La Virgen hizo natillas
en un hermoso perol.
San José las fue a probar
y la lengua se quemó.
Bendito José,
pa qué las probastes,
si quemaban tanto,
pa qué no soplastes.
La Aurelía
Desde Madrid a Las Vegas
han hecho una carretera
donde se pasea el cura
en el alto con la Aurelia.
Volantes,
lleva la Aurelia,
volantes,
con ilusión,
piquitos en las enaguas
y botitas de charol.
La Aurelia cuando va a misa
lleva un cestito de flores
que se l'ha dado a los hijos
pa que no la llamen motes.
La Aurelia llora y patea
y se tira de los pelos
y el señor cura la dice:
-De lo hecho no hay remedio.
Los peligros de los curas

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Con los curas a solas,
nunca te quedes,
que aunque tienen manteos,
no son mujeres.
A la madre del cura
de Villamarco,
la mitad del ombrigo
la llevó un galgo.
El maldito del galgo,
cómo corría,
con la mitad del ombrigo
de aquella tía.
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El cura se fue al molino
y se cayó puente abajo.
Socorred, niñas, al cura
que va por el río abajo.
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Con los curas a oscuras
nunca te quedes,
que aunque tienen manteos
no son mujeres.
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Yo la doctrina cristiana,
señor cura, no la sé,
pregúnteme usted coplitas
que bien le responderé.
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Allá arriba,
en no sé dónde,
tenemos no sé qué santo,
que rezando no sé qué
hace ganar no sé cuánto.
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El cura de mi lugar
tiene la sotana rota.
El día de romería
se la rompieron las mozas•
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El señor cura no baila
porque tiene la corona.
Baile, señor cura, baile,
que Dios todo lo perdona.
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El cura de Villamarco
no quiere la religión,
que en el cementerio viejo
se ha metido labrador.
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Y aunque venimos cantando
Y aunque venimos cantando,
no venimos de procesiones,
venimos de vendimiar,
pensando en nuestros amores.
Olé resalada,
resalada, resalero,
olé resalada,
límpiate con mi pañuelo .
Límpiate con mi pañuelo,
ya le lavarás mañana
en el río de Torío,
y a la orillita del agua.
Dice que tienes, que tienes,
no dejarás de tener
la barriga bien vacía
por no tener qué comer.
La espigadora
La espigadora
con su esportillo
salió del pueblo
con el hatico
y como entonces
la aurora venía
yo la recibía
cantando como
un pajarillo.
La espigadora
con su esportillo.
Ya se va a poner el sol
Ya se va a poner el sol,
ya dan sombra los cavones,
ya se van a retirar
los mocitos fanfarrones.
Ay qué sandías,
ay qué melones,
qué calabazas
llevan los hombres
de las mujeres
cuando las hablan
y no les quieren.
La vara de San José
todo los años florece,
la vergüenza de los hombres
se ha perdido y no parece .
Ya se va a poner el sol
ya dan sombra los cavones
y el puñetero del amo
que mala cara nos pone.
Los labradores por la mañana
| Los labradores, por la mañana, el primer surco, es por su dama. Es por su dama, ramo de flores, a mí me gustan, los labradores. Me gustan los labradores, cuando se van a la siega, porque reciben cantando a la mañana que llega. Me gustan los labradores sobre todo en el verano, por la sal que ellos derraman para recoger el grano. – Val de San Lorenzo, León – File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00111 06 – Jota.ogg – Wikimedia Commons – File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00415 02 – Jota.ogg – Wikimedia Commons |
Me gustan los labradores
sobre todo en el verano,
por la sal que ellos derraman
para recoger el grano.
En la ventana soy dama
y en el balcón soy señora;
en la cocina, criada,
y en e campo labradora.
Los labradores, por la mañana,
el primer surco, es por su dama.
Es por su dama, ramo de flores,
a mí me gustan, los labradores.
- Tabuyo del monte
Me gustan los labradores,
aunque sea en el verano,
por la sangre que derraman
para recoger el grano
Los labradores, van a la arada
y el primer surco es por su dama,
es por su dama, ramo de flores,
a mi me gustan los labradores.
