Cuaderno de cantares: Música y otros instrumentos 

Cuaderno de cantares:  Música y otros instrumentos 

A la orilla del río 
tengo mis bienes: 
una gata y un gato 
con cascabeles. 

A la puerta de la Chana 
tocaban el tamboril 
a ver si la Chana, Chana 
se salía a divertir. 


A mi me gusta la gaita 
viva la gaita, viva el gaitero 
a mi me gusta la gaita 
que tenga el fuelle de terciopelo. 

A tu puerta hemos venido 
con guitarras a cantarte, 
estarás bien satisfecha 
que somos diez a tocarte. 

Al ciego Benamarías 
todos le mandan tocar, 
pero no le dice nadie: 
pasa, ciego, a merendar. 

Al que toca el tamboril 
del cielo le caiga un rayo, 
y ese rayo se convierta 
en niña de quince años. 

Al señor tamboritero 
las gracias le voy a dar 
por la atención que ha tenido 
de acompañarme a tocar. 

Allá va la despedida, 
allá va, que nos marchamos, 
si no nos sacan más vino, 
ni tocamos ni cantamos. 

Allá va la despedida, 
la que dio Cristo a su abuela, 
los que bailan se divierten 
y los que tocan se amuelan. 

Allá va la despedida, 
que el rabel se vuelve loco, 
mañana por la mañana 
tocaremos otro poco. 

Avivai las castañuelas 
mozas del baile primero; 
avivai las castañuelas 
que yo avivaré el pandero. 

Avivai, mozas, el baile 
si lo queréis avivar, 
avivai las castañuelas 
que yo avivaré el cantar. 

Ciento cincuenta suegras 
van pal infierno, 
delante va la mía 
tocando el cuerno. 

****

Comprábanme la gaita, 
no la quise vender, 
que la gaita no es mía, 
que es de la mi mujer. 
No la vendas, marido, 
no la vendas, por Dios, 
que es la mejor alhaja 
que tenemos tú y yo. 

***********
Con el permiso de ustedes 
me pongo a tocar un baile, 
y de mi gusto sería 
no perjudicar a nadie. 

Con una mala guitarra 
toda la noche rondamos, 
y a los del tambor y la gaita 
bien que los arrinconamos. 

Cuando me parió mi madre, 
dijo en seguida mi abuela: 
este niño es bailador, 
tiene un par de castañuelas. 

Dale, compañero, dale 
a la guitarra que suene, 
que está muy lejos de aquí 
donde tu morena duerme. 

De las clases musicales 
salgo to’los días contento, 
porque la maestra quiere 
tocar siempre mi instrumento. 

¿Dónde vas a dar agua, 
mozo de bueyes, 
que desde mi cama siento 
los cascabeles? 

El día que yo me case 
no dejaré de llevar 
al mejor tamboritero 
que encuentre por el lugar. 

Puntuación: 4 de 5.
El gaitero de Fresnedo 
que viene de ralo en ralo 
va tocando por la calle 
la toná de los casados. 

El señor gobernador 
se gasta mucha finura 
que le ha puesto campanillas 
al carro de la basura. 

El rabel está enojado 
y el que lo toca también 
porque no le dan de aquello 
que rechina en la sartén. 

El rabel para ser fino 
ha de ser de verde pino, 
la vihuela de culebra 
y el sedal de mula negra. 

El rabel se ha cansado, 
yo me despido, 
que cantando y tocando 
bien he cumplido. 

En l’andar te conozco 
que tienes ganas 
de tocar la zambomba, 
¡tócala y calla!  

Esta noche voy de ronda 
haga claro o haga nublo 
he de romper mi guitarra 
en las costillas de alguno. 

Este pandero que toco 
en medio tiene una O 
con un letrero que dice: 
viva quien toca el tambor. 

Este par de dulzaineros, 
con dulzaina y tamboril, 
que nos toquen unas piezas 
y nos vamos a dormir.  

Este rabel pide vino 
y las cuerdas, aguardiente, 
y el mocito que lo toca, 
mocitas de quince a veinte. 

La gaita de la ribera 
es difícil de tocar, 
sólo la toca el gaitero 
y miradlo dónde está. 

La guitarra pide vino, 
y el guitarrillo, aguardiente, 
y el tocador que lo toca, 
mocitas de quince a veinte. 
La guitarra que yo toco, 
siente como una persona: 
unas veces canta y ríe, 
otras veces gime y llora. 

La mujer y la guitarra 
son distintos instrumentos, 
uno se toca por fuera, 
y otro se toca por dentro. 

La zambomba está ronca, 
tiene ronquera, 
porque ha bebido agua 
de la ribera. 

La zambomba está mala, 
¿qué le daremos? 
una taza de caldo, 
que la escaldemos. 

Las castañuelas de tejo 
son de mi hermano Matías, 
cuando mi hermano se muera, 
las castañuelas son mías.  

Las cuerdas de mi guitarra 
yo te diré cuáles son: 
prima, segunda, tercera, 
cuarta, quinta y el bordón. 
Los pendientes que te pones 
campanillas de oro son, 
que descansan en mis hombros, 
tocan en mi corazón.  

Me dicen que no se puede 
hacer tres cosas a un tiempo; 
mira como bailo y canto 
y toco los instrumentos. 

Morena, si vas al baile, 
deja en tu casa las penas, 
que la danza es alegría 
de dulzaina y panderetas. 

Por el camino del Val 
un maragato cantaba 
al son de las campanillas 
que su reata llevaba. 

Por estar mi amor ausente, 
sigue la pena en mi boca, 
mientras que la gente baila, 
yo estoy toca que te toca. 

Por la calle abajo bajan, 
la vihuela van tocando, 
una cuadrilla de mozos, 
que la ronda van echando. 

Puntuación: 2 de 5.

«Por mi afición sin segundo 
metime a tamburitero, 
y alegre voy por el mundo, 
tocando gano el dinero. 

Rompióseme la flauta, 
rompióseme el tambor, 
y ahora que no lo tengo, 
al monte de pastor. 

Sé cantar y sé bailar, 
sé tocar la pandereta, 
el que se case conmigo 
lleva música completa. 

Si quieres tener un hijo 
que toque bien el rabel, 
vente conmigo, morena, 
que yo te lo puedo hacer. 

Si quieres vivir alegre 
cásate con un corneta, 
de mañana toca diana 
y por la tarde trompeta. 

  Si se cayera el templete 
y cogiera a un musiquín, 
y pillara a Arturo Cabo, 
que es el que toca el flautín.

Siempre cuando vas de ronda 
te gusta llevar tambor, 
eso me está demostrando 
que eres mozo fanfarrón.   

Toca, rabel mío, toca, 
que te tengo que romper 
que a la puerta de mi novia 
no has querido tocar bien. 

Todos los que cantan bien 
se acercan a la guitarra, 
y yo como canto mal 
ni me acerco, ni me llaman. 

Toquen, toquen  
los hierros y flautas, 
vamos todos al campo florido, 
a ver al niño hermoso 
que en el portal ha nacido. 

************

Una moza en el baile 
dijo en voz alta: 
si me gustan los mozos 
es por la gaita. 
Y un mozo le contesta 
con gallardía, 
si te gusta la gaita, 
toma la mía. 
****
Viva la punta de arriba, 
viva la punta de abajo, 
viva quien baila en el medio, 
vivan los que están tocando. 

Volaban los pajarcitos 
por encima del romero, 
con su lenguaje decían: 
Que viva el tamboritero. 

Yo me canso, yo me canso, 
yo me canso de tocar, 
y las mocitas del baile 
no se cansan de bailar.  

Zumba, zúmbale al pandero, 
al pandero y al rabel, 
toca, toca la zambomba, 
dale, dale al almirez. 

Puntuación: 5 de 5.

Cuaderno de cantares: Pájaros y otras aves 

A la mar se van los ríos, 
paloma revoladora, 
no pongas el pie delante, 
deja que ruede la bola. 

Abran esas puertas de arco, 
ábranlas de par en par, 
dejen que entre la paloma 
dentro de su palomar. 

 Adiós, palomita 
de las alas rojas, 
que hoy te despediste 
de las otras mozas. 

Adiós, palomita, 
de los palomares, 
que ya te despides 
de tus mocedades. 

Al empezar me temo, 
porque hay algunas 
que a las aves que vuelan 
les cortan plumas. 

 Al subir a una arboleda 
cantaban los pajarcitos, 
cantaban: Cristo nació, 
cantaban: Cristo ha nacido. 

