Gertrudis, la niña perdida

En el valle de la Almena
se celebra una función
de una ermita que le llaman
de la esperanza de Dios.

Que Don Fernando ….
con la esposa de su amor
lleva la niña Gertrudis
y su hijo Ramon.

La niña tiene tres años
y es mas hermosa que un sol
De que salieron de misa
después de la procesión
paso a correr la gente
huyendo sin detención
y corrió Ramon entonces
pero la Gertrudis no.

Donde has dejado la niña
su padre le preguntó
La niña se me ha perdido
cuando la gente corrió
Creí que me atropellaban
y por eso me vine yo.
… …


AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00251_04_-_Gertrudis,_la_ni%C3%B1a_perdida.oggEspañol: Nueva versión de don Bueso

Casamiento y muerte enfrentados

Entro mi caballo en Cádiz
entró pasito a pasito
y toda la gente decía
que caballo tan bonito

El Sábado por la tarde
por tu calle me pasé
hablé con tus amiguitas
porque contigo no puedo.

Yo les pregunté por ti
y ellas me respondieron
estabas a buscar agua
con el cantarillo nuevo

y cuando te vi venir
baje ala del sombrero
porque no diga la gente
que por tus amores muero.

A otro día era domingo
Fue la iglesia el delantero
como costumbre de mozo
me quede en el cementerio.

Subiese la iglesia arriba
…..paseo
tomasteis agua bendita
con los dos dedos del medio

Primera amonestación
que en la iglesia se leyó
Primera puñaladita
que mi corazón hirió

Segunda amonestación
ya perdí la esperanzas
estar en tu compañía
hermosa paloma blanca

Cuando el cura te pregunte
que si quieres a fulano
las campanas de la torre
por mi estarán repicando.

Cuando a ti te estén poniendo
el pañuelo de manila
a mi me estarán poniendo
cuatro velas encendidas.

Cuando a ti te estén poniendo
las arras en el pañuelo
a mi me estarán sacando
de la cama para el suelo.

Y si pasas por cementerio
y te preguntan por mi
les respondes que aquel hombre
de amores murió por ti.

AUDIO Entró mi caballo en Cádiz entró pasito a pasito https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00781_12_-_Casamiento_y_muerte_enfrentados.ogg

Santa Catalina -Romance

En Madrid hay una niña que Catalina se llama.
Todos los días de fiesta su papá la castigaba,
porque no quería hacer lo que su padre le manda.
La mandó hacer una rueda de cuchillos y navajas.
La rueda ya estaba hecha, Catalina arrodillada.
-Levántate Catalina, que el rey del cielo te llama.
-¿Qué me quiere el rey del cielo, que tan deprisa me llama?
-Que te subas a la gloria, que ya la tienes ganada.


AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00258_08_-_Santa_Catalina.ogg

El lindo Don Juan

En la ciudad de Madrid    residía un caballero
con su mujer y sus hijos,    más preciosos que el sol mesmo.
Tentóle un día Judas    salir de su casa al juego;
y a la vuelta de una esquina,    una mujer al encuentro:
¿Dónde vas, lindo don Juan,    con tus lindos pensamientos?,
que tu mujer y tus hijos    te están armando un unterio.
No lo creo yo, señora,    que mi mujer haga eso.
Créelo, lindo don Juan,    llévalo en el pensamiento;
para darte de beber,    tiene un vaso de veneno.
Marchó de allí don Juan,    muy furioso y muy soberbio;
halló las puertas cerradas,    de un credo las echó al suelo.
Salió la doña María,    le echó los brazos al cuello.
Ven aquí, perra traidora,    que yo matarte pretendo.
Don Juan, si me has de matar,    busca un confesor primero.
¿Cómo lo he de buscar yo,    si eso no tiene remedio?.
Los curas no están en casa,    los frailes están durmiendo,
las monjas de Santa Clara    no se ven por el convento.
Ahora deja despedirme    de estos mis hijos primero.
Hijos, tu padre me mata,    yo la culpa no la tengo.
Una niña de cinco años    le daba buenos consejos:
Madre, si mueres con culpa,    vas a arder a los infiernos;
madre, si mueres sin ella,    irás derechita al cielo.
Y la madre, que ha tomado    de su niña estos consejos,
comenzó a sacar basquiñas,    casacas de terciopelo,
los uncos de sus orejas,    los anillos de sus dedos
y una vuelta de corales    los esparció por el suelo.
Mira aquí, lindo don Juan,    todo mi cuerpo te entrego;
no te entregaré yo el alma,    que esa es del Manso Cordero.
Le pegó tres puñaladas,    de la menor quedó en suelo.
Y acordóse que tenía    tres infantines pequeños:
los ató y los degolló    como corderines tiernos.
Otro día por la mañana,    vecinos andan diciendo
que las puertas de don Juan    todavía no se han abierto;
o todos estaban malos    o todos estaban muertos.
Entran por una ventana    a registrar aposentos,
y en la sala principal    estaban los cuerpos muertos,
y era la doña María    con sus hijines pequeños.
Dispusieron de enterrarlos,    el mayor cuerpo el primero,
y a la puerta de la iglesia    la difunta iba diciendo:
¿Dónde vas, lindo don Juan,    dónde vas que no te veo?.
Esta muerte te perdono    por lo mucho que te quiero;
no se la perdono yo    a aquel que me armó el ulterio.
¿Quién vuelve por los mis hijos?.    Vuelve su querido abuelo.
¿Qué hacéis aquí los mis hijos,    qué hacéis aquí los mis nietos?.
Abuelo, estamos aquí,    n`esta sala de tablero;
y aquí vino una señora    con un infantín pequeño;
y nos lavó las heridas    con sus cristalines dedos,
y nos dijo que mi madre    estaba en el santo cielo
y nos dijo que mi padre    iba a arder en los infiernos.
¡Válgame la Magdalena,    válgame el señor San Pedro!.
AUDIO ATO_00463A_22https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_22_-_El_lindo_Don_Juan.ogg

El conde preso

Al conde lo llevan preso, al conde Miguel del Prado,
no por muertes que haya hecho, ni por robos que ha causado,
es que ha esforzado una niña del camino de Santiago.
La niña es hija de un conde, sobrina del Padre Santo,
por ser de tan buen linaje, a muerte lo han sentenciado.
El conde tenía un primo que se llamaba Bernardo,
mientras el rey lo entretiene, más pronto mandara ahorcarlo.
Llega al palacio un noble, pregunta por don Bernardo.
Salió un paje y le contesta, está con el rey jugando.
Don Bernardo, usted aquí, su primo lo están ahorcando.
Cogiera el naipe en la mano y al rey se lo había tirado.
Despacio, despacio, Bernardo, que la corona me has dado,
ni me importa por el rey ni por todo su reinado,
yo soy un joven soltero, libre y desembarazado.
Nueve pasos de escalón y un brinco los hace asaltados,
sin poner pie en el estribo, se montan en su caballo.
Las calles por donde pasa, la gente queda temblando,
cuando llegara a la plaza ya le estaban predicando.
Diera un hachazo al verdugo, la cabeza le ha cortado,
diera un puntapié a la orca, le hiciera dos mil pedazos.
Toma, primo mío, mi espada, juégala como hombre honrado,
que ninguno de mi sangre no quiero comer ahorcado,
y no morirá la orca al condenar….

AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_05_-_El_conde_preso.ogg?uselang=es

La difunta pleiteada

ROMANCE

Salio (ay. Pedrosa del Rey, ant. Riaño, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España)

Doña Ángela a la ventana, don Juan por allí venía;
palabras de casamiento uno a el otro se decían.
La gente de don Juan quiere y la de ella no quería,
que se la tienen mandada a un mercader de Sevilla,
caballero, gente noble, que venía de las Indias.
Y don Juan, de que lo supo, a Barcelona camina.
Estuvo dos y tres meses por ver si la olvidaría.
Viendo que no la olvidaba mandó a un paje que tenía
que le ensillara el caballo y fuera en su compañía.
Todo lo encontró cerrado, ventanas y celosías.
Se ha asomado a una ventana que calaba a la cocina,
vio pasearse a una doncella toda de luto vestida.
¿Por quién tan de luto, dama? ¿por quién tan de luto, niña?
De luto por mi señora, doña Ángela de García.
¿En qué iglesia está enterrada o en qué iglesia está metida?
Arriba, arriba, el caballero, en la de Santa Lucía,
que está el sacristán cantando, cantando el Avemaría.
Abre, sacristán, las puertas, bien pagadas te serían,
te daré un anillo de oro que en mi dedo traía,
anillo de tal valor cien doblones te valdría.
Estuvo toda la tarde y otro día todo el día.
Salga, salga, caballero, que ya es hora que saldría.
No tengo de salir hoy ni mañana en todo el día
hasta levantar la losa de esta doncella tan linda.
Con la punta de la espada levantó la losa arriba.
La viera tan colorada como si estuviera viva.
¡Virgen del divino grato, Madre y abogada mía!
un rosario te he de rezar, dos también te rezaría
si vuelves el alma al cuerpo de esta doncella tan linda.
¿Quién me mata, quién me sana, quién me da tanta fatiga?
¿Quién me saca de la Gloria, pues en ella estoy metida?
Las campanas del país ellas solas se tiñían,
que ha resucitado un cuerpo muerto de cuarenta días.
El mercader, que lo supo, el pleito se lo ponía.
Cuando las cartas enviaban el correo ya venía.
Bajara una voz del cielo que estas palabras decía:
Dadle la niña a don Juan, que la tiene merecida,
bien merecida la tiene, merecida la tenía.

La difunta pleiteada – Sotillo de Cea

https://archivoreinoleon.es/registros/la-difunta-pleiteada-sotillo-de-cea/?comarca_registros=ribera-del-cea
En Barcelona de abajo y en Barcelona de arriba,
se ha enamorado don Juan de Angelina de Sevilla,
los pícaros de sus padres la contraria les hacían.
Ya se va a marchar don Juan por ver si la niña olvida
y al cabo de nueve años y a Barcelona volvía,
y en el medio del camino ………………………….
se encontró con un muchacho de quince años para arriba:
—Dime, dime, muchachito dime por Dios y tu vida,
dime si se habrá casado Angelina de Sevilla.
—Casar, se casa mañana, que ya ha dado el sí la niña,
con el galán que se casa y a gusto de ella no iba.
—Prisa, prisa mi caballo prisa que ya viene el día.
Cuando se estaban casando don Juan por allí camina,
la niña que le sintió volvió la cara y decía:
—Permita Dios no me goce traidor, ni tan solo un día.
Ya salieron de la boda todos tan contentos iban,
todos comen, todos beben, y Angelina no comía,
la sacan a pasear por ver si la niña olvida
y en el medio del camino muerta se cayó tendida.
Ya la llevan a enterrar ……………………..
frente al altar mayor junto a Santa Catalina.
—Voy a rezarla un rosario por la fe que la tenía.
La rezó siete rosarios sin levantar la rodilla,
de los siete pa los ocho llegó la Virgen María.
—Detente, don Juan, detente que yo te la daré viva,
coge tu puñal dorado y alza la losa p’arriba.
La ha cogido entre sus brazos la sube la calle arriba,
don Fernando que la ve por esposa la quería
y ellos que estaban en esto llegó la Virgen María:
—Llévatela tú don Juan que para ti la di vida,
……………………. que a ti te pertenecía.



audio PRIORO-_La_difunta_pleiteada.ogg?uselang=es

AUDIO CEGOÑAL_-_La_difunta_pleiteada.ogg

Don Bueso

ROMANCE

Camina don Bueso por la mañanita
a tierra de moros a buscar la niña.
No la encontró en valles ni tampoco en villas:
la encontró lavando en una fuente fria.
-iQuítate de ahí, mora, hija de judía!
-Reviente el caballo, y en él quien venía,
que yo no soy mora ni hija de judía,
que soy cristianita bautizada en pila,
que me bauticé por Pascua florida.
Mi padre es el rey, y plantó aquí esta oliva,
mi madre la reina bordaba y cosía,
mi hermano, don Bueso, los toros corría.
-Por esas señas que has dado, eres hermanita mía.
Ya la cogió en el caballo, ya ha dado un grito la niña:
-Ya se ven los palacios donde yo he sido nacida.
-Ábreme la puerta, madre y ábrela con alegría,
que la traigo nuera y la llegó hija.
-Siete años hace que pan no comía,
tan sólo unas berras de una fuente fría.

