Golondrina mensajera

Golondrina, golondrina,
tú que vas cruzando el mar,
dale un abrazo a mis padres
que allí en la Argentina están. (si es que a la Argentina vas.)

Y si acaso ves que lloran,(Y si tú los ves que lloran,)
tú les debes consolar,
diles que aquí en nuestra tierra, (Diles que aquí nuestra España,)
nunca les podré olvidar.

ESTRIBILLO
Qué bonitas, qué bonitas
que son las olas del mar,
cuando voy en mi barquita,
unas vienen y otras van.


Los luceros y la luna,
se reflejan sobre el mar
y yo sigo navegando,
con este alegre cantar.



Ya viene la primavera,
resplandece mi cantar,
y las golondrinas vuelven
de sus nidos a colgar.

Canta golondrina, canta,
que me gusta tu cantar,
y entre cantos y sonrisas (con tus cantos y sonrisa)
nuestros días pasarán. (nuestro tiempo pasará.)

ESTRIBILLO
Qué bonitas, qué bonitas
que son las olas del mar,
cuando voy en mi barquita,
unas vienen y otras van.

Los luceros y la luna,
resplandecen sobre el mar,
y yo sigo navegando
con este alegre cantar.


audio http://audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00781_38_-_Golondrina,_golondrina_t%C3%BA_que_vas_cruzando_el_mar.ogg

Al sol le llaman Lorenzo

Al sol le llaman Lorenzo
y a la luna Catalina.
Cuando se acuesta Lorenzo
se levanta Catalina.

Si la luna se cayera
y se volviera cristales,
y rompiera la cabeza
al que quita voluntades.

El sol le dijo a la luna:
-Retírate, bandolera,
la mujer que anda de noche
no puede ser cosa buena.

Y la luna le contesta
con muchísimo salero:
- Vale más andar de noche
que abrasar al mundo entero.

Ay Dolores, Dolores mía

iAy Dolores, Dolores mía,
por ti he soñado toda la vida!

Un beso te di en la boca,
parece que te ha gustado.
Con eso beso, Dolores,
el corazón me has robado.

Dime qué te ha sucedido
la noche que te has casado,
cuando el reloj dio las doce,
todita te has asustado.

Desprecíastes a un cuñado

Despreciastes a un cuñado
por ser pobre,
ofreciéndote dinero
para vivir,
en promesa de una chica
que llevastes
a una casa d' esas malas
a dormir.

Satanillo, satanillo,
no me mates gitanillo.
iQué mala entraña tienes para mí¡
¿Cómo puedes ser así?

Mira niño que la Virgen
lo ve todo
y que sabe lo malito
que tú eres
y teniéndote en el fondo
de mis ojos
comprendía yo la vida
solamente

La soga

Caballo que sale malo

Caballo que sale malo
no le monta un buen jinete;
la mujer que sale mala
no hay hombre que la sujete.

A la hierba con el pie
la vas quitando el rocío,
que más una mujer
cuando tiene comprendido
qu'el hombre la quiere bien.

Cortejar, cortejarete,
regalar, no te regalo,
y si te cases con otro
no te vayas alabando.

Que ella es buena y volverá,
corazón mío, no llores,
que ella es buena y volverá.
Y si acaso no volviere,
ella perdería más,
que en el mundo no encontrará
a quien la quiera.

Esta es la tonada nueva

Esta es la tonada nueva,
que ha venido de Logroño,
que la trajeron las mozas
en compañía de los mozos

y también de los chavales;
que rechazan a los chicos,
porque son unos cobardes

y no tienen corazón,
que por no decir adiós,
se esconden en un rincón.

A los mocitos de ahora
les vamos a regalar
una botella de vino
envuelto con aguarrás.

El aguarrás será poco,
echaremos solimao
para que revienten todos
y ya nos dejen en paz.

Un contrabandista, madre

Un contrabandista, madre,
al punto me preguntaba,
si llevaba contrabando.

