En el cielo hay un castillo, tan alta la maravilla; no lo hizo el carpintero ni hombre de carpintería, que lo hizo el Rey del cielo para la Virgen María.
San José pica la piedra y san Juan la componía, Jesucristo era el Maestro, el que la obra regía.
Ventanas tiene de oro, almenas de plata fina, por la una entraba el sol, por la otra entraba el día, por la almenica más alta entra la Virgen María con el su Hijo en los brazos, dando el pecho que él quería. – ¿Por qué lloráis, la mi Madre, por qué lloráis, Madre mía? – Lloro por los pecadores, pues hay más en cada día. – Si lloras por pecadores, “dejailos” en cuenta mía, que los que ellos fueran buenos yo el cielo les daría, y los que ellos fueran malos al infierno mandaría . ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... En el cielo hay un castillo, tan alta la maravilla; no lo hizo el carpintero ni hombre de carpintería, que lo hizo el Rey del cielo para la Virgen María. Ventanas tiene de oro, almenas de plata fina, por la una entraba el sol, por la otra entraba el día, por la almenica más alta entra la Virgen María con el su Niño en los brazos, dando el pecho que él quería. – ¿Por qué lloráis, la mi Madre, por qué lloráis, Madre mía? – Lloro por los pecadores. – Déjelos en cuenta mía, que los que ellos fueran buenos yo el cielo les daría, y los que ellos fueran malos yo el infierno les daría
A tu puerta llora un niño más hermoso que el sol bello. Tiritando está de frío, porque el pobre viene en cueros.
Entra, mi niño, entra, te calentarás, porque en este pueblo ya no hay caridad.
Entra el niño y se calienta y después de calentado le pregunta la patrona de qué patria es tú reinado.
El Niño responde: Yo soy de Belén, mi padre es del cielo, lo soy yo también.
Hazle la cena a este niño, guísasela de contado, para que se quede en casa como niño regalado.
Vaya, que es el niño chiquito y gracioso, que hasta el hablar tiene de ser cariñoso.
Según estaban cenando, las lágrimas se le caen. ¿Por qué lloras, niño hermoso viendo la cena que hay?
Mi madre de pena no podrá comer, y aunque comer pueda no tendrá de qué.
¿Tanto quieres a tu madre? Sí, señora, sí la quiero. Tres días que no la he visto tres mil años se me han hecho.
Si usté me dijera dónde ella parara de rodillas fuera hasta que la hallara.
Hazle la cama a ese niño en la alcoba y con primor. No me haga cama, señora, que mi cama es un rincón.
Mi cama es el suelo desde que nací, y hasta que en cruz muera ha de ser así.
Antes de romper el alba el niño se despidió. Quede usté con Dios, patrona, señora, quede con Dios.
Que me voy al templo, que aquella es mi casa, y allí han de ir todos a darme las gracias.
La patrona al despedirle compasiva le decía le dejara una señal por si acaso le veía.
La frente marcada, los ojos castaños, los labios morados, que ese es mi color.
Fue en casa un rico a pedir, le azuzaron los alanos. Los perros eran humildes y le hacían mil halagos.
Y el niño les dice con mucho desdén: Aunque pequeñito, yo os lo pagaré.
El niño ha entrado en el templo con los sabios de la Ley, entra y discute con ellos; todos se admiran de él.
¿De dónde ha venido su sabiduría? Este es un prodigio que Dios nos envía.
Su madre le anda buscando por las calles y las plazas: ¿Dónde está el Sol de los soles, el que nos alumbra con sus resplandores?
La virgen y San José para el templo se encaminan, y entrando en él encontraron aquella estrella divina.
Niño perdidito, dadnos el consuelo de verte y hallarte todos en el Cielo.
Entra niño, entra y te calentarás porque en este pueblo ya no hay caridad, ni nunca la ha habido, ni nunca la habrá. Entra el Niño y se calienta y después de calentado, le pregunta la patrona de qué pueblo y qué reinado. El Niño le dice: -Yo soy de Belén, tengo padre y madre y hermanos también, mi padre es del cielo y mi madre también...