AUDIO PALACIOS DEL SIL

AUDIO TEJERINA_-_Don_Bueso.ogg?uselang=es

AUDIO ARGOVEJO

AUDIO PRIORO

AUDIO VELILLA DE LA REINA

AUDIO LUCILLO

AUDIO CACABELOS

AUDIO PONFERRADA

AUDIO BENLLERA

AUDIO SOTO DE VALDEON_-_Don_Bueso.ogg

AUDIO QUINTANILLA DE SOMOZA https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00809_28_-_Don_Bueso.ogg

Una fatal ocasión – Romance


Una fatal ocasión – Caldevilla y Soto de Valdeón

Romance | Audio https://archivoreinoleon.es/registros/una-fatal-ocasion-caldevilla-y-soto-de-valdeon/?categorias_registros=tradicion-oral
Por aquellos prados verdes por aquellas praderías,
bajaba la Miolinesa mi Dios qué bien parecía.
Con el vuelo de las sayas todas las flores cogía
mirara a un lado y a otro por ver si alguien la veía,
solo la vio un caballero traidor que la perseguía.
—¿Dónde va la Miolinesa dónde va la prenda mía?
—Voy a la boda de un primo que casarse pretendía.
—Casarémonos los dos iremos en compañía.
—Yo casarme no, por cierto, ni tal intención tenía,
yo bien quisiera ser monja religiosa carmelina.
Echan los dos a correr por aquellas praderías,
hasta llegar a aquel bosque y el más espeso que había,
allí se dieron tres vueltas, pero ella no se caía,
de las tres para las cuatro puñaladas allí había,
de las cuatro pa las cinco ya viene la policía.
—¿Quién mató a este caballero? Mi Dios, ¿quién le mataría?
Responde la Miolinesa sin miedo ni cobardía:
—Yo misma le he matado con las armas que él traía,
él me robaba el amor yo le he quitado la vida.
Y aquí se acaba la historia de una mujer atrevida
y aquí se acaba la historia de la hermosa Carmelina.



Una fatal ocasión – Sahelices del Payuelo

Romance | Audio https://archivoreinoleon.es/registros/una-fatal-ocasion-sahelices-del-payuelo/?categorias_registros=tradicion-oral

Por aquellos altos montes una serrana venía,
trae saya sobre saya bazquiña sobre bazquiña.
Con el pie pisa la saya y entre la hierba caía,
se ha recatado pa tras por ver si alguno venía,
vio venir a un caballero de los que la pretendían.
Mucho corría el traidor pero más corría la niña
y la ha venido a alcanzar allá arriba en la montisca,
donde cae la nieve a copos que los montes se cubrían.
—Dame tu cuerpo la linda dame tu cuerpo la bella.
—Mi cuerpo no te le doy primero pierdo la vida.
Vueltas uno, vueltas otro, un puñal se le caía,
la niña como no es tonta para sí lo recogía.
Por un lado, se le mete, por el otro la salía,
con las ansias de la muerte el caballero decía:
—No te alabes por tu tierra ni tampoco por la mía,
que has matado a un caballero con las armas que él traía.
—No me alabo por tu tierra ni tampoco por la mía,
una vez que te maté mil veces me pesaría.
Con la punta de la espada la sepultura le hacía,
con lágrimas de sus ojos le echaba el agua bendita.
¡Válgame Nuestra Señora válgame Santa María!
¡Válgame Nuestra Señora válgame Santa María!

una-fatal-ocasion-sahelices-del-payuelo/



Una fatal ocasión – Romance | Audio VALDEON  https://archivoreinoleon.es/registros/una-fatal-ocasion-sahelices-del-payuelo/?categorias_registros=tradicion-oral


Una fatal ocasión – Alija del Infantado-

Una fatal ocasión –Alija del Infantado Romance | Audio  https://archivoreinoleon.es/registros/una-fatal-ocasion-alija-del-infantado/?categorias_registros=tradicion-oral

Por los prados de Valverde       una romera camina,
con los pies pisa la hierba       con los zancajos la trilla,
con el vuelo de la saya       para un lado la desvía.
La niña mira pa’tras       solo por ver quién venía,
vio venir un caballero       que era el que la pretendía,
la niña de que esto vio       de andar dejaba y corría,
pero el pícaro el mancebo       a la cara le salía.
Siete rodeones van dando       de todos se defendía,
de los siete pa los ocho       un puñal se le caía,
la niña como no es tonta       para sí le recogía.
Se lo mete por un lado       por el otro le salía,
con las ansias de la muerte       estas palabras decía:
—Y preséntate en tu tierra       y preséntate en la mía,
que matastes un galán       con el arma que él traía.


audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463B_01_-_Una_fatal_ocasi%C3%B3n.ogg
Se paseaba una niña, con el pie siega las rosas
Palacios del Sil

La muerte ocultada

audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463B_02_-_La_muerte_ocultada.ogg?uselang=es

	Don Bosco se fue de caza / a cazar como solía
los perros llevan cansados / la caza no parecía.
Se volvió donde su madre / con más pena que alegría
en el medio del camino / mal de muerte le venía
- Lo que le digo mi madre / respóndame madre mía
no se lo digo a mi esposa / hasta pasar año y día
- A usté le digo mi suegra / respóndame suegra mía
a dónde está mi don Bosco / que él a verme no venía
- Tú don Bosco no está aquí / fue a una santa romería
y me dijo que no vuelve / hasta pasar año y día
- Pues hoy se cumple el año / mañana se cumple el día
de los vestidos que tengo / ¿cuál yo mejor me pondría?
- Ponte tu vestido negro 7 que muy bien que te estaría
Ay, malhaya la mi suegra / consejo que me daría
estar mi don Bosco vivo / y yo de luto vestida
Pues ponte el que tu quieras / que a mi igual que me daría
Vestida iba de seda / calzada de plata fina
Cuando iban a la iglesia / la gente mucho la mira
La viuda de don Bosco / oh qué linda viudina
- A usté le digo mi suegra / respóndame suegra mía
mucho me mira la gente / y mirarme no solía
- Es que como eres tan guapa / seguro les gustarías.
Cuando entraron a la iglesia / una mala seña había
- A usté le digo mi suegra / respóndame suegra mía
¿de quién son aquellas velas / que arden en nuestra capilla?
- Las velas son de don Bosco / que en la caza se moría
- Pues quién le dioa él la muerte / que me quite a mi la vida
Y al otro día temprano / el entierro la viudina.

Celos y honra – (En la ciudad de Madrid junto a los caños del agua)

