Oración para acostarse y contra la muerte repentina
¡Válgame los Doce Apóstoles
cuando me voy a la cama,
la bendita Madalena
y la Virgen Soberana!
Sepultura, yo en mi vida (¡Oh, sepultura divina,)
nunca te tengo olvidada.(cómo te tengo olvidada! )
Sagrada Virgen María,
a Vos entrego mi alma.
¡Cuántos hombres y mujeres
se acuestan sanos y buenos!
por la mañana amanecen
cadáveres muertos.
No permitas, gran Señor,
que yo sea uno de ellos,
que no me dejéis morir
sin recibir sacramentos.
Con Dios me acuesto,
con Dios me levanto,
por obra y gracia
del Espíritu Santo.
San Pedro está en Roma
diciendo la misa de la hora;
san Pedro la canta
y Cristo la adora.
¡Dichosa del alma
que expire en tal hora!
Si yo me durmiere,
Dios, me recordéis;
si yo me muriere,
Dios, me alumbréis
con las once candelas
de la Santísima Trinidad.
Amén.
Cuatro esquinitas
tiene mi cama,
cuatro angelitos
guardan mi alma .
(Versión de Dolores Fernández, recogida en Val de San Lorenzo el 14 de julio de 1995)


