Gracias a Dios que llegamos.
Gracias a Dios que llegamos
Corporales de Truchas
a la casa donde hay dos,
que si la pequeña es guapa,
la otra válgame Dios.
Gracias a Dios que llegamos.
Gracias a Dios que llegamos
Corporales de Truchas
a la casa donde hay dos,
que si la pequeña es guapa,
la otra válgame Dios.

Peladina, Peladina,
Rabanal del Camino
bien te lo decía yo,
los mozos de la Ribera
serían tu perdición.
Mañana voy por soldado
y no te voy a olvidar,
las cartas que yo te escriba
tú misma recibirás.
Mucho siento en el sentir, siéntelo en mi corazón
de los males que hay ahora yo te librara Ramón.
Si te hubieras casado como te decía yo,
no te tocaría la suerte como ahora te tocó.
Y ahora te vas soldado camino de Badajoz
con tu fusil y mochila, cartuchera y murrión.
Yendo por un valle abajo se ha disparado un cañón
que rompió siete columnas en medio iba Ramón.
Adiós Ramón de mi vida, prenda de mi corazón,
con el ruido de las balas y el sonido del tambor.
Ramón se quedó dormido del sueño que le rindió
y vino su comandante y le dio con el bastón.
- Alerta, Ramón, alerta, que alerta siempre estoy yo,
que te estás muriendo de hambre que no te han dado ración,
dinero que echas en damas, compra pan y munición
que también yo la compraba cuando tenía ocasión.
Cantemos al árbol
que voy a plantar
si Dios lo protege
del hombre y del viento,
salud y riquezas
dará, dará, dará
para el aire puro,
campestres aromas
para caminante
regaladas sombras
templarán los rayos
de la luz y el sol
por entre sus ramas
colgarán las aves
sus nidos de amor,
uno para el otro
los dos viviremos,
yo me iré alejando
y él irá creciendo
y si triste solo
llegase a morir,
dejaré en el mundo
un árbol plantado
siquiera por mí.
Mujeres, niños y ancianos y toda la juventud,
escuchad un caso triste que ha ocurrido en Santacruz.
Habitaba en dicho pueblo una joven muy valiente
la cual con serenidad a un matrimonio dio muerte.
Esta joven andaluza llamada Aurelia Ortega
fue novia de Bernabé el cual abusó de ella.
Nada más que la vio encinta de tal modo la desprecia
que se casó con Leonarda la más amiga de Aurelia.
El día que se casaron quiso descargar su ira
ella estaba preparada para quitarles la vida
y sus padres que la vieron le dicen con buenos modos:
- No te pierdas, hija mía que no te faltarán novios.
Al verla de esa manera la encerraron en un cuarto
dándole buenos consejos mas todos salieron vanos.
Ella le responde airada: - ¿Para qué darme consejos?
Quiero que paguen muy pronto la burla que de mí han hecho.
Y por eso aquella joven se indignó de tal manera
que intentó de darles muerte tan pronto como pudiera.
El día doce de abril a las ocho de la tarde,
Aurelia con gran valor a su casa fue a matarles.
Esta joven se escondió en un rincón de la cuadra
hasta que los desgraciados se metieron en la cama.
Desde que ella comprendió que se habían acostado
armada con gran revólver subía con gran cuidado.
Al tiempo de abrir la puerta, se levantó Bernabé
mas ella como un león luego se echó sobre él.
Dos tiros le dio en el vientre, otro en el costado izquierdo
dando gritos de dolor sin vida cayó en el suelo.
Al oír esto su esposa empezó a pedir auxilios
mas cuando quiso ir la gente ya estaban los dos tendidos.
Dos tiros que le quedaron se los metió por las sienes
atravesados de balas los dos infelices mueren.
Al ruido de los disparos y a los lamentos de auxilio
todo el personal lloraba al presenciar aquel cuadro
de ver dos jóvenes muertos de quince días casados.
Bernabé por su desgracia de joven perdió sus padres
y estuvo con unos tíos hasta el día de casarse.
El día que se casó le entregaron buena hacienda
pero aquel pobre infeliz poquito disfrutó de ella.
