Con el Padre y Numen Santo,
un Dios grande y eterno,
con el hombre, infante y tierno,
tú te quieres hermanar.

Oh Jesús, Divino Niño,
Rey del Ángel y del hombre,
gloria damos a tu nombre
con el alma y corazón.
Con el Padre y Numen Santo…

Reina sólo en nuestras almas,
con tu sangre redimidas;
nunca dejes que perdidas
te hagan pérfida traición.

Con el Padre y Numen Santo…

Guarda, Niño, la inocencia
que Satán codicia insano;
tu socorro soberano
le dé fuerzas y valor.

Con el Padre y Numen Santo…

Oh Señor, tu poderío
hizo el mundo de la nada.
pero es obra más preciada
que te quieres humanar.

Con el Padre y Numen Santo…

Humillando tu grandeza
te anonadas Cual esclavo
por llevar, amante, a cabo
del mortal la Redención.

Con el Padre y Numen Santo…

Dulce Niño, tus encantos
le arrebaten y cautiven;
tus ojuelos le derriben
a tu imperio divinal.

Con el Padre y Numen Santo…

Y tú, Madre, dulce y tierna,
da por madre al tierno Niño
y encomiéndale el cariño
de su amparo maternal.