Los reyes vienen (Villancico)

En el portal de Belén 
hay una fuente que mana
donde se lava la Virgen
las manos por la mañana.
Los reyes vienen, vamos a ver 
cómo le adoran allá en Belén,
y los pastores le dan un don
recién nacido al hijo de Dios.
recién nacido al hijo de Dios.

En el portal de Belén
hay una carpintería
y debajo de los bancos
hay más ángeles que astillas.

Los reyes vienen...

En el portal de Belén
caen copos de nieve airosa,
está la Virgen María
más hermosa que una rosa.

Los reyes vienen...

En el portal de Belén
hay una piedra redonda
donde el niño puso el pie
para subir a la gloria.

Los reyes vienen...

Las aves se alegran (Villancico)

En el portal de belén
qué prodigio y qué portento
parió la Virgen María
al Hijo de Dios eterno.


Las aves se alegran,
los peces del mar
que Dios ha creado
una palomita
en un pobre portal.

La Virgen lava pañales
y san José es carpintero
y el Niño recoge astillas
pa calentar el puchero.

Las aves se alegran…

Los pajaritos del cielo
cantando mecen la cuna
y el Niño recién nacido
jugando está con sus plumas.

Las aves se alegran…

Yo soy un pobre pastor
que vengo de mi ganado
y al Niño de Dios le traigo
un pucherito de caldo.

Las aves se alegran…

Suben y bajan los peces al río (Villancico)

Suben y bajan los peces al río, 
suben y bajan a adorar al niño.

¡Qué buen pastor es éste,
que hoy ha nacido!
¡Qué buen pastor es éste
que hoy ha nacido!

En el portal de Belén
hacen lumbre los pastores,
para calentar al niño,
que ha nacido entre las flores.

Suben y bajan los peces...

¡Qué buen pastor es éste...

En el portal de Belén
en el reino de Judea
está la Virgen de parto
alumbrándola una estrella.
Suben y bajan los peces...

¡Qué buen pastor es éste...

En el portal de belén
perlas están derramando.
No son perlas de perder,
el hijo de dios llorando.

Suben y bajan los peces...

¡Qué buen pastor es éste...

En el portal de belén
nació un clavel encarnado
que por redimir al mundo
se ha vuelto lirio morado.

Suben y bajan los peces...

¡Qué buen pastor es éste...

Al bajar del monte (Villancico)

Al bajar del monte de ver al zagal,
traigo un pajarcito que sabe cantar.
Verás cómo canta, qué lindo que es,
su trino glorioso nos va a complacer.

Nos va a complacer,
nos va a complacer.

pues canta, bien mío;
pues canta, zagal,
que el rey de la gloria
está en un portal.

Está en un portal,
está en un portal,
va a cantar.

¡Qué lindo, qué bello!
¡Qué gloria, que gloria nos da!
Prosigue cantando al rey celestial.

Si te falta una cuna mullida
en el pobre portal de Belén,
yo haré, niño, que duermas mecido
de mis brazos al suave vaivén.
Yo haré, niño, que duermas mecido
de mis brazos al suave vaivén.

Allí nos espera Jesús (Villancico)

Pastores a Belén, 
vamos con alegría,
a ver al niño Dios,
al hijo de María, allí.

Allí, allí
nos espera Jesús.
allí, allí
donde brilla su luz.

Llevemos, pues,
turrones y miel
para ofrecer
al Niño Manuel.
Emmanuel.

Allá a ofrecerle van
gallinas y pichones,
y también un panal
de miel y requesones, allí.

allí, allí...

llevemos, pues...

Que suene el timbal,
la música y la danza,
lleguemos al portal,
lleguemos sin tardanza, allí.

allí, allí...

llevemos, pues...

También le debo dar
un pito y un cayado
con los que ha de guardar
a su rebaño amado.

allí, allí...

llevemos, pues...

Pastores, a Belén
vamos con alegría.
a ver a nuestro bien
el Hijo de María.

Allá a ofrecerle van
gallinas y pichones,
y también un panal
de leche y requesones.
Allí, allí nos espera Jesús,
allí, allí, convídanos su luz.

Llevemos, pues, turrones y miel,
para ofrecer al Niño Manuel,
Enmanuel.