Aquel pajarillo, madre, 
que canta en el ramo verde, 
ruégale a Dios que no cante, 
porque mi amor no se duerme. 

Asómate a la ventana, 
a esa que mira hacia el río, 
y verás que en la arboleda 
un pájaro ha puesto el nido. 

 Cantaban los pajarcitos 
por encima de la fuente, 
y en el cántico decían: 
vivan todos los presentes. 

Cantaban los pajarcitos 
por encima del romero, 
y en el cántico decían: 
Vivan los casados nuevos. 

Cantar que del alma sale 
es pájaro que no muere, 
porque canta los sentires 
y el corazón siempre siente. 

 Como los pájaros cantan 
el trino de sus amores, 
así canto yo la jota 
para aliviar mis dolores. 

¿Cómo quieres que te quiera 
y que te tenga afición, 
si otro pajarillo vuela 
dentro de tu corazón? 

Cuando sales al campo, 
morena mía, 
cantan los pajarillos 
con alegría. 

 Cuatro palomitas blancas, 
subidas en el alero 
se dicen unas a otras: 
no hay amor como el primero. 

Cuatro pies tiene el lobo, 
cuatro la loba, 
cuatro la lagartija, 
dos la paloma. 

Dame la mano, paloma, 
para subir a tu nido, 
me han dicho que duermes sola, 
quiero yo dormir contigo. 

 De la rama a la ventana 
yo vi volar a un jilguero, 
yo también voy a mudar 
de lo llano a lo ligero. 

El jilguero con su pico 
parte los granos de alpiste, 
y tú me partes el alma 
con las cosas que me dices. 

El pajarito 
y el pajarero 
qué bien cantaba 
n’el mes de enero. 

 El pájaro era verde, 
las alas de color, 
piquito de canario, 
más bonito que el sol. 

En el jardín del amor 
vuela una paloma triste, 
en busca del bien que adora 
no hay rama que no registre. 

En el monte canta el cuco, 
en la torre la cigüeña, 
el pajarito en el campo, 
el borracho en la taberna. 

 En la torre de la iglesia 
hay un nido de jilgueros 
y ha dicho el señor cura 
que no le toquen los huevos. 

Entre los ajos 
y entre los puerros 
tengo yo un nido 
de pajarzuelos.  

Eres hija del sueño, 
paloma mía, 
siempre que a verte vengo 
te hallo dormida. 

 Eres más hermosa, niña, 
que la nieve en el collado, 
que la azucena en el huerto, 
y la paloma en el prado. 

Eres pájaro diestro, 
pero no sabes 
la destreza que tienen 
las otras aves. 

Están puestas en el baile 
las palomitas hermosas, 
como no son volanderas 
en cualquier sitio se posan.

Hermosa y blanca paloma, 
que de lejos vengo a verte, 
asómate a la ventana 
si no hay otro inconveniente. 

La madre de esta doncella 
bien tiene por qué llorar: 
se le marcha la paloma 
de tan lindo palomar. 

La Virgen de la Encina 
tiene tres torres, 
dime, paloma blanca 
en cuál te pones. 

 Las mozas de mi pueblo 
qué bien que cantan, 
paé que tién jilguerines 
en la garganta. 

Los pajarillos y yo 
nos levantamos a un tiempo, 
ellos a cantar el alba, 
yo a llorar mis sentimientos. 

Los pajaritos del cielo 
cantando mecen la cuna 
y el Niño recién nacido 
jugando está con sus plumas. 

 Los pájaros cuando cantan 
bajan a beber al río, 
y con las alitas dicen: 
yo con ésta me despido. 

Mi amante puesto a caballo 
parece el ave que vuela, 
cuántos quisieran saber 
el pensamiento que lleva. 

 No creas que porque canto 
tengo el corazón alegre, 
que soy como el pajarillo, 
que si no canta se muere. 

No salgas, paloma, al campo, 
mira que soy cazador, 
si tiro un tiro y te mato, 
para ti será el dolor. 

Pajarillo jilguero, 
dime qué comes. 
Arenillas del río, 
del campo flores. 

Pajarillo que cantas 
en la laguna, 
no despiertes al niño 
que está en la cuna. 

 Pajarillo que pretendes 
en el huerto hacer el nido, 
antes de llevar la paja, 
repara bien el peligro. 

Pajarito jilguero, 
no cantes tanto, 
no sea que la risa 
se vuelva llanto. 

Pajarito ruiseñor 
que en el pico llevas hilo, 
dámelo para coser 
tu corazón con el mío. 

 Pájaro que estás volando 
por encima del convento, 
toma y llévale esta carta 
a una niña que está dentro.

Pájaro que estás volando 
y en el pico llevas flores, 
en las alas alegrías 
y en el corazón amores. 

Para empezar a cantar 
no voy a pedir permiso, 
que ya soy pájaro viejo 
y sin cantares no vivo. 

 Parece mi morena 
cuando va a misa 
pajarita de nieves 
que anda y no pisa. 

Pensamiento que vuelas 
más que las aves, 
llévale este suspiro 
a quien tú sabes. 

Revolaba la paloma 
por la torre de Bustillo, 
que echen los mozos afuera, 
que nos beben todo el vino. 

 Qué alegres los pajarillos 
que cantan en la arboleda 
al ver pasar por allí 
la flor de la primavera. 

Quisiera ser como el cuco, 
pájaro que nunca anida, 
pone el huevo en nido ajeno 
y otro pájaro lo cuida. 

Si quieres que te quiera, 
pájaro verde, 
si quieres que te quiera 
has de quererme. 

 Tengo un pájaro que canta 
cuando te suelo nombrar, 
mira si te nombraré 
que está ronco de cantar. 

Todas las avechuchas 
hoy se han juntado 
a comer un borrico 
desorejado. 

Un pajarillo alegre 
picó en tu boca 
pensando que tus labios 
eran dos rosas.

Un pájaro con cien plumas 
no se puede mantener, 
y un escribano con una 
mantiene hijos y mujer. 

Volaban los pajarcitos 
por encima del romero, 
con su lenguaje decían: 
Que viva el tamboritero. 

Vuela la paloma 
por cima la oliva, 
vivan muchos años 
padrino y madrina 

 Ya está el pájaro, madre, 
puesto en la esquina 
esperando a que llegue 
la golondrina. 

Cuaderno de cantares: Panderos y panderetas 

A lo alto y a lo bajo 
y a lo ligero, 
al uso de mi tierra 
toco el pandero. 


A lo vivo, a lo vivo 
toco el pandero 
porque sé que te gusta 
bailar ligero. 

Adiós, que ya me despido 
y a la lumbre voy derecha, 
que está haciendo mucho frío 
y cede la pandereta. 

Ahora sí que voy a dar 
un golpe más al pandero, 
porque ha salido a bailar 
el mozo que yo más quiero. 

Al uso de mi tierra 
toco el pandero, 
que al uso de la vuestra, 
ni sé ni quiero. 

Allá va la despedida 
e iros a la puñeta, 
que así me echaron a mí 
a tocar la pandereta. 

Allá va la despedida 
en un cestito de peras 
con un letrero que dice: 
Vivan las pandereteras. 

Allá va la despedida, 
y con ésta, fuera, fuera, 
que no me crió mi madre 
para ser panderetera. 

Atrevimiento he tenido 
a tocar la pandereta, 
como aquel que coge un libro 
y no conoce una letra. 


Aunque voy al filandero 
no es por filare la roca, 
es por tocar el pandero, 
que esta noche a mí me toca. 

Avivai las castañuelas, 
mozas del baile primero, 
avivai las castañuelas, 
que yo avivaré el pandero. 

Como no tengo tetas 
como vosotras, 
se me baja el pandero 
pa las pelotas. 

Con el repicoteo  
de las sonajas, 
con el repicoteo 
bailan las damas. 
Bailan las damas, niña 
y los mancebos 
al son de las sonajas 
y del pandero. 


Cuando cojo el pandero 
no sé cantares, 
cuando voy para misa 
salen a pares. 

Dale, dale al pandero, 
dale que suene. 
Ya estoy harta de darle, 
y mi amor no viene. 

El pandero está roto, 
se sale el aire, 
préstame tu pañuelo 
para taparle. 

El pandero toca poco, 
la gracia me ayuda menos, 
ay, con licencia, señores, 
señores, lo dejaremos. 

El tocar el pandero 
no tiene ciencia, 
es darle con la mano 
y dejarla muerta. 

En lo alto de la braña 
un pandero repicaba, 
eran todas las vaqueiras, 
que unas con otras bailaban. 

