Boda en Alto Cea, Prioro

Cortejo de boda/No se morira de sed/Canto de la rosca – Prioro (León)

El cortejo empieza en la casa de la novia adonde acuden las amigas de la novia y cantan: 

Hinca niña la rodilla
Encima del cobertor
Que te dé la bendición


La novia, de rodillas ante su padre recibe de éste la bendición antes de cruzar e umbral de la casa- Durante el recorrido se van cantando :

Aunque de vueltas el cerrojo
y media vuelta la llave
no te despidas del todo
de la casa de tus padres.


*

Salga, señor cura, salga
con los libros de casar,
que los saca pocas veces
y se van a apolillar.


Después de la ceremonia la comitiva de regreso entre cohetes y canciones
:

Al tomar agua bendita
niña, ten mucho cuidado
no se te caiga el anillo
que tu marido te ha dado.


Al llegar a casa de los padres se cantan:


Salga la madre querida
a recibir a su hija.
Soltera salió de casa,
Casada viene de misa


*

Recibela por tu hija,
no la recibas por nuera.
La madre que la crio,
llorando en casa se queda.


Por la tarde, después del convite, (se invita a todo el pueblo a vino y rosquillas) tiene lugar el baile de la ROSCA.


Las amigas de la novia cantan:

CANTO DE LA ROSCA

Quien aquí puso esta mesa 
con el pan y con el vino
En el cielo la halle puesta
Delante del Rey divino
Delante del Rey divino


La novia hace un brindis y canta:

Con este vaso de vino
que en la mano tengo ahora,
señores, a todos brindo
en el día de mi boda


Cantan los mozos, mientras las mozas efectúan una danza circular alrededor de la mesa:

NO SE MORIRÁ DE SED

Que vino tienes, casada, yo lo sé. 
No se morirá de sed.


Siguen cantando:


Las chicas:

Esta mesa es de pino,
la sobremesa de seda,
los vasos de cristal fino,
la jarra de Talavera.

Los chicos:

-El camino estaba malo, yo lo sé.
No se morirá de sed.
Siete cambas se rompieron, yo lo sé.
No se morirá de sed.

Las chicas:

-Bebe compañera, bebe,
que este vino está muy bueno,
lo ha traído el buey Galán
y también el buey Romero.

Los chicos :

-Por eso tardaron tanto, yo lo sé.
No se morirá de sed.
Sus padres les esperaban, yo lo sé.
No se morirá de sed



-Vino blanco, vino tinto,
criado entre verdes matas,
a cuántos hombres de bien
haces andar a gatas.

MARINERO, SUBE, SUBE

Marinero, sube, sube  
marinero, baja, baja
saca a la niña del pozo,
saca a la niña del agua.
Las arras y los anillos
que os puson en los dedos
son lazos irresolubles
que os dejan prisioneros
El día que yo me case
me alegro que no aparezcan
ni el cura ni el sacristán
ni las llaves de la iglesia
.

Ronda de los quesos

PRIORO
A tu puerta llegamos,
niña, los mozos
a que nos des un queso
muy generoso
a tu puerta llegamos.

Quédate con Dios niña,
quédate con Dios
que nos has dado un queso
que nos has dado un queso
que vale por dos
quédate con Dios niña.
audio ATO_00916_22 https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00916_22_-_Ronda_de_los_quesos.ogg

Las señas del esposo (Estaba la Coronela a las puertas del cuartel)

http://estudioscabreireses.es/el-soldado-muerto

—————————————————-

Estaba la Coronela a las puertas del cuartel,
esperando a que saliera el teniente coronel.
Salió el teniente coronel: -Señora, ¿Qué espera usted?
-Yo espero a mi marido por ver si le puedo ver.
-Dígame usted la seña. -Muy pronto se lo diré:
mi marido es alto y grueso, colorado como usted.
-Por las señas que usted da, ha muerto ayer hizo un mes
y en el testamento manda que me case con usted.
-Eso sí que yo no hago, eso sí que yo no haré,
siete años esperado, y siete le 'esperaré;
si a los catorce no viene, monjita me meteré.
De estas hijas que yo tengo, ¿Dónde las colocaré?
Una en casa [de] doña Juana, y otra en casa [de] doña Inés.
Y este hijo que yo tengo, ¿Dónde le colocaré?
Le meteré en un convento para que aprenda a leer;
y si no quiere ser fraile, que vaya a servir al rey,
que donde murió su padre, justo es que muera él.
Y la más pequeñita conmigo la llevaré,
pa que me peine y me lave, y me guise de comer.
Aquí termina la historia de aquella pobre mujer,
que hablaba con su marido sin poderle conocer.