Cantares patrióticos

Un corazón no es bastante
que diez o doce quisiera,
para darlos por mi Patria
defendiendo mi bandera.

Va muy deprisa mi barco
y aun me parece que tarde
pues me esperan mis hermanos
para defender la Patria.

Con su escapulario al cuello
y el recuerdo de mi madre,
vengan moros, vengan balas
que yo no le temo a nadie.

No llores, hermana mía
que si yo fuera cobarde
todos, y tú la primera
llegaran a despreciarme.

No he de cejar en la lucha,
pues el corazón me dice
que hay muchas madres que rezan

Para que luchen los moros
tienen que hacer guerra santa
¡Al español es bastante
el grito de Viva España.

Musica tradicional en Castilla-Leon- programas de radio

Grabaciones del archivo de RNE y RTVE en Castilla y León.

Vol. I https://www.rtve.es/play/audios/musicas-de-tradicion-oral/musicas-tradicion-oral-musica-tradicional-castilla-leon-16-04-13/1769368/

Vol. II https://www.rtve.es/play/audios/musicas-de-tradicion-oral/musicas-tradicion-oral-musica-tradicional-castilla-leon-vol-ii-18-06-13/1881250/

Vol. IV https://www.rtve.es/play/audios/musicas-de-tradicion-oral/musicas-tradicion-oral-grabaciones-propias-castilla-leon-30-11-14/2882603/

2014 Grabaciones propias en Castilla y León II https://www.rtve.es/play/audios/musicas-de-tradicion-oral/musicas-tradicion-oral-grabaciones-propias-castilla-leon-ii-07-12-14/2894487/

2015 https://www.rtve.es/play/audios/musicas-de-tradicion-oral/musicas-tradicion-oral-castilla-leon-31-05-15/3149475/

2017 https://www.rtve.es/play/audios/musicas-de-tradicion-oral/musicas-tradicion-oral-musica-tradicional-castilla-leon-24-05-17/4034904/

Joaquín Diaz: Grabaciones por localidades

A

B

C

E

F

G

H

J

L

M

N

O

P

Q

R

S

T

V

Boñar y Vegamián, dos cosas tienen

Dos cosas tiene Boñar 
que no las tiene León:
el maragato en la torre
y, en la plaza, el negrillón.

Vegamián tiene dos cosas
que no las tiene León:
la fuente de los corrales
y la peña «el Susarón».

Vegamián tiene dos cosas:
que no las tiene Madrid:
la ermita de San Antonio,
la vega, que es un jardín.

Los perdones y el ramo a las mozas

LOS PERDONES Y EL RAMO. 
Los mozos —y también quienes ya no lo eran—llevaban a mozas/novias o parientes no asistentes a una romería religiosa, avellanas como "perdón" por no haber podido cumplir con la tradición o haber incumplido obligación o compromiso de asistencia.

Antiguamente los mozos compraban bolsas de avellanas a las novias para declarar su amor o para que les perdonasen por no acudir con ellas a la fiesta.

Los Perdones eran las avellanas, las nueces, una cinta o cualquier otro regalo que traía el mozo que iba a la romería.

Ese galán que me tira
al mandil las avellanas,
ese es que quiere ser
cuñado de mis hermanas.

Por una triste peineta
que me diste para el pelo
me quieres tener sujeta
como el anillo en el dedo.


RAMO A LA MOZA

Los mozos, durante la noche, ponían el ramo en la ventana o en el tejado de la moza a la que querían declararse. El ramo, hecho con ramas de árbol, se adornaba con cintas, lazos, dulces etc.

De cuatro a cinco colores
tengo de pintar un ramo,
encarnado, azul y verde
y encima sobredorado.

Me pusiste el ramo
¡Dios te lo pague!
Me rompiste más tejas
que el ramo vale.

Eres como el Sol de hermosa

Eres como el Sol de hermosa 
como la Luna brillante,
mas la Luna crece y mengua
y en tu cara no hay menguante.

Como el agua cristalina
que corre de losa en losa
tiene la cara mi niña
y un poquito más hermosa

Eres más apañadita
que la nieve en el barranco,
que el clavel en la maceta
y la azucena en el campo.