ALAN LOMAX: https://archive.culturalequity.org/field-work/spain-1952-1953/val-de-san-lorenzo-1152/entra-nino-entra-madre-la-puerta-hay-un-nino
Quilós, León, Spain
Madre, a la puerta hay un niño, más bonito que el sol bello, y este niño tiene frío, porque el pobre viene en cueros. —Abridle que pase, y se calentará, porque este mundo ya no hay caridad, que nunca la hubo ni nunca la habrá—. Entra el niño y se calienta, y después de calentado, le preguntó la patrona: —¿De qué pueblo y qué reinado? El niño contesta: —Soy de Belén, mi madre del cielo, mi padre también. —Hazle la cama a este niño y hácesela de colchón, que este niño quede en casa como niño de un señor—. Y el niño contesta: —En el suelo, señora, que tengo un rey padre que en el cielo adoran, y una reina madre que es nuestra señora.
Entra niño entra y te calentaras porque en este pueblo ya no hay caridad ni nunca la habido ni nunca la habrá.
Entra el niño se calienta y después de calentado le pregunta la patrona de que pueblo y que reinado El niño le dice: yo soy de Belén tengo padre y madre y hermanos también Mi padre es del cielo y mi madre también
San José y María caminan pa Egipto Y pasaron pro un templo y allí dejaron al Niño. - Su madre decía: irá con su padre. - su padre decía: Irá con su madre.
¡Que suspiros no daría, al verse solo y tan tarde¡ Arrimado esta a una puerta y no le responde nadie. - Si yo bien supiera e quién fuese este Niño, abriera la puerta, con mucho cariño.
- Madre, en la puerta hay un Niño con la túnica morada; tiritando está de frio, pidiendo por Dios posada. -Mándale, hijo, que entre, se calentará porque en este pueblo ya no hay caridad, ni nunca la ha habido, ni nunca la abra.
Entra el niño y se calienta y después de calentado, le pregunta la patrona, de que patria o qué reinado - El niño contesta; Yo soy de Belén, mi padre del cielo, y mi madre, tambien.
- Pon cama para este niño, pónsela con mucho agrado; si ha de estar en nuestra casa, como hijo regalado. - El niño contesta: Eso no, señora,: tengo yo una madre, que el cielo la adora.
- ¿Tanto quieres tú a tu madre? - Si señora, sí la quiero: tres días que no la he visto, tres mil años se me ha hecho. - Y si no la encuentras, vuelve pa mi casa, que algún día iremos a darte las gracias.
Madre, a la puerta hay un niño más bonito que el sol bello, y él dice que tiene frío, porque el pobre viene en cueros.
–Que entre adentro y se calentará, porque en este pueblo ya no hay caridá, ni nunca la ha habido ni nunca la habrá. Entra el niño para adentro y después de calentado le pregunta la patrona:
–¿De qué tierra es tú reinado? El niño contesta: –Yo soy de Belén, mi madre es del cielo, mi padre también.
–Madre, haga la cama al niño; hágasela con primor. –No la haga usted, señora, que mi cama es un rincón. Desde que nací hasta que en cruz muera ha de ser así.
La madre buscaba al niño por praderas y por prados y a todos los que encontraba les estaba preguntando.
–¿Habéis visto al niño, el sol de los soles, el que nos alumbra con sus resplandores?
La madre encontró al niño y le dijo: ¡Hijo mío! ¿Dónde has pasado esta noche? ¿Cómo no has muerto de frío?
El niño responde mirándole atento: –¡Si viera usted, madre, qué cama me han puesto!
Un par de chorizos, un par de lacones, es la mejor cosa que estiman los hombres. Un par de lacones nos querían dar; atiendan, señores, a este cantar
En la ventana de abajo,
en la ventana de arriba,
ahí están los mis amores,
rosita del alma mía.
Rosita del alma mía,
rosita de los rosales,
si no me caso contigo,
me voy para Buenos Aires.
–Si vas para Buenos Aires,
¿con quién voy a quedar yo?
Y si vuelves en septiembre,
nadie te conocerá.
Vale más una penita
que una larga enfermedad.
Las mocitas de ahora
ya no saben cortejar;
salen a la puerta y dicen:
un beso te voy a dar.
Un beso te voy a dar,
un beso yo te daré.
Con las mocitas de ahora
yo ya no cortejaré.