- Valduvieco
Debajo del molino

DEBAJO DEL MOLINO
Debajo del molino
nació el romero,
quién fuera cartesiano
del molinero.
Dicen que la molinera
gasta pendientes
de la harina que roba
a los clientes.
Dicen que la molinera
gasta collares
de la harina que roba
de los costales.
Estaba la molinera
Y estaba la molinera,
sentadita en su molino,
ganando cincuenta reales
y un pañuelo de merino.
Que vengo de moler, morena.
Que vengo de moler, morena,
de los molinos de arriba;
dormí con la molinera
no me cobró la maquila.
Que vengo de moler, morena,
de los molinos de abajo;
dormí con la molinera,
no me cobró su trabajo.
Que vengo de moler, morena,
de los molinos de enfrente;
dormí con la molinera,
lo supo toda la gente.
Que vengo de moler, morena,
de los molinos azules;
dormí con la molinera,
sábado, domingo y lunes.
Tengo cuatro vaques
Tengo cuatro vaques pintes,
to les cuatro son iguales.
Con una siembro el maíz
y con les otres les fabes.
Traigo una rosa,
traigo un clavel
traigo un espejo,
mírame a él.
La primer entradita
La primer entradita
que el amor tiene,
santas y buenas noches
tengan ustedes.
Y el segundo día
más a lo vivo,
le dice a su novia:
-¿Qué tal te ha ido?
-A mí me ha ido bien,
bien, muchas gracias.
Te tengo preparadas
las calabazas.
-Las calabazas, niña,
yo no las quiero,
que me han dicho que tienes
amores nuevos.
-Amores nuevos, majo,
te han engañado,
te han vuelto la cabeza
de medio lado.
-De medio lado, niña,
no me la vuelven,
como me ves ahora
me verás siempre.
-Kómo has tardado tanto,
amor mío, el venir a verme,
si estaba desnudándome
para acostarme?
-Si te estás desnudando
vuélvete a vestir,
que estos malos ratos
los paso por ti.
-Si pasas malos ratos,
amor, perdona,
que tú serás el dueño
de mi persona.
[-Si has estao esperando
vuélvete a marchar,]
métete monjita
de la caridad.
-Monjita de la caridad
yo me metiera,
si tuviera dote
quien me /o diera.
-Por dote no lo hagas
que te /o doy yo,
como sirves al mundo
servirás a Dios.
Hermosa y blanca paloma
-Hermosa y blanca paloma
que de lejos vengo a verte,
ábreme la puerta, cielo,
si no hay otro inconveniente.
-Inconveniente ninguno,
pero ya estoy acostada
y no acostumbro a deshora
a levantarme de la cama.
-Si a deshora no acostumbras
levantarte de la cama,
hazme niña ese favor
que otro te haré yo mañana.
-Los favores a deshora
yo a nadie se los he dado,
los favores a deshora
suelen dar mal resultado.
-Con permiso de mis padres
y mi buena voluntad,
el camino que has traído
te le vuelves a llevar.
-Si el camino que he traído
me le vuelvo yo a llevar,
quisiera llevar conmigo
esa rosina encarná.
-Esa no la llevas tú,
que otro la pidió primero,
tú llevas las calabazas
prendidas en el sombrero.
-Las calabazas de hoy día
no las lleva el jardinero,
que las llevan los mocitos
prendidas en los sombreros.
Y en una espesa montaña
Y en una espesa montaña,
a luz al mundo
mi madre me dio.
Apenas fui grandecito
y un moro maldito
y a mí me robó.
Pero desde entonces la suerte
fue protegida en mi ser
que una hija que tenía
me la entregó por mujer,
y era una hermosa judía.
Por más que feliz
ha llegado a ser
lloro por mi madre
que más no la vuelvo a ver.
No conocí la alegría
ni fiesta de Navidad
ni el beso de cada día
que una madre siempre da,
porque no tengo apellidos,
me señalan con el dedo.
Sólo mi delito ha sido
el de ser un inclusero.
Eran copitas de nieve,
los que del cielo caían,
soñé que una madre buena
en sus brazos me dormía.
Pero cuando desperté
un rosario florecía
y una monjita ponía
su crucifijo en mi sien.