La que espada bien el lino

La que espada bien el lino
la que pone bien el copo,
la que a los mozos del pueblo
los traía medio locos.
Sabe tejer bien las sayas,
sabe hilar pá pantalones,
sabe hacer bien las camisas
y de hilo los botones.
Sabe cantar y bailar
y tocar la pandereta,
y estando de buen humor
es la música completa.

Dime como te llamas

Dime como te llamas.
Me llamo Rita
Mira que gracia tiene
la morenita.

Me diste tacha de pobre
otra que darme no tienes,
mi sangre no está manchada
que vale más que tus bienes.

Tu sal y garbo, morena,
me hacen por siempre olvidar
los palos que me he llevado
y los que me he de llevar.

Yo me quería casar

Yo me quería casar
con un mocito barbero,
y mis padres me querían
monjita de monasterio.

Una tarde de verano
me sacaron de paseo,
y al revolver una esquina
había un convento abierto.

Salieron todas las monjas
todas vestidas de negro,
con su velita en la mano
que parecía un entierro.

Me cogieron de la mano
y me metieron adentro;
me sentaron en la silla
y me cortaron el pelo.

Zarcillitos de mi oreja
anillitos de mis dedos;
lo que más sentía
yo era mi mata de pelo.

Me metieron en la caja
como si me hubiera muerto.
Me encendieron cuatro velas
y me rezaron el Credo.

ORACION PARA ACOSTARSE Y CONTRA LA MUERTE REPENTINA



Oración para acostarse y contra la muerte repentina

¡Válgame los Doce Apóstoles
cuando me voy a la cama,
la bendita Madalena
y la Virgen Soberana!

Sepultura, yo en mi vida (¡Oh, sepultura divina,)
nunca te tengo olvidada.(cómo te tengo olvidada! )
Sagrada Virgen María,
a Vos entrego mi alma.

¡Cuántos hombres y mujeres
se acuestan sanos y buenos!
por la mañana amanecen
cadáveres muertos.

No permitas, gran Señor,
que yo sea uno de ellos,
que no me dejéis morir
sin recibir sacramentos.

Con Dios me acuesto,
con Dios me levanto,
por obra y gracia
del Espíritu Santo.

San Pedro está en Roma
diciendo la misa de la hora;
san Pedro la canta
y Cristo la adora.

¡Dichosa del alma
que expire en tal hora!
Si yo me durmiere,
Dios, me recordéis;
si yo me muriere,
Dios, me alumbréis
con las once candelas
de la Santísima Trinidad.
Amén.

Cuatro esquinitas
tiene mi cama,
cuatro angelitos
guardan mi alma .

Puntuación: 5 de 5.

(Versión de Dolores Fernández, recogida en Val de San Lorenzo el 14 de julio de 1995)

https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/los-romances-de-carolina-y-antonia-geijo-y-de-dolores-fernandez-en-val-de-san-lorenzo-leon/html/b85ce934-5c7e-11e1-b1fb-00163ebf5e63.html

EL CIEGO Y LA VIRGEN

Caminando va la Virgen
de Egipto para Belén,
con el su Niño en los brazos
que es Jesús de Nazaret;
en la mitad del camino
pidió el Niño de beber.
– ¿Qué te daré yo mi vida,
qué te daré yo, mi bien?
Allá arriba hay un manzano
que ricas manzanas tien;
el hombre que las cuidaba
era ciego y no las ve.
– Dame, ciego, una manzana,
para mi Niño comer.
– Coge una, coja dos,
coja las que ha menester,
coja de la camuesita
que tiene mejor comer;
entre más manzanas coge
más empiezan a nacer.
– Vete, ciego, para casa
a ver tus hijos y mujer;
tu mujer como una rosa,
tus hijos como un clavel.
Le preguntan las vecinas:
– Ciego, ¿quién te ha dado el ver?
– Me lo ha dado una Señora
que la Virgen puede ser.