Grandes guerras se han armado en rayas de Portugal llevaron al conde Atores por capitán general. La triste de la su esposa no cesaba de llorar, I valgame Dios, quién la viera l por ver el traje que trae. Si la quieres ver buen conde tú bien pronto la verás quita bordón y esclavina queda con rico brial. El conde de que la vio se ha desmayado «p ‘atrás», -Maten, maten la romera, que al conde vino a matar, -No le he matado señores, si Dios quiere, volverá. Estando en estas razones el conde empezara a hablar -Los gastos que aquí se han hecho quién los debería pagar? -Los gastos que aquí se han hecho bien pagos estaban ya. Queden con Dios los señores que yo me vaya marchar, que tengo a mi esposa aqu( y la vaya acompañar. Se montara en el caballo y empezara a caminar.
LA CONDESITA
Grandes guerras se han armado en raya de Portugal; llevaron al conde Atores por capitán general. La triste de la su esposa no cesaba de llorar. – Si a los siete años no vengo, a los ocho casarás. Los siete ya van pasados y el conde no viene ya. – Échame la bendición, madre, que yo me voy a marchar. – La bendición de Dios, hija, que la mía echada está. Coge cordón y esclavina y empieza a caminar. Siete leguas había andado sin hallar ningún lugar; de las siete pa’ las ocho un paje viera asomar. – Dígame usted, pajecillo, dígame usted la verdad: ¿de quién es ese caballo que al agua vas a llevar? – Pues será del conde Atores que hoy se iba a casar. – Quisiera ver al conde Atores, que limosna me dará. – Vaya, vaya, la señora, que pan blanco le han de dar. Al subir de la escalera con el conde fue a encontrar. – Dame limosna, buen conde, que bien me la puedes dar, que vengo de berbería y no traigo qué gastar. – Si vienes de berbería, ¿qué se cuenta por allá? Quisiera ver a mi esposa por ver el traje que trae. – Si la quieres ver, buen conde, tú bien pronto la verás. Quita cordón y esclavina, queda con rico brial. El conde de que la vio se ha desmayado pa’ atrás. – Maten, maten la romera, que al conde vino a matar. – No le he matado, señores, si Dios quiere, volverá. Estando en esas razones, el conde empezaba a hablar: – Los gastos que aquí se han hecho, ¿quién los debía pagar? Los gastos que aquí se han hecho bien pagos estaban ya. – Queden con Dios los señores, que yo me voy a marchar, que tengo mi esposa aquí y la voy a acompañar. Se montaron en caballo y empezaron a caminar
En casa del tío Vicente con tanta gente ¿Qué habrá?, ¿Qué habrá?: son los mocitos del barrio, leré, que con las mozas, leré, quieren bailar.
Tomasa lava pañales de lienzo fino de lo mejor para empañar al chiquillo, que esta malito del sarampión.
La Lola compró un caballo, color de bayo de lo mejor La Lola compró un caballo, color de bayo de lo mejor para pasear al chiquillo , leré que está malito del sarampión, leré para pasear al chiquillo , leré que está malito del sarampión, leré
Para cantar cantares me crió el cielo, para hilar a la rueca también si quiero. La zarzamora del verde al ver, que disimuladito tiene el querer y así quiere ser, la zarzamora, del verde al verde.
Arriméime a tu reja por darte un beso vino el señor alcalde me metió preso. Si quieres agua arrímate a mí que prevenido tengo el fusil, lo traigo nuevo lo estreno en ti.
Amores y dolores quitan el sueño yo como no les tengo descanso y duermo. Si quieres agua arrímate acá que prevenido traigo el puñal, lo traigo nuevo por estrenar.
Adormécete mi niño, Adormécete mi niño y adormécete antes que venga la mora, porque anda de casa en casa porque anda de casa en casa por saber qué niño llora.
Duérmete niño, angelito, Duérmete niño, angelito si te quieres adormecer, los angelitos del cielo, los angelitos del cielo todos te vienen a ver.