Romance

En la ciudad de Madrid       junto a los caños del agua,
vivían dos jovencitos siendo juntos camaradas,
juntos comen, juntos duermen juntos tienen su morada
y los dos se enamoraron de una muy bizarra dama.
Ella es hija de un trapero y por nombre tiene Juana,
no tiene padre ni madre que un hermano la acompaña,
que no la deja ir a misa mientras no vaya con guardia.
Un día se fue a la comedia como iban las otras damas,
se sentó junto a don Diego no pensando que allí estaba.
la dice: —Hola Juanilla, hola, muy querida Juana,
dime si te hace falta algo de dineros o alhajas,
que yo a ti te lo daría si tú en amor me lo pagas.
—Yo se lo estimo a don Diego yo se lo estimo en el alma,
que mientras mi hermano viva no tengo falta de nada,
después que mi hermano muera todo junto lo heredara.
La niña puesta en descuido sacara la mano blanca
y en ella una sortija de plata sobredorada.
—Esa sortija, Juanilla otras manos pasearan,
que se la vi yo a don Jorge siendo juntos camaradas.
Mucho lo niega la niña más no lo niega su cara,
que se la puso su rostro como una rosa encarnada.
Salieron de la comedia cada cual para su casa,
don Diego a la calle arriba calle abajo va la dama,
en el medio del camino con un niño se encontrara.
—¿Dónde está tu tío niño? —Mi tío cenando estaba.
—Pues dile que cene a prisa que don Diego le aguardaba,
por lo que pueda ocurrir que se prevenga de armas.
Se fueron pa un arenal dejaron caer las capas
y al ver los dos corazones la luna mira y se para,
al ver los dos corazones al ver como se maltratan.
Cansados de pelear don Diego apagó las ansias,
don Jorge a la calle arriba para casa de la dama.
Cogió una piedra del suelo del tenor de una avellana,
de tan fuerte que tiró rompió la puerta y portada,
la dama que no dormía que en espera de él estaba:
—¿Quién será ese atrevido ese que entra y no llama?.
—Don Jorge, flor de los hombres el que os quiere y os ama.
—¿De qué trae usted, don Jorge, esa capa tan manchada?
—De matar a aquel traidor que en la comedia te hablaba.
—¡Qué mal ha hecho usted, don Jorge, en matar tan linda cara!—
—Lo mismo he de hacer contigo si los cielos me acompañan.
Al ruido y al alboroto despertó el hermano Juana.
—Ven acá perra traidora ven acá perrita hazaña,
no me habías dicho tú a mí que no habías de ser casada,
que querías meterte monja del convento Santa Clara.
Primero mató a don Jorge y después mató a su hermana
y en una noche murieron don Diego, don Jorge y Juana,
esto sucedió en Madrid a las tres de la mañana.

https://archivoreinoleon.es/registros/celos-y-honra-prioro/

Amores contrariados

Romance

En Santo Domingo entré       
no me dejaron pasar,
cogí la carabina
y al monte me fui a cazar.
Caza no encontré ninguna,
ninguna pude encontrar,
solo una blanca paloma
en su lindo palomar.
Traté de casar con ella
si era de su voluntad,
Los padres que lo supieron
la tratan de retirar.
la subieron a un castillo
donde no podía hablar.
Ella mira, yo la miro
y no deja de llorar,
¡No llores blanca paloma
no tienes por qué llorar!
que aunque tus padres no quieran
contigo me he de casar,
contigo me he de casar
contigo me casaré,
en teniendo la licencia
del teniente coronel.
El teniente coronel
no me la ha querido dar,
pero traigo la licencia
del capitán general.

Prioro https://archivoreinoleon.es/registros/amores-contrariados-prioro/

La criada calumniada – Portilla de la Reina

https://archivoreinoleon.es/registros/la-criada-calumniada-portilla-de-la-reina/

Un caballero en Madrid       tenía una leal criada
y ella era tan bonita que de ella se enamoraba.
Diole lugar una noche para marcharse de casa
y a otro día a la mañana la su mujer se levanta.
—Levántate, Leolfredo, que se marchó la criada,
que se ha marchado de noche y nos ha llevado plata.
—Si se ha marchado de noche usted me ha sido la causa,
aquí tiene toda su ropa yo suyo no traigo nada.
Ensilla el caballo y marcha por esas tierras muy largas
y al pasar un arroyuelo la niña ya iba cansada.
—Levántate, morenita, levántate, resalada,
que te has marchado de noche y nos has llevado plata.
—Si me he marchado de noche usted me ha sido la causa,
aquí está toda mi ropa yo suyo no tengo nada.
—Si quieres ser mis amores serás señora y amada,
y si no aquí has de morir a los golpes de mi espada.
—Más quiero morir aquí a los golpes de su espada,
que no ser los sus amores, ni ser señora y amada,
ni quiero que por mí sea la su mujer mal casada,
ni tampoco sus familias por mí cojan mala fama.
—Bendita sea tu pureza, bendita sea tu alabanza,
te tengo de meter monja con otras en santa Clara.

La fuga de la malcasada. Una casada afligida – Lario

AUDIO https://archivoreinoleon.es/registros/la-fuga-de-la-malcasada-una-casada-afligida-lario/

Una casadina bella       con un oficio notable,
estaba empañando un niño con rostro sereno y grave.
Las palabras que decía ablandaban a una madre:
—Más quisiera, hijo mío que yo no fuera tu madre,
ya que desde tierna edad se me murieron mis padres,
quedé en poder de una tía y al tiempo de llamar madre,
tanto me quiso en extremo que tuvo prócuro darme,
un mozo galán y guapo alto y de lindo linaje,
como no era de mi agrado no pude afición tomarle.
Toma marido este niño y arróllale porque calle
y si ves que tardo un poco marido tú no te enfades,
que es afán de las mujeres el tener que hacer bastante.
—Vete a la cama, mujer que no quiero que trabajes,
que para eso tengo hacienda pa sostenerte bastante.
—La hacienda también se acaba no habiendo quien la trabaje.
Se metiera pa su cuarto y empezara a remirarse,
pusiera rico coleto rico pantalón velarte,
un sombrero de tres vientos y un espadín elegante
y ya cuando estaba en esto llamó a la puerta otro amante,
la cogiera de a caballo y caminan para Alicante.
—Adiós casa donde nací donde murieron mis padres,
donde yo perdí la honra donde mi desgracia nace.
Madres las que tengáis hijas no las caséis al delaire,
yo por no casarme a gusto ella el amor lo que hace,
marcharme con otro hombre dejando a mi hijo y su padre.

Conde Niño – Amor más poderoso que la muerte.


Caminaba el Conde Niño
m a ñ a n i t a de San Juan,

a dar agua a su caballo
a la orillita del mar.
Mientras el caballo bebe
él cantaba este cantar:
-- Camisa, la mi camisa,
quién te pudiera lavar;
lavarete y tenderete,
aquí en este peñascal.

Si quien lavarte tuviera
para de prenda mudar,
yo aquí mismo te tendiera
a la orillita del mar.

Oyólo la princesita,
que no cesa de llorar, ,
Conde Niño, Conde Niño,
contigo me he de casar.

Ella se Volvió paloma
él se volvió gavilán,
ella se volvió una ermita,
él se volvió ara de altar.

Ella se volvió una fuente
de agua medicinal,
donde ciegos y tullidos
todos se van a curar
Madrugaba el Conde Linos       
mañanita de San Juan,
a dar agua a sus caballos
a las orillas del mar,
mientras los caballos
beben él decía este cantar:
—Camisa la mi camisa
¿quién te pudiera lavar?
Lavarete, torcerete
colgarete en el rosal.