Caminando va la Virgen
de Egipto para Belén,
con el su Niño en los brazos
que es Jesús de Nazaret;
en el medio del camino
pidió el Niño de comer.
– ¿Qué te daré yo mi vida,
qué te daré yo, mi bien?
Allá arriba hay un manzano
que ricas manzanas tien;
el pastor que las cuidaba
era ciego y no las ve.
– Dame, ciego, una manzana,
para este Niño comer.
– Coja una, coja dos,
coja las que ha menester,
coja de las camuesitas
que tiene mejor comer;
entre más manzanas coge
más empiezan a crecer.
– Marcha, ciego, para casa
a ver tus hijos y mujer;
tu mujer como una rosa,
tus hijos como un clavel.
Le preguntan los vecinos:
– Ciego, quién te ha dado el ver?
– Me lo ha dado una Señora
que la Virgen puede ser.
Porque le di una manzana
para su Niño comer

Cada vez que siento pena

Cada vez que siento pena
me dan ganas de llorar;
la causa de mi condena
te la ofrezco en mi cantar.

Llevaste mi corazón
prisionero con cadenas;
lástima de corazón,
que muere y no tiene pena.

Si me quisieras,
te juro yo,
esclavo por siempre fuera,
prisionero de tu amor.

Canciones que canto yo

Bien sé que estás en la cama;
bien sé que no duermes, no;
bien sé que estás escuchando
canciones que canto yo.

Canciones que canto yo;
bien sé que estás en la cama.
Si tus padres te riñen en casa,
abrirás ventana y balcón;
juntaremos los dos corazones
y hablaremos cositas de amor.

Cuatro palomitas blancas

Cuatro palomitas blancas
como la nieve, volando van;
van al río a beber agua,
con mucho rumbo y serenidad.

Y después de haber bebido,
alzan el vuelo y vuelven atrás,
en busca de los pichones,
que se han quedado en el palomar.

Dame la mano, dame la mano,
dame un clavel.
Dame la mano, dame la mano,
y te vengo a ver.

Un dia vine borracho

Un día vine borracho
y me llamó: –Celestino:
si no te casas conmigo,
no ganarás ni pa vino.

Yo quiero una novia
que me haga feliz;
si vengo borracho,
que se eche a reír.

Si yo no trabajo,
ni debo un real,
a mí que me dejen
cantar y bailar.

Lolita tiene un caballo

Lolita tiene un caballo,
color castaño, de lo mejor,
para pasear a Pepito, leré,
que está malito, leré,
del sarampión. (bis)
El médico le receta
una papeleta, le hace llorar;
no llores, por Dios, Pepito, leré,
que con Lolita, leré,
te has de casar. (bis)
Lolita tiene una niña,
pero qué niña, pero qué sol;
por cinco monedas de oro, leré,
a una cubana, leré,
se la vendió. (bis)
Apenas sale la aurora,
y a sus mejoras se oye un cantar;
gaiteros a son de gaita, leré,
que gime en brazos, leré,
de un buen gañán. (bis)
Y en casa del tío Vicente
con tanta gente, qué habrá, qué habrá;
son las mocitas del pueblo, leré,
que con las mozos, leré,
quieren casar. (bis)
  • Las medulas y alrededores

La monja y el moreno

Desde chiquitita me fui al convento,
con mucha alegría, y me fui contenta;
pero la alegría pronto se acabó.
Maldigo a mi padre, que no me casó…
con aquel moreno que quería yo.
La madre abadesa me compraba anises,
y a mí me los daba cuando estaba triste;
yo no quiero anises, no los quiero, no.
Maldigo a mi padre, que no me casó…
con aquel moreno que quería yo.
Voy a la cocina, por ver qué hay que hacer;
veo muchos platos, nada que comer,
cuánta hambre, sí, la que paso yo.
Maldigo a mi padre, que no me casó…
con aquel moreno que quería yo.
La madre abadesa me lleva al jardín
y la mejor rosa era para mí.
Yo no quiero rosas, no las quiero, no.
Maldigo a mi padre, que no me casó…
con aquel moreno que quería yo.
He subido al coro, la misa a cantar;
veo a mis amores por allí pasar.
Casadita, sí, pero monja no.
Maldigo a mi padre, que no me casó…
con aquel moreno que quería yo.

No me olvides

Como sabes que te quiero,
siempre me estás haciendo penar. (bis)

Lo mismo que supe quererte
también he de saberte olvidar. (bis)

No me olvides, prenda mía;
no me olvides, mi adorada;
que viene la luz del día, la madrugada.

Son tus ojos, nena,
son tus ojos, son;
que cuanto más los miro,
más bonitos son.