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Estaba /a Catalina a la puerta del cuartel,
esperando a que saliera el teniente coronel.
Sale el teniente coronel: -Señora, ¿Qué hace usted ahí?
-Espero a mi marido por ver si le puedo ver.
Mi marido es alto y grueso, colorado como usted,
y en la punta del pañuelo lleva bordado un clavel.
Siete años esperando, otros siete esperaré,
si a los catorce no viene, monjita me meteré.



Estaba la Catalina a la puertas del cuartel,
esperando a que saliera el teniente coronel.
Sale el teniente y le dice: -Señora, ¿qué quiere usted?
-Yo espero a mi marido por ver si le puedo ver.
-Dígame usted las señas. -Muy pronto se las diré,
mi marido es alto y fuerte, colorado como usted.
-Por las señas que usted da, ha muerto antesdeayer,
que le mataron en Francia a la puertas del cuartel;
en el testamento dice que me case con usted.
-Eso sí que yo no hago, eso sí que yo no haré;
siete años he esperado, y otros siete esperaré;
si a los catorce no viene, monjita me meteré.
Estas hijas que yo tengo, ldónde las colocaré?
Una en casa de don Juana, otra en casa [de] doña Inés.
-Y este hijo que me queda, ¿dónde le colocaré?
Le meteré en un convento para que aprenda a leer.
Y si no quiere ser fraile, que vaya a servir al rey,
que donde murió su padre, es justo que muera él.
Aquí termina la historia de aquella pobre mujer,
que hablaba con su marido sin poderle conocer.


audio PRIORO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00160A_18_-_Las_se%C3%B1as_del_esposo.ogg?uselang=es

AUDIO SOTO DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00419_12_-_Las_se%C3%B1as_del_esposo.ogg

AUDIO CORDIÑANES DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00420_08_-_Las_se%C3%B1as_del_esposo.ogg

audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:El_soldado_muerto.ogg

La difunta pleiteada

ROMANCE

Salio (ay. Pedrosa del Rey, ant. Riaño, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España)

Doña Ángela a la ventana, don Juan por allí venía;
palabras de casamiento uno a el otro se decían.
La gente de don Juan quiere y la de ella no quería,
que se la tienen mandada a un mercader de Sevilla,
caballero, gente noble, que venía de las Indias.
Y don Juan, de que lo supo, a Barcelona camina.
Estuvo dos y tres meses por ver si la olvidaría.
Viendo que no la olvidaba mandó a un paje que tenía
que le ensillara el caballo y fuera en su compañía.
Todo lo encontró cerrado, ventanas y celosías.
Se ha asomado a una ventana que calaba a la cocina,
vio pasearse a una doncella toda de luto vestida.
¿Por quién tan de luto, dama? ¿por quién tan de luto, niña?
De luto por mi señora, doña Ángela de García.
¿En qué iglesia está enterrada o en qué iglesia está metida?
Arriba, arriba, el caballero, en la de Santa Lucía,
que está el sacristán cantando, cantando el Avemaría.
Abre, sacristán, las puertas, bien pagadas te serían,
te daré un anillo de oro que en mi dedo traía,
anillo de tal valor cien doblones te valdría.
Estuvo toda la tarde y otro día todo el día.
Salga, salga, caballero, que ya es hora que saldría.
No tengo de salir hoy ni mañana en todo el día
hasta levantar la losa de esta doncella tan linda.
Con la punta de la espada levantó la losa arriba.
La viera tan colorada como si estuviera viva.
¡Virgen del divino grato, Madre y abogada mía!
un rosario te he de rezar, dos también te rezaría
si vuelves el alma al cuerpo de esta doncella tan linda.
¿Quién me mata, quién me sana, quién me da tanta fatiga?
¿Quién me saca de la Gloria, pues en ella estoy metida?
Las campanas del país ellas solas se tiñían,
que ha resucitado un cuerpo muerto de cuarenta días.
El mercader, que lo supo, el pleito se lo ponía.
Cuando las cartas enviaban el correo ya venía.
Bajara una voz del cielo que estas palabras decía:
Dadle la niña a don Juan, que la tiene merecida,
bien merecida la tiene, merecida la tenía.

