Valderas de mis amores,...
Santa Catalina -Romance
En Madrid hay una niña que Catalina se llama.
Todos los días de fiesta su papá la castigaba,
porque no quería hacer lo que su padre le manda.
La mandó hacer una rueda de cuchillos y navajas.
La rueda ya estaba hecha, Catalina arrodillada.
-Levántate Catalina, que el rey del cielo te llama.
-¿Qué me quiere el rey del cielo, que tan deprisa me llama?
-Que te subas a la gloria, que ya la tienes ganada.
La barca marinera (TITOS)
| …nieve que caía a copón y por eso te quiero …. La barca marinera la tengo de pasar La niña de la arena no la puedo olvidar. No la puedo olvidar porque le tengo amor mas si quiero morir que decirle que no La barca marinera la tengo de pasar La niña de la arena no la puedo olvidar. Si me quieres llevar, de todas soy tuya. Pero por el dinero, cosa ninguna. La barca marinera la tengo de pasar. La niña de la arena no la puedo olvidar. No la puedo olvidar porque le tengo amor mas si quiero morir que decirle que no. La barca marinera la tengo de pasar. La niña de la arena no la puedo olvidar. Si me quieres llevar, de todas soy tuya. Pero por el dinero, cosa ninguna. La barca marinera la tengo de pasar. La niña de la arena no la puedo olvidar. No la puedo olvidar porque le tengo amor mas si quiero morir que decirle que no. La barca marinera la tengo de pasar. La niña de la arena no la puedo olvidar. |
Ay la Clara, la Clara
| La Clara cuando va a misa se pone ha hablar, al mayor con su librito en la mano pidiéndole a Dios perdón Ay la clara, la clara, la clara peinate esos rizos lávate esa cara ay pandero pandero que ya no te quiere la hija del herrero La clara cuando va a misa se pone a hablar al mayor para que la vean los mozos ……. Ay la clara, la clara, la clara peinate esos rizos lávate esa cara ay pandero pandero que ya no te quiere la hija del herrero |
Nanas
| Dorme, ninín, que tu madre vela; dorme, ninín, que te riñe abuela. Duerme, nenín, lleno de tristeza; duerme, nenín, que tu madre reza. Dame la mano, paloma, paloma dame la mano; que quiero pasar el río, el río de ese otro lado. Que tengo un tristúrilis, que tengo un tristúrilis, que tengo un tristrás. Dame la mano, paloma, paloma dame la mano; que quiero subir al puerto, al puerto del avellano. Que tengo un tristúrilis, que tengo un tristúrilis, que tengo un tristrás. Cuando era pequeño, estos cantares, ¡Cómo me los cantaba, mi pobre madre! |
| ¡Ea! nino, ron, (Ron, nino/a, ron,) que te dole o corazón; túa madre barboleta, que te veña a dar a teta; tou padre o gavilán, que te veña a dar o pan. Ron, ron, nino/a, ron… A ron, ron, canta la Virgen ATO_00915_18 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00915 18 – Nana. Canción de cuna.ogg – Wikimedia Commons |
| Este niño tiene sueño, tiene ganas de dormir; tiene un ojito cerrado y el otro no puede abrir. (bis) Este niño tiene sueño, tiene ganas de dormir. Y este niño tiene sueño, tiene gana de dormir ATO_00913_09 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00913 09 – Nana.ogg – Wikimedia Commons —————————— ATO_00913_11 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00913 11 – Nana.ogg – Wikimedia Commons ATO_00913_10 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00913 10 – Nana.ogg – Wikimedia Commons |
| Duérmete niño, duérmete ya Que viene el coco, te va a llevar. Este niño tiene sueño, tiene ganas de dormir; Tiene los ojos cerrados (tiene un ojo cerrado), otro no lo puede abrir. |
| Ro, niño, ro, que la mosca te picó tresnocó, tresnorabo, tresaporta del.. Ro, niño, ro, que la mosca te picó tresnoco, tresnorabo, tresaporta del.. ro, niño, ro tu padre fue ou carbon tua madre a violetas no te quiso dar la teta Ro, niño, ro, que la mosca te picó AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00592_11_-_Nana.ogg |
| ATO_00913_22 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00913 22 – Nana.ogg – Wikimedia Commons Duérmete mi niño, duérmete mi sol |
| Mariquita, quita, quita las llaves de tu bodega que aunque tú no bebas vino, no faltará quien lo beba. |
| Duérmete niño que viene el coco AUDIO ttps://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/ae/Du%C3%A9rmete_ni%C3%B1o_que_viene_el_coco.ogg |
| Duérmete niña que viene el como AUDIO https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/aa/Du%C3%A9rmete_ni%C3%B1a.ogg |
| Adormécete mi niño, si te quiés adormecer ATO_00913_15 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00913 15 – Nana.ogg – Wikimedia Commons |
Vámonos, vámonos, vámonos yendo
Vámonos, vámonos, vámonos yendo,
que a la mañana nos rendirá el sueño.
Una rosina guapa como un sueño
para que el Niño remedie a los buenos.
Linda hortelana que trae mi perro
de aquellos montes a este desierto.