Esta noche vais a ver 
cómo retumba el pandero, 
que si esta noche se rompe, 
mañana lo compro nuevo. 

Este pandero que toco, 
éste que traigo en la mano, 
es de la mi cuñadita, 
de la mujer de mi hermano. 

Puntuación: 5 de 5.

Este pandero que toco 
en el medio tiene un ramo 
con un letrero que dice: 
Vivan los que están bailando. 

Este pandero que toco 
es de la piel de un carnero, 
la lana que saqué de él, 
pa las bragas de mi abuelo. 

Este pandero que toco 
los aros son de nogal 
y la niña que lo toca 
de Busdongo es natural. 

Este pandero que toco, 
los aros son de sardón, 
y la niña que lo toca 
es natural de León. 

Este pandero que toco, 
retumba con alegría, 
porque sabe que quien baila 
es la que yo bien quería. 

Este pandero que toco 
tiene cuatro cascabeles, 
y una rosa en cada esquina 
para dar a los Manueles. 

Este pandero que toco 
tiene lengua y sabe hablar, 
sólo le faltan los ojos 
para ayudarme a llorar. 

Este pandero que toco, 
tiene pintada una O, 
con un letrero que dice: 
Este baile se acabó. 

Este pandero que toco 
tiene veinticinco sones, 
cada sonaja, un suspiro, 
y en medio, un ramo de flores. 

Este pandero que toco 
tiene veinticinco sones, 
veinticinco puñaladas 
merecen algunos hombres. 

La despedida vos doy, 
que el pandero se destempla, 
o me dais otro pandero 
o aquí termina la fiesta. 

La pandereta está rota, 
con qué la remendaré, 
con la lengua de los hombres, 
que dicen lo que no es. 

La pandereta está mala, 
que le duele la barriga, 
hay que hacerle chocolate 
como a una mujer parida. 

Las monjas del convento 
me llaman loca 
pues me gusta el pandero 
más que la toca. 

Mal haya quien me enseñó 
a tocar la pandereta, 
por darle con tanto gusto, 
tengo la muñeca abierta. 

María como la mía, 
no la hay en el mundo entero, 
para cantar y bailar, 
para tocar el pandero. 

María como la mía 
no la hay en este lugar, 
para tocar el pandero, 
para cantar y bailar. 

Pandereta, pandereta, 
hoy te tengo de romper 
a la puerta de mi amo 
antes del amanecer. 

Para cantar, San Lorenzo, 
para bailar, Ponferrada, 
para tocar el pandero, 
vete a Congosto y Cobrana. 

Para cantar, viva Asturias, 
para bailar, la Ribera, 
para tocar el pandero, 
Casares, que es la mi tierra. 

Para cantar, viva yo, 
para bailar, mi cuñada, 
para tocar el pandero, 
mi suegra, que es de Laciana. 

Puntuación: 5 de 5.

Por bailar quien lo baila, 
toco el pandero, 
que si no lo arrojara 
por este suelo. 

Por una morena 
que estaba en el baile 
tocando el pandero 
todita la tarde. 

Porque toco el pandero, 
mi amor me riñe, 
porque dice que rompo 
muchos mandiles. 

Sal, casada, sal, casada, 
sal, casada, de la iglesia, 
que te estamos esperando 
con pitos y panderetas. 

Salid, mocitas, al baile, 
salid, no tengáis pereza, 
que primero salí yo 
a tocar la pandereta. 

Salid, mozas, a bailar, 
que ya retumba el pandero, 
que hoy en día vale más 
la alegría que el dinero. 

Sé cantar y sé bailar, 
sé tocar la pandereta, 
el que se case conmigo 
lleva música completa. 

Sé cantar y sé bailar, 
sé tocar la pandereta, 
que me lo enseñó mi madre 
cuando mamaba la teta. 

Si han de salir a bailar, 
si han de salir salgan luego, 
que no tengo los cantares 
en el aro del pandero. 

Toca, pandereta, toca 
pon las ferreñas de punta, 
ahora que anda bailando 
a hermosura toda xunta. 

Toca, pandereta, toca 
que te tengo de romper, 
que a la puerta de mi amante 
no has querido tocar bien. 

Toca, pandereta, toca, 
que te tengo de romper, 
si yo te rompo y te pago, 
nada te dejo a deber. 

Toquen las zambombas,  
suenen los panderos, 
vayamos ligeros 
todos a Belén.  

Toquen panderetas, 
pitos y sonajas, 
a los de la boda 
yo les doy las gracias. 

Viva el baile, viva el baile, 
viva quien está bailando, 
viva quien toca el pandero, 
también quien está mirando.

Ya me canso, ya me canso 
de tocar la pandereta, 
y los señores del baile 
no se cansan de dar vueltas. 

Ya se lo dije a mi suegra, 
que a cantar me ganaría, 
pero a tocar el pandero 
trabajo le costaría. 

Zumba, zúmbale al pandero, 
al pandero y al rabel, 
toca, toca la zambomba, 
dale, dale al almirez. 

Puntuación: 4.5 de 5.
Cuaderno de cantares:  Panderos y panderetas 

Cuaderno de cantares: el azul

Puntuación: 4.5 de 5.

Puntuación: 5 de 5.

Cuaderno de Cantares: EL CORAZON

A robar corazones 
voy al molino 
porque la molinera 
me robó el mío. 

Adiós, ciudad de León, 
mi corazón en ti queda, 
que lo tienen prisionero 
los ojos de una morena. 

Ahí tienes mi corazón, 
recíbelo con cariño, 
puedes quedarte con él 
ya que no quieres conmigo. 

Allá arriba en aquel alto, 
donde posa la nieblina, 
hay un pañuelo de flores 
y el corazón de una niña. 

Allá va la despedida 
a todos en general, 
que mi corazón no quiere 
con ninguno quedar mal. 

Amores de viejos tiempos 
qué malos de olvidar son, 
tienen las raíces hondas 
al lado del corazón. 

Anduvístete alabando 
en una conversación 
que jugabas a los naipes 
dentro de mi corazón. 

Cantar que del alma sale 
es pájaro que no muere, 
porque canta los sentires 
y el corazón siempre siente. 

Canto triste, canto triste, 
no puedo cantar alegre, 
tengo el corazón herido 
y las heridas me duelen. 

¿Cómo quieres que tenga 
dos corazones: 
uno de filigrana 
y otro de amores? 

Corazón mío, no llores, 
no sientas ni sufras penas, 
no hay corazón como el mío 
que sufre, calla y espera. 

Corazón que no quiera 
sufrir dolores, 
pase la vida entera 
libre de amores. 

Corazones partidos 
yo no los quiero, 
que cuando doy el mío 
lo doy entero. 

Cuando paso por tu puerta 
y te veo en la ventana, 
se me alegra el corazón 
para toda la semana. 

¿De qué te sirve tener 
esa cara tan hermosa, 
si tiene tu corazón 
espinas como las rosas? 

De San José traigo el ramo, 
de San Francisco el cordón, 
de la Virgen, la corona, 
de mi amante, el corazón. 

Debajo de un limón verde, 
donde nace el agua fría, 
le di yo mi corazón 
a quien no lo merecía. 

Dicen que mi pueblo es feo 
porque no tiene balcones, 
pero tiene unas mocitas 
que roban los corazones. 

Dices que me quieres mucho, 
y es mentira, que me engañas, 
que en un corazón tan chico 
no pueden caber dos almas. 

El clavel que tú me distes 
el día de la Ascensión 
no fue clavel, que fue clavo 
que me clavó el corazón. 

El corazón de los hombres 
es como un día nublado, 
que tiene más pensamientos 
que leyes un abogado. 

Puntuación: 3 de 5.

El corazón herido, 
tarde se alivia 
si no pone remedio 
quien dio la herida. 

El corazón te diera, 
pero me temo 
que si tú me lo llevas 
sin él me quedo. 

El día que me dijeron 
que tú ya no me querías 
se me quedó el corazón 
lo mismo que lo tenía. 

El día que tú te mueras 
de luto pondré el balcón, 
una vela en cada esquina 
y en medio mi corazón. 

El primer amor que tuve 
se me llevó el corazón; 
no hay amor como el primero, 
que se lleva lo mejor. 

Eres bueno sí lo eres, 
que tienes buen corazón, 
pero tienes una falta, 
que eres falso en el amor. 

En el campo nacen flores, 
y en el mar nacen corales, 
en mi corazón, amores, 
y en el tuyo falsedades. 

En el corazón te traigo, 
que no puedo más adentro, 
ya me puedes entender, 
si tienes entendimiento. 