Yo le respondí que nada,
que era para m1 morena,
lo que llevo en el pañuelo
es una rosa encarnada,
un clavel y una azucena.

Con esto quiero decirte
que s1 me quieres, morena,
que si me quieres, salada.
Al punto me respondió
que quería ser casada.

Encima de ti me pongo

Encima de ti me pongo
puente de la Segoviana,
encima de ti me pongo
por ver cómo corre el agua.

Porque canto y me divierto
me llaman loca y sin juicio,
cuántas puertas se menean
y no se salen de quicio.

Si canto me llaman loca
si lloro, loca perdida,
porque no diga la gente
no sé qué hacer de mi vida.

No creas que porque canto
tengo el corazón alegre,
que soy como el pajarito
que si no canta se muere.

Si se va la paloma

Si se va la paloma

Si se va la paloma
ya volverá,
que dejó los pichones
y a medio criar.

No se va la paloma, no,
no se va, que la traigo yo.


Si se va la paloma
al ferrocarril,
ella es paloma,
ella ha de venir.

Llora, llora, corazón

Llora, llora, corazón

Llora, llora, corazón,
llora si tienes por qué,
que no es delito en un hombre
llorar por una mujer.

Este pandero que toco
tiene manos, sabe hablar;
sólo le faltan los ojos
para ayudarme a llorar.

Que te quise, cierto fue,
que te olvidé, no es mentira.
En los árboles las hojas
no duran toda la vida

Llora, llora, corazón,
llora si tienes por qué,
que no es delito en un hombre
llorar por una mujer.

Este pandero que toco
tiene manos, sabe hablar;
sólo le faltan los ojos
para ayudarme a llorar.

Que te quise, cierto fue,
que te olvidé, no es mentira.
En los árboles las hojas
no duran toda la vida

Si me quieres dímelo

-Y ayer tarde en la fuente
te vi cantando
y hoy he pasao por ella,
estabes llorando.

-Dime por quién suspiras,
prenda quería.
-Suspiro por amores
que yo tenía.

-Amores que tenías
y sigues teniendo,
yo a ninguna he querido,
y a ti te quiero.

- Ya sé que tienes otra
que te enamora,
y a mí me dejas triste
y llorando sola.

-Quien a mí me enamora
tú bien lo sabes,
eres tú, neña mía,
con les tus gracies.

-Les mios gracies, neñu,
no son ninguna,
por eso yo vivo sola
como la luna.

-Si tú eres la luna,
yo soy lucero,
que te voy persiguiendo
por todo el cielo.

Si me quieres, dímelo,
que si no, lo mismo haré yo.
---------------------------------
---------------------------------
Mocines del Robléu,
comprái corales,
que vienen los pastores
por Foncarrales.

Si me quieres, dímelo,
que si no, lo mismo haré yo.
Y en el puertu de Poyares
baxen las nieblas al suelo,
por eso les payariegues
viven tan cerca del cielo.

Si me quieres, dímelo,
que si no, lo mismo haré yo.

Madrugué una mañana

Madrugué una mañana
en el mes de abril
y encontré a una morena
regando el jardín.

La dije: chica guapa
s1 quieres venir
a la confitería,
a la pastelería
de Valladolid.
Ella como ignorante
me dijo que sí.
L'agarré de la mano
la llevé al jardín.

Mire usted, señorita,
la de los guantes,
mire usted que la llaman
los estudiantes.

Eres alta y delgada
como tu madre,
bendita sea la rama
que al tronco salen

Anda y rézale a la Virgen

Anda y rézale a la Virgen,
y dila que vengo a verla,
y tengo de ir y decirla
que me muera.

Y a la Virgen la cae bien el manto
y [a] mi morenita el zapatito blanco.
Y a la Virgen la cae bien el velo
y a mi morenita el zapatito negro.

Eres de Burón, morena,
eres de Burón, salada,
eres más rubia, más rubia
que el oro de La Habana.

