Salio (ay. Pedrosa del Rey, ant. Riaño, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España)
El sábado por la tarde por tu calle me paseo,
converso con tus vecinas porque contigo no puedo.
Otro día era domingo, me fui a misa el delantero;
como propiedad de mozos me metí en el cementerio
por ver si veía venir aquel hermoso lucero,
y, de que le vi venir, puse delante el sombrero.
Estuve atento en la misa, lo que nunca pude hacer,
sólo con verla y mirarla mi vida no puede ser.
Ya se terminó la misa, me he salido el delantero,
me fui pa casa mis padres que me vistieran de negro,
buen pantalón, buena capa, buen chaleco, buen sombrero
y, si así no me querías, a sentar plaza me vuelvo.
Asiéntala tú, mi vida, asiéntala tú, mi dueño;
tú por mis amores mueres, yo por los tuyos no puedo.
Cuando pases por mi puerta rézame un avemaría
por las buenas amistades que tuvimos algún día.
¡Cuántas veces pasarás por donde yo esté enterrado!
y no serás pa decir «Dios te haya perdonado».
Cuando a ti te estén poniendo ese ramito de flores,
a mi me estarán poniendo la Virgen de los Dolores
Cuando a ti te estén echando Jas arras en el pañuelo,
a mí me estarán echando de las andas para el suelo.
Cuando a ti te estén poniendo los anillos en el dedo,
a mi me estarán metiendo de siete pies para el suelo.
Cuando a ti te estén cantando, mi vida, los buenos mozos,
a mi me estarán sacando los gusanillos los ojos.
Nota: Tras el primer hemistiquio de los versos pares se canta el estribillo Sí, sí, y tras el segundo: Y adiós.