Leonesa, leonesa,
no eras tú la que decías
que llegando los de Astorga
con ellos te casarías.
Los de Astorga, ya han llegado,
con ellos no te has casado.
Y ahora qué dirá la gente:
solterita te has quedado.
El amor del forastero
es como las golondrinas
que, cuando acaba el verano
a su tierra se encaminan.
Si supiera que cantando
daba gusto a mi morena,
toda la noche cantara
de la Bañeza a la Cullera.
La piedra que mucho roda
no vale para el cimiento
y el galán que mucho ronda
no vale p ‘al casamiento.
Allá va la despedida
y en la despedida un ramo
con letras de oro que digan
vivan los que están bailando.
Leonesa, leonesa,
No eras tú la que decías
Que llegando los de Astorga
Con ellos te casarías.
Los de Astorga ya han venido,
Morena, y no te has casado;
Y ahora que dirá la gente;
Solterita te has quedado.
Pistonudos los de Astorga
Que vienen en carretas;
Y han traído guapas mozas
Para lucirse en la fiesta.
Pues tienen las maragatas
Tanto donaire y salero,
Que no hay otras que las ganen
De León en su gran reino.
Somos los maragatines
De corazón muy subidos;
Por eso los leoneses
Nos tienen bien merecidos.
Leonesa, leonesa,
¿no eras tú la que decías
que viniendo los de Astorga
con ellos te casarías?
Los de Astorga han venido,
con ellos no te has casado,
y ahora, ¿qué dirá la gente?
Solterita te has quedado.
Y aunque me ves, que me ves,
que me ves, que me ves,
que me caigo… ¡es el andar menudín,
menudín, menudito que traigo!
Eres buena moza, sí,
cuando por la calle vas.
Eres buena moza, sí,
pero no te casarás,
pero no te casarás,
carita de cera fina…
¡porque me lo han dicho a mí!