Yo no he tenido la culpa
de venir al mundo así,
yo a nadie culpo de nada,
con mi suerte soy feliz.
Monjita de toca blanca,
que amparáis todos los males,
sois el pan de cada día
para los niños sin madre.
La madre, hija y esposa
madre, hija y esposa,
pero el mar tuvo celos
de mi vida dichosa.
Me dejó sin amores,
me llevó las tres flores,
madre, hija y esposa.
Yo soy del mar,
solamente un prisio[nero].
Y en el silencio del puerto,
yo siento una paz vera
y después un marinero
cantando esta canción.
En mi pecho tenía
un tatuaje de rosas.
Eran tres bellas flores,
eran tres mis amores,
madre, hija y esposa.
Pero el mar tuvo celos
de mi vida dichosa,
me llevó las tres flores,
me dejó sin amores,
madre, hija y esposa.
Yo soy del mar,
solamente un prisionero,
porque lleva entre sus olas
el tesoro que yo más quiero.
No sé por qué dices
No sé por qué dices
que has visto en mis ojos,
que estaban llorosos
de celos por ti.
Por más que me veas
a veces lloroso,
no creas que siento
el amor que perdí.
La prueba bien grande
esta tarde has tenido.
Pasaste con otra
por verme sufrir
y en vez de enojarme
como tú has creído,
di vuelta a la cara
y me puse a reír.
Si lloro no creas
que es por tu cariño
que ya lo he perdido.
No vale la pena
derramar más lágrimas
por un amor.
Pero sí me acuerdo
de aquellos momentos
cuando me decías,
que me amabas tanto
con todo el cariño
de tu corazón.
Pero no creas
que he sido tan floja,
que has vencido mi alma,
nunca te he querido,
para qué negarlo,
no quiero tu amor.
No pude negarlo
que estuve celosa,
al ver que con otra
te burlas de mí.
Por más que fue mío
el calor de tu boca,
yo, loca, en tus labios
mil besos te di.
Jamás he sabido
lo que era un engaño.
Jamás he sabido
lo que era sufrir.
Para qué te fuiste
sin darme a mí un beso.
De pena, Dios mío
so me siento morir.
Yo no sé,
por qué será,
que tengo celos
del aire por donde va
Para prender,
hay que vivir;
sé que muy pronto
volverás de nuevo a mí.
Tendrás amores,
que duren en la vida
lo mismo que la rosa
dura en el rosal.
Tendrás amigos,
que digan que te quieran,
lo mismo que te quiero,
no te querrán.
La vida tiene su engaño,
para el que vive sufriendo.
Mas yo me estoy consumiendo
y sin embargo, pienso reír.
Yo no sé,
por qué será,
que tengo celos
del aire por donde va
Tengo un molino que muele
Tengo un molino que muele
con mucha resignación;
el querer me tiene loca
y me dice el corazón
de que estás queriendo a otra.
Mira cómo corre el tren,
el tranvía por la vía,
así correría yo
cuando tanto te quería,
pero fue equivocación.
Si es que estás queriendo a otra
y la quieres más que a mí,
si es la mujer de tu gusto
cásate y déjame a mí,
se acabaron los disgustos.
Cuatro gotitas de sangre
me sacan porque te olvide,
aunque me la saquen toda
olvidarte es imposible
y es que estás queriendo a otra.
File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00782 17 – Se acabaron los disgustos.ogg – Wikimedia Commons
Estando con mí rebaño
Estando con mi rebaño
se acercó a mí un señorito,
haciéndome mil halagos
estas palabras me dijo:
-Zagalita de mi alma,
de amores muero por ti,
vente conmigo a mi casa
y serás siempre feliz.
Yo le dije al señorito:
-Muchas gracias, buen señor,
yo no desprecio mi oficio,
que soy hija de un pastor. –
Entre ovejas he nacido
y entre ellas me he criado,
y en albarcas siempre he ido,
corriendo del monte al prado.
-Ay, zagala,
en el monte nunca
estés descuidada,
no sea que algún zagal,
te dé un susto grande
que te haga llorar.
Me dio un besito de amor,
más otro le repetí.
Entonces él exclamó:
-Ahora sí que soy feliz;
te meteré en un convento,
para que aprendas a hablar
y así pasado algún tiempo,
ya nos podremos casar.