La difunta pleiteada – Sotillo de Cea

https://archivoreinoleon.es/registros/la-difunta-pleiteada-sotillo-de-cea/?comarca_registros=ribera-del-cea
En Barcelona de abajo y en Barcelona de arriba,
se ha enamorado don Juan de Angelina de Sevilla,
los pícaros de sus padres la contraria les hacían.
Ya se va a marchar don Juan por ver si la niña olvida
y al cabo de nueve años y a Barcelona volvía,
y en el medio del camino ………………………….
se encontró con un muchacho de quince años para arriba:
—Dime, dime, muchachito dime por Dios y tu vida,
dime si se habrá casado Angelina de Sevilla.
—Casar, se casa mañana, que ya ha dado el sí la niña,
con el galán que se casa y a gusto de ella no iba.
—Prisa, prisa mi caballo prisa que ya viene el día.
Cuando se estaban casando don Juan por allí camina,
la niña que le sintió volvió la cara y decía:
—Permita Dios no me goce traidor, ni tan solo un día.
Ya salieron de la boda todos tan contentos iban,
todos comen, todos beben, y Angelina no comía,
la sacan a pasear por ver si la niña olvida
y en el medio del camino muerta se cayó tendida.
Ya la llevan a enterrar ……………………..
frente al altar mayor junto a Santa Catalina.
—Voy a rezarla un rosario por la fe que la tenía.
La rezó siete rosarios sin levantar la rodilla,
de los siete pa los ocho llegó la Virgen María.
—Detente, don Juan, detente que yo te la daré viva,
coge tu puñal dorado y alza la losa p’arriba.
La ha cogido entre sus brazos la sube la calle arriba,
don Fernando que la ve por esposa la quería
y ellos que estaban en esto llegó la Virgen María:
—Llévatela tú don Juan que para ti la di vida,
……………………. que a ti te pertenecía.



audio PRIORO-_La_difunta_pleiteada.ogg?uselang=es

AUDIO CEGOÑAL_-_La_difunta_pleiteada.ogg

Don Bueso

ROMANCE

Camina don Bueso por la mañanita
a tierra de moros a buscar la niña.
No la encontró en valles ni tampoco en villas:
la encontró lavando en una fuente fria.
-iQuítate de ahí, mora, hija de judía!
-Reviente el caballo, y en él quien venía,
que yo no soy mora ni hija de judía,
que soy cristianita bautizada en pila,
que me bauticé por Pascua florida.
Mi padre es el rey, y plantó aquí esta oliva,
mi madre la reina bordaba y cosía,
mi hermano, don Bueso, los toros corría.
-Por esas señas que has dado, eres hermanita mía.
Ya la cogió en el caballo, ya ha dado un grito la niña:
-Ya se ven los palacios donde yo he sido nacida.
-Ábreme la puerta, madre y ábrela con alegría,
que la traigo nuera y la llegó hija.
-Siete años hace que pan no comía,
tan sólo unas berras de una fuente fría.

