEL ALMA…

Eres tú la que decías
que nunca te resbalabas,
y al primer paso que diste
caíste en medio del agua.

MARÍA, MARÍA, MARÍA DEL ALMA…

Aquella habanera, madre  

¿Cómo quieres que te quiera
si me están a mí queriendo
las rosas de los rosales,
que por mí se están muriendo?
Y una habanera, qué guapa era.

Y AQUELLA HABANERA, MADRE,
CUANDO VINO DE LA HABANA
QUÉ GUAPA ERA, CÓMO BAILABA.

Los amores que tú tienes
primero los tuve yo,
para que tú te diviertas
con lo que a mí me sobró.
Y una habanera, qué guapa era.

Y AQUELLA HABANERA, MADRE…

Las ilusiones son flores
que con el tiempo marchitan,
pero dejan en el alma
recuerdos que no se olvidan.
Y una habanera, qué guapa era.

Y AQUELLA HABANERA, MADRE…

Amores que te olvidaron
no los vuelvas a querer.
Zapato que se me rompa
no vuelve a entrar en mi pie.
Y una habanera, qué guapa era.

Y AQUELLA HABANERA, MADRE…

DÓNDE ESTARÁ MI MORENA

Tengo de mandar hacer
un carro con esquilinas
para sacar a los mozos,
los mozos de las esquinas,
y amor, amor, ¿cómo no vienes?

¿CÓMO NO VIENES, AMOR?
¿CÓMO NO VIENES A VERME?
TODA LA NOCHE AL SERENO
DE CENTINELA ME TIENES,
Y AMOR, AMOR, ¿CÓMO NO VIENES?

¿DÓNDE ESTARÁ MI MORENA?
¿DÓNDE ESTARÁ MI MORENA,
QUE YO NO PUEDO PASAR A VERLA?

Anoche estuve a tu reja,
tres veces toqué al candado;
pa ser niña enamorada
tienes el sueño pesado,
y amor, amor, ¿cómo no vienes?

¿CÓMO NO VIENES, AMOR?…

A cantar me ganaréis,
pero no a saber cantares;
tengo en casa un arca llena
y encima siete costales,
y amor, amor, ¿cómo no vienes?

¿CÓMO NO VIENES, AMOR?…

Toda la noche me tienes
al sereno y al rocío,
y luego por la mañana
me preguntas si he dormido,
y amor, amor, ¿cómo no vienes?

¿CÓMO NO VIENES, AMOR?…

Allá va la despedida,
no vos la quisiera dar,
que a mí me ha gustado mucho
veros a todos bailar,
y amor, amor, ¿cómo no vienes?

¿CÓMO NO VIENES, AMOR?…

ANDA, QUE TE DOY

Cuando quise no quisiste,
guárdate tu villanía;
ahora que quieres, no quiero,
yo también guardo la mía.

ANDA, QUE TE DOY,
QUE TE TRAIGO Y QUE TE LLEVO.
ANDA, QUE TE DOY
LOS CARAMELOS DE OVIEDO.

Piensas que te quiero mucho
porque te miro a la cara,
es costumbre que yo tengo
mirar a quien no me agrada.

ANDA, QUE TE DOY…

Cuando la máquina pita
de Matarrosa a Toreno,
le digo yo a mi madre:
¡ahí viene mi macareno!

ANDA, QUE TE DOY…

Piensas que te tengo envidia
porque te veo casada,
de soltera me divierto
por dondequiera que vaya.

ANDA, QUE TE DOY…

Aire que vienes de arriba,
no me revuelques el pelo,
que lo traigo peinadito
de mano de mi moreno.

ANDA, QUE TE DOY…

Sol de puerta no calienta,
que lo tengo «exprimentado»,
tengo el amor en el pueblo,
lo tengo por olvidado.

ANDA, QUE TE DOY…

El pandero toca poco,
la gracia me ayuda menos.
Ay, con licencia, señores,
señores, lo dejaremos.