¿En qué jardín te has criado, 
hermoso ramo de flores? 
En un jardín delicioso, 
cautivando corazones. 

Encima de tu ventana, 
debajo de tu balcón, 
hay una fuente que mana 
sangre de mi corazón. 

Estrella de fuego fuiste, 
y en mi corazón entraste, 
dejaste el fuego encendido 
y luego te retiraste. 

Has de saber, si no sabes, 
que tengo dos corazones: 
uno para los leales 
y otro para los traidores. 

Hojas del árbol caídas, 
juguetes del viento son, 
igual que las desprendidas 
del árbol del corazón. 

La despedida canto 
de mis cantares, 
del corazón y el alma, 
te doy las llaves. 

La naranja nació verde 
y el tiempo le dio el color, 
mi corazón nació libre 
y el tuyo lo aprisionó. 

La ronda pasa y no pasa, 
la ronda viene y no viene, 
es como tu corazón: 
no sabe a quién entretiene. 

Las mocitas de mi pueblo 
qué resaladinas son, 
delgaditas de cintura 
y alegres de corazón. 

Llora, llora, corazón, 
llora si tienes por qué, 
que no es delito en un hombre 
llorar por una mujer. 

Los ojos y el corazón 
son amigos especiales, 
cuando el corazón suspira, 
los ojos lloran sus males. 

Me dieron tres puñaladas 
al lado del corazón, 
tres puñaladas me dieron 
sólo por quererte, amor. 

Mi corazón lo prendieron 
y a la cárcel lo llevaron, 
y sin delito ninguno, 
a muerte lo sentenciaron. 

Puntuación: 3.5 de 5.

No canto porque bien canto 
ni porque soy cantadora, 
canto por dar alegría 
a tu corazón, que llora. 

No sé si cante, si llore, 
que todo me da dolor. 
Si canto me da en el alma, 
si lloro, en el corazón. 

Pájaro que estás volando 
y en el pico llevas flores, 
en las alas alegrías 
y en el corazón amores. 

Pájaro que vas volando 
y en el pico llevas hilo, 
dámelo para coser 
mi corazón, que está herido. 

Quisiera ser por un rato 
de tus orejas pendiente, 
para decirte al oído 
lo que mi corazón siente. 

Señor alcalde mayor, 
reprenda usté a los ladrones, 
porque tiene usté una hija, 
que roba los corazones. 

Si quieres que te quiera 
dame doblones, 
que es moneda que alegra 
los corazones. 

Si quieres que yo te diga 
lo que mi corazón siente, 
ya te lo diré mañana 
caminito de la fuente. 

Si vas a la carretera, 
da la vuelta y vuelve luego, 
y dile a la mi morena 
que en el corazón la llevo. 

Soldadito de a caballo, 
¿qué llevas en la mochila? 
Llevo las armas de un Rey 
y el corazón de una niña. 

Tengo el corazón bordado 
con el hilo del amor, 
lo tengo tan dibujado 
que no entiendo su labor. 

Tengo el corazón herido 
de una puñalada tuya, 
al ver que me has olvidado 
sin tener causa ninguna. 

Tengo el corazón partido 
en cincuenta cuarterones, 
que me lo partió mi amante 
en varias conversaciones. 

Tengo una puñaladina, 
que me la dio un macareno 
al lado del corazón, 
donde remedio no tengo. 

Tienes unos ojos, niña, 
como ruedas de molino, 
que muelen los corazones 
como granitos de trigo. 

Un corazón de madera 
tengo que mandar hacer, 
que no sienta ni padezca 
ni sepa lo que es querer. 

Un corazón te di anoche, 
otro te di esta mañana, 
tú tienes dos corazones, 
yo estoy descorazonada. 

Ya se van los quintos, madre, 
calle mayor adelante, 
el corazón llevan triste, 
pero sereno el semblante. 

Puntuación: 5 de 5.

Cuaderno de Cantares: EL AIRE

Cuaderno de Cantares: EL AIRE

A la suegra que yo tengo, 
quiero bien que Dios la guarde, 
que me la cuelgue de un pino 
y que le dé bien el aire. 

Ahí está el señor padrino 
tirando duros al aire, 
y también quien los recibe 
en sin perjuicio de nadie. 

Aire, que la lleva el aire, 
aire, que el aire la lleva, 
como tiene tanto rumbo 
no he podido hablar con ella. 

Aire que viene de arriba 
trae la nieve hasta tu puerta, 
fuego te traería yo 
morena, si tú quisieras. 

Aire que vienes de arriba, 
no me revuelques el pelo, 
que lo traigo peinadito 
de mano de mi moreno. 

Airecito, aire, 
aire de León, 
aire que te llevo 
en el corazón. 

Al aire de mi tierra, 
al aire, al aire, 
al aire de mi tierra, 
que es saludable. 

Al empezar a cantar 
no pido licencia a nadie, 
que soy solterita y puedo 
echar una voz al aire. 

Algún día los aires 
de esta tu capa 
me servían de alivio 
y ahora me matan. 

Allá arriba, allá arribita, 
allá arriba en aquel valle 
tengo yo los mis amores, 
¡cómo los menea el aire! 

Amores en torre firme 
no los derriban los aires, 
¿dónde estás, que no me escuchas, 
alivio de mis pesares? 

Anda, niña, y componte, 
vamos al baile, 
con la camisa rota 
y el culo al aire. 

Aquel estudiante, madre, 
tiene una cinta de seda, 
cómo la volea el aire, 
cómo el aire la volea. 

Asómate a la ventana 
y echa esos rizos al aire, 
para ver cómo te cuelga 
de cada cabello un ángel. 

Ay, qué ventana tan alta, 
ay, qué balcón tan al aire, 
ay, qué niña tan bonita, 
si me la dieran sus padres. 

Coloradina, ¿cómo no sales 
a la ventana que te dé el aire? que te dé el aire, que te dé el viento coloradina como un pimiento. 

Puntuación: 3 de 5.

Cómo se jalea 
aquella bandera 
que no le da el aire 
y ella se menea. 

Con el aire que lleva 
la Valentina 
con la teta derecha 
rompió una esquina. 

Puntuación: 5 de 5.

Con el aire que llevas 
cuando vas a lavar, 
el farol de la ronda 
me lo vas a apagar. 

Da la vuelta, bailadora, 
dala ligera y con aire, 
ya sabes que está mirando 
toda la gente del baile. 

Da la vuelta en el aire, 
galán, ahora, 
mira que lo merece 
la bailadora. 

Da la vuelta en el aire, 
que se te vea 
el refajito corto 
que colorea. 

El pandero está roto, 
se sale el aire, 
préstame tu pañuelo 
para taparle. 

En lo alto de la sierra, 
lo moreno es lo que vale; 
lo blanco lo quema el sol, 
y lo colorao el aire. 

Estando sola, solita, 
me abrió las puertas el aire, 
creyendo que era mi amor, 
que venía a consolarme. 

La ausencia es para el amor 
como el aire para el fuego, 
si es mucho lo hace mayor, 
si es poco lo apaga luego. 

La luna va por los altos, 
el aire la bambolea, 
puedes darte por dichosa, 
voy a cantar la primera. 

La noche más oscurita, 
tengo de rondar tu calle, 
por ver si alguna rosita 
se deshoja con el aire. 

La primera que canto 
no va con aire, 
porque sale del pecho 
de una cobarde. 

La primera va por Dios, 
la segunda, por el aire, 
la tercera va por ti, 
mocito de gran donaire. 

Las bercianitas, madre 
van al molino, 
con el aire que llevan 
muelen el trigo 

Los aires de la montaña 
dan colores y hermosura, 
por eso las de Prioro 
no necesitan pinturas. 

Los domingos voy al baile 
con mi mandilín de seda, 
pa dar más aire a la jota, 
pongo el mandilín de cerras. 

María, yo te llamo 
y no me respondes, 
¡cómo la lleva el aire 
la voz de un hombre! 

Más alto que las estrellas 
vuela mi amor por el aire, 
el que no sepa querer 
que no comprometa a nadie. 

Puntuación: 3 de 5.

Me llamaste veleta 
por lo variable, 
si yo soy la veleta, 
tú eres el aire. 

Mi amante cuando se fue 
me dijo que no llorara, 
que echara penas al aire, 
pero que no le olvidara. 

Para empezar a cantar 
empiezo con la primera, 
la flor que primero nace, 
primero el aire la lleva. 

Puntuación: 3.5 de 5.

Por debajo del puente 
no pasa nadie, 
sólo el polvo y la arena 
que lleva el aire. 