Amores y dolores rinden el sueño, y yo como no los tengo descanso y duermo. El pajarito, el pajarero, cómo cantara en el mes de enero. En la rama más alta canta y decía: -Mucho te quiero dama, más te quería, si fueras tuya, si fueras mía, si fuera rosa de Alejandría. Cómo quieres que tenga, quieres que traiga, un amante en la guerra, dos el alma. El pajarito, el pajarero, cómo cantara en el mes de enero. Cómo quieres que tenga, tenga y que traiga el pelo a la cintura si no me alcanza. ¡Ah vacaaaaa!!! Una vez que te quise fue por el pelo ahora que no lo tienes ya no te quiero. ¡Ah!!! dentroooo, ¡ah vacaaa!!!! (canto de arada) ———————————————- El pajarito, el pajarero (I) https://archive.culturalequity.org/field-work/spain-1952-1953/val-de-san-lorenzo-1152/el-pajarito-el-pajarero-i El pajarito, el pajarero (II) https://archive.culturalequity.org/field-work/spain-1952-1953/val-de-san-lorenzo-1152/el-pajarito-el-pajarero-ii
Era un bonetero, Era un bonetero, portugués y honrado, cacafú. portugués y honrado, cacafú. que hacía bonetes, que hacía bonetes, los vendía a ochavo, cacafú. los vendía a ochavo, cacafú.
Con aquel dinero, comprará un caballo, cacafú, ciego de los ojos, del lomo matado, cacafú.
Tropezó en un junco, cayó en un pantano, cacafú; cuatro nadadores fueron a sacarlo, cacafú. Ninguno pudieron y allí lo dejaron, cacafú.
Fuera una gallina, con pollos piando cacafú; del primer picazo lo sacó arrastrando cacafú. ¡Ay! que buenos días, ¡ay! qué buenos años cacafú, tenemos nosotros pero no el amo, cacafú.
Y había un bonetero que hacía bonetes; les hacía a ria/, les vendía a cuarto, y con las ganancias se compró un caballo, cojo de tres patas, manco de una mano; siete mataduras tenía de un lado, y la más pequeña y era como un plato. Le cogí del freno, le llevaba al prado, tropezó en un junco, cayó en un barranco. Siete hombres eran para levantarle, y no fueron d’ eso, y allí le dejaron. Y había una gallina con pollos criando, y de un picotazo le llevó arrastrando.
La pulga y el piojo se quieren casar, no se hace la boda por falta de pan.
Contenta la hormiga desde su hormiguero: —Hágase la boda, yo traigo un pan entero. —Contentos estamos que pan ya tenemos, pobre de nosotros que carne queremos. Contenta la loba desde su lobera: —Hágase la boda, yo traigo una cordera. —Contentos estamos que carne tenemos, pobres de nosotros que vino queremos. Contenta el mosquito desde la bodega: —Hágase la boda, yo traigo una botella. —Contentos estamos que vino tenemos pobre de nosotros quien guise no tenemos. Contenta la chinche desde la entera: —Hágase la boda, yo soy la cocinera. —Contentos estamos quien guise tenemos, pobres de nosotros .-Contesta el grillo desde su grillal – Hagase la boda, yo voy a cantar. – Contentos estamos quien cante tenemos pobres de nosotros madrina no tenemos – Contesta la gata desde la cocina – Hagase la boda yo soy la madrina. – Contentos estamos madrina tenemos pobre de nosotros padrino queremos. – Contesta el raton muy quiquirritino: – Hagase la boda yo soy el padrino Se hace la boda con gran regocijo; llega la madrina, se comió al padrino
Entra niña pa tu casa y pisa piedra labrada que esta es la primera vez que la pisas de casada.
Ponéi, madre, en mesa manteles de hilo, que viene su hija con el su marido. Ponéi, madre, en mesa manteles de Holanda que viene su hija y viene casada.
Canta compañero, canta y alegra los corazones, que no digan que tenemos enfados de nuestros amores.
Si vas al arroyo no bebas el agua que lo envenenaron los de la Montaña. Me quisiste, no quisiste y ahora que quieres no quiero llévatela la vida triste que yo alegre me la llevo. Si vas al arroyo...
Carcelera carcelera, carcelera del olvido yo me muero yo me muero y no me caso contigo. Caso contigo no no .....amores......
Al lado de tu ventana me quisieron dar la muerte lucero de la mañana solo por venir a verte. Carcelera, carcelera, carcelera del olvido yo me muero, yo me muero, si no me caso contigo. Ijuuu!!! ... !Alabado sea Dios!, ¡Viva España!
Al lado de tu ventana me quisieron dar la muerte, lucero de la mañana solo por venir a verte.
Carcelera, carcelera, carcelera del olvido yo me muero, yo me muero si no me caso contigo.