AUDIO PALACIOS DEL SIL

AUDIO TEJERINA_-_Don_Bueso.ogg?uselang=es

AUDIO ARGOVEJO

AUDIO PRIORO

AUDIO VELILLA DE LA REINA

AUDIO LUCILLO

AUDIO CACABELOS

AUDIO PONFERRADA

AUDIO BENLLERA

AUDIO SOTO DE VALDEON_-_Don_Bueso.ogg

AUDIO QUINTANILLA DE SOMOZA https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00809_28_-_Don_Bueso.ogg

Rondador desesperado + Casamiento y muerte enfrentado (Prioro)



La loba parda


PRIORO AUDIO PRIORO _-_La_loba_parda.ogg

Estando yo en mi chozuelo, pintando yo mi cayada
vi venir por lejanas tierras una muy grande lobada
venían echando suertes, venían echando tramas
venían echando suertes, a ver a cual le tocaba.

Le toco a una pobre loba, tuerta y esta lampreada
siete vueltas dio a la rede y no pudo sacar nada
de las siete pa las ocho, saco una borrega blanca
hija de la oveja rucia, nieta de la rabilarga.
Deja loba la borrega mira que te va a estar cara
que tengo cuatro cachorros y una perra trujillana
no temo yo tus cachorros, ni a tu perra trujillana
que tengo yo unos dienticos como puntas de navajas.
Anda perros tras la loba, anda perritos de fama
que si me traéis la loba tendréis la cena doblada
un caldero de calostros y otro de leche migada
y si no me la traéis, os daré con mi cachaba.

Al pasar un arroyuelo la loba se vio cansada
tomar perros la borrega, sana y buena como estaba
no queremos la borrega de tu boca maltratada
que queremos tu pellica pa el pastor pa una zamarra
los dientes para galones para cavar la retama
los ojos para candiles para ver bien a cavarla
las tripas para cordeles para sujetar la carga
las patas pa el campanero para tocar las campanas
y el rabo para abanico para abanicar las ramas





Estando yo en mi majada, pintando la mia  cayada,
vi venir siete lobitos por una larga cañada,
v e n í a n echando suertes cual entraba en mi majada,
le tocó a una lobita, tuerta, ciega y derrangada.
Siete vueltas dio a la rede, y no pudo sacar nada,
de las siete pa las ocho, s a c ó una borrega blanca,
hija de la oveja negra, nieta de la coronada.
¡Ahí mis perros, ahí! ¡Ahí mi perra Guardiana!
que si me c o g é i s la loba, t e n d r é i s la cena doblada,
y si no me la cogéis, la t e n d r é i s con la cayada.
A l saltar un arroyuelo, y al saltar una barranca
hallaron a l l í la loba, tuerta, ciega y derrangada.
Ahí tenéis la borrega, tan sana y conforme estaba.
—No queremos la borrega, de tu boca babosada,
que queremos tu pellejo, pa el pastor una zamarra,
las orejas para guantes, las uñas para cucharas,
y del rabo un abanico, para distraer las damas.

Estando yo en mi chozuela
ribeteando la zamarra,
vi venir siete lobitos
por unas vegas muy llanas.
Venían echando suertes,
venían echando trazas,
por ver quién había de ser
el que había de hacer caza.
Por fin tocó a una loba
tuerta, coja y derrengada.
Siete vueltas dio a la red
sin poder hacer la caza.
De las siete pa las ocho
cogió una cordera blanca,
hija de la oveja negra,
nieta de la colorada.
-"Hala, perritos míos, hala
hala, perros a ella,
que si me cogéis la loba,
la cena tenéis ganada.
Un caldero de calostros
y otro de leche migada,
y si no me la cogéis
os daré con la cayada."
Al pasar un arroyuelo
se halló la loba cansada.
-"Deja, loba, la cordera
que si no, te sale cara."
-"Hala, perricos míos, hala,
hala, perros a ella."
-"No temo yo tus perritos
ni a tu perra trujillana,
que tengo yo unos dentitos
como puntas de navajas."
Al llegar a una montaña
se vio la loba cansada.
-"Toma, perro, la cordera
sana y buena como estaba."
-"No quiero yo la cordera
de tu boca maltratada.
Lo que quiero es tu pelleja
pa'l pastor una zamarra,
los dientes para azadones
para ribetear la manta,
el rabo para los mozos
que cantan por la mañana."