Por esta calle que vamos, 
no decimos mal de nadie, 
somos mozos y podemos 
echar una ronda al aire. 

Qué serenita 
cae la nieve, 
y el aire cierzo 
que la detiene. 

Si quieres que yo te quiera 
has de hacer lo que yo mande: 
poner mi nombre en el agua 
y mi apellido en el aire. 

Siempre viví en la montaña 
y morir en ella quiero, 
que corre el aire más puro 
y está más cerca del cielo. 

e compré unas enaguas 
pa que en el baile 
te lucieras tirando 
brincos al aire. 

Tiré un limón por el aire 
por ver si coloreaba, 
subió verde y bajó verde, 
mi querer nunca se acaba. 

Todos los días de fiesta 
vas a Misa con tu madre, 
llevas el pelo tendido 
a la voluntad del aire. 

Todos quieren a la rubia, 
la rubia no quiere a nadie, 
la rubia se va a quedar 
como el pájaro en el aire. 

Un soldado me dio un ramo 
y lo puse a la ventana, 
vino el aire y lo llevó, 
adiós, soldado del alma. 

Va por el río, 
va por la arena, 
va por el aire 
la mi morena. 

Viva, viva la alegría, viva 
y el jaleo de la estudiantina. 
Viva, viva la gracia y el aire 
y el jaleo de los estudiantes. 

Yo me enamoré del aire, 
del aire de una mujer, 
como la mujer era aire, 
con el aire me quedé. 

Puntuación: 5 de 5.

Cuaderno de Cantares: EL JUEGO

Cuaderno de Cantares: EL JUEGO

A tu padre le llaman
el rey de copas,
a tu madre, el caballo
y a ti la sota


Anduvístete alabando 
en una conversación 
que jugabas a los naipes 
dentro de mi corazón. 

Ay de mí, que la perdí, 
ay, que la traigo perdida, 
jugué con un jugador, 
tengo perdida la vida. 

Dentro de mi pecho tengo 
una mesa de cristal 
donde pelean al naipe 
mi amor y tu falsedad. 

El cura de mi pueblo 
y el de La Mota 
jugaron los calzones 
a la pelota. 

El pajarito en las flores 
ya cantaba y ya decía: 
en el juego del amor 
no se gastan fantasías. 

En el campo verde, 
ramito de flor, 
n’el tiro de barra 
no he visto a mi amor. 

En la iglesia hay una puerta 
que lleva pintado al óleo 
el Niño Dios a las cartas 
jugando con San Antonio. 

 Ésta es la plaza mayor, 
donde se ronda a las mozas, 
donde se juega a los bolos, 
donde se baila la jota. 

Estuve queriendo a un hombre 
un punto menos que a Dios, 
jugué una mala partida, 
lo juro, no me hará dos. 

 La baraja de los naipes, 
señores, voy a explicar 
para que de Dios se acuerden 
cuando vayan a jugar.  

La juventud de Robledo 
en todo lleva la gala, 
en cortejar y bailar 
y en el juego de la barra. 

Los mocitos de esta boda 
todos son unos gallinas, 
en vez de salir al baile 
juegan a las cuatro esquinas.

 
Los pajaritos del cielo 
cantando mecen la cuna 
y el Niño recién nacido 
jugando está con sus plumas. 

 ¿Pa qué le tiraste al cuatro 
si se te cocha la bola? 
Mocito de la fachenda, 
para mí no me acomoda. 

Por el río Torío 
bajaba una gabarra 
con cuatro jugadores 
de las Ventas de Nava.  

Rosina de los rosales, 
dime por qué no te casas, 
si tu padre quiere un rey, 
cuatro tiene la baraja. 

 Salgan, mozos, a bailar, 
salgan, mozos, de la barra, 
que bailan las mozas solas 
y nadie las acompaña. 

Si tu madre quiere un rey 
la baraja tiene cuatro: 
rey de oros, rey de copas, 
rey de espadas, rey de bastos. 

Tiraste, majo, la barra 
por encima de la torre, 
tirástela bien tirada, 
es hija de padres nobles. 

 Voy pa Llanes, voy pa Llanes, 
que han hecho bolera nueva; 
no voy por jugar los bolos, 
voy por ver la mi morena. 

Ya puedes tirar la barra 
por encima de la iglesia, 
que ya la llevas por tuya, 
caballero, la princesa. 

Ya puedes tirar la barra 
por encima del sombrero, 
que aunque pierdas la tirada, 
tuya es la flor, caballero. 

Ya puedes tirar la barra 
por encima del sombrero, 
que buena muchacha llevas, 
para pueblo forastero. 

Cuaderno de Cantares: LA FUENTE

Cuaderno de Cantares: LA FUENTE

A la entrada de este pueblo 
hay una fuente con agua, 
donde se lavan las mozas 
los picos de sus enaguas. 

A la fuente voy por agua, 
a la taberna por vino, 
al estanco por tabaco 
y al baile por ver a un primo. 

 A la fuente voy por agua, 
al jardín por ver las flores, 
al templo por ver a Dios, 
y al baile por mis amores. 

A la fuente voy por agua, 
al molín voy a moler, 
y a lo que voy a tu puerta 
ya lo puedes comprender. 

A la fuente voy por agua, 
y el agua no la aminoro, 
que se aumentan las corrientes 
con las lágrimas que lloro. 

 Adiós, adiós, prenda mía, 
Adiós te digo y te pido 
que nunca bebas el agua 
de la fuente del olvido. 

Al pie de una fuente f ría 
me puse a llorar mis penas 
y la corriente me dijo: 
no las hagas, no las temas. 

Al salir de la enramada, 
caminito de la fuente, 
tres puñaladas me dieron, 
pero ninguna de muerte. 

 Algún día, fuente clara, 
bien manaban tus corrientes, 
y ahora tienes que pedir 
agua de las otras fuentes. 

Algún día, fuente clara, 
en ti me lavaba yo, 
ahora ya no me lavo, 
que la fuente se secó. 

Algún día, fuente fría, 
no pasaba sin beber, 
y ahora paso y no bebo 
aunque me muera de sed. 

 Algún día, fuente fría, 
yo bebía en tus corrientes, 
y ahora como no manas, 
voy a beber a otras fuentes. 

Allá arriba en aquel alto 
hay una fuente que mana 
agua para los mineros, 
para lavarse la cara. 

Allá arriba en la montaña 
hay una fuente muy fría, 
donde beben los pastores 
agua clara y cristalina. 

 Arbolito, te secaste, 
teniendo la fuente al pie, 
en el tronco, la firmeza, 
y en la ramita, el querer. 

Arimeme a una fuente, 
fuime arimando, 
las penas con el agua 
fueron marchando. 

Ay, madre, que me lo han roto. 
Hija, no digas el qué. 
El cantarillo en la fuente, 
madre, ¿que se piensa usté? 

 Cuando la Benina va 
con los bueyes a la fuente, 
va diciendo: ah, buey morico 
pa que la oiga to’ la gente. 

De cantares y coplas 
tengo una fuente, 
cuando quiero cantares 
le doy corriente. 

 Dicen que te vas mañana, 
vete con Dios, dueño mío, 
cuidado, no bebas agua 
de la fuente del olvido. 

Dónde va la mi morena, 
dónde va la resalada? 
¿Dónde va la mi morena? 
A la fuente va por agua. 

¿Dónde vas, hermosa niña, 
dónde vas tan de mañana? 
Si la fuente se secó 
ya no puedes coger agua. 

El tu amor es como el charco, 
salió el sol y se secó, 
es mío es como una fuente, 
que siempre permaneció. 

 El tu amor es como el pozo 
que cuesta sacarle el agua, 
el mío es como la fuente, 
que ella sola se derrama. 

En el medio de mi pueblo 
tengo de hacer una fuente, 
con cuatro caños de agua 
para que beba la gente. 

En el portal de Belén 
hay una fuente que mana 
donde se lava la Virgen 
las manos por la mañana. 

 En los caños de esta fuente 
hay un bicho venenoso 
que echa a las mozas p’alante 
y echa la culpa a los mozos. 

Encima de tu ventana, 
debajo de tu balcón, 
hay una fuente que mana 
sangre de mi corazón. 

Estoy ronca, ronquita, 
de la garganta 
por beber de una fuente 
muy fría y clara. 

 Gasta la tabernera 
pendientes de oro 
y el agua de la fuente 
lo paga todo. 

La fuente que cría berros 
siempre tiene el agua fría, 
la niña que tiene amores 
siempre está descolorida. 