Lo oyó la señora reina
del palacio donde está.
—Mira hija como cantan
las sirenas en la mar.
—No son las sirenas,
madre no son las sirenas tal,
que es el señor Conde Linos
que por mis amores va.
—Si por tus amores viene
yo le mandaré matar.
—Si le manda matar, madre
a mí me mande enterrar.
Él murió al anochecer
ella a los gallos cantar,
ese otro día domingo
juntos les van a enterrar.
A ella como hija del rey
la entierran junto al altar
y a él como Conde Linos
un poquito más atrás.
Ella se volvió un olivo
él se volvió un olivar,
cuando la reina iba allí
prendía su briar,
la reina como es celosa
luego les mandó cortar.
Ella se volvía paloma
y él se volvió palomar,
cuando la reina comía
al plato iban a picar,
la reina como es celosa
luego les mandó matar,
y el hombre que los tiraba
no tiró más que a espantar.
Ella se volvió una garza
y él se volvió un gavilán,
la garza como es ligera
de un vuelo pasó la mar
y el gavilán como es torpe
de dos le vino a pasar.
Ella se volvió una ermita
él se volvió un rico altar
y en la ermita había
una fuente perenal,
donde cojos y tullidos
van todos allí a curar.
Lo supo la señora reina
y con un ojo fue a dar.
—Por Dios te pido, ermitaño
por Dios y la Trinidad,
me dejes lavar este ojo
en tu fuente perenal.
—Quiten la señora reina
quiten la reina p’allá,
cuando fuimos enamorados
luego nos mandó matar,
cuando fuimos arbolitos
luego nos mandó cortar,
cuando fuimos pajarcitos
luego nos mandó tirar
y el hombre que nos tiraba
no tiró más que a espantar
y ahora que somos santos
nos viene usted a visitar.
Por la leche que mamé
de su pecho virginal,
le dejo lavar ese ojo
del otro no verá tal.
—Válgame nuestra señora
válgame el santo San Juan.

Sahelices del Payuelo
San Esteban de Nogales
León
Reproductor de audio https://cele.unileon.es/?page_id=1219

Estaba don Fernandito la mañana de San Juan
dando beber al caballo a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe se puso a echar un cantar.
-Mira, hija, cómo canta la serenita del mar
-No es la serenita, madre, ni tampoco lo será,
que es el rey don Fernandito que a mí me viene a buscar.
-Si te viene a buscar, hija, le mandaremos matar.
-Si le mandan matar, madre, mándeme a mí degollar.
A él como hijo de rey lo entierran en un altar,
a ella como hija de reina, cuatro metros más allá.
De él salió un manantial de ella salió un rosal
donde se curan los dedos de otros males que Dios da
Cordiñales
ATO_00420_13 https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00420_13_-_Conde_Ni%C3%B1o.ogg
Estando don Fernandito AY AY
a las orillas del mar a las orillas del mar
mientras su caballo bebe ay ay
Fernandito echa un cantar
La reina le estaba oyendo ay ay
desde su palacio real
Mira hija como canta ay ay
la sirenita del mar
No es la sirenita madre ay ay
ni tampoco lo será
que es el conde Fernandito ay ay
que me viene a mi a buscar.
Y que viene a buscar hija ay ay
le mandaremos matar
Si le mandas matar madre ay ay
mándame a vivir en el ..
Aquel día por la mañana ay ay
ya le llevan a enterrar
el coche … con…..
le entierran en un altar
Ella carita de reina ay ay
dos deditos mas allá
y en el medio de los dos
una fuente terrenal
donde se curan los dedos
y …….
La reina de que lo supo
dos deditos fué a curar
y oyó lo que decían
aquí no te has de curar
ATO_00160B_09
PRIORO audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00160B_09_-_Conde_Ni%C3%B1o.ogg?uselang=es


VILLAMUÑIO

Madrugaba el conde Olinos mañanita de San Juan
a dar agua a su caballo a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe, se oye un hermoso cantar,

las aves que iban volando se paraban a escuchar.
-Bebe, mi caballo, bebe, Dios te librara del mar,
de los vientos de la tierra y de la furia del mar.
Desde las torres más altas la reina le oyó cantar:
-Mira, hija, cómo canta la sirenita del mar.
-No es la sirenita, madre, que ésa tiene otro cantar,
es la voz del conde Olinos, que por mí penando está.
-Si es la voz del conde Olinos, yo le mandaré matar,
que para casar contigo le falta la sangre real.
-No le mande matar, madre, no le mande usted matar,
que si mata al conde Olinos, a mí la muerte me da.
-Guardias, mandaba la reina, al conde Olinos buscar,
que le saquen a lanzadas y echen su cuerpo a la mar.
Él murió a la medianoche y ella a los gallos cantar.


VAL DE SAN LORENZO ATO_00109_31
Madrugara el conde Alino mañanita de San Juan
File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00109 31 – Conde Niño.ogg – Wikimedia Commons

La mala suegra

http://La mala suegra – Valdepolo

Se paseaba Carmela       por su cuarto muy elegante,
y asomose a la ventana por ver si viene su amante
y al ver que no venía empezó a criticar:
—Su madre es una tuna y él hijo de un criminal.
Su suegra que la escuchaba como solía escucharla.
—Coge la ropa Carmela y vete en casa tus padres.
Viene Pedro por la noche: —Mi Carmela ¿dónde está?
—Tu Carmela hijo mío nos ha querido matar,
a mí me ha llamado tuna y a ti hijo de un criminal,
no tienes sangre en las venas si no la vas a matar.
Coge Pedro su caballo y a Carmela va a buscar,
tran tran llaman a la puerta: —Ay Dios mío, ¿quién será?
—Soy tu marido Carmela que te he venido a buscar,
abre la puerta Carmela que te he venido a buscar.
Coge Pedro su caballo y a Carmela monta atrás,
andan leguas y más leguas y Carmela sin hablar.
—¿Cómo no me hablas Carmela como solías hablarme?
—¿Cómo quieres que te hable si sé que vas a matarme?
—Confiésate mi Carmela si te quieres confesar,
que allá arriba en aquel alto allí te voy a matar.
—No me mates en los montes que alguno me comerá,
mátame al pie de una iglesia que alguno me enterrará.