ANDA, QUE TE DOY.

Y a mí lo mismo me da 

Aquí me pongo a cantar
con alegría y sin miedo,
Señor Mío Jesucristo,
Dios y Hombre Verdadero.

Y A MÍ LO MISMO ME DA
QUE LLUEVA, QUE NIEVE,
QUE VUELVA A NEVAR,
TENIENDO UNA BUENA CENA
Y UNA BUENA MOZA
PARA CORTEJAR.

Los zapatos de la boda
no los vayas a romper,
que no tienen compostura
como la primera vez.

Y A MÍ LO MISMO ME DA…

Anda diciendo tu madre,
tu madre, la zalamera,
que para un hijo que tiene
del cielo baje la nuera.

Y A MÍ LO MISMO ME DA…

Allá va la despedida,
la que dio el sapo a la rana,
un brinquito y un saltito,
a mear y pa la cama.

Y A MÍ LO MISMO ME DA

El carro chillón

Por los caminos del Bierzo
se siente el carro que es un primor.
Si quieres que el carro cante
métele el eje en el río,
que de que esté bien mojado
cantará como un judío.

Tiene el carro cambas,
tiene segunderas,
tiene dos miules,
tiene cuatro arrejas,
tiene los atinjes,
tiene las trincheras,
también tiene planchas
ferrando las ruedas.

En el menguante de Enero
corta el madero, que es el mejor.
Si quieres que el carro cante
úntale con sal de higuera,
verás como el carro canta
y la rueda anda ligera.

Canta en el invierno,
canta en el verano,
canta en el otoño,
canta todo el año,
canta cuando llueve,
canta cuando hay barro,
también el carrero
cuando va en el carro.

Por los caminos del Bierzo
rechilla el carro que es un primor.

El carro de La Ribera/Babia

Si quieres que cante el carro 
al estilo la Ribera,
pon el eje de negrillo,
los verdugos de Salguera.

La Montaña es un jardín,
las montañesas son flores.
El que quiera ser feliz
busque en la Montaña amores.

Yo nací en la Montaña
y morir en ella quiero
que corre el aire más puro
y está más cerca del cielo.

En la Montaña nací
y a la Montaña yo vuelo
porque en la Montaña
se cría todo lo bueno.
De donde son aquéllos mozos, 
que van por la carretera,
son los mozos de Palacios
y los de Matalaviecha,

Si quieres que cante el carro,
al estilo la Ribera,
pon el eje de negrillo,
los verdugos de salguera.

Para cantar, los de Babia
para lino, la ribera; .
para mocitas de garbo
las de Otero de las Dueñas.

Achú arriba n' aquel alto,
relucen los, tapabocas,
son los mocines del Cueto ,
que vienen de ver las mozas.

En Villacorta, la rama;
en Valderrueda, La hoja;
en La Sota, los rosales,
y en Morgovejo, ias rosas.

En el pueblo de Sorriba
veinticinco, mozos son,
veinticinco pinos de oro .
que relumbran como el Sol.

Si quieres saber, de fijo
dónde está la bizarría,
en el pueblo de Nocedo,
partido de La Vecilla.

Pobladura está en un alto,
y las eras en ladera,
y la Iglesia, con su torre,
más allá de las bodegas.

Piedrasecha es un jardín
ameno por su belleza,
allí se encuentra la Granja
y el paseo de la reina.

Por haber crecido tanto,
te llaman castillo viejo,
si llegas a cisecer más
la torre de Morgovejo.

En Cifuentes, los valientes;
en Nava, los caballeros;
en Valdealcón, los hidalgos;
en Garfín, los carboneros.

Piedrasecha

No hay pueblo como mi pueblo,
ni valle como mi valle,
ni casa como mi casa,
ni calle como mi calle.


Piedrasecha es un jardín
ameno por su belleza,
allí se encuentra la granja
y el paseo de la reina.