La fuente que cría flores 
algo de olores tendrá, 
la dama que tiene amores 
con qué gusto vivirá. 

 La morena fue a la fuente, 
es muy tarde y no se ve. 
O se rompió el cantarillo 
o se paró con ‘alguién’. 

La Virgen se fue a lavar 
los pañuelos a una fuente 
y le dijo a San José: 
Cuida al Niño, no despierte. 

Lágrimas pedí a una fuente 
para llorar mi tormento, 
porque es tan grande mi pena 
que ya ni lágrimas tengo. 

Las ovejuelas, madre, 
pasan el puente, 
y el pastor se ha quedado 
junto a la fuente. 

Las palabras que me diste 
a la orilla de la fuente, 
como eran palabras vanas 
se las llevó la corriente. 

Morenita resalada, 
¿dónde vas tan de mañana? 
voy a la fuente serena 
por una jarrita de agua. 

Niña, para ir a la fuente 
no hace falta ir tan lujosa, 
con un vestidito blanco 
va la niña salerosa. 

Niña, si vas a la fuente, 
ten cuidado con la herrada, 
no sea que te la lleven 
mientras tú pelas la pava. 

Niña, si vas a la fuente, 
ten cuidado con la herrada, 
no se te llene de arena 
de esa que la fuente mana. 

Olvidar para querer 
es una ignorancia loca, 
dejar secar una fuente 
por ir a beber a otra. 

Quédate con Dios, morena, 
que me voy a divertir 
a los caños de la fuente 
por ver el agua salir. 

Si a la fuente voy por agua 
y a la taberna por vino, 
siempre miro a tu ventana 
por si te veo, amor mío. 

 Si quieres que yo te diga 
lo que mi corazón siente, 
ya te lo diré mañana 
caminito de la fuente. 


Si vas por agua a la fuente 
y no llevas compañera, 
si quieres yo te acompaño, 
rosa de la primavera. 


Todos los que cantan bien 
beben vino y aguardiente, 
y yo como canto mal, 
agua fría de la fuente. 

 Tres cosas tiene Casares 
que no las tiene León, 
el Cueto y la Caleal 
y las fuentes del Turrón. 

Unos beben vino, 
otros aguardiente, 
y los más borrachos, 
agua de la fuente. 

Vegamián tiene dos cosas 
que no las tiene León: 
la fuente de los Corrales 
y la Peña Susarón. 

 Vente conmigo a la fuente 
que está al lado del molino, 
y al son del agua que corre 
háblame de tu cariño. 

Vente conmigo a la fuente, 
que va siendo de mañana, 
levántate, que se hiela, 
que se hiela el agua clara. 

Véteme por agua, majo, 
a la fuente la Verbena 
para lavarme la cara, 
que dicen que soy morena. 

 Viva el pueblo de Luyego, 
con sus fuentes y regatos 
la Virgen de los Remedios, 
patrona de Maragatos. 

Voy por agua, voy por agua, 
a la fuente del molino, 
donde mi novio me espera 
para regresar conmigo. 

Ya no va la Sinda 
por agua a la fuente, 
ya no va la Sinda, 
ya no se divierte. 

 Yendo por agua a la fuente 
en el camino encontré 
una cadenita de oro 
que mi amante perdió ayer. 

Cuaderno de cantares: LAS FLORES

A Buenos Aires le llaman 
hermoso jardín de flores, 
y yo le llamo destierro, 
destierro de mis amores. 

A la fuente voy por agua, 
al jardín por ver las flores, 
al templo por ver a Dios, 
y al baile por mis amores. 

 Adiós le digo a las flores, 
adiós digo a mi esperanza, 
y a ti no te digo adiós, 
porque te llevo en el alma.

Adiós y diviértete 
con las flores del camino, 
que yo también me divierto 
con lágrimas y suspiros. 

Al entrar en tu jardín 
me quité las zapatillas, 
por no pisarte las flores 
que tienes en las orillas.  

 Al otro lado del río 
sembré lino y cogí flores, 
conmigo son las palabras, 
con otra tienes amores. 

Allá arriba en aquel alto, 
donde posa la nieblina, 
hay un pañuelo de flores 
y el corazón de una niña. 

Allá va la despedida 
en un ramito de flores 
con un letrero que dice: 
que vivan los bailadores. 

 Aquí me pongo a cantar 
en este campo de flores, 
a pesar de mis contrarios 
y a gusto de mis amores. 

Aunque soy de tierra ajena, 
no vengo a buscar amores, 
que los tengo yo en mi pueblo 
como ramitos de flores. 

Azucena bien hermosa 
es tu esposa muy querida, 
jardinero siempre seas 
de esta flor que Dios te envía. 

 Bailador que bailas bien 
cuando en el baile te pones, 
cuando bailas a tu gusto 
con los pies dibujas flores. 

Cinco flores muy hermosas 
salen de misa mayor: 
los novios y los padrinos 
y el cura que los casó. 

Cuatro flores principales 
se plantan en mi jardín: 
la rosa y la clavelina, 
la azucena y el jazmín. 

 ¿Cómo quieres que yo vaya 
al jardín de la alegría 
si se marchitan las flores 
al ver esta pena mía? 

Del otro lado del río 
tengo yo los mis amores, 
del otro lado del río 
como ramitos de flores.  

Despedida y no partida 
tuve anoche con mi amor, 
y hasta las flores del campo 
suspiraban de dolor. 

 El día que tú naciste 
nacieron todas las flores, 
el día que te casaste 
se secaron las mejores. 

El día que tú te mueras 
yo te tengo de sembrar 
en tu sepulcro unas flores 
que recuerden la amistad. 

El señor cura de Hornija 
tiene una cama de flores, 
cuatro más tiene en el cielo 
por decir buenos sermones. 

 El sol se va poniendo, 
dicen las flores, 
ya se va quien nos daba 
bellos colores. 

Empiezo por la primera, 
con una flor en la mano, 
amarilla, azul y verde, 
nacida en el mes de mayo. 

En el campo entre las flores 
te busqué y no te encontraba, 
cantaban los ruiseñores 
y creí que me llamabas. 

 En el campo hay una flor 
que le llaman amapola, 
con un letrero que dice: 
yo no quiero dormir sola. 

En el campo nacen flores, 
y en el mar nacen corales, 
en mi corazón, amores, 
y en el tuyo falsedades. 

En la botica hay un frasco 
y en el frasco una bebida, 
y en la bebida, una flor, 
y en la flor, la despedida. 

 ¿En qué jardín te has criado, 
hermoso ramo de flores? 
En un jardín delicioso, 
cautivando corazones. 

En un jardín delicioso 
entraste a buscar madrina 
y entre flores y azucenas 
cogiste la más florida. 

Entre la novia y el novio 
hay un ramito de flores 
con un letrero que dice: 
se besen los dos amores. 

 Entre San Pedro y San Juan 
todas las flores cogí, 
me ha quedado la verbena, 
porque no la conocí. 

Es la señora madrina 
igual que un vergel de flores, 
quiera Dios que de hoy n’un año 
dé la mano a sus amores. 

Puntuación: 4 de 5.

Esta noche con la luna 
y mañana con el sol, 
he de ir a coger flores 
a la huerta de mi amor. 

 Este pandero que toco 
tiene veinticinco sones, 
cada sonaja, un suspiro, 
y en medio, un ramo de flores. 


Flor en la oreja es de burros, 
en la boca, de animal, 
en el sombrero es de tontos 
y en el pecho, de galán. 

Hermosa clavelinera, 
dale riego a tus claveles, 
y verás por la mañana 
qué florecidos los tienes. 

 La montaña es un jardín, 
las montañesas las flores, 
el que quiera ser feliz 
busque en la montaña amores. 

La vara de San José 
todos los años florece, 
la vergüenza de los hombres 
se ha perdido y no aparece. 

Las ilusiones son flores 
que con el tiempo marchitan, 
pero dejan en el alma 
recuerdos que no se olvidan. 

 Las mocinas de este pueblo, 
todas puestas en hilera, 
parecen ramos de flores 
en tiempos de primavera. 

Los amores olvidados, 
cuando se vuelven a ver, 
son como flores del campo 
que vuelven a florecer. 

María, si vas al monte 
quítate las zapatillas 
que con la flor del hinojo 
se te ponen amarillas. 

 Moreno, tú que conoces 
todas las flores del campo, 
dame a mí la del olvido, 
que el amor me está matando. 

No está aquí mi madre, 
que está en el jardín 
regando las flores 
de mayo y abril. 