La madre de Leonarda del disgusto que llevó,
a los ocho días justos de sentimiento murió.
No hubo necesidad de buscar a aquella joven
porque ella misma, sin miedo, al juez entregó el revólver
con acento lastimoso le decía: - Señor juez
por burlarse de mi honor he matado a Bernabé
y también he dado muerte a su esposa Leonarda
que por ser amiga mía me ha salido tan falsa
y con esto me despido de todos en general
ya oirán la sentencia el día del juicio oral.
-- VAL DE SAN LORENZO
Camino de Santiago con grande halago
mi Peregrina la encontré yo
y al mirar su belleza con gran presteza,
mi Peregrina se hizo al amor.
Fue tanta la alegría que al alma mía
la compañía de su amor dio,
que en la oscura maraña de una montaña
mi Peregrina se me perdió.
Y mi pecho afligido, preso y herido
por esos montes suspiros dio.
En los prados y flores de mis amores
a los pastores les pregunté,
- ¿quién vio una morenita, peregrinita,
que el alma irrita con su desdén?
Por ver si mi desvelo halla consuelo
todas sus señas daré también.
Iba la Peregrina con su esclavina,
con su cartera y su bordón,
lleva zapato blanco, media de seda,
sombrero fino que es un primor.
Lleva rubio el cabello, tan largo y bello
que el alma en ello se me enredó,
es su frente espaciosa, larga y hermosa
donde Cupido guerra formó.
En la su fina ceja de oro madeja
su amor y el mío se aprisionó,
sus ojos y pestañas son dos montañas
donde dos negros hacen mansión.
Su nariz agilada no fue sonada,
y aunque al mirarla jamás obró:
es un cañón de plata que a todos mata
sin que ninguno sienta dolor.
Su boca tan pequeña y tan risueña,
Naturaleza pudo formar:
al decir “punto en boca” más me provoca
por no agraviarla quise callar.
Es su fina garganta la mejor planta
que en los jardines sembró la flor,
su pecho es el archivo donde yo vivo
preso y herido, muerto de amor.
Para pintar su talle bueno es que calle
pues su cintura será un borrón,
al entrar en el templo la encontré dentro
y mi peregrina pidió perdón.
CASTRILLO DE LOS POLVAZARES Audio Castrillo de los Polvazares
Camino de Santiago con grande halago
mi peregrina la encontré yo
y al mirar su belleza con gran destreza
mi peregrina se me perdió;
en mi pecho afligido preso y herido
por esos montes suspiros dio
y a las preciosas flores, de sus amores,
de estas manera les preguntó:
¿Quién vio una morenita, peregrinita,
que el alma irrita con su desdén
Por ver si mis desvelos hallan consuelo
todas sus señas daré también.
Iba la peregrina con su esclavina
con su cartera y su bordón
lleva zapato blanco media de seda,
sombrero fino que es un primor...
Camino de Santiago con grande halago
mi "Peregrina" la encontré yo, y, al mirar su belleza,
con gran presteza mi "Peregrina" se hizo al amor.
Fue tanta la alegría que al alma mía
la compañía de su amor dio, que en la oscura maraña
de una montaña mi "Peregrina" se me perdió.
Y mi pecho afligido, preso y herido,
por esos montes suspiros dio.
En los prados y flores de mis amores,
a los pastores les pregunté:
"¿Quién vio a una morenita, peregrinita,
que el alma irrita con su desdén?"
Por ver si mis desvelos hallan consuelo
todas sus señas daré también.
Iba la "Peregrina", con su esclavina,
con la escarcela y su bordón;
lleva zapato blanco, media de seda,
sombrero fino que es un primor.
Tiene rubio el cabello, tan largo y bello,
que el alma en ellos se me enredó;
y en su fina guedeja, de oro madeja,
su amor y el mío se aprisionó.
En su frente espaciosa, larga y hermosa,
donde Cupido guerra formó, pronto se halló vencido,
preso y herido, mi amor que al suyo se coronó.
Sus ojos y pestañas son dos montañas
donde dos negros hacen mansión,
y, en arcos de Cupido, los atrevidos
presto disparan flechas de amor.