La mala suegra (Prioro) audio PRIORO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00160B_07_-_La_mala_suegra.ogg


LA MALA SUEGRA – Benllera

Narbolita se pasea por su palacio real
le dan dolores de parto que le hacen rodillar.
- ¡Oh, quién viera las mis tierras! ¡Oh, quién viera mi lugar!
¡Oh, quién viera los regalos que mi madre me suel’ dar!
- Marcha Narbolita, marcha, marcha si quieres marchar
que el tu don Boiso, si viene yo te lo saldré a esperar.
Narbola sal’ por la puerta don Boiso entra por ruciar
- ¿Dónde está mi espejo, madre de’ onde me suelgo mirar?
- ¿Por cuál preguntas, mi hijo, por de vidrio o por cristal?
- Ni pregunto po’l de vidrio ni po’l de fino cristal,
pregunto por la mi esposa que no me salió a esperar.
- La tu esposita, Narbola a esa calle abajo va,
si no la matas, don Boiso, conmigo no vives más
que a mí me han llamado puta y a ti hijo de un rufián.
- Eso no lo creo, madre, eso sí que no es verdad
que las suegras y las nueras siempre se llevaron mal,
ni gozarás cien caballos que a la orilla el río están
- Aparégeme un caballo que tenga polido andar,
por aquella vega abajo parecía un gavilán.
Siete vueltas dio al palacio y nada pudo encontrar
de las siete pa’ las ocho una criada vio asomar.
- Por Dios te pido, criado, por Dios o por caridad,
si la mi esposa, Narbola, por aquí ha pasado ya.
- La tu esposita Narbola otra infanta tiene ya.
- ¡Que ni el infante se logre ni Narbola tenga más!
Todas se irán a vestirla todas se irán a llorar
- Mujer de hora y media parida ¿pa`onde vas a caminar?
- Que vela y viene don Boiso y me llevará a matar.
Al subir en una cuesta y al pasar un acebal
Allí cayó Nabolita y el niño comenzó a hablar:
- Las campanas de los cielos todas serán a tocar
por l’ ánima de mi madre que en el cielo está ya.
Las campanas del infierno todas serán a tocar
por l’ ánima de mi padre que en los infiernos está.
- ¡Ay, pobrecita de mí que voy pa’ una oscuridad!
La cristiandad de este mundo no me la han podido dar.

La mala suegra SOTO DE VALDEON Carmela se paseaba por una sala brillante https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00419_22_-_La_mala_suegra.ogg



AUDIO Cordiñanes de Valdeón https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00421_01_-_La_mala_suegra.ogg


Presagios del labrador – Villamandos

http://Presagios del labrador – Villamandos

El veintiuno de marzo       
comienza la primavera,
ya abotonan las encinas
y florecen las riberas.
Había un pastorito
guardando las sus ovejas,
fue un corazón y le dice:
—Vete pa casa y no vuelvas,
tienes la mujer solita
te está haciendo mil ofensas.
Deja las estrechas sendas
coge los anchos caminos,
deja el caballo que corre
coge la mula que vuela
y a la entrada del lugar
tu casita es la primera.
La puerta estaba cerrada
la que siempre estaba abierta,
preguntó y a las vecinas
que dónde está la su Manuela.
Unas dicen que está dentro
otras dicen que está fuera
y otras dicen que la han visto
con un galán a la puerta.
Con el puñal que llevaba
un buraco hizo a la puerta,
primero metió los pies
luego metió la cabeza
y el caballo que no pudo
se lo ha dejado a la reja,
le ha dado paja y cebada
para que se entretuviera.
Iremos a la cocina
por ver lo que había en ella
estaba el niño y la niña
jugando y a las rayuelas.
—Dime tú, corazoncito,
dime, dónde está tu madre?
—Señor, no sé decirle a usted,
si fue a en casa de su madre.
Iremos a la habitación
por ver lo que había en ella,
lo primero que se ve
un zapato y una media.
—Este zapato no es mío
ni tampoco esta media,
que las mías eran de lana
y estas son de rica seda.
Un poquito más alante
un candelero con vela.
—Esta es señal de difuntos
que nos alumbran con vela.
Subiremos a la alcoba
lo primero que se ve,
estaba el galán y la dama
durmiendo y a pierna suelta.
Coge el galán por la mano
tres puñaladas le dio,
tres puñaladas le dio
tres puñaladas le diera.
—Y ahora vamos a la dama
que el galán seguro queda
y si no queda seguro
le cerraremos la puerta.
Dímelo tú, perra ingrata,
dímelo tú, ingrata perra,
¿qué mal te he hecho yo
pa que me hagas mil ofensas?
Si lo hacías por comer
vino había en mi bodega
y si no te bonda eso
la de mi padre está llena.
Si lo hacías por beber
vino había en mi bodega
y si no te bonda eso
la de mi padre está llena.
Si lo hacías por marido
verme escrito una esquela,
que te encontrabas enferma,
aunque nunca lo estuvieras.
Y coge el niño en tus brazos,
dale la leche postrera.
—Malos demonios te lleven,
que yo la leche le diera.
—Ya hace la confesión
si no quiés morir sin ella.
Y al decir yo pecador
el corazón le atraviesa.
Y aquí termina el relato
sacado por un pastor,
que lleva las pieles puestas
que las compró en Villalón.
Y aquí termina el relato
sacado por un pelele,
que lleva las pieles puestas
que las compró en Algadefe.

El seductor de su hermana. Tamar

audio Sahelices del Payuelo http://El seductor de su hermana. Tamar – Sahelices del Payuelo

Un rey tenía una hija       que Altamara se llamaba,
le piden duques y condes y a ninguno se la daban.
Se dio en enamorar de ella un hijo que tenía en casa,
por gozar de su hermosura cayó malito en la cama,
el padre de que lo supo fue pal cuarto donde estaba:
—¿Qué enfermedad tienes hijo si es una enfermedad mala?
De los manjares del mundo dime cuál se te antojara.
—Son calenturas mi padre que no es enfermedad mala,
de los manjares del mundo no se me antoja nada,
solo se me antoja padre es una polla guisada,
que me la guise Altamara y Altamara me la traiga.
Por la sala de Altamor sube la linda Altamara,
en una mano lleva el plato y en la otra la jarra de agua,
para dárselo a su hermano que está malito en la cama.
—¿Qué tienes hermano mío que se me entristece el alma?
—La enfermedad que yo tengo entre tus ojos estaba.
La agarró por los cabellos pa la cama la arrastraba,
hizo de ella lo que quiso hasta escupirla en la cara.
—Anda de aquí hermana mía anda de aquí mi hermana,
que a los condes no quisistes y a los duques despreciabas
y ahora has venido a ser de tu hermano maltratada.
Por la sala de Altamor baja la linda Altamara,
con el cabello tendido la color la trae mudada.
Al bajar por la escalera con su padre se encontrara:
—¿Qué tienes Altamarita que parece que estás mala?
—Que el pícaro de mi hermano que está malito en la cama,
hizo de mí lo que quiso hasta escupirme en la cara.
El padre de que oyó esto se fue al cuarto de las armas,
cogió el cuchillo en sus manos para el cuarto se marchaba,
le ha cortado la cabeza y se la ha dado a Altamara.
—Aquí tienes Altamarita tu ira y tu venganza.
—Venganza quería padre venganza, pero no tanta,
que si él a mí me perdona yo a él le perdonara.
¡Válgame Nuestra Señora Nuestra Señora me valga!