Besande (León)

Celos y honra – (En la ciudad de Madrid junto a los caños del agua)

Romance

En la ciudad de Madrid       junto a los caños del agua,
vivían dos jovencitos siendo juntos camaradas,
juntos comen, juntos duermen juntos tienen su morada
y los dos se enamoraron de una muy bizarra dama.
Ella es hija de un trapero y por nombre tiene Juana,
no tiene padre ni madre que un hermano la acompaña,
que no la deja ir a misa mientras no vaya con guardia.
Un día se fue a la comedia como iban las otras damas,
se sentó junto a don Diego no pensando que allí estaba.
la dice: —Hola Juanilla, hola, muy querida Juana,
dime si te hace falta algo de dineros o alhajas,
que yo a ti te lo daría si tú en amor me lo pagas.
—Yo se lo estimo a don Diego yo se lo estimo en el alma,
que mientras mi hermano viva no tengo falta de nada,
después que mi hermano muera todo junto lo heredara.
La niña puesta en descuido sacara la mano blanca
y en ella una sortija de plata sobredorada.
—Esa sortija, Juanilla otras manos pasearan,
que se la vi yo a don Jorge siendo juntos camaradas.
Mucho lo niega la niña más no lo niega su cara,
que se la puso su rostro como una rosa encarnada.
Salieron de la comedia cada cual para su casa,
don Diego a la calle arriba calle abajo va la dama,
en el medio del camino con un niño se encontrara.
—¿Dónde está tu tío niño? —Mi tío cenando estaba.
—Pues dile que cene a prisa que don Diego le aguardaba,
por lo que pueda ocurrir que se prevenga de armas.
Se fueron pa un arenal dejaron caer las capas
y al ver los dos corazones la luna mira y se para,
al ver los dos corazones al ver como se maltratan.
Cansados de pelear don Diego apagó las ansias,
don Jorge a la calle arriba para casa de la dama.
Cogió una piedra del suelo del tenor de una avellana,
de tan fuerte que tiró rompió la puerta y portada,
la dama que no dormía que en espera de él estaba:
—¿Quién será ese atrevido ese que entra y no llama?.
—Don Jorge, flor de los hombres el que os quiere y os ama.
—¿De qué trae usted, don Jorge, esa capa tan manchada?
—De matar a aquel traidor que en la comedia te hablaba.
—¡Qué mal ha hecho usted, don Jorge, en matar tan linda cara!—
—Lo mismo he de hacer contigo si los cielos me acompañan.
Al ruido y al alboroto despertó el hermano Juana.
—Ven acá perra traidora ven acá perrita hazaña,
no me habías dicho tú a mí que no habías de ser casada,
que querías meterte monja del convento Santa Clara.
Primero mató a don Jorge y después mató a su hermana
y en una noche murieron don Diego, don Jorge y Juana,
esto sucedió en Madrid a las tres de la mañana.

https://archivoreinoleon.es/registros/celos-y-honra-prioro/

Amores contrariados

Romance

En Santo Domingo entré       
no me dejaron pasar,
cogí la carabina
y al monte me fui a cazar.
Caza no encontré ninguna,
ninguna pude encontrar,
solo una blanca paloma
en su lindo palomar.
Traté de casar con ella
si era de su voluntad,
Los padres que lo supieron
la tratan de retirar.
la subieron a un castillo
donde no podía hablar.
Ella mira, yo la miro
y no deja de llorar,
¡No llores blanca paloma
no tienes por qué llorar!
que aunque tus padres no quieran
contigo me he de casar,
contigo me he de casar
contigo me casaré,
en teniendo la licencia
del teniente coronel.
El teniente coronel
no me la ha querido dar,
pero traigo la licencia
del capitán general.

Prioro https://archivoreinoleon.es/registros/amores-contrariados-prioro/

El prisionero


PRIORO

Mes de mayo, mes de mayo, vítor vitanda
mes de mayo, mes de amor, vitanda vítor
cuando la mies está verde y el trigo en su blanca flor
y yo la pobre de mí metida en esta prisión,
que no sé cuándo amanece ni cuando se oculta el sol,
a no ser un pajarillo que me anuncia el arremol,
me lo mató un caballero, caballero de Aragón,
si le mató por la pluma, se la hubiera dado yo,
si le mató por la carne, no tenía un cuarterón,
si lo mató por envidia, Dios le dé su galardón,
Dios le dé las siete hijas, entre ellas ningún varón.