Su nariz afilada no fue sonada
y su mirada fama cobró,
es un cañón de plata,
que a todos mata
sin que ninguno sienta dolor.
Su boca, tan pequeña y tan risueña,
naturaleza pudo formar,
que al decir me provoca
mas, punto en boca,
por no agraviarla quiero callar.
Su barba es el archivo donde yo vivo,
preso y herido, muerto de amor,
es la que a ser proviene, sepulcro alegre,
cárcel divina y dulce prisión.
En su hermosa garganta, la mejor planta,
que en los jardines sembró el amor
y, al verla la azucena, aunque con pena,
de su hermosura se avergonzó.
Lo que cubre el pañuelo no me desvelo
para pintarla lo que no vi,
mas aunque enamorado
muera abrasado,
a su sagrado no me atreví.
Para pintar su talle bueno es que calle,
pues mi pintura sería un borrón.
¡Quién pudiese de Apeles tener pinceles
para pintarla con perfección!
Perdone tu hermosura si en la pintura
grosero ha estado mi dulce amor,
por haberte ofendido, a tus pies, rendido,
mi "Peregrina", pido perdón.
Estando un día de mayo de don golondrón
sentadita en la mi puerta de don golondrera
vi venir un caballero por alta Sierra Morena,
atrevime y preguntele si venía de la guerra
- De la guerra, sí, señora de la guerra sí la bella,
tiene allí padre o madre o gente que a usted le duelga.
- No tengo padre ni madre ni gente que a mí me duelga,
sólo tengo a mi marido siete años va que está en ella.
- Su marido ya está muerto, muerto quedaba en la guerra,
los pies en una laguna la boca llena de tierra
A otro día era domingo pa’ misa iba la bella
en una mano lleva el luto en otra lleva la cera.
- ¿Por quién guarda luto señora? ¿Por quién lo guarda la bella?
- Lo guardo por mi marido que muerto quedó en la guerra
- ¿Quién le ha dicho esa mentira? ¿Quién le ha hecho esa ofensa?
- Me lo dijo un caballero que venía de la guerra
- Ese caballero era yo su marido también era
- ¿Por qué dice esa mentira? ¿Por qué me hiciste esa ofensa?
- Te lo hice por saber si eras mala o eras buena,
si eras mala te matara si no contigo viviera.
Benllera – LAS SEÑAS DEL ESPOSO
Carretera abaxiu va
ya en Santo Domingo entrei
ya por una buena moza
costureira preguntei.
Ya me dixio una mucher
- ¿por quién me pregunta usted,
Pedro arriba, Pedro abaxu,
o Pedro el del arrabal?.
Hay tres Pedros,
Crespos Calvos,
carpinteiros nel chugar
que nun quieren trabaxar.
En el cielo manda Dios
y en el infierno cualquiera
y en esta tierra señores
el que más dinero tenga.
Carretera abaixu va…
El árbol de la humildad
dicen que se está secando
pero el de la envidia no
que son muchos a regarlo.
Carretera abaixu va…
-Villablino
AY, DON ANTONIO

Don Antonio está malo
de la cabeza,
mándale una gallina,
dale la cresta.
¡Ay, don Antonio,
don Juan y don Diego!
¡Ay, don Antonio,
que por ti me muero!
Don Antonio está malo
qué le daremos?
Agua de Caracoles
que críe cuernos.
¡Ay, don Antonio…
Sal bailar Carmina,
Carmela con zapato bajo,
la media de seda,
la media calada,
sal bailar Carmina,
niña enamorada.
La Carmina pide media,
la media pide zapato,
si no paras de pedir,
para todo no ganamos.
Sal bailar Carmina…
-Benllera

¿Bailaste Carolina?
Montes de Valdueza
Bailé sí, señor.
Dime con quién bailaste.
Bailé con miu amor.
El gato ¿por dónde viene?
y el gato por el tejado
y el gato por irse a ella
se ha quebrado y se ha acostado.
Se ha quebrado una costilla,
se ha desgobernado un brazo.