El prisionero


PRIORO

Mes de mayo, mes de mayo, vítor vitanda
mes de mayo, mes de amor, vitanda vítor
cuando la mies está verde y el trigo en su blanca flor
y yo la pobre de mí metida en esta prisión,
que no sé cuándo amanece ni cuando se oculta el sol,
a no ser un pajarillo que me anuncia el arremol,
me lo mató un caballero, caballero de Aragón,
si le mató por la pluma, se la hubiera dado yo,
si le mató por la carne, no tenía un cuarterón,
si lo mató por envidia, Dios le dé su galardón,
Dios le dé las siete hijas, entre ellas ningún varón.

VILLAMUÑIO

Mes de mayo, mes de mayo, tiempo de la gran calor,
cuando el pan andaba en cierna y el árbol [en] la verde flor,
los mozos andan en gala, las mocitas en jubón,
el triste de mí, cuitado, solito en esta prisión,
no veo cuándo amanece ni cuándo rayaba el sol.
Sólo por los pajarcillos, que cantan en el arbor.
Una era la calandria y otro era el ruiseñor.
No se posa en prado verde, ni en árbol que tenga flor,
que se posa en las aradas, a la sombra de un terrón.
Pasó por allí un cazador, de un tiro me la mató;
y si era por la carne, no pesaba un cuarterón;
y si era por la pluma, de oro se la daba yo:
y si era por envidia, no se lo perdone Dios.

https://archivoreinoleon.es/registros/el-prisionero-prioro/.


Palacios del Sil

Mes de mayo, mes de mayo, vitor, vitanda, mes de la mucha calor, vitanda, vitor

audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_03_-_El_prisionero.ogg?uselang=es


ATO_00113_09
Record ID (ATO)113
File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00113 09 – El prisionero.ogg – Wikimedia CommonsMes de mayo, mes de mayo, el mes de las muchas flores

El rondador desesperado + Casamiento y muerte enfrentados + No me entierren en sagrado – Solanilla

https://archivoreinoleon.es/registros/el-rondador-desesperado-casamiento-y-muerte-enfrentados-no-me-entierren-en-sagrado-solanilla/

Tengo de ir a Cornata       a Nuestra Señora del Ebro,
a buscar una mocita de esas del barrio bajero.
Practiqué con las vecinas ya que con ella no puedo
y el domingo a la mañana subí a misa el primero,
como costumbre de mozos me quedé en el cementerio
y ya la vi que subía con mucho garbo y jaleo.
Fue a tomar agua bendita con los dos dedos del medio
y se ha subido a hincar delante del sacramento.
Estando con atención en la misa y el usebio
terminó de decir misa salí de misa el primero,
como costumbre de mozos me quedé en el cementerio
y ya la vi que salía con otro mozo del pueblo.
Me han dicho que si te casas así lo publica el pueblo,
el día que tú te cases dos cosas se harán a un tiempo,
el día que tú te cases tu casamiento y mi intierro.
Primera amonestación que en la iglesia lea el cura,
será para echarme a mí antes a la sepultura.
Segunda amonestación que en la iglesia se leyere,
será una espada sangrienta que a mi corazón le hiere.
Tercera amonestación ya perdí las esperanzas,
de refugiarme en tus brazos prenda querida del alma.
De que te pregunte el cura que si quieres a fulano,
el sacristán en la torre a muerto estará tocando.
En esos prenillos pies te pondrán ricos zapatos,
y a mí me los atarán con dos cuartitas de lazo.
En esas prenillas manos te pondrán ricos anillos,
y a mí me los atarán con dos cuartas de hiladillo.
Y en un papel dejo escrito no me entierren en sagrado,
que me entierren en un prado donde pazcan los ganados.
¡Cuántas veces pasarás por donde estoy enterrado!
y dirás para entre sí aquí murió un desgraciado,
no murió de mal de pena ni tampoco disgustado,
que murió de mal de amores un mal muy desesperado.
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El rondador desesperado + Casamiento y muerte enfrentados – (Retuerto)

audio https://archivoreinoleon.es/registros/el-rondador-desesperado-casamiento-y-muerte-enfrentados-retuerto/

El sábado por la tarde por tu puerta me paseo,
converso con las vecinas porque contigo no puedo,
pregunto que dónde estás me contestan al momento:
—A la fuente fue por agua con dos cantarillos nuevos.
El domingo se va a misa con mucho sal y salero,
así que la vi venir media vuelta di al sombrero.
Ya la viera entrar en misa con mucho sal y salero
y tomar agua bendita con los dos dedos del medio.
Ya la viera arrodillarse delante del sacramento.
—Atento a la misa, mozo. —Paloma blanca, no puedo,
solo con verte y mirarte yo con eso me consuelo.
Fuera a casa de mis padres que me vistieran de nuevo,
buen zapato buena media buen bolsillo de dinero,
si con esto no me caso asienta plaza me vuelvo.
—Asienta plaza, galán, asienta plaza mancebo,
si tú te mueres por mí yo por ti no me muero.
Cuando a ti te estén echando la banda para los dos,
a mí me estarán midiendo con diez varas de cordón.
Cuando a ti te estén poniendo el anillito en el dedo,
a mí me estarán bajando de la cama para el suelo.
Irás a misa de boda pasarás por el sepulcro
y no serás pa decir Dios perdone a este difunto.
Sin que sus padres lo sepan ni su novio la dejara,
se fue a despedirse de él cuando ya estaba en la caja.
Tanta pena le causó que allí muerta se ha quedado,
muerta se quedó la niña en los brazos de su amante
y a los dos los enterraron en aquella misma tarde.


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El sábado por la tarde por tu puerta me paseo,
converso con las vecinas porque contigo no puedo,
pregunto que dónde estás me responden al momento:
—A la fuente fue por agua con dos cantaritos nuevos.
A otro día era domingo yo fui a misa el delantero,
por ver si veía venir aquel tan gallardo cuerpo.
Así que le vi venir media vuelta di al sombrero,
porque no diga la gente que por tus amores muero.
Ya se terminó la misa salgo yo el delantero,
fuera a casa de mis padres que me vistieran de nuevo,
buen zapato buena media buen bolsillo de dinero,
si con esto no me caso a sentar plaza me vuelvo.
—Asienta plaza, galán, asienta plaza mancebo.


Romance de la mujer bonita

– Quien quiera mujer bonita
vaya a mi pueblo a buscarla,
que yo la traje de allí
tuerta, fea y “derrangada”,
de un ojo veía muy poco,
del otro no veía nada.