Mi madre me da de palos
porque quiero a mi pellejero
y al son de los palos digo:
-iViva[n] las botas de Telo!

Yo le dije a una galana

Yo le dije a une galana:
-Qué guapina vas.
Yo dixese: -Ah, non cuyá,
non tengo ganas
de oírte falar.

Y entonces el mio xar
que embáistame a falagar
con un palo de avellano,
Jesús, qué burro y estás.
Tan burro que no lo hay más,
y vago que non traballar
ni piensa de traballar.

Que cuándo vas a verme,
que cuándo vas allá,
si vas pa Nochebuena
o para Navidad.
  • Villaornate

Ya volean

Ya volean, ya volean,
las campanas de Olivares.
-¿Quién se ha muerto?
-La condesa de Ultramares.

No se ha muerto, no se ha muerto,
que la han matado sus padres
por un falso testimonio
que la levantó su amante.
Y el anillo de su dedo
se lo llevó un estudiante.

Estudiante estudia, estudia,
deja los amores, deja,
mira que te han de salir
los libros de la cabeza.

Aquel árbol que hay en el pinar

Aquel árbol que hay en el pinar
florido y hermoso,
a cortarle quisieron entrar
cuatro buenos mozos,
a cortarle quisieron entrar
cuatro jornaleros,
a cortarle quisieron entrar
pero no pudieron.

Mucho me gusta el mandil
que llevas a la cintura,
pero mucho más me gustas
porque eres leonesa pura.

Si conociera las piedras
que mi amor pisa en la calle,
las volviera de al revés,
que no las pisara nadie.

Mucho me gusta el mandil
que va por la carretera,
pero mucho más me gustaba
la chavala que lo lleva



ATO_00115_40
Record ID (ATO)115
IncipitFile:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00115 40.ogg – Wikimedia CommonsAquel árbol que está en el jardín, florido y hermoso
Cuatro lirios hay en el jardín, floridos y hermosos
a cortarles quisieron entrar cuatro lindos mozos.
A cortarles quisieron entrar cuatro jornaleros
A cortarles quisieron entrar y amor fué el primero.

… … …


Guisatecha, León, Spain
ATO_00564_06 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00564 06 – Aquel pino que está en el pinar.ogg – Wikimedia Commons
Aquel pino que está en el pinar
Florido y hermoso,
A cortarlo quisieron entrar

Cuatro buenos mozos.

Cuatro buenos mozos,
Mi amor el primero,
A cortarlo quisieron entrar
Y no se atrevieron.

Si tu fueras buena moza
Te comprara un zagalex’o
Así como no lo eres
Con el que tienes de dejo.

Aquel pino…


AUDIO FILIEL

AUDIO QUINTANILLA DE SOMOZA

AUDIO VAL DE SAN LORENZO ttps://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00116_30_-_Jota.ogg

Paso ríos, paso fuentes

Paso ríos, paso fuentes,
paso grandes arenales,
siempre te encuentro lavando,
Rosita de los rosales.
Dime cómo no te casas,
si te pretende algún rey,
cuatro tiene la baraja
que te pueden sorprender.
Si el de oros no te gusta,
si el de bastos no te agrada,
si el de copas es borracho,
cásate con el de espadas.
Las espadas son valientes
y amigas de pelear,
que han ganado en la batalla
el Peñón de Gibraltar.

Pájaro que vas volando y en tu pico llevas hilo

Pájaro que vas volando
y en tu pico llevas hilo,
dámelo para coser
tu corazón con el mío.

lQuién te lo peina,
niña, el tupé,
quién te lo peina,
que estás tan bien?

No me lo peina mi madre
ni ninguna peinadora,
que me lo peina mi amant"e
y me lo peina a la moda.

Con peines de oro
me lo peinó,
con las horquillas
lo rizo yo.