Pimienta y clavo y hoja de laurel,
echarlo al puchero pa que sepa bien.
El perejil que da mío huerto,
fariña y sopa guisada en caldero.
Lindos garbanzos con carne de puerco,
cuece la faba buen caldo al puchero.
Tanto del Niño de aquel Dios eterno:
darle quisieron turrón y caldero.
Ay, del buen vin que alegra el cerebro,
yo de Valdeorras te traigo un botello.
Basilisa, lisa
| Basilisa mi vecina, ay, ay, ay, sólo piensa en San Antonio y de por ti no le pide, ay, ay, que le conceda un buen novio. Pero es posible que tenga una pupila especial que la pobre Basilisa que es más fina que un floral. Basilisa, lisa, lisa Basilisa, mi chacha, esta lisa, Basilisa, por delante y por detrás |
| AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00258_14_-_La_Basilisa.ogg |
Solita y sola la vi ayer
| Solita y sola la vi ayer tarde Aquí me pongo a cantar sin cobardía ni miedo el que no tiene delito no le llevan prisionero Solita y sola la vi ayer tarde La vi en el jardín regando yo le di las buenas tardes y ella me dice adiós cobarde. No quieres que te quiera si me están a mi queriendo amores como claveles les estoy aborreciendo solita y sola la vi ayer tarde La vi en el jardín regando yo le di las buenas tardes y ella me dice adiós cobarde. … … |
Por una peseta se va en el vapor, se come y se bebe
| Esta la jotina, jota, que se baicha por aquí Esta es la jotina, jota la que mas me gusta a mí Esta es la jotina, jota la que mas me gusta a mí … …. …. Estamos a punto de echar las mentiras de pequeños Trabajamos con cejera o ya nunca la olvidaremos Trabajamos con cejera o ya nunca la olvidaremos Familia, paloma, niña la cual aguanto perder tú eres mía, yo soy tuyo y así yo aguantaré Por una peseta se va en el vapor, se come y se bebe y se ve la función. Y el que no la tiene no va en el vapor, ni come ni bebe, ni ve la función. |
| Con panderos cuadrados y castañuelas |
...
Salve de Ribera de la Polvorosa
| Madre, de misericordia llena, de ti esperamos el agua |
| ATO_00566_09 |
| https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00566_09_-_Salve_de_Ribera_de_la_Polvorosa.ogg |
La chaparrilla
| Este rosario a Jesús, que ahora hemos rezado |
AUDIO JOARILLA DE LAS MATAS
La mujer de Arnaldos
| Versión de Palacios del Sil León | Versión de Camposalinas, León, |
| audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_06_-_La_mujer_de_Arnaldos.ogg | https://depts.washington.edu/hisprom/optional/balladaction.php?igrh=0509 |
| Mujer de Belarde, más triste que el día, sola se calzaba, sola se vestía, solita iba a misa y sola venía. Tenía una suegra que mal la quería. Mátala, Belarde, matala a María. Pa matarla, madre, motivos daría. Levántate María da la teta al niño, mientras que yo afilo mi dorado cuchillo. Aprieta, Belarde, con fuerza el cuchillo, que no se me manche mi nuevo justillo, que sirva pa otra que críe este niño, o si no, pa otra que case contigo, porque hombre viudo no pretende amigo. Vuélvete María, vuélvete al castillo, tus dulces palabras me tienen vencido. | Mujer de Bernardo, mujer muy querida, solita va a misa, solita venía. La pícara `e la suegra, que mal la quería: –Mátame, Bernardo, mátame a María. –No lo creo, madre, que verdad me diga, que suegras y nueras nunca hicieron vida. –La tierra me trague, si digo mentiras. –Súbete, María, al alto `el castillo, siéntate en la silla y dale el pecho al niño. –Mama tú, mi niño, mama, no me dejes gota, que aunque soy tu madre, no te he de dar otra. Tírame, Bernardo, de golpe el cuchillo, mira no me manches mi nuevo justillo, que este te ha `e valer pa la que críe el niño o para la dama que case contigo. |
Auto de Navidad: Disputa del cura y el pastor
[Cura:]
Ya llegó san Juan
y su ilustrísima manda
ordenando a los pastores
los preceptos de montaña,
y seguimos con gran pausa
tocando algunos misterios
de nuestra ley soberana.
Pastor, dime cómo te llamas.
[Pastor:]
Señor cura, a voces cuando estoy cerca,
cuando estoy lejos, en voz baja.
[Cura:]
Calla, gran canalla,
¿qué respuestas son esas
para las que yo te preguntaba?
[Pastor:]
Vaya a la cartilla por ellos
y si no, a los calendarios,
que les hay en abundancia
y yo, para un solo nombre que tengo,
su merced me lo guarda.
Cuando tengo que responder
cuando mi Mayoral me llama
por las reses extraviadas.
[Cura:]
Una señal nos dio Cristo,
que es la señal del cristiano.
[Pastor:]
Señor cura,
las señales son muy varias.
Unas, con la oreja hundida
y otras solo espuntada,
y esto es pa distinguir
como su merced declara,
que todo buen cristiano
debe de comenzar.
