De Villafranca a Bembibre
caminaba un caballero
todo vestido de blanco
montando un caballo negro.
En llegando a unas linares
cuatro ladrones salieron,
unos eran de Sahagún,
otros montañas del Bierzo.
-¿A dónde caminas, mozo
tan arrogante y contento?
-A Bembibre voy, señores,
que voy me a hacer casamiento.
Hablan de la niña blanca,
de los Infantes del Bierzo,
de los Reyes de león
y de aquel buen caballero.
Al llegar a un mesón
sacaron vino y bebieron,
ellos beben un cuartillo,
a él le dan cuartillo y medio.
En medio de la bebida
muy buenos brindis le dieron.
Sujetáronle entre todos
y quitáronle el dinero.
Lo llevaron de las manos
por detrás del monasterio,
diéronle cuantas pudieron
y tendiéronle en el suelo.
Desotro día lo encuentran
los monjes de Carracedo.
¿Por qué encuerdan las campanas?
Por aquel buen caballero.