Mandan venir al ductol,
médicos y cirujanos,
todos le toman el pulso :
- “Este gato está muy malo”.
Mandan hacer testamento
todo lo que haya hurtado,
las morcillas eran treinta,
los chorizos treinta y cuatro,
siete arrobas de torrezno
entre lo gordo y lo magro.
- “Por mí no doblen campanas
ni me entierren en sagrado,
que me entierren en un prao verde
donde no paste ganado
con un brazo por defuera
y un letrero en cada mano
que digan los pasajeros:
- “Aquí murió un desdichado.
No murió de calenturas
ni de dolor de costado,
que murió de mal de amores
en suma desesperado”.
Mañana voy por soldado
con la intención de volver,
si vengo y estás casada
de tu sangre he de beber.
Olé por entrar,
por entrar, por entrar,
olé por entrar
a tu jardín a regar.
El anillo de mi dedo
tiene tres piedras azules
que se las puse a mi amante
sábado, domingo y lunes.
Olé por entrar…
Enamoradita vivo
y no me lo sabe nadie
que tengo el amor ausente
y no me ronda la calle.
Olé por entrar…
audio Astorga_-_Baile_corrido.ogg
Cuando vienes del campo
vienes airosa,
vienes coloradita
como una rosa.
Síguela marinero,
síguela,
síguela marinero
que se va.
Esta noche ha llovido,
mañana hay barro,
pobre del carretero
que anda en el carro.
Síguela marinero…
Cómo quieres cantando
ir al cielo,
si del cielo se baja
para el infierno.
Síguela marinero…
Cómo quieres que vaya
de noche a verte
si tienes la ventana
llena de verde.
Síguela marinero…
-Noceda del Bierzo
Viva El Bierzo, viva El Bierzo
y también viva Laciana,
viva El Bierzo, viva El Bierzo,
viva la gente berciana.
Que dónde lo tienes
el tu amor morena,
que dónde lo tienes
sirviendo en la guerra.
Déjame subir al carro,
carreterino de Asturias,
déjame subir al carro,
tú que tienes buenas mulas.
Que déjame subir
al carro, carretero,
que déjame subir
al carro que me muero.
Déjame subir al carro
carretero de León.
Déjame subir al carro
que quiero ver a mi amor.
Que déjame subir
al carro, carretero,
que déjame subir
al carro, que me muero.
Déjame subir al carro
carretero de la Robla
déjame subir al carro
que quiero ver a m i novia.
QUE DEJAME…
Déjame subir al carro
carretero de Laciana.
Déjame subir al carro
que quiero ver a mi dama.
QUE DEJAME..
Los deseos que tú tienes
son de cortejar un poco
para que diga la gente
vaya mozo más gracioso.
Que déjame subir
al carro, carretero,
que déjame subir
al carro, que me muero.
Ese buey de la derecha
tiene la corná rompida,
se la rompió por subir
la cuesta de las huídas.
Que déjame subir…
En el pilón de las cruces
hay unas piedras labradas
donde beben los caballos
cuando bajan de La Braña.
Que déjame subir…
(Sosas de Laciana)
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-¿De quién son los bueyes pintos
que van por la carretera?
-Son de Manolo Penal
que va de acarrear avena.
QUE DEJAME SUBIR AL CARRO, CARRETERO
QUE DEJAME SUBIR AL CARRO QUE MUERO
En el pueblo de Velilla
si vienen los forasteros,
les tendemos amistad,
dinero no lo tenemos.
Ay, amante, amante,
si tú fueras bueno
yo me casaba contigo
pero me temo y me temo
que si tú me quieres
yo seré tu dueño.
Muchos niños le ha traído
la cigüeña a Sebastián
que cuando ve a una mujer
tiembla que parece un flan.
Ay, amante, amante…
Dices que no me quieres mucho,
con quién te lo pagaré,
que viéndote yo trotando
nada de dejo a deber.
Ay, amante, amante…
Yo sé cantar y bailar
y tocar la pandereta,
el que se case conmigo
lleva música completa.