 No quiero coger la flor, 
que me pinchan las espinas, 
no quiero tener amor 
por no curar sus heridas. 

No quiero querer a nadie 
ni que me quieran a mí, 
quiero andar entre las flores, 
hoy aquí, mañana allí. 

No vale lo que tú vales 
la blanca flor del almendro, 
ni las mañanas de mayo, 
ni el prado de rosas lleno. 

Pajarillo jilguero, 
dime qué comes. 
Arenillas del río, 
del campo flores. 

 Para empezar a cantar 
empiezo con la primera, 
la flor que primero nace, 
primero el aire la lleva. 

¿Quién te ha regado las flores, 
si esta noche no ha llovido? 
Un habanerillo, madre, 
que de La Habana ha venido. 

Qué bonita está la flor 
que nace entre la maleza, 
qué bonito es el amor 
si acabara como empieza. 

 Ramo verde, ramo verde, 
ramo verde con tus flores, 
en el jardín de Cupido 
no se han visto otras mejores. 

Ronda, que rondaré yo, 
ronde quien tuviera amores, 
la calle por donde paso 
parece un jardín de flores. 

Si supiera que con flores 
te había de conseguir, 
te trajera yo más flores 
que tienen mayo y abril. 

 Si vas al baile 
con gran primor, 
en cada mano 
lleva una flor. 

Somos las mozas del tronco, 
las guiadoras del ramo, 
las que traemos las flores 
de nuestro jardín berciano. 

Todas las flores del campo 
las cautiva el mes de enero, 
en llegando abril y mayo 
salen de su cautiverio. 

 Vengo de cortar las flores 
del jardín de mi morena, 
anda y dile que no llore, 
que mañana vengo a verla.

Viene marzo con sus flores, 
y con sus rosas abril, 
y mayo con sus claveles 
para coronarte a ti. 

Vivan los casados 
y sus lindas flores, 
vivan y vivamos 
todos los señores. 

 Ya está la primavera 
sembrando flores, 
ya los campos se visten 
de mil colores. 

Puntuación: 5 de 5.

Te pones a la ventana

… ..
Te pones a la ventana,
te rizas el pelo para enamorar. 
Mañana te vas a Cuba
con mis amores y no volverás. 


La parte de atrás del tronco
tiene el arco de madera,
Aquí están los mis amores
y los de mi compañera. 

Te pones a la ventana,
te rizas el pelo para enamorar. 
Mañana te vas a Cuba
con mis amores y no volverás. 
 


Alla va la despedida de …..

Te pones a la ventana,
te rizas el pelo para enamorar. 
Mañana te vas a Cuba
con mis amores y no volverás. 

ATO_00912_03 https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00912_03_-_Jota.ogg
***************************

***************
Para que andas preguntando
si mi padre tiene bienes,
mi padre tiene tres hijas
mi p…
y tan te quiere. 

Te pones a la ventana,
te rizas el pelo para enamorar
mañana me voy pa Cuba
no llames …no llames mas.


Todas las rubias se casan,
y yo por morena quedo,
este año estoy …
………

Te pones a la ventana,
te rizas el pelo para enamorar
mañana me voy pa Cuba
no llames …no llames mas.


Algun dia dije yo,
… mi muerte,
y ahora lo mismo me da,
olvidarte que quererte. 

Te pones a la ventana,

Alla va la despedida

Jota de la trucha

**************
Para empezar a cantar
viva la Virgen María
que me ayude con su gracia
que no puedo con la mía.

Como se jalea la trucha en el agua
como se jalea tu cuerpo salada
como se jalea la trucha en el rio
como se jalea tu cuerpo y el mío.


De la montaña he venido
y a la montaña me vuelvo
porque en la montaña
se cría todo lo bueno

Como se jalea....

Su aligardo morena
me hace por siempre olvidar
los palos que he llevado
y los que me he de llevar

Como se jalea....

Este pandero que toco
es de la piel de un carnero
la lana que saqué de él,
pa' las bragas de mi abuelo.

Como se jalea....

Amigos ya no hay amigos,
cualquier amigo la pega,
no hay más amigos que Dios
y un duro en la faltriquera.

Como se jalea...

Estoy loca de contenta
porque me hizo mi madre
unos escarpines nuevos
de unos viejos de mi padre.

Como se jalea...

La despedida en un saco,
la que dan los buenos mozos,
la que no tenga marido,
que se venga con nosotros.

Como se jalea la trucha en el agua
como se jalea tu cuerpo salada
como se jalea la trucha en el rio
como se jalea tu cuerpo y el mío.

*******************
Amigos ya no hay amigos,
cualquier amigo la pega,
no hay más amigos que Dios
y un duro en la faltriquera.

Como se jalea la trucha en el agua
como se jalea tu cuerpo salada
como se jalea la trucha en el rio
como se jalea tu cuerpo y el mío.


En teniendo a Dios contento
y un duro en la faltriquera
y un muchacho que ande iluso
diga el mundo lo que quiera.

Como se jalea....

Este pandero que toco
es de la piel de un carnero,
la piel que yo le quité
pa las bragas de mi abuelo.

Como se jalea....

De la montaña he venido
a la montaña me vuelvo,
porque en la montaña
se cria todo lo bueno

Como se jalea....

Este pandero que toco
es de la piel de un carnero,
la piel que yo le quité
pa las bragas de mi abuelo

Que es aquello que relumbra

Que es aquello que relumbra,
que parece que el Sol sale,
los pendientes de una niña
que se los trajo su amante.

Que Se los trajo su amante
cuando vino de Manila,
con un letrero que dice,
no te olvidaré en la vida.

No te olvidaré en la vida,
cuándo te volveré a ver?,
cuando las flores del campo
vuelvan a reverdecer.

Jota «La pinariega»

Lugar de interpretaciónAntoñán del Valle, León, España

ATO_00216A_11 upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/19/Fundación_Joaquín_Díaz_-_ATO_00216A_11_-_Jota_»La_pinariega».ogg?uselang=es

El vino

La minerina

La minerina

Cuando salí de la mina
de una minera me enamoré.
Me la cogí de la mano
y a la posada me la llevé.
– Yo le dije:
“Minerina, rosa encarnada,
clavel de amor, vente conmigo al muelle
y embarcaremos en el vapor”.
El vapor va por la arena,
va por el agua, va por el sol.
Y llorando se despide la mi morena, adiós, adiós.
Y llorando se despide la mi morena, adiós, adiós.

juegos de niños

PARA SORTEAR O EMPEZAR LOS JUEGOS

Apetén, sensú,
cucu, male, tú,
salvadito
estás tú.
(Villacidayo, León)

 En un plato de lentejas
comen todos a la vez
y jugando a la baraja
sale sota, caballo y rey
Chinita onita
de nay, nay, nay,
me dijo tu abuelita
que salgas tú
por la puerta azul
del Niño Jesús
que nació en Belén
y murió en la cruz.
(Villacidayo, León)

En el juego del escondite

Pinto, pinto, gorgorito,
¿quién te dio tamaño pito,
que te fueras a esconder
detrás de la puerta de San Miguel?
San Miguel tenía un gallito
y todos comieron de él
menos este pobrecito
que le toca irse a esconder.
(Villacidayo, León)

Una, dole,
tele, catole,
quile, quilete,
estaba la reina
en su gabinete;
vino Gil,
apagó el candil,
candil, candilón
justicia y ladrón.
(Villacidayo, León)

 Una, dola,
tola, catola,
quina, quineta,
estaba la reina
con su cadeneta;
vino el rey
con un cadenón;
cuenta las veinte
que las veinte son
(Villacidayo, León)

Un gato se cayó a un pozo,
las tripas le hicieron guá:
Arre, moto, piti, poto,
arre, moto, piti, pá,
salvadito tú estás.
(León)

sorteo

Una mosca puñetera
se cagó en la carretera,
pim, pom, fuera.
(Villacidayo, León)

Una avión
japonés,
¿Cuántas bombas
tira al mes?
(Villacidayo, León)

Una bola de algodón,
patí, patón, melocotón,
¿sabes tú dónde cayó
por casualidad y sin mentir?
(El niño al que le ha tocado, dice dónde ha caído, en un sitio donde él haya estado; y sigue el sorteo)
¿Has estado tú
alguna vez allí
por casualidad
y sin mentir?
(Si el niño al que le toca ha estado donde el otro dijo que había caído, y dice que sí, se salva; si dice que no, se salva el que había dicho dónde había caído).
(Villacidayo, León)

AL RECLAMARNOS LO QUE NOS HAN DADO

 Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da ya no se quita,
Santa Isabel, lo que se da
no se vuelve a ver.
(Villacidayo, León)

AL QUITARSE UN ASIENTO

El que fue a Sevilla
perdió la silla
y el que fue a León
perdió el sillón.
(Villacidayo, León)

Fuiste a Mansilla,
perdiste la silla;
fuiste a León,
perdiste el sillón.
(Gradefes, León)

salud


Sana, sana,
culito de rana;
si no sanas hoy
sanarás mañana.
(Villacidayo, León)

RAMILLETE DE FORMULAS RIMADAS INFANTILES | Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (cervantesvirtual.com)

Ramo de Nochebuena – Misa de Gallo

Gracias a Dios que ya viene
ese señor sacerdote,
el que la misa nos dice
a las doce de la noche.