Serás servida de damas
y apreciada de mis padres
y aunque hayas sido zagala,
no lo ha de saber nadie.
Los trabajícos del mundo
Los trabojicos del mundo
se los llevan las mujeres
esperando a los maridos,
de la taberna no vienen.
Unos ya vienen borrachos,
otros ya vienen alegres
y otros vienen diciendo:
«Mataremos ‘ las mujeres».
Las piden para tabaco
y les dicen que no tienen.
-(Qué hiciste d’ esa peseta?
-Mujer, lqué gobierno tienes?
-Trece perrinas en hilo,
cuatro en jabón, diecisiete,
si quieres las otras tres,
tómalas borracho y vete
Nada me importa la vida
Nada me importa la vida,
nada me importa el amor.
Sólo busco en la bebida
cómo aliviar mi dolor.
Yo ya no tengo esperanza
de hallar un nuevo sendero.
Yo sé que todo es mentira,
todo es falso y embustero.
Borracho, voy errante por la vida,
para olvidar mi dolor.
Borracho, embriagado en la bebida
por culpa de una traición.
Borracho, por querer con alma y vida
como se debe querer.
Hoy yo vivo en la agonía,
sin consuelo ni alegría,
borracho, sólo por un mal querer.
A pesar de lo pasado,
la llevo en mi corazón
y me olvido que he llorado
del daño de su traición.
Por eso al verla de nuevo,
a mí viene arrepentida.
Pongo el pasado en un juego,
con la ilusión que es mentira.
Voy en busca de mi amante
Voy en busca de mi amante
que es el hombre más f/avial,
que me quiere con locura
y ya no debe tardar.
Pues en viniendo me abrazará,
pero muy seria yo he de estar,
para decirle que no le quiero,
pero, señores, eso es muy serio.
-Gracias a Dios que te veo,
gitanilla de mi vida,
dónde has estado esta tarde,
dónde, que no te veía.
-A ti no te importa nada
dónde ha estado esta chiquilla,
pues ya se terminó todo
el amor que te tenía.
-mices de veras?
-De veras, digo.
-Pues para eso
no tiés motivos.
-LQue nos los tengo?
-Pues dilos ya.
-Ahora es tarde,
ya los sabrás.
-Vámonos donde tú quieras
y esos motivos dirás,
pues me tienes afligido
y me vas a hacer llorar.
-Pues no te aflijas,
no seas tonto,
que m1 cariño
para ti es todo.
Dios bendiga aquel instante
que nos quisimos los dos
y somos los que engañamos
la gente de alrededor.
Quítate de esa esquina majo
-Quítate de esa esquina,
majo, que llueve,
deja correr el agua
por donde suele.
-Tú, que cuando vas al baile
te pones hueca.
-Pues si me pongo hueca,
puedo ponerme,
porque el galán que me ronda
pesetas tiene.
-Pues si tiene pesetas
que las emplee
y te compre un vestido
de seda verde.
Y después de comprado
échale al fuego
y verás cómo arde
el vestido nuevo.
El perdón
A los pies de la reina del cielo,
ante el trono que está en El Pilar,
yo le dije a una moza: -Te quiero,
no me vayas mañica a olvidar.
Y así fueron pasando los días,
a la guerra del moro marché
y al volver mi madre me decía:
-No la esperes, vida mía,
se olvidó de tu querer.
Por Aragón yo te juro,
que no te voy a matar,
pero mi corazón puro
cantará en vez de llorar.
Te burlastes del querer
de u n hombre bueno y honrado,
te burlastes del querer,
por los besos que me has dado
perdonarte yo sabré,
porque soy bueno y honrado.
Ayer noche fue fiesta en la plaza,
yo la jota la vi que bailó
y al mirar, yo no sé qué pasaba,
qué recuerdo deshizo mi voz.
Era un sueño cuando esta mañana
nos cruzamos en misa de diez
sin poder contenerme las ganas
yo abracé, ciego, a mi maña
y ante Dios la perdoné.
Por la Virgen Pi/arica
de aquello no hablemos más,
que ella me enseñó, mañica,
a querer y a perdonar.