Ay, amante, amante…
Allá va la despedida,
yo me voy a mi aposento,
el que le guste cantar
aquí le queda mi puesto.
Ay, amante, amante…
Una jota canté un día
y mi madre me riñó,
cara jota, cara jota,
cara jota me salió.
Tengo el uno, el dos y el tres,
tengo el cuatro, el cinco y el seis,
tengo el siete, la sota el caballo,
tengo el rey con la espada en la mano.
Estudié para ladrón,
me aprobaron la carrera,
lo primero que robé
fueron tus ojos, morena.
Por debajo la fragua no se puede pasar
porque dice el herrero arrincónamela,
y arrincónamela y échamela al rincón,
si es casada la quiero si es soltera, mejor.
Qué bien baila el bailador
y también la bailadora
si la vista no me engaña
baile el novio con la novia.
Para Pepe y Antonio tengo yo cama,
para Pepe y el rey y Antonio en el agua,
Antonio en el agua, Antonio en el agua,
para Pepe y Antonio tengo yo cama.
Y a ese majo bailador
le rugen las faltriqueras
no sé si son calabazas
o clavos de las madreñas.
Para qué quiere el pelo la panadera,
si a las puertas del horno todo lo quema,
todo lo quema, todo lo quema,
para qué quiere el pelo la panadera.
Yo no creo en tus palabras
menos que las escrituras,
porque puede suceder
que de pensamiento mudes.
Ni tengo tabaco ni tengo papel
ni tengo dinero ni quién me lo dé,
ni quién me lo dé, ni quién me lo dé,
ni tengo tabaco ni tengo papel.
#cancioneroleonés #folkloreleonés #jotaleonesa #tradicionesdeLeón #culturapopular #versosdelpueblo

Y esta es la jotita madre
y este es el lindo meneo,
este es el cantar que cantan
las damas en el paseo.
Para Pepe y Antonio
tengo yo cama,
para Pepe d’arriba,
Antonio en el agua,
Antonio en el agua,
Antonio en el agua,
para Pepe y Antonio
tengo yo cama.
Ya vienen las Riberanas
tocando las castañuelas,
dicen que no valen nada
los mozos de la Ribera.
Olé y anda, tú baturrica,
olé y anda, otra jotica,
olé y anda, olé salero,
olé y anda que por ti me muero.
Los mozos de la Ribera,
Rosita de Alejandría
a verte vengo de noche
porque no puedo de día.
Olé y anda, tú baturrica…
| El baile de la dulzaina es un saleroso baile, lo bailan las maragatas los domingos por la tarde. No está aquí mi madre, no está aquí, no, no, no está aquí mi madre que sola estoy yo, no está aquí mi madre, que está en el jardín regando las flores de mayo y abril. Mucho zapato de lazo, mucho pañuelo de seda, mucha “entejuela” al mandil y los novios no te llegan. No está aquí mi madre… Viva el Val de San Lorenzo que es un ramo de laurel, vivan las mozas y mozos que se pasean por él. No está aquí mi madre… File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00109 11 – Baile de la dulzaina.ogg – Wikimedia Commons |
| File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00414 23 – Baile de la dulzaina.ogg – Wikimedia Commons |
| File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00111 27 – Baile de la dulzaina.ogg – Wikimedia Commons |
Cómo quieres que te quiera si me están a mí queriendo las rosas de los rosales que por mí se están muriendo. Estándome yo peinando a la orilla del muelle bajó, un marinerillo, madre, que recuerdo de amor me dejó. Amores de larga ausencia qué malos de olvidar son, tienen las raíces muy hondas al lado del corazón. Estándome yo peinando… Estudié para quererte y el cielo me decretó que te ibas a casar y a los dos nos deparó. Estándome yo peinando… Te vi, te amé, te admiré, te quise y te di mi alma y la tuya era de hierro al obrar me ignoraba. Estándome yo peinando… Tienes pecas en la cara, niña no te dé cuidado, que mejor parece el cielo cuando está muy estrellado. Estándome yo peinando… El pañuelo de mi amante ni es de lino ni es de seda, es de amor apasionado bordadito con cautela. Estándome yo peinando…