Tomemos agua bendita
que nos sirva de escalera
para subir a los cielos
a ver la sagrada Reina.

Nos santiguamos todos,
la Trinidad invocando,
en el nombre del Padre
y del Hijo y del Espíritu Santo.

Apártense los señores,
déjennos paso y entrada,
que vamos a visitar
a María Inmaculada,

y a darla los buenos días,
que habrá venido cansada,
que ha sido largo el camino,
cinco días de jornada.

Camina la Virgen pura
con su esposo y dueño amado
hasta llegar a Belén
el día de veinticuatro.

El día de diecinueve,
según la historia lo expresa,
salieron de Nazaret
dejando casa y pobreza,

hasta llegar a Belén
que es una ciudad muy bella,
donde los ángeles cantan
y el Niño de Dios se alegra.

Fue San José a la ciudad
Y a la ciudad dio la vuelta
y entre amigos y parientes
la posada se la niegan.

Se vuelve para su esposa,
le dice de esta manera,:
-"Sabrás, esposa del alma,
que posada no se encuentra".

Y la Virgen le responde:
-" Por eso no tengas pena,
que aquí ha de haber un portal
por no estar a la clemencia".

Se acercaron al portal,
aunque sin luces de cera,
fueron tantos los divinos
que a todos les dieron cuenta.

Determinan de cenar
de aquella vianda y pobreza,
que es pan y un poco pescado,
que se gastaba en la tierra.

Y después de haber cenado
a Dios las gracias le dieron,
y en medio de esas razones
las doce en punto ya dieron,

cuando la Virgen María,
aquella sagrada reina,
dio a luz un hermoso niño,
rey de los cielos y tierra.

Consideren los oyentes
la pobreza de María
que ni unos tristes pañales
tan siquiera no tenía.

Aquella humilde señora
su misma toca partía
para envolver al infante
que de oro parecía.

Ya bajaron los pastores
de todas las comarquías
a ofrecerla ciertos dones
y hasta traerla mantillas.

Las doncellas que habitaban
en tan altas serranías
determinan de bajar
a ver la Virgen María:

-" Aquí tienes, Virgen santa,
estas preciosas alhajas
para que hagas a tu hijo
unas muy lucidas fajas".

Apártense los señores,
si se quieren apartar,
que va el ramo con sus flores
a las gradas del altar.

Levántate mayordoma
con mucha serenidad
y de parte de las mozas
lleva ese ramo al altar.

Las manzanas que traemos
en este lucido ramo
son para don Emiliano
que dice Misa de Gallo.

El que la misa nos dijo
con toditos sus modales,
un ángel nos pareció
de los cielos celestiales.

El que la misa nos dijo
a las doce de la noche
nos pareció que era un ángel
y era el señor sacerdote.

Quédate con Dios, María,
la del rostro cristalino,
échanos la bendición
que nos vamos de camino.

Quédate con Dios, María,
esposa de San José,
que hasta la misa del día
no te volvemos a ver.

San Antón – Oraciones para sanar animales

¿Quién te embazó
te embacé yo?
que te desembace San Antón
que puede más que yo

 Los Montes de la Ermita (León):
Oración empleada contra la hinchazón de las cabras y ovejas: «Cuando una cabra se hincha, supongamos, porque ha comido algo que no le fue bien, una persona le pasa las manos por debajo de la barriga y le frota bien y dice la oración

San Antonio de Padua
en Portugal naciste
en el calvario aprendiste
por el Hijo de Dios lo hago
tres veces te llamo,
Antonio, Antonio, Antonio,
por Dios te lo pido
por Dios te lo encargo
que me guardes mis ganados
de zorra, de lobo y de todas
las sabandijas del mundo
Gloria al Padre, Gloria al Hijo
Gloria al Espíritu Santo.

San Martín de Moreda (León):
Oración cuando se pierde un animal

Manifestaciones populares en torno a S. Antón en algunas zonas de Castilla y León | Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (cervantesvirtual.com)

Oraciones en el momento de meter el pan en el horno

1. Dios que lo crió en el campo lo aumente en el horno, Animas Benditas del Purgatorio.
(Lucillo)

2. Dios que te crió en el campo que te crezca en el horno, Dios con los santos, Cristo con todos.
(Lucillo)

3. El pan enfornao, Cristo alabao.
La Virgen venga pol bollo
que ya lo tien nel horno,
si no quiere el bollo
lleve el pan todo.
Animas Benditas
del Purgatorio.
Por ellas.
(Andiñuela)

4. Pan entornado,
Cristo alabado.
Dios que te acrecentó en el campo
que te acreciente en el horno,
salgan las Animas Benditas
del Purgatorio
y venga la Virgen,
venga por el bollo
y, si no quiere el bollo,
lleve el pan todo.
(San Martín del Agostedo)

5. Cuando se mete el pan en el horno, la mujer que lo ha hecho, con la pala que lo ha metido, una vez que está ya dentro y con la boca tapada, para que crezca y tenga una buena cocción, hace tres sucesivas cruces del mismo modo (cada una con la pala en el lado de arriba de la boca, después en el de abajo, luego en el de la izquierda y, por fin, en el de la derecha), a la vez que recita la siguiente oración:

Primera Cruz:

Pan entornado
Cristo alabado.

Segunda Cruz:

Dios que te acrecentó en el polvo
que te acreciente en el horno.

Tercera Cruz:

Para pobres y Animas
del Purgatorio.
En el nombre del Padre,
del Hijo
y del Espíritu Santo.
Amén.
(El Ganso)

6. Pan entornado,
Cristo alabado.
Las Animas Benditas del Purgatorio
vengan por el bollo,
si no quieren venir por el bollo
venga por el pan todo.
Dios que te crió en el campo
que te críe en el horno.
(Boisán) (5).

9. Dios te cure,
Dios te salve,
Dios te ponga
todo lo que te falte.
(Cepeda)

11. La bendición,
de Dios Padre,
que Dios te dé
lo que te falte.
(Cepeda)

EL PAN, ORACIONES AL METERLO AL HORNO | Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (cervantesvirtual.com)

Oración de protección frente a las tormentas

– Provincia leonesa

Santa Bárbara bendita, 
que en el cielo estás escrita,
con papel y agua bendita.
En el ara de la Cruz,
Pater noste(r),
amén Jesús.


– Lucillo (Maragateria)

Santa Bárbara bendita, 
patrona de las nubes altas;
todo el pan de mi merienda
para los perros que ladran.
Ya la nube se espanta
y la tarde se aclara.

– Castrotierra de Valmadrigal

Detente enemigo, 
que el corazón de Jesús
está conmigo.

– Comarca omañesa

Santa Bárbara bendita
que en el cielo estás escrita,
con papel y agua bendita.

Santa Bárbara doncella,
líbranos de la centella,
y del rayo mal airado,
líbranos si morimos en pecado

Oración frente al dolor de muelas

Oración contra mordeduras de perros

Perro, perro,
tente, tente,
que el primer perro
que mordió a la Virgen María
reventó de repente.

El señor Cura y Juanín

El señor Cura y Juanín
se ponen en las Piniellas,
porque les parece a ellos
que era la espera más cierta.

Estaban ambos a dos
entretenidos y hablando,
cuando miran para adelante
ya ven l corzo saltando.

El Cura le dice a Juan,
tira tú y tírale luego,
porque tienes mejor ojo
para la caza de pelo.

Juanín dice para sí:
allá te va un cañonazo,
¡ay, pobrecito del corzo,
pa mí que le partí el rabo!

Al ver que no se movía,
luego ha gritado muy alto:
-Venid acá, compañeros,
que el corzo cayó en mis manos.

Luego llegaron los mozos,
todos corriendo y saltando.
Cuando llegaron al sitio
era un rebollo quemado.»