VILLAMUÑIO

Mes de mayo, mes de mayo, tiempo de la gran calor,
cuando el pan andaba en cierna y el árbol [en] la verde flor,
los mozos andan en gala, las mocitas en jubón,
el triste de mí, cuitado, solito en esta prisión,
no veo cuándo amanece ni cuándo rayaba el sol.
Sólo por los pajarcillos, que cantan en el arbor.
Una era la calandria y otro era el ruiseñor.
No se posa en prado verde, ni en árbol que tenga flor,
que se posa en las aradas, a la sombra de un terrón.
Pasó por allí un cazador, de un tiro me la mató;
y si era por la carne, no pesaba un cuarterón;
y si era por la pluma, de oro se la daba yo:
y si era por envidia, no se lo perdone Dios.

https://archivoreinoleon.es/registros/el-prisionero-prioro/.


Palacios del Sil

Mes de mayo, mes de mayo, vitor, vitanda, mes de la mucha calor, vitanda, vitor

audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_03_-_El_prisionero.ogg?uselang=es


ATO_00113_09
Record ID (ATO)113
File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00113 09 – El prisionero.ogg – Wikimedia CommonsMes de mayo, mes de mayo, el mes de las muchas flores

DELGADINA El seductor de su hija

El seductor de su hija. Delgadina – Lario

Un rey tenía tres hijas
las tres como una granada,
la más pequeñina de ellas
Delgadina se llamaba.
—Delgadina, Delgadina
tú has de ser mi enamorada.
—No lo querrá Dios del cielo
ni la Virgen Soberana,
que yo sería la mujer
del padre que me engendrara.
El padre lleno de ira
de esta manera le hablara:
—Se lo diré yo a tu madre
y verás te castigara.
«entró donde estaba la reina y dijo:»
—Has de saber mi esposa
lo que tenéis en tu casa,
que tu hija Delgadina
quiere ser mi enamorada.
La reina con gran descoque
en un cuarto la encerraba
y le daba de comer
tocino y vaca salada
y le daba de beber
del agua de una pescada.
Delgadina con la sed
se asomara a una ventana,
viera a sus tres hermanitos
jugando con oro y plata.
—Por Dios os lo pido infantes
que hermanos no os llamara,
por uno de vuestros pajes
me enviéis una jarra de agua.
—No la beberás, endina,
no la beberás, malvada,
que la reina antes que muera
quiere ser nuestra madrastra.
Delgadina con la sed
se asomara a otra ventana,
viera a su madre la reina
bordando paños de Holanda.
—Por Dios te lo pido, reina
que madre no te llamara,
por uno de vuestros pajes
me enviéis una jarra de agua.
—No la beberás, endina,
no la beberás, malvada,
que hace siete años y va pa ocho
que me tienes malcasada.
Delgadina con la sed
se asomara a otra ventana,
viera a su padre el mal rey
por los campos de Granada.
Delgadina no tiene sed
Delgadina no quiere agua,
a los pies de Delgadina
nace una fuente muy clara
y a la cabecera tiene
a la Virgen Soberana
y la cama de su padre
de demonios rodeada.