La despedida de España

-iAdiós España! -gritó un soldado, al despedirse de su nación-,
iAdiós mis padres, adiós hermanos, adiós Amelía, que yo me voy!
-Vete, soldado, vete tranquilo, vete tranquilo a pelear,
que aquí te espera la que te adora, la que en la vida te ha de olvidar.
Hacía dos años que estaba en Ceuta, cuando una carta él recibió:
era de Amelía, la que le amaba, la que le dice que se casó.
El soldadito, que estaba alegre, al oír esto al suelo cayó,
y una morito que allí estaba y al pobrecito le recogió.
-No tengo padre ni tengo madre, ni tengo hermanos ni tengo amor.
Si tú quieres, nos casaremos, y viviremos juntos los dos.

Hacía tres añ os q u e estaba en Ceuta, cuando otra carta él recibió,
que era de Amel ía, la que le amaba, la que le dice que ya enviudó.
-Tú bien viudita, yo bien casado, con una mora que me apa ñó;
si por desgracia en Ceuta muero, dejo un recuerdo de un fuerte amor.

El atropellado por un tren

Hermosa estación del Norte, qué mala suerte ha tenido;
la máquina de Linares a Pepito le ha cogido.
Cuando el tren iba sereno la máquina se paró,
y el maquinista se apea por ver lo que allí pasó.
El maquinista que vio la vía llena de sangre
fue a dar parte a la estación a que viniera el alcalde.
Ya viene el señor alcalde con toda la policía,
ya viene el señor alcalde para registrar la vía.
Se ponen a registrar con muchísimo cuidado,
cuando vieron a un buen mozo con los dos brazos cortados.
Le meten en la camilla, le llevan al hospital,
y los médicos le dicen: -No te podemos curar.
-Si no me pueden curar, que me peguen cuatro tiros,
que yo no puedo vivir con los dos brazos partidos.
Escribieron una carta a Villarquera, su pueblo,
que venga su padre y madre a ver a su hijito enfermo.
Ya viene su padre y madre, novia y demás familia,
y, al llegar al hospital, estas palabras decían:
-Ay, hijo de mis entrañas, ay, hijo del alma mía,
quién había de decir que en el hospital morías?
La novia que estaba allí, al oír esta disputa,
cayó al suelo desmayada como si estaba difunta.
-Adiós, padre, y adiós, madre, novia y demás familia,
y adiós, hermanos queridos, que yo me quedo sin vida.

La vengadora de su hermana

En la provincia Toledo, en el pueblo Villafuente,
dio muerte a cuatro bandidos esta joven tan valiente.
Escuchen, señores, todo lo que nos dice la plana:

Inés dio muerte a los cuatro por defender a su hermana.
Jóvenes, estar atentos, lo que ahora voy a explicar
de la muerte que la dieron a la inocente Pilar.
El día quince de octubre una boda celebraron
en el pueblo Villafuente, y a Pilar la convidaron.
Estuvieron todo el día divirtiéndose contentos,
y ésta, al volver a su casa, la salieron al encuentro
cuatro jóvenes traidores que su honor quieren robar;
la amenazan con la muerte o su hermosura gozar.
La Pilar les contestó con mucha pena y tristeza:
-Hasta yo no ser casada, no mancharais mi pureza.
-De los cuatro -dice uno-, déjanos darte un abrazo,
y si de ti no gozamos, has de morir a pedazos.
Qué pena y qué dolor causa a la triste Pilar,
con las tristes amenazas que estos bárbaros la dan.
Se ha postrado de rodillas, les ha pedido perdón,
y a Dios le pide llorando que la dé la salvación.
Estos cuatro bandoleros, ciegos y sin corazón
la tiraron por el suelo: no hacen caso del perdón.
Unos tiran de los brazos, otros tiran de las piernas,
/’agarran de los cabellos, la daban contra las peñas.
Ya la pobrecita mártir, tan cansada de sufrir,
dice: – Saciar vuestro antojo y lo que queráis de mí.
Como perros carniceros estos cuatro se agarraron,
y los cuatro gozan d’ella; su cuerpo la destrozaron.
La Pilar grita y lamenta en sus tristes agonías;
decía: -iPadres queridos! iAy, madre del alma mía!
Padres de mi corazón, qué inocentes estarán
de estos trabajos tan grandes y el martirio que me dan.
Viendo los tristes lamentos que en el campo resonaban,
ya a la pobrecita mártir pronto la muerte la daban.
Hicieron lo que quisieron de su cuerpo con presteza,