[Cura:]
Pues tú, cuando sales de tu casa,
al entrar aquí en el templo,
¿qué demostraciones has?
[Pastor:]
Hago una cruz bien formada
y digo: en el nombre del Padre,
del Hijo, del Espíritu Santo,
y del amor trino
y con esas palabras me basta.
[Cura:]
¡Pues no has dicho tú poco!
Si sabes distinguir estas palabras
de la Santa Trinidad,
¿por qué trinito la llamas?
[Pastor:]
Porque soy trinitario
de la Trinidad descalza
que está allá en Valladolid
donde dejamos las cabras;
por el camino unas se nos ponen cojas,
y otras se nos ponen malas.
Allí nos dan muchas cosas,
huevos y mantecadas,
y con un par de escapularios
nos las dejan ya pagadas.
[Cura:]
Y de la Unidad, ¿qué sabes?
Supongo que me dirás lo mismo
que la pregunta pasada.
[Pastor:]
Eso no, señor cura.
Que me escuecen las nalgas
de los azotes que en la escuela
de niño me pegaban
para que aprendiera a contar
y muy bien lo practicara.
Se me quedó tan presente,
que jamás me se olvidará:
Unidad que dice mil,
decena, ciento declara.
Tras de esto, vienen las cuentas,
y esto, como el Ave María,
se lo digo de palabra.
[Cura:]
¿Hay ignorancia más simple?
Sea. Para tu interés,
te diré algunas palabras
de la santa Trinidad:
Unidad que es un Dios solo,
esencia y una sustancia,
poderoso, justo y sabio,
el que rige y el que manda
en toda la esfera celeste
de brillantes estrellas tachonadas,
y de astros lucientes,
tanto que a la vista agrada,
que hasta los mismos infiernos
su jurisdicción alcanza.
[Pastor:]
¿Y ese Dios tan piadoso
vive en el cielo?
Pues quisiera yo verle cara a cara
y ponerle las orejas
un poquito coloradas,
pero bien coloradas.
Pues, ¿no sabe usted, señor cura,
que siempre
nos ha tratado y nos trata
como quiere y ha querido?
Cuando le pedimos agua,
nos da un sol tan picante
que la tierra abre la boca
y todo lo aniquilaba;
cuando le pedimos sol,
agua con tanta abundancia
que parece que los cielos
rompieron sus cataratas
y todo llega a perderse;
he aquí la cuestión formada.
[Cura:]
Calla, no digas tantas blasfemias,
que te acusaré sin falta
a la santa Inquisición.
[Pastor:]
Fúndala bien fundada,
que Dios necesita
ser veinte años pastor
y viera lo que pasara
y no nos tocaría los tiempos
como les tiene de maña.
Si nos diera un buen invierno,
la primavera temprana,
el verano, no muy fogoso,
con algunos golpecillos de agua,
bastante húmedo el otoño
y la tierra bien atemperada,
que con estas condiciones
sacaríamos buen ganado
y la cría fuera larga.
¿Tengo más que creer en Dios?
[Cura:]
Sí crees, pero te falta
confesar su encarnación,
su vida tan afrentosa,
su resurrección gallarda
y su ascensión al cielo empíreo.
[Pastor:]
Ten, ten, que si tanta falta,
seguramente alguna raposa,
que me está dando la gana
de arrearte un garrotazo
por detrás de las espaldas,
pues ya me siento cansado
con preguntas dilatadas.
Si la Virgen concibiera
y anduviera nueve meses,
no hace fuerza que quedase
toda su pureza virginal.
Y esa es maravilla tanta
que a mi madre, siendo doncella,
hizo una cierta albardada
y que Dios en este mundo
tuviera vida tan pesada,
toda cubierta de pena,
pues a Dios, ¿quién le obligaba,
teniendo tanto poder
a cargar con tantas cargas?
[Cura:]
Su propio amor que nos tiene,
que viéndonos a los hombres
esclavos del pecado
a redimirnos se allana,
que de su muerte, nuestras trampas
y nuestras culpas fueron causa.
[Pastor:]
Poco a poco, señor cura,
¿cómo es eso de mis trampas?
¿Pues para qué vendí yo mis cabras
y una yegua que tenía
que la llamaba la “Ruana”?
Pues qué diablos, las deudas,
pastores de esta comarca,
si Dios pagara por mí
ni yo tampoco lo apreciara,
pues mientras yo tenga bienes,
que por mí nadie pagara.
[Cura:]
Hombre, que me no entiendes,
que son culpas del alma
que esas todos las tenemos.
[Pastor:]
Pues el alma que lo creó
lo sabía y lo callaba.
¿No siendo yo de mi pueblo
voy a pagar la farda?
Cada quien pague lo suyo,
que yo a Dios no debo nada,
y si me hallara yo alcalde
le presentaría ante mi vara
al principal y las costas,
al pecador le cargara.
[Cura:]
Calla, calla, no pienses
que tú has de ser menos
de esos que cantas,
porque ya te tiene Dios
preparado un día,
que así se llama,
“diesila, diesila”,
que solo al oírte parlan.
Y a la voz de una que llaman
la gran trompeta de Dios, dirán…