audio LARIO/el-seductor-de-su-hija-delgadina-lario/
Tres hijas tenía el rey,
todas tres como la plata;
la más pequeñina de ellas
Delgadina se llamaba.
Un día al salir pa’ misa
su padre la reparaba:
– Delgadina, Delgadina,
tú has de ser mi enamorada.
– No lo quiera el Rey del Cielo
ni la Virgen soberana,
que hijas con padres se casen
saliendo de sus entrañas.
¡Alto, alto, mis criados!
A Delgadina encerrarla
en un cuarto muy oscuro
en donde no vea nada.
La agarran por los cabellos,
para un cuarto la arrastraran,
y le daban de comer
pescado y agua salada.
Y al cabo de siete años
el cuarto se hizo ventanas;
pasan días, vengan días,
se ha asomado a una ventana,
donde estaban sus hermanas
bordando paños de plata.
– Hermanas, porque lo sois
salidas de unas entrañas,
por favor de Dios os pido
que me deis un vaso de agua.
– Yo bien te lo diera, hermana,
pero si padre lo sabe,
la cabeza nos cortara.
Se quitó la Delgadina
muy triste y desconsolada;
pasen días, vengan días,
se ha asomado a otra ventana,
en donde estaba su madre
peinando a las sus hermanas.
– Madre, porque lo es usted,
que salí de sus entrañas,
por favor de Dios os pido
que me dé usté’ un vaso de agua.
– Quítate de ahí, Delgadina,
quítate de ahí, perra mala,
que si tuviera un puñal
desde aquí te atravesara.
Se quitó la Delgadina
muy triste y desconsolada;
pasen días, vengan días,
se ha asomado a otra ventana,
donde estaban los criados
jugando al juego de barra.
– Criados, porque lo sois,
somos de la misma casa,
por favor de Dios os pido
que me deis un vaso de agua.
[…]
Se quitó la Delgadina
muy triste y desconsolada;
pasen días, vengan días,
se ha asomado a otra ventana,
donde estaba su padre
en silla de oro sentado.
– Padre, porque lo es usted,
que salí de sus entrañas,
por favor de Dios os pido
que me dé usté’ un vaso de agua.
– Sí que te lo alcanzaré
si has de ser mi enamorada.
– Padre mío, lo seré
aunque sea de mala gana.
– ¡Alto, alto, mis criados!
A Delgadina darle agua.
Unos van con jarros de oro
y otros con jarros de plata;
mas por mucho que corrieron,
Delgadina muerta estaba.
A los pies de Delgadina,
una fuente que manaba
por un lado echaba vino,
por el otro echaba agua.
El primero que llegase
la vida tiene ganada,
y el último que llegase
la vida tiene jugada.
En la cama de sus hermanas
una serpiente estirada,
en la cama de los criados
una culebra enroscada,
en la cama de sus padres
todo el infierno se hallaba,
la cama de Delgadina
toda de gloria rodeada
AUDIO PRIORO
AUDIO PALACIOS DEL SIL_-_Delgadina.ogg
AUDIO ARGOVEJO_-_Delgadina.ogg
AUDIO CORDIÑANES DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00421_02_-_Delgadina.ogg
AUDIO VAL DE SAN LORENZO Fundación Joaquín Díaz – ATO 00115 21 – Delgadina.ogg
AUDIO PALACIOS DEL SIL Fundación Joaquín Díaz – ATO 00463A 01 – Delgadina.ogg
Un rey tenía tres hijas, y las tres como tres damas;
la más pequeñita d’ellas Delgadina se llamaba.
La dijo su padre un día: -Y has de ser mi enamorada.
-No lo quiera Dios del cielo ni la Virgen soberana,
ser yo mujer de mi padre, madrastra de mis herma nas.
-Y altos, altos, los mis pajes, y a Delgadina encerrarla.
No me la deis de comer no siendo cosa salada
ni tampoco de beber, no siendo agua de retama.
Y a ese otro día a la mañana, se ha asomado a la ventana .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Alcanzó a ver a su hermana:
-Y hermana de los mis ojos, hermana de mis entrañas,
por Dios te pido un favor, que me des un vaso de agua.
-Si mi padre lo supiera, el pescuezo me cortara.
(Y) ese otro día a la mañana se ha asomado a la ventana.
Alcanzó a ver a su padre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
-Ay, padre de los mis ojos, ay, padre de mis entrañas,
por Dios le pido un favor, que me dé usted un vaso de agua.
-Hija, sí te le daré, (pero) has de ser mi enamorada.
Y a ese otro día a la mañana, Delgadina muerta estaba,
y a los pies de Delgadina y había una fuente muy clara,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . de ángeles arrodeada