con un agudo cuchillo la cortaron la cabeza.
Después de pasar dos horas con la mayor libertad,
cogen el cuerpo sangriento y lo llevan a enterrar
en un arroyo profundo que cerca de allí encontraron,
y con las ramas de un árbol allí su cuerpo taparon.
Y, después que la dejaron en el arroyo enterrada,
se dicen unos a otros: -O’esto no se sabrá nada.
Pero la Virgen María, Nuestra Soberana Madre,
no consiente que se salven estos cuatro criminales.
En esta primera parte que acabamos de contar
se ve cómo dieron muerte a la inocente Pilar.
Nos vamos a la segunda, y con acierto y desvelo

se ve que son descubiertos estos cuatro bandoleros.
Por un chico de ocho años, que allí guardaba las cabras,
se fue a casa de sus padres, y los dice estas palabras:
-Yo no sé qué ha sucedido, nada más puedo decir
que a eso de las ocho y media a Pilar la vi venir.
Han llegado cuatro mozos y al encuentro la salieron;
yo la sentía dar voces, pero no sé qué la hicieron.
Tan pronto como su hermana estas palabras ha oído,
para el sitio del suceso ella muy pronto se ha ido.
Ésta coge la pistola como joven más valiente,
y se fue para aquel sitio que a su hermana dieron muerte.
Sigue camino adelante, miró y a nadie veía,
y volvió a pedir valor a la Sagrada María.
Mira por todos los lados, hacia izquierda y a derecha,
y a su hermana pudo ver en su sangre ya deshecha.
Aquí se calma, aunque triste, y se llena de valor;
pide a Dios que la dé acierto y ánimos al corazón.
Como kilómetro y medio se dirigió muy atenta,
y allí vio a los cuatro mozos qu’estaban en una huerta.
La Inés se ha arrimado a ellos, como si a nadie buscaba,
muy alegre y placentera a la ropa los miraba.
Les vio muy llenos de sangre; Inés sufre con valor,
y no demostrando el hecho, les dice con atención.
Y luego, con atención, les pregunta muy atenta,
y les dice a aquellos cuatro si tiene peras la huerta.
La dice que peras tiene, y que la dueña no está.
-Pero si usted quiere peras, aquí se las pueden dar.
-Tomaremos unas peras, luego se las pagaré.
Tornen ustedes dos reales, que es lo que pueden valer.
Todos dicen a una voz: -Aquí no se paga nada,
pero sepa usted que es de los cuatro enamorada.
-Con calma se hacen las cosas, y el tiempo da gusto a todo
y estimando este favor, nunca les dejaré solos.
-Podéis saciar vuestro antojo y gozar de mi presencia;
siendo por una ilusión, se llevará con paciencia.
Se levantó en pie, valiente; dice: -Ya llegó la hora;
y así pagaréis la pena de esta muerte tan traidora
que disteis a la Pilar, que allí tenéis enterrada.
Y ahora os dará la muerte esta vuestra enamorada.
Se ha retirado tres pasos con la pistola en la mano;
al punto les dio la muerte a tres de los inhumanos.
Y al que ha quedado con vida, arrastrando se lo lleva
para que declare el hecho y que el público le vea.
Le toman declaración al punto la autoridad;
declaró según fue el hecho, y a Inés dieron libertad.

El que declaró murió al otro día pasado,
de penas y de congojas, porque ibas a ser sentenciado.
95 Levantan a la Pilar, les entierran todos juntos
y a Inés por nombre la queda la más valiente del mundo.

Rosina encarnada