La llevara un día a misa
por ser día de la octava;
en el medio de la misa
tiró un pedo que espantaba,
que apagó los siete cirios
y una lámpara de plata,
le quitó el bonete al cura
y el “badallo” a la campana,
y a un cojo que había allí
la pierna le quebrantara,
con un pedo que ha tirado
la cochina, la marrana.
– ¿De dónde es esa cochina,
de dónde es esa marrana?
– Ay, señor, es mi mujer,
que viene de “Piñaranda”,
que está rota como un cribo,
se va como una ceranda

File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00415 16 – Satírica.ogg – Wikimedia Commons

BLANCANIÑA

Estaba la Catalina
sentadita en su balcón,
bordando medias de oro,
zapatitos de charol;
ha pasado un caballero,
de ella se enamoró.
– Durmiera contigo, luna,
durmiera contigo, sol,
aunque fuera una noche
y si quiere también dos.
– Suba, suba, caballero,
que cama le daré yo;
mi marido está de caza
por los montes de León,
y para que más no vuelva
le echaré una maldición:
que se caiga del caballo
y se parta el corazón.
Al decir estas palabras
el su marido llegó:
– Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta, sol.
– Se me han perdido las llaves
de mi lindo cenador.
– Si las teníais de plata,
de oro las traigo yo.
¿De quién es aquel caballo
que en la cuadra relinchó?
– Tuyo es, marido mío,
que mi padre te lo dio.
– Dios se lo pague a tu padre,
caballos tenía yo;
cuando yo no los tenía,
él no me los daba, no.
¿De quién es aquella capa
que colgada veo yo?
– Tuya es, marido mío,
que mi padre te la dio.
– Dios se lo pague a tu padre,
que capas tenía yo;
cuando yo no las tenía,
él no me las daba, no.
¿Quién es aquel caballero
que en la cama veo yo?
– Mátame, marido mío,
que la culpa tengo yo.
Le dio cuatro puñaladas
y a la quinta la mató

MUERTE DE SANTA ELENA

A las puertas de mi padre
un traidor pidió posada;
mi padre como era noble
al momento se la daba.
De tres hijas que tenía
le pidió la más galana,
pero él le dice que no,
que no quería casarla;
que la quiere meter monja
’n el convento Santa Clara.
No la sacara por puertas
ni tampoco por ventanas,
sacóla por un balcón
en favor de una criada.
Anduvieron siete leguas
los dos sin hablar palabra;
de las siete pa’ las ocho
el traidor le preguntaba:
– ¿Cómo te llamas, la niña?
¿Cómo te llamas, la blanca?
– En casa del rey, mi padre,
Elenita me llamaban,
y ahora, por estas tierras,
Elena la desgraciada.
– Por la palabra que has dicho,
la cabeza te cortara.
La tiró pa’ entre un zarzal
donde cristianos no andan,
ni el sol ni la luna entran
ni los pajaritos cantan.
Tras de tiempos vienen tiempos,
y el traidor por allí pasa;
le pregunta a unos pastores
que sus ovejas guardaban:
– ¿De quién es aquella ermita
tan blanca y tan dibujada?
– Es de Elenita, Elenita,
Elena la desgraciada.
– Sólo por ser de Elenita
iremos a visitarla.
¡Dios te perdone, Elenita,
Dios te perdone tu alma!
– Dios te perdone, traidor,
la mía está perdonada.
Tus huesos van a la mar,
tu alma pa’ el infierno vaya

PALACIOS DEL SIL ATO_00463A_09
En casa del rey mi padre un traidor pidió posada
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00463A_09_-_Muerte_de_Santa_Elena.ogg?uselang=es
ASTORGA ATO_00320_05
En casa del rey mi padre, un traidor pidió posada
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00320_05_-_Muerte_de_Santa_Elena.ogg
LUCILLO ATO_00115_26
Estaba Elena bordando, bordando su corbata,
con dedal de oro y aguja de plata.
Pasó por allí un caballero pidiendo posada:
– Si mi madre quiere, yo de buena gana.
-Pase, pase, caballero, que mi madre le llama.
Pasó el caballero y de buena gana.
A las doce de la noche, ella se levantó,
de tres hijas que tenía a Elena llevó.
En un alto muy alto, allí /a preguntó:
-lCómo te llamas niña, cómo te llamas? Dímelo.
-En mi casa me llamo Elena, y aquí desgraciada.
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00115_26_-_La_muerte_de_Santa_Elena.ogg
ASTORGA ATO_00320_04
Estaban tres hermanas bordeando corbatas
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00320_04_-_Muerte_de_Santa_Elena.ogg

EL GANSO ATO_00114_03
… del rey mi padre y un traidor pidió posada
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00114_03_-_La_muerte_de_Santa_Elena.ogg
VAL DE SAN ROMAN – ATO_00110_12
… de mis padres un traidor pidió posada
ttps://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00110_12_-_Muerte_de_Santa_Elena.ogg

Los pueblos maragatos

Yo me llamo Juan Andrés
de la nación egiptana,
que vivo en un lugarcito
que Santa Clara se llama.

Vayamos a San Andrés,
que allí tengo moza y cama;
en Puerta de Rey los trastes
y en Rectivía la fama.

En Bonillos buen castrón,
en Brimeda buena vaca,
Carneros, pozos de vino,
Sopeña, pozos de agua.

En San Román venden leche,
en San Justo la “aguayalda”,
en Nistal estripan peces,
bárbaros los de Celada.

En Cuevas, truchas y tencas,
en Piedralba las “guayalbas”,
’n Otiruelo cardadores,
Morales lleva la fama.

También vayamos al Val,
que goza de muchas famas,
por sus mayas y danzantes
y cobertores de lana.

Vayamos a Valdespino,
que allí las Nieves se hallan,
el día cinco de agosto
“rufonas” las maragatas.

En Valdearriba san Marcos,
que cuernos gasta con fama,
que se los puso san Pedro
cuando por el mundo andaba.

Vamos a Santa Catalina,
que allí san Blas se encontraba,
el día tres de febrero
echó la brasa en el agua.

Castrillo los Polvazares
tien’ las calles empedradas,
era pueblo de arriería,
que gozó de mucha fama.

En Murias de Abajo está
patrona, que es santa Águeda,
patrona de los enfermos,
que en el hospital se hallan.

Valdeviejas, “el Verísimo”
se guarda con mucha fama
el día uno de octubre,
nombrado por la comarca.

Vayamos a Rectivía,
que allí san Pedro se halla;
me dispensen los señores
si he tenido alguna falta

https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/los-romances-de-carolina-y-antonia-geijo-y-de-dolores-fernandez-en-val-de-san-lorenzo-leon/html/b85ce934-5c7e-11e1-b1fb-00163ebf5e63.html